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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-11-2017

Entrevista a Lolita Chvez, dirigente social y feminista guatemalteca
Nos criminalizan a pesar que nuestra lucha es pacfica

Sergio Ferrari
Rebelin


La incompatibilidad entre empresas trasnacionales y las comunidades indgenas se acrecienta. Los mega proyectos en expansin, entre ellos, hidroelctricos, alarman a los pueblos originarios de Guatemala, que se sienten amenazados en su propia cotidianeidad. Se trata de nuestro territorio, de nuestro modelo de vida, de nuestras relaciones sociales y cosmovisin, es decir de nuestra esencia afirma Aura Lolita Chvez Ixcaquic, invitada a Suiza por la Red Guatemala (Berna y Zrich); las Brigadas Internacionales de Paz; Amnista Internacional/ Suiza y Acoguate.

Lolita, como se la conoce popularmente, hace parte de la Coordinacin del Consejo de Pueblos Kiche por la Defensa de la Vida, la Madre Naturaleza, la Tierra y el Territorio (CPK) y fue propuesta para recibir el Premio Sjarov 2017 a la Libertad de Conciencia otorgado por la Unin Europea.

La represin y persecucin es cada vez ms fuerte hacia los movimientos y lderes sociales -en particular las mujeres- que se oponen a esos mega proyectos, subraya. Nos acusan de ser terroristas, nos calumnian y tratan de criminalizar y judicializar nuestras reivindicaciones, enfatiza.

El deterioro creciente de los derechos humanos de dichas comunidades es una constante, enfatizan por su parte organizaciones suizas de solidaridad presentes en ese pas centroamericano. Quienes, adicionalmente, se apoyan en informes que ejemplifican las violaciones: solo en el 1er semestre del 2017 se han registrado 236 denuncias de hechos graves.

Estn desatando una nueva guerra

Durante 36 aos ese pas centroamericano sufri un conflicto armado que culmin en 1996 con la firma de los Acuerdos de Paz entre el Gobierno y guerrillera Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca. El trgico saldo: 200 mil muertos, 45 mil desaparecidos y miles de desplazados y refugiados.

El captulo de la guerra no est cerrado. Persisten los traumas y ahora nos confrontamos a otra guerra de destruccin y muerte, declarada por empresas trasnacionales que saquean nuestros territorios, explica la lideresa indgena, vctima en los ltimos aos de atentados contra su vida y amenazas de muerte.

Uno de los conflictos de mayor actualidad, explica, es el que confronta a comunidades locales con el proyecto hidroelctrico RENACE, promovido por capitales locales y por empresas espaolas y que se construye sobre el ro Cahabn, uno de los ms caudalosos del pas y de casi 200 kilmetros de largo.

Chvez denuncia que dicho complejo que segn sus portavoces aspira a suministrar el 15 % de las necesidades energticas nacionales-, afecta directamente la vida de unos 30 mil indgenas quekches que viven en regiones aledaas. De las comunidades afectadas a 30 kilmetros del ro- solo tres de cada diez habitantes cuentan hoy con electricidad, y ocho de cada diez estn profundamente empobrecidos. La presentan como energa limpia y responsable, cuando en realidad se trata de la devastacin de nuestros recursos naturales, precisa.

Dicho mega proyecto, entre cuyos inversionistas se encuentra el empresario espaol Florentino Prez, presidente del club Real Madrid, trae consecuencias nefastas para nuestros pueblos, insiste la militante ambientalista y feminista guatemalteca. Actores sociales tanto centroamericanos como espaoles, han solicitado la interrupcin del mismo argumentando la falta de un estudio serio sobre el impacto ambiental.

Son las mujeres las ms afectadas por esa presencia de las trasnacionales, evala. Porque son ellas la columna vertebral de las comunidades, las que ms deben luchar a favor del agua y de la produccin bsica, las que sufren el abuso y la violencia sexual -dentro y fuera del hogar-, las que deben asegurar la proteccin de sus hijas e hijos.

Adicionalmente, por unirnos y movilizarnos en defensa de nuestros derechos y territorio, somos enjuiciadas y criminalizadas, subraya. Chvez es acusada en numerosos procesos jurdicos abiertos a partir del 2012. El ms reciente, de mitad de este ao, fue producto de una denuncia que su organizacin hiciera contra un camin mafioso que traficaba madera ilegal y con fuertes sospechas de traslado de drogas y armamentos en sus territorios. Las autoridades revertieron los hechos y pasamos a ser, nosotras, las acusadas. Nos criminalizan y niegan el carcter profundamente no violento de nuestras luchas y protestas, enfatiza.

Solidaridad en la reciprocidad

Para las organizaciones amenazadas, el acompaamiento y la proteccin internacional adquieren una importancia vital, subraya la dirigente social guatemalteca. La presencia, por ejemplo, de las Brigadas Internacionales de Paz (PBI/Suiza) ha asegurado mi vida y la de nuestra organizacin indgena, subraya. Y convoca a reforzar esa solidaridad que hoy debe tomar una forma de mayor reciprocidad.

Si bien es importante el acompaamiento en Guatemala, es fundamental trabajar aqu mismo para que, por ejemplo, las empresas trasnacionales helvticas respeten los derechos humanos y ambientales de los pueblos originarios y comunidades en todos los lugares donde operan enfatiza.

Reflexin con la que coincide Corsin Blumenthal que durante un ao se desempe en ese pas centroamericano como observador de esa organizacin de solidaridad.

Fuimos testigos de cmo las defensoras y defensores de derechos humanos son criminalizados, sufren amenazas permanentes y sin embargo no abandonan su compromiso con gran optimismo y esperanza, testimonia Blumenthal, master en Ciencias Sociales de la Universidad de Lucerna quien regres a Suiza en febrero del ao en curso y colabora en la actualidad con swisspeace.

Para dimensionar la situacin guatemalteca, el joven Observador de paz hace referencia a un informe de la Unidad de Proteccin de Defensoras y Defensores de Derechos Humanos -Guatemala (UDEFEGUA) donde se sealan en el primer semestre del ao en curso 236 denuncias. El mismo, titulado Un reflejo del Deterioro de los Derechos Humanos en el Pas indica que las violaciones ms sistemticas y recurrentes son las difamaciones a defensores y defensoras, las denuncias judiciales contra ellos y los intentos de asesinatos. La espiral de agresiones va en aumento, segn la UDEFEGUA, quien en el estudio anterior correspondiente a todo el ao 2016, contabilizaba 263 denuncias.

Es muy importante agilizar la informacin en Suiza, y en Europa, sobre lo que est viviendo Guatemala, subraya Blumenthal. Y al mismo tiempo, no olvidar que nuestro pas es sede de muchas empresas multinacionales que operan en minera, petrleo, agroqumicos, mega proyectos en general. Y es fundamental asegurar nuevas leyes que permitan, desde Suiza mismo, apoyar, defender y proteger la accin de los activistas de derechos humanos que como Lolita exponen cada da su vida, concluye.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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