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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-11-2017

El oro de Soros, el ajiaco conspirativo y el debate en Cuba

Pedro Monreal Gonzlez
Cuba Posible


El compaero Carlos Luque, laborioso comentarista, de nuevo ha empleado muchas cuartillas para expresar cuatro cosas sencillas.

En primer lugar, admitir que incurri en inexactitudes en su anterior escrito; en segundo lugar, explicitar, una vez ms, sus desacuerdos con lo que he expuesto en mis textos; en tercer lugar, solicitar que le responda varias preguntas; y finalmente, tratar de descalificarme polticamente.

Las dos primeras cosas no merecen un comentario adicional. Creo que el compaero Luque se enreda tratando de explicar con nuevas inexactitudes los errores que ya haba cometido anteriormente. De nuevo ha dicho cosas de campeonato, pero ya ese intercambio que el compaero se empea en estirar, en un supuesto plano acadmico, se ha convertido en una lid aburrida, circular y sin sentido constructivo.

Por otra parte, me parece normal que existan discrepancias entre los participantes de un debate. Con eso no hay problema. Sabemos que los dos pensamos diferente, pero eso ha estado claro desde hace ya algn tiempo. No nos hemos entendido, aunque eso tampoco plantea una dificultad mayor.

Me queda claro que el compaero Luque opina que mi trabajo contribuye a desacreditar al proyecto cubano. Espero que al compaero le quede claro que considero que el sectarismo que defiende contribuye a destruir el proyecto socialista cubano.

No le encuentro sentido a que se intente hacer una discusin poltica -medianamente seria- sobre temas complejos de la economa, la poltica, la ideologa y la sociedad cubana, si se insiste en hacerla endilgndole, a quien se critica, cosas que hasta ahora yo haba pensado que eran inexactitudes, pero que a estas alturas del juego no me queda ms remedio que calificarlas como mentiras.

Dos de las perlas ms recientes permiten comprobar esto:

El compaero Luque miente cuando afirma que el Sr. Monreal le reprocha a Cuba no haber conseguido nada en los ltimos 3 o 4 aos. (La cita, por favor).

El compaero Luque falsea cuando dice que no he visto nunca un comentario del Sr. Monreal a los varios escritos que he publicado en La Pupila Insomne. (Mi tiempo le dediqu en dos textos que publiqu el 14 y el 18 de agosto de 2017, en el blog El Estado como tal, pero parece que el compaero siente que su obra merece ms atencin).

Al fin las respuestas

Para no dejar con las dudas al compaero comentarista, paso amablemente a responder las dos preguntas que parecen obsesionarlo. Francamente, considero que son temas aclarados en mis trabajos, pero para ver si se resuelve de una vez la inquietud del compaero, aqu van mis respuestas:

Pregunta # 1: qu opina UD. de, o por qu cree que, la poltica gubernamental estadounidense de la normalizacin se propone estimular el auge de la propiedad privada en Cuba, pero a la vez excluye al Estado y Gobierno (cuya legitimidad paradjicamente dice reconocer y en la que afirma no querer influir) de esa poltica?

Respuesta: Aunque ya eso parece ser historia antigua, la normalizacin incluy, de manera explcita, componentes que buscaban establecer alternativas al sector estatal, con una finalidad anti-sistema, muy diferente de los objetivos del proceso de diversificacin de la propiedad, incluyendo el crecimiento del sector privado, que ya aplicaba el gobierno cubano. Por cierto, durante el interludio de la normalizacin, el principal interlocutor econmico nacional con Estados Unidos fue el sector estatal cubano.

Pregunta # 2: Pero es posible (es justo?) sostener que la propiedad estatal socialista no puede generar ms empleo, o hacer crecer la economa a ritmos del PIB adecuados a sus necesidades, slo por ser propiedad estatal?

Respuesta: No, no es posible. No, no es justo.

El talante moral de quien intenta ser juez descalificador

Paso, entonces, al intento de descalificacin poltica en la que parece haberse empeado el compaero Luque.

Existen dos cosas elementales que deben tenerse en cuenta: en primer lugar, el intercambio con el compaero Luque siempre ha sido un debate poltico. Cuando hemos discutido sobre temas econmicos, lo hemos hecho desde una perspectiva netamente poltica. Para ese tipo de discusin no se exigen requerimientos intelectuales, basta con ser un ciudadano.

El compaero ha tratado de darle apariencia acadmica a una discusin que nunca se ha movido en ese carril. El propio compaero ha expresado que no es un especialista, una de las pocas cosas en la que concordamos.

En segundo lugar, resulta pretencioso de parte del compaero Luque haber asumido que se debe responder a sus impertinencias. Por supuesto que no va a recibir explicaciones de ningn tipo acerca de los eventos a los que asisto. Puedo comprender que su ignorancia acerca de cmo funcionan los intercambios acadmicos lo lleve a realizar elucubraciones simplonas y tendenciosas, incluyendo la ladina mencin que hizo de la terrorista Fundacin Nacional Cubano Americana.

Debera informarse primero el compaero Luque acerca de cmo funciona el mundo acadmico antes de ponerse a decir majaderas. Quisiera ser indulgente con el compaero Luque, y hubiera preferido pensar que lo que ha dicho es la expresin combinada de lagunas informativas y de sectarismo, pero no de malevolencia. Sin embargo, haber colocado mi nombre en una misma oracin donde menciona la palabra terrorista es una execrable muestra de bajeza moral.

Tratando de encontrarle el lado positivo al asunto, al menos ha quedado expuesta la sordidez tica de los comentarios que caben esperar del compaero Luque. Habr alcanzado su lmite?

Las relaciones con las fundaciones: lo verificable

Queda entonces por abordar la cuestin del oro de Soros, una de las matracas descalificadoras favoritas del compaero Luque y de otros comentaristas, en especial cuando se trata de desprestigiar a Cuba Posible.

Tratemos de establecer objetivamente varios hechos:

Al gobierno cubano le asiste la moral, el derecho y el apoyo poltico de la mayora del pueblo para proteger la seguridad nacional mediante la coercin estatal, una funcin que puede incluir limitaciones, prohibiciones, y el manejo de informacin que no necesariamente se hace pblica.

Ciudadanos cubanos y entidades del pas (de muy diverso tipo) han sostenido habitualmente relaciones de colaboracin -incluyendo financiamiento- con instituciones y con fundaciones de Estados Unidos y de otros pases, la mayora de las cuales no son precisamente ni solidarias con Cuba, ni simpatizan con una ideologa revolucionaria. Esas relaciones no se han conducido por la libre y su funcionamiento siempre ha sido monitoreado y evaluado por entidades estatales y polticas. Se han tomado acciones sobre el curso de esos intercambios cuando oficialmente se ha considerado como apropiado.

La informacin disponible muestra que George Soros y la Fundacin Open Society son controversiales. Existe evidencia y anlisis que relacionan sus actividades con procesos de desestabilizacin poltica en varios pases, entre otros: Polonia y Checoslovaquia cuando estos eran pases socialistas; las llamadas revoluciones de colores en pases de la antigua URSS; la primavera rabe; Siria, Ucrania, Albania, Yugoslavia, y Venezuela. Ha sido divulgada, igualmente, la existencia de un documento sobre Cuba preparado expresamente, en 2013, en forma de background paper para la Fundacin Open Society, pero cuyo contenido no se encuentra accesible actualmente en la red. Sin embargo, tambin existe evidencia y anlisis relativos al apoyo que Soros y Open Society ofrecen a una amplia serie de entidades y causas que, en su diversidad, abarcan algunas de orientacin progresista, radical y de izquierda.

No se conoce pronunciamiento pblico alguno, de parte de una autoridad oficial cubana, que limite o impida la participacin de ciudadanos cubanos en actividades que incluyan a la Fundacin Open Society. No se conoce ninguna indicacin oficial directamente hecha a los responsables de Cuba Posible respecto a la interdiccin de organizar o de participar en actividades que pudieran contar con el financiamiento de Open Society.

Existen participantes en el debate cubano que opinan que las relaciones de Cuba Posible con la Fundacin Open Society -y tambin con la Fundacin Ford- descalifican a Cuba Posible como entidad, y a quienes publican en ese sitio, como participantes carentes de justificacin moral en el debate poltico en Cuba.

La denuncia se ha concentrado en Cuba Posible, a pesar de que existen ciudadanos cubanos e instituciones oficiales que han participado y siguen participando en actividades financiadas directamente o indirectamente por las dos fundaciones mencionadas. Esas denuncias se han originado principalmente en el blog La Pupila Insomne.

En qu consiste el ajiaco conspirativo fraguado contra Cuba Posible?

Consiste, esencialmente, en una especie de deslegitimacin por asociacin. Me he referido anteriormente a lgica ramplona en la que se basa la confeccin de ese ajiaco: las fundaciones Open Society y Ford tienen el potencial de convertir en subversivo, antipatritico y plattista a cuanta persona o institucin de la Isla se les aproximase.

Esas fundaciones son consideradas como una especie de Chernobil contaminante en el plano tico (dinero inmoral y especulativo), en lo ideolgico (promocin del capitalismo), en lo poltico (injerencia anti-socialista en el debate interno), y en cuanto a la seguridad nacional (desestabilizacin del Estado). El corolario es evidente: mejor evitarlas, de lo contrario van a producirse denuncias que revelaran la falta de legitimidad de los denunciados para participar en el debate pblico nacional.

Sin embargo, la tierra no es plana. La realidad es mucho ms compleja de lo que se intenta hacer pasar por una verdad incontestable. Como muchas otras instituciones capitalistas, esas fundaciones son entidades contradictorias. El listado de los recipientes de sus apoyos es muy extenso e incluye entidades y proyectos muy diversos, e inclusive antagnicos entre s.

El argumento de que esas fundaciones exclusivamente apoyan entidades y proyectos reprobables desde una visin del socialismo cubano- no se sostiene cuando se revisan los datos de la realidad.

Para el caso de la Fundacin Open Society, esto pudiera comprobarse sin mucho esfuerzo revisando el sitio web.

La lista incluye algunas instituciones de un corte netamente progresista -en el contexto de Estados Unidos- como son: Alliance for Justice (activistas que se oponen a la designacin de jueces conservadores), American Civil Liberties Union (conocida institucin de la lucha por los derechos civiles, muy crtica de las restricciones impuestas bajo el pretexto de la lucha contra el terrorismo), American Friends Service Committee (muy activos contra la llamada Acta Patritica), Arab American Institute Foundation (institucin que critica a Israel por la brutalidad contra el pueblo palestino), Casa de Maryland (defensora de los inmigrantes ilegales en Estados Unidos), MADRE (organizacin de defensa de los derechos de la mujer que plantea que el gobierno de Estados Unidos es el principal violador mundial de los derechos humanos), Malcom X Grassroots Movement (exige la reparacin a la poblacin negra por los daos infligidos por la esclavitud), Mexican American Legal Defense and Education Fund (MALDEF) (una de las instituciones ms conocidas en el campo de la defensa de los derechos de la llamada poblacin hispana) , NACCP Legal Defense and Education Fund (activismo defensor de los derechos de la poblacin afronorteamericana), National Council of La Raza (defensora de los derechos de los inmigrantes), Planned Parenthood (defensa de los derechos de la mujer), Proteus Fund (apoyo a organizaciones de lo que se considera como una izquierda radical en Estados Unidos), Think Progress (plataforma on-line crtica del conservadurismo), Tide Foundation (tambin apoya lo que se considera como una izquierda radical en Estados Unidos), Urban Institute (defensora de la salud pblica social y del alza de impuestos a los ricos), y Voto Latino (movimiento para incrementar los latinos registrados como votantes), entre otros.

El argumento de que cualquiera que se aproxima a esas fundaciones se contamina, falla cuando se comprueba la evidencia de que la Fundacin Open Society habra financiado instituciones que son abiertamente solidarias con la Revolucin cubana, como son Global Exchange y National Security Archive Project.

De hecho, la Fundacin Open Society no ha financiado exclusivamente actividades sobre Cuba organizadas por Cuba Posible, como puede comprobarse en el sitio web del Programa Cuba del Instituto de Estudios Latinoamericanos (ILAS) de la Universidad de Columbia (New York). Se dice textualmente: El Programa Cuba es actualmente financiado por Open Society Foundations y Ford Foundation (The Cuba Program is currently funded by Open Society Foundations and the Ford Foundation).

El Programa Cuba de ILAS incluye un Programa de Intercambio Acadmico entre la Universidad de Columbia y la Universidad de La Habana, bajo el cual se realizan visitas acadmicas entre ambos pases. Tambin ILAS ha mantenido un proyecto de colaboracin con el Centro de Investigaciones de Poltica Internacional (CIPI) del Instituto Superior de Relaciones Internacionales, en La Habana.

En el caso de la Fundacin Ford, que en La Pupila Insomne se ha dicho que tiene un largo historial de trabajo con la CIA, existe informacin pblica sobre actividades de colaboracin en la que participan instituciones cubanas. Por ejemplo, Hillary Pennington, vice-presidenta de la Ford Foundation sostuvo un encuentro en el CENESEX, el 29 de septiembre de 2016.

La Fundacin Ford ha financiado tambin el proyecto Cuban Oral History: Memories of the Cuban Revolution, de la Universidad de Southampton, realizado bajo los auspicios del CENESEX.

Igualmente, la Fundacin Ford apoy el proyecto de donacin a Cuba de una rplica de la estatua ecuestre Jos Mart, ubicada en el Parque Central de Nueva York. Ha sido recientemente colocada frente al Museo de la Revolucin.

Deseo dejar bien aclarado pblicamente que no veo problema alguno con esas actividades de colaboracin. Todas me parecen bien. Esas son personas e instituciones cubanas que tienen experiencia en este terreno y existe sobrada evidencia de que han sostenido intercambios beneficiosos para Cuba. Son otros quienes ponen bajo sospecha ideolgica y quienes ven inclinaciones subversivas en todo lo que sea tocado por esas fundaciones.

Entrar en escena la picaresca?

Esos argumentos los he expuesto anteriormente como comentarios en ms de un blog donde se ha abordado el tema del oro de Soros. Obviamente, no se trata en lo ms mnimo de defender a las fundaciones. Eso no es lo que hago, ni ese es el punto que se discute.

Lo que se debate es si mantener relaciones con fundaciones como Open Society y Ford le trasmite, automticamente, ilegitimidad a las entidades y ciudadanos cubanos que participen en esas actividades.

En esencia, habra que responder dos preguntas:

Cul es la evidencia concreta de que lo que se publica en Cuba Posible que acoge puntos de vista diversos- sea el efecto de la influencia de fundaciones extrajeras y cul sera la explicacin de los mecanismos de causalidad de esa conjeturada influencia?

Se contaminan por igual todos los ciudadanos cubanos y entidades que se relacionan con las fundaciones extranjeras, o son algunos ms contaminables que otros?

Respecto a la primera pregunta, no hay mucho que agregar a lo que ya se ha dicho anteriormente. Los denunciantes no han aportado prueba concreta de influencia, ni se han molestado en explicar causalidad alguna. La frmula va por otro lado: ajiaco conspirativo y repeticin vocinglera.

En cuanto a la segunda pregunta, no conozco la opinin del compaero Luque. Tampoco se la estoy pidiendo. No quiero hacer algo que pudiera ser entendido como una impertinencia.

Lo que me interesa es tratar de conducir cualquier posible discusin sobre esa segunda pregunta si es que se produjese un intercambio- por el camino de un debate racional. Ms de una vez he debido escuchar, con paciencia, el intento de explicar que, en realidad, determinados ciudadanos e instituciones cubanas no son contaminables, mientras que en otros casos como Cuba Posible la propensin a la contaminacin no solo es consustancial, sino que es, adems, deseada. Es un tpico argumento de la picaresca y obviamente en ese tira y afloja no tiene sentido participar.

Queda clara la lgica arrabalera de ese tipo de acusaciones contra Cuba Posible, pero pudiera ser que la lgica nunca haya sido parte de las denuncias, en cuyo caso entonces la cosa se entiende mejor.

Fuente: http://cubaposible.com/oro-soros-ajiaco-conspirativo-debate-cuba/



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