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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-11-2017

La vivienda en Cuba, el problema de nunca acabar

Patricia Grogg
IPS


La vivienda es el sector con mayor nmero de medidas legales en Cuba en las ltimas dcadas, pero tambin encabeza la lista de insatisfacciones entre la poblacin, con un dficit oficial de 883.050 unidades, que podra subir a 900.000 al concluir el ao, por las secuelas del huracn Irma.

Este problema, cada vez ms acuciante en muchos territorios del pas, es muy complejo y debe ser analizado en su totalidad y con objetividad, coment a IPS el profesor Fernando Martirena, experto en temas de vivienda de la Universidad Central Marta Abreu, de la central provincia de Santa Clara.

Desde los aos 60 este sector ha sido objeto de varias leyes y decretos y casi dos centenares de regulaciones adicionales. El Decreto 288 aprobado en noviembre de 2011 figura entre las reformas mejor recibidas por la poblacin bajo la presidencia de Ral Castro, iniciada en 2008, al eliminar la prohibicin de comprar y vender inmuebles.

Esta norma, que modific la Ley General de Vivienda de 1988, abri las puertas a la libre compra y venta de inmuebles entre ciudadanos cubanos e, incluso, residentes extranjeros. Adems, elimin trmites y regulaciones oficiales en los intercambios de vivienda, la llamada permuta, y legaliz la cesin de propiedades.

Pero antes de esa restitucin del derecho de propiedad de las unidades residenciales, en 2010 se aprob conceder licencias para edificar por esfuerzo propio, vale decir, en forma privada, a titulares de terrenos, azoteas u otras reas, tanto para la reparacin de viviendas en mal estado como para su ampliacin.

Dentro de la reforma econmica emprendida por el actual gobierno, ese mismo ao, tambin para estimular la edificacin habitacional en el sector privado, se autoriz la venta liberada de materiales como cemento, ridos y bloques, que hasta entonces eran exclusivamente de asignacin central o de comercializados en pesos convertibles (CUC, equivalente al dlar).

A juicio de Martirena, ese cambio del modelo de gestin de la vivienda, ha tenido resultados muy positivos, especialmente por el aumento de las ventas directas de materiales a la poblacin y por el hecho de que una parte importante de esos recursos son producidos por la economa local en los territorios.

El mercado del Mincin (Ministerio del Comercio Interior) tiene precios liberados y elimina la poltica anterior de subsidiar los materiales para asistir ahora a la poblacin necesitada, explic.

El experto consider que esa modalidad de subsidio para sectores ms vulnerables ha ido avanzando en organizacin, y el pasado ao favoreci a ms de 30.000 familias.

Reconoci tambin que el abastecimiento de las tiendas estatales que comercializan los recursos necesarios para la construccin y mantenimiento de los inmuebles del sector privado suele ser pobre e ineficiente.

Pero aun as, destac la aprobacin de un Programa Nacional de Produccin Local y Venta de Materiales, que crece un 15 por ciento anual.

Esa es justamente una queja recurrente entre personas que desean construir por su cuenta o mantener y mejorar sus viviendas.

El albail me cobra lo justo. Pero casi siempre tengo que comprar los materiales en dlares o por la izquierda (mercado negro), seal Ismael, un profesor de enseanza primaria que pidi no dar su apellido y que recibe ayuda econmica para remodelar su vivienda de un hermano que vive en el extranjero.

Otra protesta muy repetida en las redes sociales es que obtener un subsidio para construir conlleva muchos trmites y en diferentes oficinas, lo cual resulta engorroso y muy lento.

Esa asistencia beneficia a familias con necesidades y recursos insuficientes que no pueden trabajar por enfermedad, discapacidad o elevada edad y estar al cuidado de un enfermo. Puede recibirlo toda familia cuyos ingresos por persona, despus de analizar gastos obligatorios, sea inferior o igual al equivalente a 15 dlares mensuales.

Entre las causas internas que obstaculizan frenar la escasez de viviendas, Martirena mencion que el sistema de subsidios de la poblacin, principal va de acceso a recursos financieros, todava adolece de problemas en su implementacin, que generan falta de ejecucin e inmovilizacin de recursos y lentitud en las gestiones.

En este caso una va de solucin podra ser la modernizacin y automatizacin del sistema bancario (para la concesin de crditos) y las tiendas especializadas de ventas de materiales. Esto lleva inversin, pero se paga en corto plazo, agreg el experto, quien admite que el dficit actual de viviendas contina siendo muy alto.

Martirena coincide en que la oferta de servicios constructivos a la poblacin es insuficiente y complicada. A su juicio, habra que propiciar la creacin de entidades del sector estatal o no estatal, que en condiciones de competencia puedan brindar sus servicios a la poblacin general, con nfasis en la beneficiada por subsidios.

Entre los factores externos que inciden en el bajo crecimiento de la construccin de viviendas, el especialista incluye el embargo estadounidense que limita las posibilidades de las principales compaas productoras de materiales de acceso a crditos y tecnologa, lo cual hace que se incumplan de forma casi crnica los planes de produccin realizados.

En esto, la produccin de cemento es un tema clave, pero adems la produccin de ridos; ambas ramas dependen muy fuertemente de inyeccin de recursos externos, como piezas de repuesto y energa, entre otros insumos, indic.

Martiera afirm adems que el impacto del cambio climtico, causante de huracanes cada vez ms fuertes y frecuentes, est cambiando el panorama.

Por ejemplo cit que los techos ligeros ya no parece funcionar para la intensidad de los huracanes actuales, y hay que ir a la construccin de techos pesados, accin que lleva tiempo y cuantiosas inversiones.

Esto a su vez aumenta el nmero de viviendas que se afectan durante un evento de este tipo, y al final contribuye a aumentar el dficit, consider el acadmico. Informes oficiales del 29 de septiembre reportaron 158. 554 casas daadas por el paso entre el 7 y el 10 de ese mes del huracn Irma.

De ellas, 14. 657 sufrieron derrumbes totales y 16.646 parciales. Otras 23. 560 perdieron sus techos y 103. 691 resultaron con daos parciales en sus cubiertas.

Datos oficiales de mediados de este ao indican que desde 1990 hasta 2014 el Estado ha construido 316.595 viviendas, con las cuales se han beneficiado 908.627 personas, en un esfuerzo importante pero insuficiente.

La Habana, con poco ms de 2,1 millones de habitantes, tiene un dficit de 206.000 viviendas, seguido de la oriental Santiago de Cuba con 103.000, en un pas con una poblacin total de 11, 2 millones de personas.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2017/11/la-vivienda-cuba-problema-nunca-acabar/



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