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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-11-2017

Cien aos de complicidad criminal entre el sionismo y Gran Bretaa

Pablo Jofr Leal
Rebelin


Este 2 de noviembre del ao 2017 se conmemoran cien aos desde aquel fatdico acuerdo entre el sionismo y el imperio britnico, para dar rienda suelta a los objetivos de colonizacin de Palestina.

Una colonizacin que sera llevada a cabo por parte de colonos judos europeos, alentados por la dirigencia sionista y bajo el mito religioso del retorno a una tierra prometida por una divinidad, que lo mismo exhiba ttulos de dominio que exclusividad y preferencias respecto a pueblos elegidos.

Balfour: Pieza del diseo de dominio de Oriente Medio

Este convenio al que hago mencin se denomina Declaracin Balfour y refiere, en especfico, a una carta enviada por el Secretario de Relaciones Exteriores britnico Arthur James Balfour al Barn Lionel Walter Rothschild, Lder de la comunidad juda de Gran Bretaa e Irlanda, el da 2 de noviembre del ao 1917, para que el contenido de esta misiva, para que fuera conocida y discutida en el seno de la Federacin Sionista.

Una Declaracin que surge como parte de un diseo de dominio de Oriente Medio, que tiene su comienzo con el Acuerdo Sykes-Picot entre Gran Bretaa y Francia, que incumple las promesas efectuadas al mundo rabe de permitir la conformacin de Estados Independientes, ya que el objetivo era justamente contar con el apoyo de esos pueblos para combatir al Imperio otomano pero luego apoderarse de los territorios bajo su dominio. Es as que la continuacin lgica de Sykes-Picot fue la Declaracin Balfour, que tendra tambin a Mark Sykes, como arquitecto de esta conducta lesiva para millones de seres humanos que vivan en Oriente Medio.

Una declaracin con consecuencias hasta el da de hoy otorgando un apoyo poltico en Gran Bretaa y otros gobiernos occidentales a un sionismo en ciernes, cuestin que condujo a la creacin del mandato Britnico en Palestina tras el derrumbe del imperio otomano, que facilitara la llegada de colonos judos a Palestina y con ello sentar las bases para la construccin artificial de la entidad sionista el ao 1948, sostn del actual conflicto que sacude esta zona del mundo.

El Sykes que refiero es el mismo que gest una reunin en Londres en febrero del ao 1917 donde asistieron los multimillonarios e influyentes miembros de la Federacin Sionista con Sede en Gran Bretaa, Walter Rothschild, Herbert Samuel quien hizo un llamado a ejercer un protectorado ingls sobre Palestina - y Chaim Weizmann de origen bielorruso y quien sera el primer presidente de la entidad sionista el ao 1948 - entre otros. El inicio, por tanto de una migracin de judos, especialmente europeos, a una regin donde vivan escassimos judos, esencialmente religiosos, pero no sionistas como aquellos que llegaban allende el Mediterrneo.

La Declaracin Balfour es un documento que delata la complicidad entre la poltica imperial britnica y los cuerpos dirigentes del sionismo, que en virtud del podero financiero y su privilegiada posicin en crculos de poder, tanto en Francia, Estados Unidos como en Gran Bretaa, haban comenzado un intenso lobby destinado a conseguir la aprobacin del Imperio Britnico en ese momento una de las principales potencias econmicas y militares del mundo para intensificar el proceso de colonizacin de tierras palestinas. Un fomento de traslado de judos, principalmente asquenazis, que se trasladan a una tierra de la cual tenan nula referencia y un arraigo inexistente pero del cual comienzan a interesarse vista las promesas de poseer tierras y bienes provistos por los multimillonarios sionistas europeos, que financiaban esta operacin colonial. Unido ello al objetivo de hegemona regional por parte del gobierno britnico que comienza a ansiar la hegemona sobre esas tierras, en ese momento bajo el dominio de un imperio otomano en franca decadencia. Y para ello que mejor Qu mejor que contar con la mano de obra, el trabajo sucio de colonos dispuestos a todo por un ideal construido a punta de mitos?

La Declaracin Balfour, a pesar del intento sionista de presentarlo como la base jurdica de su supuesto derecho a una tierra que no les pertenece, era una carta de fuerte contenido poltico y propagandstico, que en esencia menospreciaba los derechos de millones de habitantes que vivan en ese entonces en Palestina. Era una carta que prometa algo que los ingleses no posean, a la cual no tenan derecho bajo ninguna ley internacional. Por tanto mal se poda otorgar a otros lo ajeno. Una carta bajo el marco de una mentalidad imperialista donde se sealaba: Estimado Lord Rothschild. Tengo el placer de dirigirle, en nombre del Gobierno de Su Majestad, la siguiente declaracin de simpata hacia las aspiraciones de los judos sionistas, que ha sido sometida al Gabinete y aprobada por l. El Gobierno de Su Majestad contempla favorablemente el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judo y har uso de sus mejores esfuerzos para facilitar la realizacin de este objetivo, quedando bien entendido que no se har nada que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judas existentes en Palestina ni los derechos y el estatuto poltico de que gocen los judos en cualquier otro pas. Le quedar agradecido si pudiera poner esta declaracin en conocimiento de la Federacin Sionista. Sinceramente suyo, Arthur James Balfour.

La realidad demostr que dichos deseos eran una mera hipocresa y un apoyo decidido al Movimiento sionista, para comenzar un proceso de colonizacin de tierras en Palestina. Tal es as que el propio Balfour, el mismo que hablaba de respeto y no perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judas existentes en palestina, el da 19 de enero del ao 1919 sostuvo, en otra carta al gobierno britnico: "En Palestina ni siquiera nos proponemos pasar por la formalidad de consultar los deseos de los actuales habitantes del pas... Las cuatro grandes potencias estn comprometidas con el sionismo, y el sionismo, bueno o malo, correcto o incorrecto, est anclado en antiqusimas tradiciones, en necesidades actuales y en esperanzas futuras de mucha mayor importancia que los deseos o preocupaciones de los 700.00 rabes que ahora habitan esta antigua tierra.

A buen entendedor pocas palabras y esas mostraban claramente la complicidad criminal entre un Imperio que comenzaba su ocaso, pero capaz de ocasionar dao a millones de personas, que ignoraban, en ese momento, los planes que se tejan tras los bastidores y encuentros entre el imperialismo ingls y un sionismo, que a travs de su apoyo financiero a un Imperio en guerra y con sed de recursos, para llevar adelante la campaa de la Primera Guerra Mundial compr una alianza que le servira como credencial poltica para intensificar su aliy y pasar de tener 85 mil judos en un territorio donde habitaban 600 mil palestinos el ao 1915 a tener 600 mil colonos el ao 1947 frente a un milln y medio de palestinos. Esto mediante un proceso constante de colonizacin protegido por el imperio britnico, hasta el ltimo da del mandato de este sobre Palestina a pesar de ciertos desencuentros con grupos extremistas judos que deseaban acelerar el proceso de ocupacin del territorio palestino.

Resulta indiscutible, por ms que la hasbara (propaganda sionista) lo presente como un documento jurdico, que Gran Bretaa no tena autoridad poltica, legal ni moral para hacer promesas de entrega o compartir objetivos coloniales de una ideologa que no conoca Palestina ms que por mapas, como lo demuestra el hecho que las discusiones para encontrar un hogar nacional judo dividan las opciones entre la Patagonia sudamericana, Uganda y el levante mediterrneo. Cuestin que oblig a los idelogos del sionismo a buscar las razones, lneas centrales y ejes discursivos que le permitieran sostener con algo de solidez que Palestina era el destino final.

Gran Bretaa, en un absurdo histrico, en una decisin abusiva y criminal, prometi entregar un territorio que no era de su propiedad a terceros judos europeos cuyo vnculo con la regin era inexistente-. Ello implic avalar un plan de colonizacin, que en esencia llevaba el signo del racismo pues implica poblar con extranjeros una tierra habitada, expulsando a la poblacin nativa residente y creando las bases del actual sistema de apartheid que rige en la Palestina histrica para los palestinos que all residen y brutalmente en los territorios palestinos ocupados y bloqueados del West Bank y la Franja de Gaza.

La Declaracin Balfour sirvi como marco para que el sionismo acrecentara su ambicin y apetito territorial y llevar adelante all sus planes de instalacin, para aquellos que se convirtieron en creyentes enajenados de un mito que hizo prctica el control y expolio del territorio palestino. Ideologa que comienza a tejer tambin la falsificacin histrica que hiciera pensar al mundo que ellos civilizadores occidentales con derechos de propiedad otorgados por una divinidad lo que hacan en su discurso de convencimiento, no era colonizar, invadiendo tierras, segregar y usurpar, sino que, simplemente, estaban ocupando una tierra estril, sin poblacin aunque en ella habitaran 700 mil palestinos, con tierras, cosechas, con familias que hundan sus races hasta el principio de la historia. Un mito en todo el sentido de la palabra, que hasta el da de hoy ensean como dogma de fe apoyndose en excavaciones arqueolgicas para demostrar su mito religioso, en procesos de aplastamiento cultural del pueblo palestino. Todo ello tuvo su proceso catalizador con la Declaracin Balfour.

Del Requerimiento de Palacios Rubio al Requerimiento Sionista.

Es justamente, por ese aval perverso que otorga el imperio britnico al sionismo, a travs de la Declaracin Balfour, que se ha levantado con fuerza la exigencia que Gran Bretaa pida perdn por esa accin poltica y los males causados. Una declaracin usada como eje de las exigencias legales y polticas sionistas que exhiba esta declaracin como aquellos conquistadores espaoles que mostraban el denominado Requerimiento de Palacios Rubio a indgenas que nada saban de estos extranjeros que venan allende los mares a sostener que esas nuevas tierras les perteneca por derecho divino a la Monarqua espaola.

En este caso el requerimiento sionista exhiba las ideas imperiales, de generosidad con lo ajeno, contenida en una carta usurpadora de derechos ajenos. De los deseos y objetivos estratgicos de funcionarios de un imperio, que tena como propsito dominar un territorio y utilizar a estos europeos dotados de una ideologa racista, que nada tenan que ver con los judos que habitaban Palestina en un nmero que no superaba las veinte mil personas en un universo de 550 mil palestinos, antes de la primera Aliy sionista a fines del siglo XIX, como colonizadores y avanzada de la civilizacin occidental. La Declaracin Balfour es responsable, por ende, de avalar el establecimiento de las bases polticas, militares, econmicas, demogrficas y culturales de lo que sera el nacimiento de la entidad sionista el ao 1948.

Por esa responsabilidad histrica, Gran Bretaa no slo debe pedir perdn por el dao causado, sino tambin ejecutar las polticas que permitan reparar el dao causado y una de ellas es, claramente, reconocer al Estado palestino y exigir el fin de la ocupacin sionista de los territorios palestinos. Est dispuesta Gran Bretaa a hacerlo? No, a estas alturas es una pregunta retrica, una simple quimera pues los vnculos polticos, militares y financieros entre el sionismo internacional y Londres son profundos. Gran Bretaa, Estados unidos y Francia tienen en sus sociedades grupos de poder y lobistas del sionismo que hacen difcil separar los intereses colonialistas de Israel con los intereses de esas potencias. Es una asociacin creada para delinquir, una asociacin ilcita que en el seno del Consejo de Seguridad blindan a la entidad ms criminal del planeta. Ello, en el marco del accionar del Club Bildenberg, convertido en la reunin de poderes polticos, econmicos, mediticos y econmicos ms poderosos del mundo bajo la gida sionista, convertidos en fieles escuderos y avales de los crmenes del sionismo.

En ocasiones, el parecer equilibrado, como aparenta Londres frente a ciertas condenas a Israel en el plano internacional (Resoluciones de la ONU, Dictmenes de la UNESCO u otras), no significa que se olvide su compromiso con los gobiernos israeles. Es la sociedad britnica la que debe exigirles a sus gobiernos que cese el apoyo a la poltica colonialista, racista y criminal de Israel, hay una responsabilidad histrica que Gran Bretaa no puede desmentir por ms amnesia que ofrezca. Como tambin es responsable la sociedad palestina la llamada a combatir al ocupante y para ello el apoyo del Eje de la Resistencia es fundamental, para cambiar la actual correlacin de fuerzas. Slo la combinacin de todas las formas de lucha otorgar la autodeterminacin al pueblo palestino, nada se puede esperar de aquellos poderes que han sostenido al sionismo.

La alianza britnica-sionista y con ella el papel cumplido por Washington y sus aliados regionales - ha tenido un impacto catastrfico sobre la vida de millones de personas, no slo en Palestina, sino en el conjunto del Levante Mediterrneo. Gran Bretaa debe una reparacin en los ms amplios aspectos al pueblo palestino, pues no slo es culpable quien dispara a quemarropa a hombres y mujeres desarmados, quien usurpa territorios, destruye aldeas, demuele casas, construye muros. Es responsable tambin el que con su silencio permite estos crmenes y Gran Bretaa con su silencio obsequioso es responsable de la declaracin Balfour y de los padecimientos de un pueblo sometido al salvajismo colonial del sionismo. Este 2 de noviembre se espera algo de dignidad de la clase poltica britnica. Ser posible?


Fuente original: http://www.hispantv.com/noticias/opinion/358376/declaracion-balfour-israel-ocupacion-sionismo-britanicos

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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