Portada :: Opinin :: 2017, cien aos de la revolucin rusa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-11-2017

Octubre y sus consecuencias

Rodolfo Bueno
Rebelin


Si se parte de que una revolucin no es exportable sino que se da para resolver las lacras sociales de un determinado pas, bajo condiciones objetivas generadas en su interior, se concluye que lo correcto es que cada sociedad enfrente sus dificultades por s misma, aunque generalmente lo que se da es la intervenci n ext erna para destruir una revolucin, cuyo advenimiento no es bien visto por los pases de la periferia, que sufren de los mismos males que el pas rebel de y no han hecho el mnimo esfuerzo p ara resolverlos. Actan contra la revolucin con la esperanza de matar al monstruo que acaba de nacer, antes de que sus logros se hagan patentes. Que esta intervencin tenga xito o no, depende de la fortaleza del recin nacido y de las debilidades de los interventores.

Antes que nada, es necesario aclarar cierta confusin que se escucha a menudo: la Revolucin de Octubre se da realmente en noviembre, se realiza no contra el zar, que haba abdicado previamente, sino que la llevan a cabo los bolcheviques, una rama de la social democracia rusa, contra los mencheviques, otra rama de la misma social democracia rusa. La Revolucin Rusa estalla el 7 de noviembre de 1917, como una de las tantas consecuencias de la Primera Guerra Mundial, porque Rusia fue el eslabn ms dbil de la cadena de potencias imperialistas de esa poca. La misma revolucin fue un proceso prcticamente incruento, no as la Gran Guerra y la Guerra Civil, que se dio a partir de la Revolucin Rusa, que desangraron a Rusia.

El socialismo se consolida en el seno de la Rusia Sovitica luego de que los comunistas, o bolcheviques, derrotaran a la intervencin extranjera y a l o s ejrcitos blanc o s, comandad o s por el barn de Wrangel, el Almirante Kolchak y los generales Yudinich y Denikin. Los derrotados, en su inmensa mayora, emigraron de Rusia, pero jams perdieron el profundo amor por su patria ni la traicionaron. A Denikin, por ejemplo, los nazis le ofrecieron todo para que los apoyara, pero l siempre les contestaba: No quiero a los rojos, pero amo mucho ms a Rusia. Y en la lejana, estos rusos siguieron cantando y escribiendo sobre el amor a su tierra lejana.

Los acontecimientos revolucionarios se dieron de la manera siguiente: l a poca preparacin de Rusia para la Gran Guerra le signific una serie de reveses y derrotas. Se generalizaron el hambre y el descontento colectivo, comenzaron las manifestaciones polticas, las huelgas ininterrumpidas y los asaltos a los locales comerciales. Las fuerzas populares se organizaron en los Soviets, a los que se uni una parte de los miembros de la Duma, ya disuelta por el z ar, y juntos lo derrocaron en abril de 1917 . Termin as la dinasta de los Romanov, que haba gobernado Rusia los ltimos tres siglos, y se instaur el Gobierno Provisional presidido por el Prncipe Lvov y Krensky. Las diferencias entre este Gobierno y los Soviets se hicieron patentes a propsito de la continuacin de Rusia en la guerra; los rganos de poder fueron captados en su mayora por las fuerzas revolucionarias bolcheviques, que exigan la salida de Rusia del conflicto, la paz inmediata y la profundizacin de las conquistas populares. Poco despus del regreso de Lenin del exilio, los destacamentos de obreros y soldados asaltaron el Palacio de Invierno, defendido solamente por un batalln femenino, lo que fue el inicio de la primera Revolucin Socialista de la historia. Este hecho cambi el curso de la vida de todos los habitantes del planeta.

La muerte de Lenin provoc la lucha poltica entre los partidarios de Stalin y los de Trotsky por captar el poder poltico de Mosc. Segn Stalin, el socialismo podra ser alcanzado por Rusia por tratarse de un pas gigantesco y con muchos recursos; en cambio, Trotsky postul la tesis de la revolucin permanente, segn la cual la revolucin en un pas atrasado, como Rusia, no podra sobrevivir a menos que la revolucin triunfara en los pases ms avanzados del mundo. Trotsky crea que la historia le haba jugado una broma pesada a la humanidad al crear condiciones revolucionarias en un lugar donde las bases materiales para dar cuerpo a las ideas socialistas no se haban alcanzado y que lo pasado en Rusia era el prembulo de lo que debera suceder en Alemania o Estados Unidos, le pareci imposible pretender la edificacin del comunismo en la Rusia Sovitica por carecer sta de una clase obrera desarrollada. Tambin sostuvo que Stalin haba sustituido la frase El Estado soy yo, del rey Sol, por la sociedad soy yo, y lo acus de abandonar la revolucin mundial por algo imposible, por la construccin del socialismo en un solo pas, para lo cual, segn Stalin, era necesaria la dictadura del proletariado. No pensaba as el marxista Plejnov, quien escribi que la dictadura de un partido terminaba siempre en la dictadura de una persona; por eso, para Trotsky, la de Stalin deba degenerar hasta constituirse en la negacin misma del comunismo.

Trotsky era un judo impaciente que se dejaba arrastrar por su inmodestia y no lograba ocultar sus ambiciones personales, lo que le granjeaba el rechazo de muchos de sus camaradas. Proclamaba que el capitalismo jams permitira edificar una nueva sociedad y que sus ataques derrumbaran lo poco que se lograra erigir; asimismo, manifestaba que los rusos eran tan atrasados que, en el mejor de los casos, lo nico que podran establecer sera una caricatura del comunismo. Pero, a pesar de que era un conocedor erudito de la cultura europea y de su enorme preparacin intelectual, fue derrotado fcilmente por Stalin, que controlaba el Partido Comunista.

Stalin no era eslavo sino georgeano y, segn un decir ruso, por donde pasa un georgeano un judo no tiene nada que hacer. Tambin fue un tpico capricorneano: testarudo y tan diamantino de voluntad que sus mandatos eran casi inamovibles; le sobraba astucia para urdir todo tipo de intrigas; tena la paciencia de una araa que espera a su vctima en un rincn; no se conoca ni lo que pensaba ni lo que deseaba y, segn afirmaba, desconfiaba hasta de s mismo. Dominaba el don de la ubicacin, siempre estaba en mayora y en los lugares y momentos precisos. Mientras que sus camaradas dirigan el ejrcito, la seguridad y los sindicatos, creyendo estar ms prximos al poder, l tom un puesto que todos despreciaron, la Secretaria General del Partido Comunista de la Rusia Sovitica y, a travs de sus organismos, control todos los resortes del Estado. Supo sacar ventaja de las debilidades y aspiraciones de sus adversarios: se uni con Zinviev y Kmeniev para vencer a Trotsky y con Bujarin para derrotar a Zinviev y Kmeniev. Despus no le cost trabajo ganarle la partida a Bujarin, que qued totalmente aislado.

Finalmente triunf Stalin, y Trotsky, luego de ser expulsado del partido comunista, se exili y organiz la Oposicin de Izquierda Internacional a travs de una faccin de la III Internacional. Despus de que Hitler llegara al poder en la Alemania Nazi y de la persecucin de los comunistas en Europa, Trotsky form la IV Internacional y se exili en Mxico, donde fue asesinado por Ramn Mercader, un personaje oscuro de la historia, del que se cree fue agente de los servicios secretos soviticos.

Lo cierto, y ms all de toda duda, es que Stalin fue el nico dirigente comunista que no so con la Revolucin Mundial, pues tena los pes bien asentados sobre la tierra y sostuvo que comprometerse en organizarla era un error tragicmico. En 1931 sostuvo que en el plazo de diez aos la Unin Sovitica, o la URSS, as pas a llamarse Rusia Sovitica, iba a ser invadida por el mundo occidental, se equivoc en muy pocos das. Comprenda que la revolucin dependa de sus propias fuerzas para subsistir, para lo cual la URSS deba industrializarse, lo que hizo mediante planes quinquenales que convirtieron a ese pas en una gran potencia mundial, que despert la admiracin y el respeto de todos. Y pese a que transform una colectividad campesina en una moderna sociedad industrial, Rusia estuvo al borde de desaparecer derrotada por la coalicin militar ms poderosa de la historia, que en 1941 aglutin bajo el mando de Hitler y sus aliados a toda la Europa continental. Sin embargo, luego de heroicas batallas y de liberar a muchos pases del yugo nazi-fascista, las tropas soviticas entraron en Berln y el 2 de mayo de 1945 izaron la bandera roja en el Reichstag, el parlamento alemn. Una semana despus, el 9 de mayo, el nazismo capitul ante los Aliados, y ese mismo da, las ltimas tropas alemanas se rindieron en Praga ante el General Kniev. Gracias al heroico sacrificio de todos los hombres libres, la humanidad se salv de vivir bajo el Tercer Reich, sistema poltico que Hitler haba planificado para mil aos.

La guerra ocasion a la Unin Sovitica la muerte de 27 millones de sus ciudadanos y la destruccin de bienes materiales por un valor cercano a los tres billones de dlares; el pueblo ruso, sin ayuda de nadie, reconstruy su pas. Fue Rusia la que llev el fardo ms pesado de esta contienda, merced a su valenta salvaron su vida millones de europeos, estadounidenses e ingleses. Edward Stettinus, Secretario de Estado de EEUU durante la Segunda Guerra Mundial, reconoci que el pueblo norteamericano debera recordar que en 1942 estaba al borde de la catstrofe. Si Rusia no hubiera sostenido su frente, los alemanes hubieran estado en condiciones de conquistar Gran Bretaa y apoderarse de frica y Amrica Latina.

Rusia es una nacin de grandes pasiones, que para ser dirigida necesita de un mando vertical, slo as se explica la aparicin de gobernantes como Ivn el Terrible, Catalina la Grande, Pedro I y Stalin, quien fue el que ms poder tuvo y gobern la U RSS desde 1922, cuando enferm Lenin, hasta su muerte en 1953 . Gracias a su rectitud, el pas march sobre ruedas, nadie robaba y la delincuencia fue mnima, factores que permitieron ganar la guerra.

Stalin dirigi la construccin del socialismo, un sistema cuya Constitucin garantizaba los mismos derechos para todos sus ciudadanos; donde las clases sociales dejaron de ser antagnicas y la tierra y los medios de produccin, para su mejor conservacin y proteccin, eran comunes; donde sus ciudadanos fueron protegidos desde su nacimiento, con privilegios justos que tomaban en cuenta las necesidades bsicas de cada uno de sus miembros en todas las etapas de su vida, lo que siempre fue y es predicado por los que luchan por la justicia social; donde el trabajador tuvo derecho a un trabajo justamente remunerado y perdi el miedo a la enfermedad, la vejez y el desempleo; donde la cultura y la educacin superior fueron gratuitas para el que las quisiera adquirir; donde toda empresa brindaba a cada trabajador la oportunidad de desarrollar sus capacidades artsticas, cientficas o espirituales; donde las mujeres tenan los mismos derechos que los varones y, tal vez, un poco ms; donde las madres podan cuidar con mayor ahnco a sus hijos; donde la nica clase privilegiada fueron los nios, con iguales derechos independientemente de las condiciones sociales de sus padres; donde no hubo ni racismo ni discriminacin racial ni religiosa de ningn tipo; en fin, donde fue eliminada la explotacin del hombre por el hombre, el origen de todos los males en cualquier sociedad.

Los detractores de Stalin critican estas conquistas sociales por el alto costo humano que tuvieron. No toman en cuenta ni la poca ni las circunstancias en que le toc gobernar e intentan responsabilizar nicamente a l por los excesos e injusticias cometidas; en otras palabras, individualizan lo que fue responsabilidad colectiva. As por ejemplo, Jruchev, quien era ms estalinista que Stalin, durante el XX Congreso del Partido Comunista de la URSS descarg toda su culpa y la ajena sobre los hombros de Stalin, gobernante que no debe ser ni santificado ni demonizado sino valorado con objetividad, igual a lo que se hace con Isabel I de Inglaterra y Napolen Bonaparte.

A partir de su muerte surgieron las componendas polticas, tanto en el gobierno como en la sociedad. L a aparicin y expansin del mercado negro se dio en la URSS en correspondencia con la escasez de productos bsicos, consecuencia de los destrozos gigantescos causados por la Segunda Guerra Mundial. A este pas le corresponde el 30% de los costos de la destruccin total causada por la guerra; para reconstruir la URSS no hubo ni Plan Marshall ni ninguna ayuda econmica de parte de sus aliados de guerra. Este mercado posibilit la formacin paulatina de la nueva clase, segn la definicin de Mijail Djilas, compuesta por seres humanos carentes de principios morales, ticos y religiosos que, luego de instituir sus propias reglas de propiedad, tomaron el control del aparato productivo y de los bienes de la sociedad. Se trata de los chanchitos de La rebelin en la granja, de George Orwell, convertidos en hipoptamos.

La nueva clase fue el fruto de la decadencia moral de los herederos de la vieja guardia bolchevique. Sus intereses de rapia coincidan con los de los altos crculos gobernantes y fueron el reflejo de una economa de nuevo cuo, caracterizada por la unidad prcticamente convertida en amalgama entre la delincuencia comn, el crimen organizado y los administradores corruptos del Estado Sovitico. La toma del poder por esta clase se hizo inicialmente de manera timorata, luego tom mpetu hasta que sus tentculos se disgregaron por los interminables laberintos de la URSS y de algunos pases del Campo Socialista.

El deterioro intencional de este sistema desencaden en esta nueva clase, especialmente entre los negociantes generados por la perestroika, una lucha virulenta por obtener e incrementar sus reas de influencia y dominio. Con el pretexto de las privatizaciones, la nueva clase obtuvo las riquezas de estos pases por una bagatela; fue una poca fructfera para el inters de estos buitres hambrientos. El ciudadano comn y corriente fue engatusado por sus nuevos libertadores, que se aduearon del producto del sacrificio de una parte del mundo, que alguna vez so, en el Octubre Rojo, en tomar el cielo entre sus manos.

Para qu ganar una guerra civil y una guerra mundial cruentas! Para que unos cuantos vivos se levanten con el santo y la limosna? Es inconcebible que el resultado del esfuerzo de muchas generaciones, de todo aquello que represent el sudor de millones de trabajadores, que se sacrificaron al extremo de lo imaginable durante una buena parte del siglo XX, se repartiera alegremente entre los nuevos testaferros del poder.

El colapso del socialismo a nivel europeo no fue casual sino organizado por las potencias extranjeras y sus quintas columna internas. El grueso de la suma con la que la nueva clase inici las incursiones en este novsimo sistema financiero provena de norteamericanos, europeos e israeles, que arriesgaron una pizca de sus capitales para sacar una buena tajada de las fraudulentas oportunidades que les ofrecan las privatizaciones durante el derrumbe del socialismo. La desintegracin del sistema socialista es la mayor tragedia de la humanidad del siglo XX, pues rompi el equilibrio estratgico del planeta mantenido luego de la derrota de la Alemania nazi, debilit a las fuerzas revolucionarias del mundo y facult al imperialismo para actuar con la total desfachatez actual.

Finalmente, si Rusia zarista fue la tesis y Rusia sovitica fue su anttesis, la Rusia de hoy es la sntesis que tiene el potencial poltico y espiritual, las tradiciones religiosas y culturales, la experiencia acumulada, la mentalidad nacional y un alto grado de cohesin social, necesarios para convertirse en el paladn de las causas ms nobles.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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