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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-11-2017

Derechos en retroceso, restauracin en conserva

Brbara Ester
CELAG


Actualmente parecera imperar cierto consenso general en el reconocimiento de los derechos humanos. Dicho consenso considera polticamente incorrecto sostener pblicamente que por motivos de gnero, sexo u origen tnico una persona es incapaz de gozar de determinados derechos cvicos o desempear ciertas tareas. Sin embargo, el proceso de desnaturalizacin que permiti su arraigo en el imaginario social es el resultado de muchos aos de deliberaciones, tratados y convenciones internacionales, luchas y disputas tanto reales como simblicas y jurdicas.

No obstante, es notable la emergencia de un nuevo estilo de presidentes que han instaurado un discurso y unas prcticas que representan un retroceso material y simblico de los derechos de mujeres, miembros de comunidades LGTBI, afrodescendientes o migrantes. Si bien no es una novedad el hecho de que desde la poltica se deslicen comentarios misginos, racistas, homofbicos o xenfobos, lo cierto es que estos derechos -impulsados desde diferentes organismos internacionales- cuentan con un anclaje jurdico y un creciente respaldo por parte de la poblacin. Es notable que distintos lderes que encarnan un proyecto de restauracin conservadora hayan utilizado discursos despectivos hacia estos grupos como forma de aglutinar consensos de una parte de la sociedad que quiere recuperar antiguos privilegios.

Al mismo tiempo, en numerosas ocasiones la incorporacin de mujeres a la poltica hizo que la disputa por las subjetividades recreara viejos sentidos comunes, como forma de ataque a lideresas (Hillary, Cristina o Dilma), con campaas cada vez ms agresivas desde los medios tradicionales que encontraron su particular altavoz en las nuevas plataformas digitales y redes sociales (donde cuentan con mayor anonimato). Cabe destacar que tanto Trump como Temer han debido enfrentarse con colectivos que se englobaron bajo el mote no exhaustivo de marchas de mujeres verdaderamente el fenmeno es ms amplio y representa buena parte de los colectivos LGTBI, afrodescendientes o migrantes- quienes fueron los primeros en posicionarse en el resguardo de sus derechos ante una avanzada discursiva cada vez ms discriminatoria.

EEUU

En 2016, en plena campaa electoral, Donald Trump tuiteaba desde su cuenta oficial Si Hillary no puede satisfacer a su esposo, cmo pretende satisfacer a EEUU. Entre la restauracin conservadora y los derechos de las mujeres hubo un antagonismo de origen. Con tan slo un da de asumido su gobierno, Donald Trump recibi a miles de manifestantes en su contra. La Marcha de las Mujeres reuni a miles de personas en Washington y fue replicada en cientos de ciudades de Estados Unidos y el mundo.

Por qu los colectivos de las (mal) llamadas minoras mujeres, comunidades LGTBIQ y tnicas- fueron las primeras en expresarse en su contra? Fue claro ya desde su campaa y sus cientos de intervenciones pblicas que el discurso de Trump orbit el odio que lograba la adhesin de los revanchistas varones blancos norteamericanos. Su electorado aval un discurso conservador, misgino, racista y xenfobo. Fue el sucesor del primer presidente afroamericano y el competidor de una mujer, a la que denigr por esta condicin hasta el cansancio.

Segn los datos de Edison Research publicados en la BBC [1], la composicin del electorado de Trump puede ser segmentada de acuerdo a variables como el sexo, obteniendo una leve ventaja de 12 puntos en el caso de los varones e igual porcentaje de desventaja en el voto de las mujeres. La misma tendencia, pero en sentido inverso, se manifest para los votantes de Hillary.


Por su parte, se observa al analizar la segmentacin por origen tnico que el resultado fue abrumador y contundente: Trump obtuvo un 21% a su favor entre los votantes blancos nica categora en la que consigui imponerse-, un 36% de desventaja tanto entre los votantes asiticos como en los hispanos y un 80% de diferencia en su contra entre los electores afro descendientes. Sin embargo, los votantes blancos representaron el 70% del electorado en las elecciones de 2016, razn por la cual consigui alzarse con la Presidencia.


Al hacer su anlisis electoral de los comicios de EEUU, el diario El Pas titulaba La revancha del hombre blanco en referencia al apoyo de los varones a lo que consideraron un flirteo abierto con la idea de la supremaca blanca, una antigua corriente del pensamiento poltico estadounidense que, sin embargo, no haba sido utilizado electoralmente hasta ahora. Nunca hasta este momento un candidato a la Presidencia de uno de los dos grandes partidos haba articulado un proyecto en torno a un grupo tan delimitado: blanco, anglosajn y protestante [2].

Adems, la concepcin misgina de su mandato trasciende fronteras: recientemente, un decreto de Trump reinstal y ampli la regla de la llamada mordaza global, (oficialmente denominada poltica de Ciudad de Mxico, por haber sido anunciada en una conferencia de la ONU en esa ciudad). La misma prohbe dirigir fondos de ayuda oficial al desarrollo del gobierno de los Estados Unidos hacia organizaciones no estadounidenses que ofrezcan a mujeres cualquier tipo de servicio relacionado con el aborto. Si bien esta poltica no es nueva, ya que fue introducida por el presidente Ronald Reagan en 1984, ha sido parte de una disputa poltica permanente: los presidentes demcratas la derogan y los republicanos la restauran. Esta vez Trump ha ido ms lejos que sus predecesores: la regla de Trump afecta a todos los programas sanitarios (lo que incluye VIH, malaria, salud materno infantil, tuberculosis y nutricin) de los pases en desarrollo. La restauracin de la regla de mordaza global puede frenar o incluso revertir un avance en salud femenina que cost mucho conseguir, al mismo tiempo que supone una violacin de los derechos humanos y legales de las mujeres de todo el mundo [3].

Brasil

En Brasil, por medio de las discusiones en el Congreso durante el juicio poltico que culminara con la destitucin de Dilma Rousseff, se plasm la restauracin de valores tradicionales: Dios tumba a la presidenta de Brasil [4] titul El Pas parafraseando las frases de los congresistas que votaron a favor del impeachment. A partir de entonces, Michel Temer asumi la Presidencia y constituy un nuevo Gabinete, sin mujeres, sin miembros de las comunidades LGTBI y sin afro descendientes [5] en un pas donde, segn el censo 2010, los negros y mulatos son mayora, representando 97 de 191 millones, es decir un 50,7% [6]-.

Los resultados del Parlamento fueron criticados a travs de diversas manifestaciones, las cuales fueron en aumento e hicieron foco en las polticas sexistas del gobierno interino, las cuales minan los derechos adquiridos en los ltimos aos. En primer lugar, el propio proceso fue considerado sexista y discriminatorio, ya que las irregularidades en el manejo de los fondos pblicos cometidas por varones no tuvieron las mismas consecuencias, e incluso, quienes votaron la salida de Rousseff en el Congreso son investigados por hechos de corrupcin.

Asimismo, las nuevas polticas del Gabinete -exclusivamente masculino- formado por Temer apuntaron contra los derechos personales de las mujeres, por ejemplo, a travs de proyectos para definir a la familia como la unin de un hombre, una mujer y sus hijos; prohibir la discusin de gnero en el Plan Nacional de Educacin y criminalizar el aborto para las vctimas de violacin. Ante el adverso panorama, las mujeres dejaron de lado sus diferencias polticas y se unieron para enfrentar la problemtica, dando origen a movimientos como Mujeres por la Democracia, que lidera las protestas contra el actual gobierno [7].

Las declaraciones pblicas del presidente el pasado 8 de marzo en el marco del da Internacional de la mujer, el cual se enmarc adems en la marcha internacional de mujeres, increment la polmica. En su discurso y a pesar de que intent ser reivindicativo, redujo a las mujeres al rol domstico, subrayando el papel dentro del hogar: todo lo que (la mujer) hace por la casa y por los hijos [8]. Mientras, la reforma laboral llevada a cabo por su gobierno recrudece la situacin de estos grupos subalternizados en el mbito laboral, permitiendo por ejemplo el trabajo de mujeres embarazadas en ambientes considerados insalubres [9].

La tendencia conservadora da batalla, de cara a las elecciones del ao prximo la mayor parte de las encuestas ubican en segundo lugar por detrs del ex presidente Lula Da Silva- al diputado ultraderechista Jair Bolsonaro. Se desempea como congresista por Ro de Janeiro desde 1991, militar retirado famoso por dedicar su voto durante el impeachment al torturador de Dilma [10] y sus alocuciones homfobas, misginas y racistas: Sera incapaz de amar a un hijo homosexual. Prefiero que mi hijo muera en un accidente [11].

Argentina

En 2015, el actual presidente entonces candidato- se comprometi desde su cuenta oficial de Facebook a presentar, implementar con todos los recursos necesarios, y monitorear el Plan Nacional de Accin para la Prevencin, la Asistencia y la Erradicacin de la violencia contra las mujeres como as tambin garantizar el acceso real de las vctimas a la Justicia mediante fiscalas y comisaras con personal capacitado. Adems, prometi garantizar el funcionamiento de la Unidad de Registro, Sistematizacin y Seguimiento de femicidios a nivel federal [12] y la Educacin Sexual Integral en todos los niveles. Tambin asegur que, si llegaba a gobernar, se protegera a las vctimas de esta violencia.

Sin embargo, en 2015 la ausencia de pauta publicitaria para la lnea gratuita de asistencia y prevencin de violencia de gnero (144) redujo a la mitad el nmero de llamadas. Varios programas sobre violencia de gnero se cerraron al tiempo que otros se vaciaron. En la actualidad, el presupuesto que recibe el Consejo Nacional de las Mujeres, es decir el rgano responsable de implementar la proteccin contra la violencia de gnero, es tan slo del 0,0055% del total del presupuesto nacional.

Adems, el presidente modific el Decreto N 357/2002 que reglamentaba la ley 25.673 de creacin del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreacin Responsable. Mediante el decreto 114/2016 dej de darle prioridad al programa, que era de alcance nacional. Sumado a esto, en enero se despidi a 20 trabajadoras, es decir a un tercio de la planta del programa. En la misma lnea, en Tucumn los despidos pusieron fin al programa S, somos plomeras que capacitaba en plomera a ms de 9700 mujeres, vctimas de violencia de gnero, argumentando razones presupuestarias [13].

Pisando fuerte en el plano simblico y represivo, la polica portea ha adoptado un nuevo accionar ms violenta y los miembros de las comunidades LGTBI han sido particularmente criminalizadas. Un caso emblemtico ha sido la detencin a un matrimonio compuesto por dos mujeres por darse un beso en el subte. Algo similar sucedi en abril de este ao en Morn provincia de Buenos Aires-, lo que evidencia un incremento de la violencia y lesbofobia por parte del oficialismo [14].

Claudia Vsquez Haro, miembro de OTRANS, afirma que desde la asuncin de Macri quienes pertenecemos a los sectores populares y a colectivos desaventajados de la sociedad civil, experimentamos de manera hostil y arrolladora el ajuste, desempleo, criminalizacin de la protesta social, persecucin poltica a militantes del campo nacional, popular y a defensorxs de DDHH. La implementacin de este modelo neoliberal va acompaada de polticas de mano dura y represin, donde la poblacin trans y travesti es una de las ms violentadas () Desde 2003 al 2015 los DDHH fueron polticas de Estado, creamos que atrs haban quedado los aos de terror vividos en la ltima dictadura cvico militar y los 90, persecucin con los cdigos de falta o edictos policiales que criminalizaban las identidades trans y travestis [15] . De esta forma, se evidencia que la acuciante criminalizacin de la protesta social y el aumento de la represin ha afectado especialmente a los colectivos de la diversidad y a las mujeres.

Consideraciones finales:

Las derechas que protagonizan la restauracin conservadora han confrontado simblicamente contra las mujeres, ya se trate de Hillary Clinton, Dilma Rousseff o Cristina Fernndez de Kirchner. La disputa poltica se ha hecho carne en el cuerpo de las mujeres mientras las estrategias de campaa han propagado un odio que ha encontrado asidero en buena parte de la poblacin. Sus liderazgos, tanto en lo discursivo como en las polticas concretas desplegadas, han significado un retroceso en los derechos de cuarta generacin -los ltimos en ser incorporados en las Constituciones latinoamericanas- los cuales cobraron fuerza y visibilizacin de sus reclamos durante el ciclo progresista.

Los movimientos de colectividades subalternas ya sea por sexo, gnero o etnia han tomado impulso en contra de las nuevas expresiones cada vez ms segregacionistas y elitistas de la derecha, conformando una resistencia cultural a los imaginarios conservadores. Los discursos del odio por parte del avance de una derecha conservadora en lo social entrelazan su estrategia coyuntural al confrontar con figuras femeninas -ya sea candidatas, ex mandatarias o mandatarias en ejercicio de sus funciones- y se sostienen gracias a una artillera meditica al servicio de la discriminacin y la misoginia, mientras que los ajustes estructurales desmantelan gran parte de las polticas sociales tendientes a alcanzar la plena igualdad de derechos y oportunidades.

Notas:

[1] http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-37932220

[2] https://elpais.com/elpais/2016/09/28/opinion/1475088411_908433.html

[3] https://elpais.com/elpais/2017/06/08/planeta_futuro/1496873921_916537.html

[4] https://elpais.com/internacional/2016/04/18/actualidad/1460935957_433496.html

[5] http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/05/160512_america_latina_brasil_impeachment_dilma_rousseff_temer_hombres_dgm

[6] https://censo2010.ibge.gov.br/resultados/resumo.html

[7] https://actualidad.rt.com/actualidad/212332-mujeres-resisten-golpe-patriarcal-temer-brasil

[8] https://elpais.com/internacional/2017/03/08/actualidad/1489008097_657541.html

[9] http://www.celag.org/la-economia-brasilera-tiempos-temer-ganan-muchos-pierden/

[10] https://www.revistaforum.com.br/2016/04/17/bolsonaro-dedica-voto-ao-coronel-brilhante-ustra-torturador-da-ditadura/

[11] http://www.elmundo.es/sociedad/2017/09/21/59c2f37ce2704e3d068b4607.html

[12] https://www.facebook.com/mauriciomacri/photos/a.105382683477.113835.55432788477/10153555322788478/?type=1&theater

[13] http://www.eldestapeweb.com/a-un-ano-del-ni-una-menos-el-macrismo-vacio-programas-atencion-victimas-n17755

[14] https://www.pagina12.com.ar/66590-la-policia-del-beso

[15] http://www.agenciapacourondo.com.ar/opinion/el-macrismo-persigue-y-mata-trans-y-travestis-en-la-argentina

Brbara Ester es investigadora del Centro Estratgico Latinoamericano de Geopoltica (CELAG)

@barbaraestereo

Fuente: http://www.celag.org/derechos-retroceso-restauracion-conserva/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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