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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-11-2017

La carne que nos comemos est "cargada" de frmacos antibiticos

Miguel Jara
Bentayga


Es una de las principales preocupaciones sanitarias en Europa, la creacin de "superbacterias" por las resistencias a los antibiticos. Y la situacin es preocupante porque si generamos esas resistencias cuando verdaderamente haga falta usar un medicamento antibitico este no har efectocon las terribles consecuencias que ello depara.

Uno de los principales errores que se cometen hoy con los antibiticos es el de suministrarlos de manera abusiva a los animales que luego nos comemos. Aunque los residuos de antibiticos no suelen estar presentes en la carne o la leche que consumimos (antes era habitual, ahora est ms controlado y es poco frecuente, segn la Organizacin de Consumidores y Usuarios (OCU), esta situacin supone un grave problema de salud pblica, ya que, a mayor uso de antibiticos, mayor probabilidad hay de desarrollar bacterias resistentes a estos frmacos.

Las bacterias resistentes de los animales pueden llegar a los humanos a travs del contacto directo o la dispersin medioambiental en el aire o el agua, por lo que no solo la carne, sino tambin los alimentos vegetales pueden contenerlas. Cmo? A partir del abono o del agua de riego contaminadas con las heces de (aquellos) animales.

Segn la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), Espaa es el pas de la Unin Europea donde ms antibiticos veterinarios se venden , la mayora de ellos destinados a su uso en ganadera.

El problema es tal que hay una campaa europea puesta en marcha por el BEUC (Organizacin Europea de Consumidores) para exigir a los Ministerios de Sanidad y Agricultura un uso ms responsable de los antibiticos en los animales destinados a la produccin de alimentos y frenar la expansin de las bacterias resistentes.

Las asociaciones de consumidores piden:

Que se reserven para uso exclusivamente humano y nunca se utilicen en las granjas, los antibiticos que ms resistencias estn generando.

Que se refuercen los controles para supervisar el cumplimiento de la normativa.

Que se mejoren las prcticas de higiene y cuidado de los animales en las granjas, con lo que se reducira la necesidad de recurrir a los antibiticos.

La aparicin de cepas resistentes es un fenmeno natural que ocurre cuando los microorganismos se reproducen de forma errnea o se intercambian caractersticas de resistencia, pero la utilizacin y el uso indebido de antimicrobianos tambin acelera su aparicin.

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El problema va ms all de lo sanitario. Tambin es poltico pues en concreto la corrupcin poltica aumenta la resistencia a los antibiticos. Debido a este problema mueren unas 700.000 personas en el mundo cada ao (los fallecimientos por accidente de trfico son 1.200.000).

La previsin es que en el ao 2050 las muertes por bacterias resistentes lleguen a los 10 millones anuales, superando la mortalidad que produce el cncer.

En el ao 2015 unos investigadores australianos intentaron validar sus sospechas: no slo es la sobreutilizacin de antibiticos sino la falta de polticas de control de las infecciones multi-resistentes en los hospitales, la falta de transparencia sobre las tasas de infecciones multiresistentes en cada hospital, la mala utilizacin de los antibiticos por parte de los profesionales -que se favorece cuando las instituciones ni rinden cuentas a la sociedad ni controlan factores asociados a la falta de calidad de la prescripcin como la influencia de la industria farmacutica y otros incentivos- o sistemas de control de la cadena alimentaria y las aguas que no funcionan.


Hay varios factores que hay que tener en cuenta:

Se corrobora que la disminucin de la utilizacin de antibiticos disminuye las resistencias a los mismos.

Cuanta ms sanidad privada ms resistencia a antibiticos (los investigadores creen que esto es debido a que la asistencia privada tiene un menor control).

Los pases menos corruptos, donde las instituciones funcionan mejor, los controles son ms rigurosos y la transparencia y la rendicin de cuentas ms determinantes, tienen menos resistencia a antibiticos.

Esto se debe a la menor supervisin y aplicacin de las leyes en los pases ms corruptos , no slo en la medicina humana sino tambin en la calidad y seguridad de la alimentacin y el agua. La reduccin de la resistencia a los frmacos antimicrobianos "requiere una combinacin de polticas destinadas a limitar el uso de antibiticos en las personas y, quizs ms importante an, el desarrollo de mejores controles sobre la corrupcin", argumentan los responsables del citado anlisis.


Los informes sobre el problema, como los de la Organizacin Mundial de la Salud (OMS), el ltimo data de 2014, alertan de un panorama muy preocupante pero no sealan a la corrupcin poltica como han hecho esos investigadores.

As que como vemos se pueden tomar diversas medidas para que los tratamientos convencionales contra las infecciones no se vuelvan ineficaces, lo que incrementa el riesgo de propagacin de las enfermedades.

Fuente: http://www.bentayga.org/1725.htm

 



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