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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-11-2017

Volviendo del abismo: El chavismo re-energizado?

Pablo Navarrete
Upside Down World / alborada.net

Un artculo originalmente publicado en ingls por Upside Down World, escrito por el coeditor de Alborada


En julio de 2017, el Gobierno chavista de Nicols Maduro se encontraba sitiado y el pas estaba casi a inicios de una guerra civil. Tres meses antes, la oposicin haba comenzado una campaa de violencia callejera extrema, mas conocida como guarimbas, que haban catapultado una vez ms el tema de Venezuela a los medios de comunicacin internacionales. Las imgenes de muerte y destruccin reforzaron la tesis del Estado autoritario fallido que se haba ido vendiendo durante aos. Junto con una severa crisis econmica que estaba destrozando la calidad de vida de los venezolanos comunes y corrientes, la creciente difamacin del Gobierno en los medios de comunicacin propici la tormenta perfecta para crear un nuevo intento de derrocar al Gobierno. Arrinconado contra las cuerdas, el Gobierno de Maduro pareca incapaz de alterar la dinmica que haba dejado a la Revolucin Bolivariana, de 18 aos de antigedad, descendiendo en espiral hacia lo que pareca era su declive terminal.

Si avanzamos de un salto hasta el 24 de octubre de 2017, nos encontramos con la oposicin en una severa crisis reflejada en el anuncio del lder opositor venezolano y ex candidato presidencial, Henrique Capriles Radonski, de que ya no participara en la coalicin opositora Mesa de la Unidad Democrtica (MUD), mientras su colega Henry Ramos Allup continuara siendo miembro de sta. Capriles ofreci una serie de acusaciones contra Ramos, incluida aquella de que ste serva como vocero del Gobierno de Maduro. El terremoto poltico creado con la importante victoria de los candidatos chavistas en las elecciones regionales del 15 de octubre, en la que se eligieron gobernadores y legisladores en cada uno de los estados, produjo sus efectos al interior de la oposicin, dejndola enconada y dividida.

Adems de confundir a los crticos, los resultados electorales sorprendieron incluso a los ms fervientes chavistas. La coalicin gubernamental Gran Polo Patritico (GPP), liderada por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), obtuvo el 52.7% de los votos, lo cual se tradujo en victorias en 18 de los 23 estados del pas. Segn el Consejo Nacional Electoral (CNE), vot el 61% del electorado, de un universo de 18,1 millones de electores, lo que representa el segundo nivel de participacin ms alto en elecciones regionales, solo superado por la participacin del 65,5% en 2008. La existente infraestructura para garantizar la participacin electoral fue significativa: 13,599 colegios electorales; 30,274 mquinas electorales; 90,822 oficiales electorales; y alrededor de 54,038 empleados tcnicos y operativos.

Como ha sido la norma en Venezuela durante el Chavismo, las elecciones (la eleccin numero 23 desde que Hugo Chvez gan la Presidencia por primera vez en diciembre de 1998) fueron sometidas a un considerable escrutinio. Hubo ms de 1.300 observadores internacionales, incluidos representantes del Consejo de Expertos Electorales de Amrica Latina (CEELA). Se llevaron a cabo 11 auditoras del sistema de votacin antes de la eleccin; 3 ms el mismo da de las elecciones; y otras 2 auditoras despus de los comicios, con una ms pendiente para la semana que comienza el 30 de octubre. Estas auditoras han incluidos a representantes de los partidos pro y antigubernamentales. Mientras los observadores electorales internacionales acreditaron la veracidad de los resultados, los sectores de la oposicin interna, as como las fuerzas internacionales hostiles al Gobierno de Maduro, como los gobiernos de los EE.UU., Canad y Francia, cuestionaron los resultados, como era de esperar. La UE anunci nuevas medidas para aplicar sanciones contra Venezuela.

Dejando de lado las acusaciones no corroboradas contra el proceso electoral, los resultados y sus consecuencias requieren ser analizados meticulosamente. Dado el prisma antigubernamental a travs del cual los medios de comunicacin internacionales retratan los acontecimientos en Venezuela y el malestar econmico real del pas, la victoria chavista parece contradictoria. Sin embargo, entenderla es clave para valorar si estamos viendo el comienzo de la renovacin del Chavismo, y la resurreccin de un proyecto cuyo obituario ha estado circulando durante aos.

Una victoria arrancada de las garras de la derrota

La oposicin de Venezuela fue clave en la victoria electoral del Chavismo de este 15 de octubre. Como lo seala Ociel Lpez en un convincente anlisis publicado el da despus de las elecciones: lo que ha hecho la oposicin despus de su triunfo en diciembre de 2015 permanecer en los anales de la historia poltica como el relato de un liderazgo que socav de la manera ms completa su propia victoria, aquel que dispers ampliamente una correlacin de fuerzas ampliamente favorable.

En diciembre de 2015, la coalicin opositora MUD obtuvo una gran victoria en las elecciones a la Asamblea Nacional, obteniendo el 56.2 por ciento de los votos y 112 de los 167 escaos. En febrero de 2016, poco ms de un mes despus de asumir la Presidencia de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, el lder de la oposicin, anunciaba que 6 meses era demasiado tiempo para esperar por el derrocamiento de Maduro. Concomitante a la cruda amenaza de derrocar a un Presidente democrticamente electo, las dificultades econmicas se intensificaron, siendo el Gobierno incapaz de enfrentar los desequilibrios econmicos de larga data, principalmente el tipo de cambio sobrevaluado, en una economa donde el tipo de cambio en el mercado negro haba crecido exponencialmente, y estaba siendo utilizado en el pas para ponerle precio a mucho de lo que se venda en la calle. La peligrosa situacin econmica se volvi crtica y la escasez de alimentos se torn sistemtica. Indudablemente, la guerra econmica que los actores nacionales y extranjeros libraban contra Venezuela y que el Gobierno denunci en repetidas ocasiones, era real. Sin embargo, se ofrecan pocas soluciones prcticas y exista la sensacin de que el Gobierno se haba resignado a su destino.

A pesar del desaliento, en 2016 el Gobierno logr sobrevivir, aunque estuvo muy cerca de caer. Fue en el contexto de una mejora econmica en 2017 que los elementos insurgentes en la oposicin desataron su estrategia de guarimbas para hacer ingobernable al pas mediante la violencia, y con la esperanza de que obtuviera resultados su presin para facilitar alguna forma de intervencin externa con el fn de derrocar a Maduro.

Segn fuentes gubernamentales, entre el 31 de marzo y el 30 de julio de 2017, hubo 6,386 manifestaciones, de las cuales 5,045 fueron realizadas por la oposicin, terminando el 88% de ellas en violencia. 121 personas fueron asesinadas durante este perodo, siendo atribuibles el 42% de estas muertes a la violencia de las protestas opositoras, mientras que el 13% de los asesinados fueron atribuidos a los servicios de seguridad del Estado. Los agentes estatales responsables de estas muertes estn ahora en prisin.

Sin embargo, estos hechos fueron presentados de un modo favorable a la oposicin por los medios de comunicacin globales. Los actos de terrorismo opositor, entre ellos ataques armados con pistolas, bombas molotov, morteros y otras armas caseras contra bases militares; los linchamientos de miembros de los cuerpos de seguridad del Estado, y el prenderle fuego a quienes se sospechaba eran chavistas, se transformaron en actos de desafiante herosmo, trasmutado en un movimiento democrtico que luchaba por la libertad. Por ejemplo, The Guardian, el peridico de la izquierda liberal britnica, titul Patriota o Agente del Gobierno?, a un artculo que se refera al individuo que, en un sobrevuelo, abri fuego y lanz granadas de mano a la sede del Tribunal Supremo y el Ministerio de Justicia venezolanos.

Resulta inconcebible que actos similares hubieran tenido lugar en Londres o Washington sin una respuesta de seguridad devastadora por parte de los respectivos gobiernos. En nombre de la lucha contra el terrorismo, nadie habra cuestionado la legitimidad de la respuesta armada del Estado, o exigido que las fuerzas de seguridad que eliminaban terroristas fueran encarceladas, y el Gobierno sancionado por instituciones multilaterales.

El ciclo de violencia finalmente se rompi por un segundo factor de gran importancia que explica la reciente victoria electoral del Chavismo: la exitosa eleccin, el 30 de julio, de una Asamblea Nacional Constituyente. Esta polmica decisin de Maduro no solo provoc una profunda ira entre sus oponentes nacionales y extranjeros, sino que tambin se encontr con el rechazo de algunas personas que previamente haban apoyado o simpatizado con el Chavismo. Se trata hasta el momento de la mayor apuesta poltica de Maduro, recurriendo a una forma inesperada y poco ortodoxa para salir de la crisis. Con una participacin significativa de votantes, y el cese casi inmediato de la violencia tras las elecciones, la Asamblea Constituyente tambin ha resultado ser hasta la fecha la mayor victoria poltica de Maduro. Adems, sent las bases para la victoria del 15 de octubre, y auspici las divisiones, expuestas en estos momentos al pblico, al interior de la oposicin.

Especficamente, existen algunas victorias propias y derrotas opositoras que han sido especialmente dulces para el Gobierno. Por ejemplo, Hctor Rodrguez, un poltico estrella del Chavismo de 34 aos, derrot a la oposicin en la Gobernacin del estado Miranda (posiblemente la joya de la corona de la victoria chavista). Mientras, el lder opositor y ex poltico gubernamental, Henri Falcn, perdi ante la candidata chavista en el estado Lara, debilitando fuertemente cualquier aspiracin de postularse para la Presidencia en 2018. Por el momento, Maduro ha desconcertado a muchos de sus enemigos, y el Gobierno ahora tiene un espacio de respiro para abordar de manera proactiva las causas de las dificultades que al da de hoy atraviesa el pas.

Una economa que chilla

En 1970, el presidente estadounidense Richard Nixon orden a la CIA hacer chillar a la economa en Chile para evitar que Allende llegue al poder o derrocarlo. Si bien no lograron impedir que Allende asumiera el Gobierno, un programa de guerra econmica patrocinado por Estados Unidos (junto con una campaa de violencia callejera y terrorismo) desemboc en una situacin similar a la que vemos hoy da en Venezuela: escasez y acaparamiento de alimentos y bienes; una inflacin desenfrenada, y la imposibilidad del Gobierno de acceder al crdito internacional. El 12 de septiembre de 1973, el da despus del golpe patrocinado por los EE.UU. contra Allende, mgicamente la comida que haba estado faltando en los supermercados volvi a aparecer.

Sin duda, la economa de Venezuela hoy chilla. Un kilo de carne de res en el mercado negro cuesta el equivalente a un cuarto del salario mnimo mensual (alrededor de 300,000 bolvares, o menos de US $ 20 segn la tasa del mercado negro). Con la inflacin fuera de control, el poder adquisitivo de los venezolanos del comn es simplemente insuficiente para cubrir adecuadamente los costos de vida diarios. Nadie debera cegarse frente a la gravedad de la crisis econmica. Tampoco debemos estarlo con sus responsables polticos, tanto del Gobierno como de la oposicin. A pesar de los repetidos llamados a la accin para enfrentar la espiral de inflacin y depreciacin, realizados por aquellos de sus simpatizantes que poseen experticia econmica, el Gobierno no ha abordado la enorme discrepancia entre la tasa oficial del dlar y la del mercado negro. Cmo puede ser que Dollar Today, un sitio web antigubernamental con sede en Estados Unidos, dicte actualmente la tasa diaria del mercado negro en el pas, teniendo a la economa como rehn, al infligir golpe tras golpe a los importantes logros socioeconmicos obtenidas por la poblacin en la primera dcada del Chavismo?

Afrontar la situacin econmica es ahora fundamental, y si se lleva a cabo con xito, revitalizara a la base chavista. Tambin ayudara en gran medida a resolver otros desafos principales, como la lucha contra la corrupcin y la situacin de seguridad en el pas. Si el factor que impide acciones decisivas para abordar el desequilibrio del tipo de cambio reside en la amenaza de confrontar a poderosas fuerzas chavistas que pueden estarse beneficiando financieramente del status quo, por ejemplo, importando bienes con dlares subsidiados para luego venderlos a las tasas del mercado negro, Maduro tendr entonces que mostrar el coraje poltico necesario para confrontar a esas fuerzas. No hacerlo erosionar el capital poltico que las victorias electorales de 15-0 le han otorgado al Chavismo.

Ahora tambin le toca a la oposicin venezolana detener sus mltiples autoengaos y aceptar la realidad, para hacer una evaluacin sustentada de en dnde se equivocaron y en cmo proceder. Es poco probable que las divisiones actuales de la oposicin se resuelvan a corto plazo, mientras que los sectores extremistas que defienden la violencia y el terrorismo para propiciar un cambio de Gobierno probablemente continen siendo la fuerza preponderante, especialmente cuando factores de peso como la UE y el presidente Donald Trump prosiguen avivando las llamas del conflicto.

A medida que se asienta la realidad tras esta ltima eleccin, quienes no vemos los acontecimientos en Venezuela a travs del prisma groseramente distorsionado de los medios hegemnicos, debemos defender el derecho democrtico de los venezolanos en decidir un futuro libre de violencia e intervencin externa. El Chavismo, un movimiento que estaba de rodillas, ahora camina con una confianza que no se le haba visto en un buen tiempo.

Pablo Navarrete es periodista, documentalista y coeditor de Alborada.

Fuente original en ingls (Upside Down World). Traducido por Alborada.

Artculo en ingles en pagina de Alborada.

Fuente: https://alborada.net/chavismo-venezuela-15-o-elecciones-regionales/



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