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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-11-2017

Perspectivas de un tratado sobre las sociedades transnacionales
Activismo triunfalista vs. realidad de los hechos

Alejandro Teitelbaum
Rebelin


La redaccin de la ltima parte del Informe de la tercera sesin que se celebr a fin de octubre- del Grupo de Trabajo del Consejo de Derechos Humanos de la ONU que discute un Proyecto de Tratado vinculante para las sociedades transnacionales, gener dudas en algunas ONGs acerca de cmo seguir el debate, si habr una cuarta sesin del Grupo de Trabajo e incluso sobre si ste subsistir o cesar de existir.

En efecto, el texto de la ltima parte del Informe de la tercera sesin plantea interrogantes en cuanto a su interpretacin.

Estn por un lado las Recomendaciones del Presidente-Relator del Grupo y por el otro las Conclusiones del mismo Grupo de Trabajo.

El Presidente-Relator Recomienda que se convoque a un cuarto periodo sesiones para 2018.

El ao pasado en las Recomendaciones de la Presidenta-Relatora se deca que deba convocarse a la tercera sesin del Grupo de Trabajo. Este ao el Presidente Relator solo Recomienda que se convoque a la cuarta sesin.

En la Conclusiones del Grupo de Trabajo de este ao no se menciona para nada la convocatoria a una cuarta sesin. En cambio el ao pasado en las Conclusiones del Grupo de Trabajo se mencionaba la sesin siguiente: que se celebraran antes del tercer perodo de sesiones y del correspondiente nuevo programa de trabajo .

Pero adems, y esto es ms importante que la intepretacin literal del texto del Informe , en las Conclusiones del Grupo de Trabajo de este ao se lee :

(c) El Grupo de Trabajo solicita al Presidente-Relator que realice consultas informales con los Estados y otras partes interesadas pertinentes sobre el camino a seguir para la elaboracin de un instrumento jurdicamente vinculante( nuestra la traduccin del ingls).

Lo del camino a seguir nos recuerda lo que ocurri con el proyecto de Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Econmicos, Sociales y Culturales preparado por el Comit del Pacto. Nosotros participamos en las discusiones del Comit que duraron seis aos. No particip ninguna otra ONG. Solo al final apareci la Comisin Internacional de Juristas.

Cuando el Proyecto del Comit del Pacto (que no era muy bueno pero tampoco del todo malo) lleg a la Comisin de Derechos Humanos, sta finalmente lo dej de lado y nombr un Relator especial para que preparara un nuevo proyecto que fue ms deficiente que el del Comit y fue el que finalmente se aprob. Todo este proceso dur desde 1990 hasta el 2009.

Con este antecedente cabe pensar que es posible que el camino a seguir de que habla el Grupo de Trabajo pueda consistir en que el Grupo desaparezca por decisin del Consejo de Derechos Humanos y que ste nombre un relator para que se siga ocupando del tema.

Pero ms revelador sobre lo que puede ocurrir son las tentativas frustradas que se vienen sucediendo desde hace ms de 40 aos en la ONU (y en otros mbitos) para dotar de un marco jurdico a las actividades de las empresas transnacionales.

1) En los aos 70 existi un proyecto de Cdigo de Conducta para las empresas transnacionales de la Comisin de Empresas Transnacionales del Consejo Econmico y Social que fue finalmente abandonado; 2) Igual suerte corri un proyecto de Cdigo de Conducta en materia de Transferencia de Tecnologa que se discuti en Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (CNUCED-UNCTAD en la misma poca; 3) El proyecto de Normas elaborado por un Grupo de Trabajo de la Subcomisin de Derechos Humanos y aprobado por sta en 2003 fue enterrado por la Comisin de Derechos Humanos en 2005, la que aprob una Resolucin invitando al Secretario General de la ONU a designar un Relator Especial para que se ocupara del tema.

Al aprobar dicha resolucin, los Estados Miembros de la Comisin, prcticamente por unanimidad , incluidos los que contaban con Gobiernos llamados progresistas, cedieron a las presiones de las empresas transnacionales. Slo votaron en contra Estados Unidos y Australia, quienes sostuvieron que la Comisin no deba ocuparse de ninguna manera de las sociedades transnacionales.

En julio de 2005 el entonces Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan complet la obra regresiva de la Comisin de Derechos Humanos en esta materia nombrando representante especial para estudiar el tema de las sociedades transnacionales a John Ruggie, su asesor principal en el Global Compact (Pacto Mundial) , un conglomerado de grandes empresas transnacionales - creado por iniciativa del Secretario General de la ONU en el ao 2000- y que funciona junto a la misma Secretara General. Muchas de la empresas que forman parte del Global Compact se distinguen por un curriculum cargado de reiterados actos de corrupcin y de violaciones de los derechos humanos.

En junio de 2011 el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que haba remplazado a la Comisin de Derechos Humanos, aprob por unanimidad de todos los Estados miembros los Principios elaborados por Ruggie, que se sometieron as a la voluntad del poder econmico transnacional.

En otros mbitos se pueden mencionar :

1) El rechazo, cuando se debati en Roma en 1998 el Estatuto para una Corte Penal Internacional, de la propuesta formulada por el Gobierno francs de incluir a las personas jurdicas en dicho Estatuto. Propuesta que fue apoyada por una sola ONG, la Fundacin Lelio Basso. Todas las otras ONG -alrededor de un millar- presentes en Roma se abstuvieron de apoyar la propuesta francesa para no irritar a los Estados Unidos a fin ste de que aceptara el Estatuto. Al que finalmente nunca adhiri. Incluir a las personas jurdicas en el Estatuto implicaba abrir una puerta para el juzgamiento por la Corte Penal Internacional de sociedades transnacionales involucradas en graves violaciones de los derechos humanos.

2) Los obstculos que en la Organizacin Internacional del Trabajo opone actualmente la representacin patronal a establecer normas vinculantes para las STN.

3) En el plano local la ley francesa de 2017 del deber de vigilancia de las sociedades transnacionales, guillotinada por el Consejo Constitucional.

El Parlamento francs aprob en febrero de 2017 una ley llamada del deber de vigilancia de las sociedades transnacionales (loi n 2017-399), tcnicamente imprecisa, pero que prevea sanciones para las empresas transgresoras. Requerido por la derecha parlamentaria, el Consejo Constitucional francs, siempre sensible al lobby empresario, declar inconstitucional la parte de la ley que contemplaba sanciones.

Esta evaluacin de las perspectivas de lograr la aprobacin y la puesta en vigencia de un Tratado que encuadre las actividades de las sociedades transnacionales es necesario ponerla en el contexto de la situacin y de la relacin de fuerzas mundiales, donde se puede constatar la omnipotencia del poder econmico transnacional al cual todos los Estados se someten servilmente. Que se refleja en las instancias con verdadero poder de decisin en el seno de las Naciones Unidas.

Algunos activistas de ONGs informan que Estados Unidos, que hasta ahora no haba participado en los debates del Grupo de Trabajo, apareci este ao para hacer lobbying con la Unin Europea y otros Estados, sosteniendo que, para seguir funcionando, el Grupo de Trabajo requiere otro mandato del Consejo de Derechos Humanos, postura que ya ha avanzado sus peones en el texto, por lo menos ambiguo, de las Recomendaciones del Presidente- Relator y de las Conclusiones del Grupo de Trabajo de este ao, analizadas ms arriba.

Los Estados Unidos tienen la costumbre de intervenir en la ONU cuando quieren y como quieren y ahora lo hacen a ltimo momento para dictarle a los otros pases lo que hay que hacer. Con la complicidad de la UE. Quienes son los que mandan y los dems obedecen.

Cabe recordar, entre otros casos, que cuando se discutan los dos primeros protocolos facultativos de la Convencin sobre los derechos del nio, Estados Unidos, que no era parte de la Convencin (y que es uno de los pocos Estados del mundo que hasta ahora no ha la ha ratificado) y que lgicamente no debera haber intervenido en la discusin de dichos protocolos facultativos - intervena activamente en el debate para licuar dichos protocolos. Lo que logr en buena medida.

De modo que escribir como lo hacen dos activistas en una nota que se puede encontrar en Viento Sur (http://webmail.sfr.fr/fr_FR/main.html#read/VF_newsletter/19264): Debemos recalcar la fundamental participacin activa y la presin poltica de los movimientos sociales, ONG y comunidades afectadas por violaciones de derechos humanos que lograron vencer  el bloqueo de la UE y de otros Estados intentando hacer peligrar la continuidad del proceso es totalmente subjetivo y ajeno a la realidad de los hechos y/o un intento de sobrevaluar el activismo de algunas ONGs.

Adems, es inexacto lo que se afirma en la misma nota: Las recomendaciones de la presidencia no pueden ser modificadas ahora por ningn Estado ni ser bloqueadas por la Unin Europea o los Estados Unidos, pues las Recomendaciones del Presidente-Relator, que ni siquiera estn avaladas por las Conclusiones del Grupo de Trabajo, son slo eso: Recomendaciones y el  Consejo de Derechos Humanos est facultado -lobbying y presiones de las grandes potencias mediante- para dar por terminado el mandato del Grupo de Trabajo y, si viene al caso, nombrar un Relator Especial.

Pensamos que es correcto llevar la discusin al seno de la ONU, como una manera de popularizar un poco- la denuncia contra las STN. Pero debe estar necesariamente acompaada de la denuncia dentro y fuera de la ONU- del papel negativo de los Estados pese al discurso demaggico de algunos de ellos- y de los organismos decisorios en el seno de la ONU, que son instrumentos al servicio de las grandes potencias y del poder econmico transnacional.

Las declaraciones triunfalistas de algunos activistas y ONGs implican asumir la grave responsabilidad de engaar a las vctimas del poder econmico transnacional en lugar de, como corresponde, tratar de ilustrarlas sobre los verdaderos alcances del problema.

Por ltimo, en el caso- muy improbable- de que se aprobara un Tratado que de todas maneras sera muy licuado, cabe hacer notar que un Tratado es vinculante slo para los Estados que lo firman y adhieren formalmente al mismo.

De modo que hablar de Tratado vinculante es una redundancia, pues un Tratado es, de conformidad con el derecho internacional, siempre vinculante para los Estados que lo firman y adhieren al mismo con las formalidades que establece su derecho interno.

Cuesta imaginar a los Gobiernos de las grandes potencias firmando y a sus respectivos Parlamentos ratificando luego la adhesin a un Tratado que ponga lmites a las actividades de las sociedades transnacionales. Y que sancione las violaciones que cometan contra los derechos econmicos, sociales y culturales y contra los derechos humanos en general.

Excepcionalmente, todos los Estados estn obligados a respetar las llamadas normas imperativas de derecho internacional, derivadas de la costumbre o de textos escritos como la Declaracin Universal de Derechos Humanos y definidas por el artculo 53 de la Convencin de Viena sobre el Derecho de los Tratados de 1969: Es nulo todo tratado que, en el momento de su celebracin. est en oposicin con una norma imperativa de derecho internacional general. Para los efectos de la presente Convencin, una norma imperativa de derecho internacional general es una norma aceptada y reconocida por la comunidad internacional de Estados en su conjunto como norma que no admite acuerdo en contrario y que slo puede ser modificada por una norma ulterior de derecho internacional general que tenga el mismo carcter.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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