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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-11-2017

Sobre el 19/S en Mxico
El reality show para jodidos y los cleptobarones depredadores

Carlos Fazio


En lo que result probabilsticamente algo casi increble, 32 aos despus otro cataclismo azot Mxico un 19 de septiembre. Doce das antes, un sismo de 8.2 grados haba devastado Chiapas y el Istmo de Tehuantepec. Sendos desastres telricos provocaron caos, miedo, conmocin y desorientacin. Tambin indignacin ante el oportunismo demaggico de un presidente Pea Nieto forjado en la cultura de los celebrities, y quien como todo hombre de accin, exudando su machismo de ocasin se multiplic en la emergencia vido de reflectores y publicidad. Convertido por sus promotores de imagen en un personaje itinerante con el don de la ubicuidad como un dios cuasi omnipresente proyectando poder, y como si tuviera todos los hilos del destino de la nacin en sus manos para tranquilizar a sus ovejas−, con el correr de las horas y los das Pea Nieto realiz visitas relmpago a distintas zonas destruidas por los sismos, instrumentalizadas como sets de filmacin reales.

Cada localidad devastada y cada actuacin presidencial fueron cuidadosamente estudiadas y planeadas para obtener el mayor impacto del celebrity promocionado y como un espectculo montado para su escenificacin meditica. Se vio al mismo Pea Nieto de siempre, sirvindose y aprovechndose de sectores populares afectados, para la consecucin de sus fines privados y potenciar su imagen de celebrity; su marca-nombre registrada con sus ratings y sus rankings.

En esa dramtica coyuntura aflor tambin el instinto de preservacin de poder y aumento de utilidades de las televisoras oligoplicas al servicio de la plutocracia, con Televisa a la cabeza. Predecibles, con rigurosa congruencia de clase y conforme a su fra lgica mercantilista, los medios hegemnicos volvieron a concentrar la noticia como maniobra para la manipulacin y el control de la (des)informacin suministrada a la poblacin; para mantener a la chusma a raya (N. Chomsky).

Asimismo, a travs de la pedagoga de la idiotizacin de los jodidos (Emilio El Tigre Azcrraga dixit, 1993); de la manipulacin sistemtica de una audiencia masiva aturdida e inerme −atrapada entre la angustia y el estrs agudo producidos por el terremoto y los rumores de rplicas−, buscaron desplazar, ocultar u opacar el papel de una multitud de jvenes, que en una eclosin bioflica (tras un decenio signado por una sanguinolenta carnicera, crmenes de lesa humanidad, desaparecidos, terror de Estado y atrocidades indescriptibles), desbordaron su solidaridad en las calles de la Ciudad de Mxico. Una vez ms, los medios oligoplicos privados sustituyeron la veracidad de la noticia fctica por el espectculo (G. Debord); recurrieron a la espectacularizacin de la informacin, que remite a la sociocultura del infoentretenimiento −con su dramatizacin, su discurso de corte narrativo-emocional y su cuota de ficcionalizacin− como maquinaria de desimaginacin (H. Giroux). Otros dos objetivos, para nada secundarios, fueron obtener rating y maximizar sus utilidades al tope.

Desde la media maana del 20 de septiembre, millones de telespectadores desconcertados y ablicos asistieron a otro hecho singular: la eventual complicidad de la televisora de Emilio Azcrraga Jean −principal brazo propagandstico de la plutocracia imbricada con el sistema poltico mexicano−, en una maquinacin o patraa monumental (Carmen Aristegui dixit), ajena a todo cdigo de tica y/o protocolos en materia informativa (segn el defensor de las audiencias Gabriel Sosa Plata y Artculo 19), sealada por diversos analistas como el montaje de un reality show: el caso de la nia Frida Sofa. Una fake new (noticia falsa) coestelarizada por el tapado ms cercano a los afectos del Presidente, el secretario de Educacin Pblica, Aurelio Nuo, y el almirante Jos Luis Vergara, oficial mayor de la Secretara de Marina (cuarto hombre con mando en el organigrama de la institucin), brazo de las fuerzas armadas privilegiado por el Pentgono.

Pea, Nuo, Televisa, la militarizacin de la proteccin civil por la Marina... y la voracidad de los cleptobarones (robber barons1 del capital trasnacional ante el nuevo y lucrativo negocio de la reconstruccin. La poscatstrofe natural, como nueva oportunidad para que empresas depredadoras aprovechen el estado de choque y conmocin, y mientras los damnificados y la poblacin se recuperan del trauma colectivo, se pueda aplicar una nueva versin del capitalismo del desastre y su terapia de choque econmico (Naomi Klein), por los perversos fundamentalistas schumpeterianos de la destruccin creativa y el mercado total, que explotarn el txico coctel del miedo-desorientacin producidos por los sismos en Chiapas y Oaxaca, va las zonas econmicas especiales (ZEE).

Para ello, a una semana del 19/9/17, mientras se profundizaba el mal humor social, Pea Nieto, los banqueros y los empresarios "marca Forbes" se pusieron de acuerdo en el uso de los recursos para la reconstruccin, incluidos los millonarios donativos de pases y magnates y la ayuda humanitaria de la sociedad civil. La clase capitalista trasnacional verncula cre el fideicomiso Fuerza Mxico, que para mayor transparencia, se dijo, ser administrado y vigilado por el sector privado; por ellos mismos, pues.

En un pas controlado por la cleptocracia y signado por una aeja cadena de corrupcin-impunidad-simulacin, la retrica de la transparencia figura como un engaabobos para encubrir los cochupos y las transas del poder real, el gobierno y su capitalismo de cuates y compadres, en una nueva fase de despojo.

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El mito de la nia Frida en el Rbs... amen.- En medio de la confusin y la zozobra, los dos das que siguieron al terremoto del 19 de septiembre, los medios electrnicos, en particular Televisa como instrumento del oligopolio meditico de la plutocracia Forbes, se montaron sobre las ruinas del colegio Enrique Rbsamen, desplazando y casi invisibilizando otros edificios colapsados en la megaurbe capitalina y (por razones clasistas) las miles de viviendas destruidas en pueblos de Xochimilco, Iztapalapa, Tlhuac y en los estados de Mxico, Morelos, Puebla y Tlaxcala −adems de los del sureste del pas−, donde presuntamente estaba atrapada, entre los escombros, una menor de 12 aos.

Hacia las 9:40 de la maana del 20 de septiembre, coincidiendo con la presencia en el lugar del secretario de Educacin Pblica, Aurelio Nuo, Televisa comenz su transmisin desde el semiderruido colegio, convertido en el epicentro icnico de la desgracia (Carlos Loret de Mola dixit). Dada su relacin privilegiada con el gobierno federal, el puesto de trasmisin de Televisa se instal en el mismsimo centro de mando de la Secretara de Marina (Semar), improvisado sobre un techo enclavado en la zona de riesgo; en un rea exclusiva y con acceso directo a la informacin que emanaba de los responsables del operativo de rescate.

Bajo la conduccin en los estudios de Denise Maerker, Carlos Loret de Mola y Joaqun Lpez-Driga (que se alternaron a lo largo de una extensa transmisin en vivo), la reportera Danielle Dithurbide estuvo durante 30 horas en el primer crculo del operativo diversionista y de sedacin meditico, junto al almirante Jos Luis Vergara −nmero cuatro en la jerarqua de la Semar y a la postre actor-villano protagnico del llamado canal de las estrellas−, y acompaada por el secretario de la SEP, Aurelio Nuo, uno de los delfines de Pea Nieto de cara a la sucesin presidencial.

Segn el testimonio de Joaqun Lpez-Driga, la noche de la tragedia lleg al colegio Rbsamen, camin por la construccin colapsada y en un escenario catico con 500 personas que daban rdenes y gritaban, se top al presidente Pea Nieto en medio de la oscuridad. Dos maestras le informaron que bajo los escombros haba 30 nios y ocho adultos atrapados y mostraron una lista de muertos y heridos. Pero el mircoles a media maana la informacin haba cambiado: ya nadie hablaba de los 30 nios y los ocho adultos: Desaparecieron. La atencin se centr en una nia sobreviviente bajo las losas, a la que la Marina intentaba rescatar.

Evacuados de la zona de riesgo los otros medios de difusin (relegados a un corral, describi Carmen Aristegui), instaladas sus cmaras en el escenario idlico para melodramatizar la tragedia con la (des)informacin exclusiva del almirante Vergara, Televisa se adue de la historia e hizo girar el desastre en torno al rescate de la nia. Su fuente, el susodicho Vergara, afirm: Hay una nia que an escuchamos con vida. Y es ah donde realizamos el mayor esfuerzo porque est muy complicado el rescate. Otro marino (del que nunca se supo su nombre) dijo que la nia movi la mano y pidi agua. Fue el mismo que presuntamente bautiz como Frida a la menor.

Poco despus, Aurelio Nuo Mayer declaraba a Lpez-Driga: "Est plenamente acreditado que hay una nia con vida [...] con la que se est en comunicacin [...] a la que se le ha hecho llegar agua [...] el operativo de rescate cada vez est ms cerca de ella". (Para entonces, la Marina −involucrada en probables crmenes de lesa humanidad− llevaba un par de horas simulando movilizar ambulancias militares y volaba camillas con oxgeno y suero conectados listos para auxiliar... a la nia.)

La transmisin de Televisa cit en extenso esas versiones y se fue construyendo una trama cuya narrativa se viraliz mundialmente. El clmax de la transmisin fue hacia las 22:30, justo en el horario del noticiario estelar de Televisa que dirige Denise Maerker, que rompi ndices de audiencia. El rating del show de Televisa provoc que otras cadenas electrnicas se enlazaran para observar el milagro del rescate de la nia de los escombros, cuyo nombre, Frida Sofa, haba sido mencionado sin confirmar por la reportera Dithurbide desde las 18:19 horas. El almirante Vergara confirm el dato y el nombre de la nia se volvi trending topic en Twitter y Televisa.

A las 22:45 el mando militar corrobor a El Financiero Tv lo que haba declarado a Televisa. Es decir, la nia hablaba, se comunicaba, mova la manita, beba agua. A las 23:30 horas, el secretario de Educacin, Nuo, quien supervisaba el operativo de salvamento, inform que ninguna persona se haba identificado como familiar de la menor. Declar a Televisa: Llevamos muchas horas intentando contactar a los familiares y no hemos tenido xito.

El dato gener dudas y suspicacias. Y poco despus el show televisivo comenzara a derrumbarse. Por qu el mito Frida? El padre Estado consider peligrosa y se aterr ante la sbita, eficaz y colectivamente organizada solidaridad (sin visos de corrupcin) de los millennials? Temi una reaccin en cadena? Por eso encapsul militarmente edificios siniestrados de la capital, quiso acelerar su demolicin y como parte de una operacin de guerra sicolgica fabric el mito Frida para quitar a los jvenes de la calle y retomar el control?

Los expertos en relaciones pblicas (propaganda) y el arte de la decepcin (engao) de la Marina, fabricaron a la nia Frida para hipnotizar y narcotizar a una audiencia traumatizada (presa del shock y el pavor) mediante sofisticadas tcnicas de la manipulacin afectiva (Mausfeld) con la finalidad de redireccionar (o desviar) la atencin y/o generar cierta apata moral en un sector de la poblacin? El hilo de vida simbolizado en la nia de los escombros, fue manufacturado para manipular y administrar la potencial indignacin de la gente ante los encapsulamientos militares?

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Perra Marina mata a fakeFrida.- Cuando la tierra se mueve se pierden seguridades reales y simblicas; se entra en un estado de mxima desproteccin, un momento cercano, quizs, a la tortura de soportar que el piso firme oscila bajo los pies con un temblor que pareciera durar siglos. Pero un cataclismo genera tambin impacto social, y en ocasiones la solidaridad tiende a modificar la relacin sociedad poltica-ciudadanos de a pie, y pueden diluirse las posiciones de dominacin de clase de los que mandan sobre la sociedad civil, que es lo que ms temen.

Fue precisamente eso lo que ocurri el 19-S: la accin solidaria sin atisbos de corrupcin de los llamados millennials aterr al sistema. Toda una generacin de jvenes a la que sola verse ajena a la realidad, presa de la apata en materia poltica y absorta en los confines del ciberespacio −dado su uso adictivo de la tecnologa− y con poco sentido de comunidad, puso los pies en la tierra el 19 de septiembre: sali al mundo de lo real, a la calle, para enfrentar la tragedia, levantar escombros y apoyada en las redes electrnicas −de las que son expertos− a organizar con inteligencia, creatividad y disciplina la ayuda, y en muchos casos para tomar el control de las tareas de rescate y atencin a damnificados.

Hijos de la aldea global, pero renuentes a aceptar al corrupto y criminal centralismo autoritario neoliberal y su burocracia de Estado piramidal −como reflejo de una idea vertical del ejercicio del poder−; habituados a dinmicas horizontales y a comunicarse con los 140 caracteres que posibilitan los corredores digitales, en cuestin de minutos una avalancha de jvenes dispuestos a ayudar rompieron el mito de una juventud ensimismada, egosta y poco solidaria, y como dijo Javier Aranda Luna, fueron el mejor termmetro para medir la salud de una ciudad rota.

Fue en ese contexto que militarizaron la emergencia y fabricaron el mito nia Frida Sofa. Pap Estado consider peligrosa la sbita, eficaz y colectivamente organizada solidaridad de los millennials, se aterr y encapsul militarmente edificios colapsados y quiso acelerar su demolicin como parte de una operacin de guerra sicolgica para quitar a los jvenes de la calle y retomar el control de la poblacin.

Ficcin meditica al fin, la nia-smbolo de una unidad nacional resquebrajada nunca aparecera, y la noticia que logr el mayor rating en la cobertura del sismo termin en una situacin anticlimtica: no habra final feliz que enalteciera la mercantilista sensibilidad melodramtica de Televisa ni las operaciones sicolgicas (ops sic) propias de la guerra hbrida (Mattis/Hoffman); tampoco foto de la victoria de Aurelio Nuo con Frida Sofa sobre las ruinas del colegio Rbsamen.

Violada la tica periodstica, sepultada bajo los escombros mediticos la fallida operacin Frida Sofa, la Secretara de Marina (Semar) se vio obligada a hacer un rpido control de daos. Y como por arte de magia hizo irrumpir en el mismo escenario escolar, como herona sustituta (pero real) de la fakenia Frida, a una perra labrador del equipo de binomios caninos de la institucin, de idntico nombre y con el mismo objetivo propagandstico: ganar las mentes y los corazones de la poblacin.

Segn Ivin Jauvert, investigador vinculado al colegio de marras, la realidad entre los escombros fue catica, aterradora, haba polvo, histeria, era un campo de guerra, como un infierno del Dante. En un escenario de guerra como el descrito, es previsible que el aparato de relaciones pblicas de la Semar haya visto la oportunidad para emplear las tcnicas de las ops psic, segn las cuales, concebido como objetivo militar, el punto ms crtico del ser humano es su mente.

En la nomenclatura castrense, el concepto de operaciones sicolgicas (propaganda) est relacionado con objetivos y herramientas que buscan explotar las vulnerabilidades (miedos, necesidades, frustraciones) e influir en la conducta de la poblacin civil y del enemigo, con miras a alterar y controlar opiniones, ideas y valores, y en ltima instancia cambiar las actitudes segn lneas predeterminadas. Y eso incluye a mujeres y nios, porque en una guerra no declarada (hbrida o irregular) no hay leyes que protejan a los no combatientes.

Sin que se conociera sancin alguna a los almirantes Sarmiento y Vergara por su responsabilidad directa en la fake new Frida Sofa (operacin de distraccin para desviar o dirigir la atencin de la gente hacia otra parte a travs de los medios y la industria del entretenimiento), los expertos en comunicaciones de la Semar introdujeron en la escena del desastre a una perra rescatista −seleccionada de un grupo de 270 canes adiestrados en todo Mxico−, como representacin simblica de la marca-logo Marina, destinada a convertirse en herona de nios y adultos. Una perra celebrity, semiantropomorfizada con goggles, chaleco look de la Marina y zapatitos azul marino, concebida como smbolo a explotar con fines publicitarios de ocasin.

Pronto #TodosSomosFrida se volvi la sensacin de las redes electrnicas. Twitter le rindi homenaje y la superherona de cuatro patas que todo Mxico ama dio la vuelta al mundo. En Japn, por su chaleco, creyeron que Frida se llamaba... Marina. Amn de la consabida foto de Pea Nieto con la perra, proliferaron poemas, dibujos, murales, calcomanas y peluches, todos con el infaltable logo Marina. El furor autogenerado llev a los publicistas de la Semar a organizarle un homenaje durante el duelo de la eliminatoria mundialista Mxico-Trinidad y Tobago, y el 14 de octubre el convivio Un da con la Marina, donde segn la prensa, Frida atrajo multitudes y enamor familias.

La operacin meditica de lavado de imagen result todo un xito. Un mes despus del terremoto, la marca icnica y en clave de celebrity de la perra Frida-Marina, hizo olvidar la fake new y el mito de la nia Frida Sofa, y la poblacin, incluidos los millennials, parecan haber regresado a su parda normalidad (J. Villoro dixit).

Nota:

1 El trmino clsico robber baron fue acuado por The New York Times en 1859 para referirse a Cornelius Vanderbilt y John D. Rockefeller. El Oxford Dictionary define robber baron como un plutcrata despiadado e inescrupuloso. En este texto lo adaptamos como cleptobarones (de)predadores.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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