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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-11-2017

Un tratado sobre empresas transnacionales y derechos humanos, a pesar de la UE

Tom Kucharz y Miguel Urbn
Pblico


Puentes, no muros. Una accin que simbolizaba el derribo de un muro inaugur la semana pasada los das de movilizaciones del #BindingTreaty en Ginebra, con cientos de organizaciones y movimientos sociales del mundo que llevan aos luchando por compromisos y avances sustanciales en el proceso de negociaciones en Naciones Unidas hacia un instrumento, un acuerdo vinculante sobre transnacionales y derechos humanos.

Diariamente empresas transnacionales comenten violaciones a los Derechos Humanos por todo el mundo, obteniendo enormes beneficios de ello. Para comprobarlo solo tenemos que hacernos algunas preguntas:

Qu responsabilidad tiene la empresa transnacional Benetton en la muerte de Santiago Maldonado en Argentina?

La comunidad mapuche que apoyaba Maldonado se encontraba en pleno reclamo del territorio de la Compaa de Tierras del Sud, propiedad de Benetton, que posee un total de 900.000 hectreas (una superficie que supera al tamao de la Comunidad de Madrid) en la Patagonia donde produce hasta el 10 % de la lana de la marca de ropa.

A quin beneficia la guerra en las fronteras contra las personas migrantes?

Hay relaciones estrechas entre la agencia de fronteras Frontex y la industria militar y de seguridad. Multinacionales tales como Airbus, BAE Systems, Finmeccanica, Indra, Safran y Thales hacen negocios con la situacin en las fronteras donde ocurren violaciones sistemticas de Derechos Humanos y donde mueren miles de personas cada ao. Precisamente estas compaas beneficiarias de los contratos de seguridad en las fronteras europeas estn tambin entre las mayores vendedoras de armas a Oriente Medio y el Norte de frica, lugar de origen de buena parte de las personas refugiadas. Las empresas que se benefician de los conflictos armados reciben licencias de los estados europeos para exportar armas y contratos para militarizar las fronteras.

Quien gana con los centros de tramitacin de refugiados?

En Australia, Ferrovial a pesar de las multiples denuncias por violacin de derechos humanos contina haciendo fortuna con la desesperacin de las personas refugiadas en la gestin de los Centros de Tramitacin de Refugiados (RPC) a travs de su filial Broadspectrum que est acusada de haber cometido abusos en Nauru y la isla de Manus, considerados como los guantanamos del Pacifico. Amnista Internacional ha denunciado numerosas veces los abusos en dichos centros. El gobierno australiano ha creado en Nauru una isla de desesperacin para las personas refugiadas y solicitantes de asilo que, sin embargo, es una isla de lucro para empresas que ganan millones de dlares con un sistema tan intrnsecamente cruel y abusivo que constituye tortura

Frente a los mltiples casos de violacin de derechos humanos por parte de empresas multinacionales, en junio de 2014 la movilizacin internacional consigui que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU estableciera el Grupo de Trabajo Intergubernamental para la creacin de un instrumento legal vinculante que regule la actuacin de las empresas transnacionales y asegure que stas sean juzgadas por eventuales crmenes que cometan tanto a los derechos humanos como al medio ambiente. Durante la pasada semana este Grupo de Trabajo Intergubernamental se reuni en Ginebra por tercera vez de forma ordinaria para avanzar en la negociacin del futuro tratado con la participacin de 101 Estados y ms de 200 delegadas/os de ms de 80 pases representando a movimientos sociales, sindicatos y la sociedad civil global.

La compaera de Podemos Lola Snchez Caldentey present en esos das un llamado de 250 parlamentarios (http://bindingtreaty.org) en el que apoyamos un marco regulador que obligue a los Estados a asumir la responsabilidad por abusos cometidos por las transnacionales, y que stas estn obligadas a cumplir el Derecho Internacional de los Derechos Humanos. As mismo, el Parlamento europeo ha aprobado varias resoluciones apoyando la creacin del instrumento vinculante, dando una importante legitimidad a las negociaciones del Grupo de Trabajo Intergubernamental. Por ello es injustificable que la Unin Europea tratara de bloquear el proceso de espaldas a la ciudadana. En este sentido los Estados Unidos, que nunca participaron en este proceso, aparecieron de la nada en la reunin clave de las consultas entre Ecuador y los Estados el viernes por la tarde, despus de un almuerzo entre los diplomticos de la UE y los EEUU, para plantear que el grupo de trabajo necesitara un nuevo mandato del Consejo de DDHH para continuar, intentando boicotear las conclusiones de la sesin.

Debemos recalcar la fundamental participacin activa y la presin poltica de los movimientos sociales, ONG y comunidades afectadas por violaciones de derechos humanos que lograron vencer el bloqueo de la UE y de otros Estados intentando hacer peligrar la continuidad del proceso. As, de acuerdo a las recomendaciones de la presidencia (Ecuador) del Grupo de Trabajo del Consejo de Derechos Humanos de la ONU que negocia el tratado, en 2018 debe realizarse una cuarta sesin de negociaciones, y ya sobre un texto borrador de tratado internacional, que ser enviado a los pases por lo menos cuatro meses antes de la nueva reunin en Ginebra. Las recomendaciones de la presidencia no pueden ser modificadas ahora por ningn Estado ni ser bloqueadas por la Unin Europea o los Estados Unidos. Si bien los Estados y todas las partes interesadas tienen tiempo hasta finales de febrero de 2018 para enviar sus contribuciones a los elementos para el proyecto de instrumento internacional jurdicamente vinculante que la presidencia present el mes pasado

Vivimos en el momento de la mercantilizacin y la privatizacin generalizada del mundo. Una no va sin la otra. No se trata solo de la privatizacin de las industrias y de los servicios, sino tambin de lo vivo, del saber, del agua, del aire, del espacio, del derecho, de la informacin, de las solidaridades. Esta contrarreforma liberal planetaria alimenta una cudruple crisis: social, ecolgica, democrtica, tica. Hay que elegir entre una lgica competitiva implacable, el aliento helado de la sociedad mercantil, como escriba Benjamin, o el aliento clido de las solidaridades y del bien pblico, que deca Bensaid. Tenemos que tomar partido por la defensa de los derechos humanos y la buena vida.

Tom Kucharz, activista, y Miguel Urbn, eurodiputado.

Fuente: http://blogs.publico.es/tomar-partido/2017/11/02/un-tratado-sobre-empresas-transnacionales-y-derechos-humanos-a-pesar-de-la-ue/



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