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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-11-2017

El gobierno de la corrupcin sistmica y la compra de impunidad

Juraima Almeida
Rebelin


Ms de 200 rdenes de prisin preventiva o temporal, 108 condenas y 158 colaboraciones pactadas con la justicia son parte de de los resultados de la operacin anticorrupcin brasilea Lava Jato. Pero lo cierto es que los polticos que usurparon el poder siguen inalcanzables, pese a las montaas de acusaciones acumuladas, amparados en un laberinto de corrupcin sistmica y serial.

La muletilla la utilizan empresarios, diputados y hasta el mismo presidente de facto Michel Temer: no hay pruebas, pese a los testimonios de muchos acusados que decidieron "colaborar con la justicia, buscando reducir sus penas, y desnudaron un abrumador sistema de favores mutuos, establecido entre autoridades de los tres poderes y el sector privado, para aduearse de contratos y el poder estatal, en un insaciable drenaje de recursos pblicos hacia cuentas privadas.

Temer escap por segunda vez de un juicio poltico. Hbil en oscuras negociaciones a plena luz del da comand desde las sombras a sus hombres de confianza, atados al silencio por jugosos contratos y sobornos para evitar su desalojo de la silla presidencial donde lo depositaron hace poco ms de un ao aquellos que conspiraron para destituir eso s, sin prueba alguna de delito alguno- a la presidenta constitucional Dilma Rousseff.

Corrupcin sistmica es el uso sistemtico y generalizado de la institucin pblica para la obtencin de un beneficio privado. Se dan patrones de conductas corruptas ascendentes, que hacen que el sistema dependa de la corrupcin en el ms alto nivel poltico que toma decisiones sobre contratos pblicos, privatizaciones o grandes proyectos- para su propio benficio y supervivencia. La corrupcin se extiende como norma en el sistema, y la impunidad protege a toda la institucin corrupta.

Cuando la corrupcin est ampliamente extendida se vuelve sistmica, y si bien las normativas legales existen, no se cumplen. Los casos de corrupcin se dan con frecuencia y por lo general quedan impunes. Las reglas informales se van instalando. Se sabe que el soborno es ilegal, sin embargo, se asume como prctica usual en las relaciones con el sector pblico

El precio de la impunidad

El precio para mantener a Temer en el poder fue de unos diez mil millones de dlares, calculan los analistas de Brasilia, entre la liberacin de recursos destinados a asegurar votos favorables por perdn de multas y deudas, e iniciativas destinadas a beneficiar generosamente sectores empresariales bien representados en la Cmara de Diputados, como cambios en la legislacin, para proteger intereses de grupos poderosos.

Fueron 251 votos los que impidieron que Temer, el secretario general de la presidencia Moreira Franco y su jefe de Gabinete, Eliseu Padilha, fueran investigados criminalmente, postura por la que votaron 233 legisladores, dos se abstuvieron y 25 prefirieron ausentarse.

En la anterior denuncia contra Temer, votada en Diputados dos meses antes, el precio para que 263 legisladores impidieran el juicio poltico alcanz los cuatro mil millones de dlares, pagados por las arcas pblicas, claro est.

En dos meses Temer perdi doce votos y perdi la mayora necesaria para aprobar proyectos de ley: 257 diputados (para enmiendas constitucionales son necesarios 308 votos). Los analistas sealan que ni con todo el dinero podr retomar la mayora necesaria a las puertas del ao electoral, sobre todo si esos sufragios son para enmiendas constitucionales que atenten contra los derechos conquistados por los trabajadores o las rebajas en pensiones y jubilaciones.

El Congreso espera en los prximos das recibir la ley para subastar Eletrobras, la productora estatal de energa elctrica, para entregrsela a empresas trasnacionales.

Segn las encuestas hechas por los grupos de inversin, Temer tiene apenas el apoyo del tres por ciento de los brasileos. Quiz haya batido otra plusmarca, la de ser el presidente ms impopular del universo, acusado de corrupcin pasiva, ser parte de una banda criminal y de obstruccin a la justicia. Difcilmente un candidato acepte su respaldo para las presidenciales.

En enero de 2019, cuando ya no cuenten con los beneficios de los foros especiales, Temer y sus dos cmplices enfrentarn a la justicia de primera instancia.

La impunidad seguir despus de 2019?

Es difcil condenar a los corruptos, reconoci a la agencia IPS Roberto Livianu, promotor (representante de la sociedad en los procesos judiciales) y seal que para combatir con ms eficacia la corrupcin, sera necesario abolir el fuero privilegiado y aprobar las 10 medidas sugeridas por los fiscales del Ministerio Pblico Federal apoyadas por ms de 10 millones de firmas en 2015-, como penas mayores para corruptos y rapidez en los procesos judiciales. En el parlamento los diputados desfiguraron las propuestas, y lograron frustrar el intento.

No cabe duda de que en Brasil hay una vieja escuela de corrupcin y fuga de capitales, y el festival de valijas con destino a parasos fiscales sigue tan campante. El nico preso es el exministro de Integracin Nacional y exdiputado Geddel Vieira Lima, en cuyo apartamento la polica descubri apenas 16,2 millones de dlares.

La Operacin Lava Jato tuvo sus xitos: detuvo a empresarios poderosos, como Marcelo Odebrecht, expresidente de la mayor constructora brasilea que dej a la intemperie una red de sobornos a nivel continental-, ya condenado a 19 aos de crcel, y polticos que perdieron el mandato, como el expresidente de la Cmara de Diputados Eduardo Cunha, uno de los artfices del golpe de estado blando de 2016.

Claro, prosper mediticamente para tratar de imponer el imaginario colectivo de que la corrupcin era del Partido de los Trabajadores (PT), que gobern el pas con Lula y Dilma Rousseff, entre 2011-2016 en la presidencia. Pero ahora los blancos son los grandes partidos del sistema, como el PMDB y el conservador Partido de la Social Democracia Brasilea (PSDB), en alianza para sostener el golpe y el gobierno de Temer.

Esta correlacin de fuerzas a favor de polticos corruptos qued en evidencia en los ltimos fallos de la Suprema Corte, como el del 11 de octubre que supedit a la autorizacin del Senado el alejamiento de funciones, dictado por el propio STF al senador Aecio Neves, acusado de corrupcin y obstruccin a la Justicia.

Pero una semana despus los senadores aprobaron la vuelta a funciones de Neves, que prepar el golpe contra Dilma desde el mismo da en que perdi las elecciones ante ella. La jugada, de cara a las presidenciales, es presionar a fondo para que el expresidente Lula vaya preso y sea inhabilitado: si no, ser imposible ganarle las elecciones.

Juraima Almeida es investigadora brasilea, analista asociada al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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