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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-11-2017

Publicidad engaosa contra Palestina y remedio para evitarla

Santiago Gonzlez Vallejo
Rebelin


El reciente partido de ftbol entre las selecciones de Israel y Espaa, dentro de un grupo europeo (?), en Jerusaln ha vuelto a traer a colacin la poltica israel de apropiarse de Palestina, no slo por medio de la conquista militar, sino tambin en otros mbitos, la econmica y la simblica.

Se aprovecha un evento deportivo, como un partido de ftbol internacional, para lograr imgenes de jugadores populares y joyas histricas para hacer un discurso identificador de esos monumentos palestinos o la ciudad entera como Jerusaln, como si fueran israeles. Otras veces, no son tan inocentes los manipulados deportistas. Los hay quienes se venden, sin ms, como la empresa italiana RCS Mediagroup, que controla el Giro de Italia y a los diarios Marca, Expansin y El Mundo entre otros medios, que organiza el prximo Giro de Italia con tres etapas en territorio israel y que difundir un Israel y sus conquistas militares de forma normalizada, como si no se estuviera en presencia de crmenes de lesa humanidad como son los que se realizan en la ocupacin israel. Hay quien se ofrece a favorecer la manipulacin y formar parte del aparato propagandista como Antonio Muoz Molina aceptando el galardn Jerusaln entregado por el alcalde sionista de una ciudad colonizada y que ejecuta expropiaciones y desahucios de palestinos y anexiones varias, jefe de un urbanicidio.

La economa palestina est colonizada. Los productos palestinos no llegan a Jerusaln, pero tambin se hace complicado llevar productos desde Tulkarem a Hebrn. Por no decir ya el bloqueo que sufre Gaza por Israel. Esta colonizacin obliga a los palestinos o a la ayuda internacional a comprar a los israeles, a los mismos que son los causantes de la misma.

Dentro de esta colonizacin econmica y simblica juega un papel importantsimo el turismo. Los circuitos tursticos realizados por diferentes tour operadores, que se venden en un paquete de viaje a Israel, en muchos casos, engrasados por la maquinaria institucional israel, recorren lugares de los territorios ocupados palestinos como Beln o Jerusaln, Jeric y parte del Mar Muerto, que no son Israel. Estos circuitos con publicidad engaosa, muestran para captar clientes, la mayora de las veces, la muralla de la Ciudad Vieja de Jerusaln y los monumentos de su interior, la mezquita de Al Aqsa, el Muro de las Lamentaciones o la Iglesia del Santo Sepulcro. Tambin otros lugares emblemticos situados en esos territorios palestinos ocupados de Cisjordania como la Iglesia de Natividad en Beln, etc. Esos circuitos, algunos dirigidos por rdenes religiosas, hacen que los turistas pernocten y gasten la mayor parte de su presupuesto en la economa israel.

Hay por lo tanto una apropiacin econmica y simblica propia de la actuacin colonial sionista y una complicidad que lo hace posible.

Este problema de apropiacin colonial ha sido alertado por los propios palestinos y han creado su propia administracin turstica, hay diferentes asociaciones como ATG que han desarrollado circuitos alternativos de turismo y editado guas de turismo. Hay hoteles palestinos en Jerusaln, Beln (recientemente se ha inaugurado uno por parte del artista Bansky) y en el resto de las ciudades palestinos.

Por eso hay que cortar las alas interesadas del sionismo y parar la inercia de la apropiacin econmica y simblica que realizan esos tour operadores y el aparato institucional israel.

Ya hace unas semanas que se han presentado ante las direcciones de consumo y turismo de varias comunidades autnomas denuncias contra varios tour operadores por esa publicidad engaosa por parte de varias decenas de personas. En estos momentos estn llegando a los domicilios de los denunciantes avisos de esas direcciones notificando la apertura de expedientes y estudio de las reclamaciones a diferentes empresas. Esperemos que sirva esta accin cvica para que las empresas denunciadas y alguna otra que, al enterarse de las denuncias, rectifiquen, cambien su poltica comercial y cmplice con la ocupacin. Tambin podran recibir alguna sancin administrativa, pero sobretodo lo relevante es que cambien su comportamiento y que la ciudadana sancionen para bien su comportamiento a favor de la justicia.


Santiago Gonzlez Vallejo, Comit de Solidaridad con la Causa rabe

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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