Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-11-2017

Argentina y Venezuela: Dos elecciones

Luis Bilbao
Amrica XXI


En momentos de oscilante correlacin de fuerzas en la regin, los comicios para gobernadores en Venezuela y legislativos en Argentina consolidan a Caracas y Buenos Aires como polos de una confrontacin estratgica entre revolucin y contrarrevolucin en Amrica Latina.

Nicols Maduro y Mauricio Macri salen notablemente fortalecidos de sus respectivas contiendas electorales. Aunque la situacin econmica de Venezuela y Argentina augura turbulencias, es improbable que ambos presidentes pierdan la primaca en la carrera por la continuidad de los procesos, opuestos por el vrtice, que uno y otro encarnan prctica y simblicamente. De no mediar factores externos que irrumpan con fuerza econmica o militar suficiente como para cambiar drsticamente el cuadro actual, en 2018 sera reelegido como Presidente el primero y en 2019 el segundo.

Aquellos eventuales factores externos seran un ataque militar contra la Revolucin Bolivariana o la eclosin de una nueva crisis econmica internacional. El primero pondra en pie de guerra a Venezuela y la institucionalidad actual quedara subordinada. El segundo dejara al desnudo la crisis argentina, llevara al colapso al gobierno actual y anulara los planes estratgicos del capital local e internacional para recomponer el poder burgus.

Excluidas estas alternativas queda como perspectiva regional la afirmacin de Caracas y Buenos Aires como polos de la lucha de clases continental: presidente obrero vs presidente empresario; transicin socialista vs intento de recomposicin capitalista. Se trata entonces de una perspectiva de confrontacin estratgica del hemisferio entero, alegricamente resumida en dos nombres.

Giro y contragiro

Si con la irrupcin de Chvez se inici una fase de convergencia regional en choque con un imperialismo vido en exceso (no por decisin poltica, sino por compulsin de un sistema en crisis) y, por tanto, intolerable para burguesas con arrestos de independencia relativa, ya antes de su muerte el capital arrib a sus inexorables lmites y comenz a recorrer el camino inverso. La eleccin de Maduro en Venezuela en abril de 2013 inaugur formalmente la contraofensiva imperialista y el giro de las burguesas subordinadas, iniciada desde mucho antes.

Tres hechos principales indicaron el derrotero de la estrategia contrarrevolucionaria, ahora apuntada contra Maduro, a quien los estrategas del capital consideraron incapaz e insanablemente dbil.

El primero ocurri cuando an la enfermedad de Chvez no haba llegado a su desenlace fatal. Y fue probablemente el ms lcido, audaz y abarcador movimiento de una lnea de accin global contra la perspectiva anticapitalista: se oblig a renunciar al Papa Benedicto XVI, telogo alemn ultraconservador, y ocup su lugar el primer Papa latinoamericano de la historia, con pasado poltico populista de derecha, frreo defensor del capitalismo y, como tal, en lnea con la estructura vaticana.

El segundo paso fue la destitucin del gobierno del Partido dos Trabalhadores (PT) en Brasil. Mediante un golpe disimulado se encaram en el poder del gigante latinoamericano Michel Temer, quien fuera hasta entonces aliado del PT y vicepresidente del gobierno, para aplicar sin dobleces la poltica reclamada por el capital en crisis. No hubo capacidad de reaccin de parte de los trabajadores y las juventudes brasileas, anestesiadas durante aos por el pragmatismo reformista del PT.

Como tercera pieza clave en el ajedrez hemisfrico, avanz un fenmeno larga y meticulosamente preparado: la victoria presidencial de Macri. Las masas populares no slo no resistieron la asuncin de un simpatizante de lvaro Uribe y Jos Aznar, acrrimo defensor del capitalismo, como en el caso brasileo, sino que lo catapultaron con su voto, pulverizando as estructuras y lderes que equvocamente aparecieron como alternativa en el perodo anterior. Estas tres operaciones exitosas cambiaron el mapa y abrieron paso a un bloque de pases alineados con Washington. Una estampida de intelectuales y polticos reformistas de amplio espectro complet el vuelco de la situacin. Pudo parecer que los pases del Alba estaban condenados. La furiosa arremetida contra el gobierno de Maduro y las calamidades econmicas a las que se vio sometida Venezuela, todo tergiversado y amplificado hasta el paroxismo por el poderoso aparato de prensa mundial capitalista, produjeron confusin, desnimo, desercin.

Reconfiguracin de los bloques

Slo que las tcticas exitosas en Brasil y Argentina, tuvieron resultado inverso en Venezuela. All hubo capacidad de reaccin, porque las mayoras cuentan con estrategia, programa, organizacin y direccin revolucionaria. La conduccin poltico-militar encabezada por Maduro, articulada en el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb) y organizaciones de masas de todo tipo, sostuvo la estrategia de defensa de la Revolucin y transicin al socialismo. Lcido y audaz, el llamado a Asamblea Nacional Constituyente, sobre la base de una autocrtica en los hechos y la sistemtica apelacin a la movilizacin de masas, produjo un vuelco en la situacin interna que, con toda certeza, tendr repercusiones crecientes en toda Amrica.

Prolongando la exitosa eleccin de una Asamblea Constituyente, la apabullante victoria electoral del Psuv y el Gran Polo Patritico en las elecciones para gobernadores es mucho ms que un resultado comicial. Es la unidad social y poltica de los trabajadores y el conjunto del pueblo puesta en acto, tras la reivindicacin de la transicin al socialismo y el combate cerrado a la burguesa.

Por eso aunque en la coyuntura se asemejen y tengan efectos internos similares a corto o mediano plazo, las victorias electorales de Maduro y Macri son de naturaleza diferente y se desenvolvern de manera inversa a un ritmo tan impredecible como inexorable.

Como estrategia de recomposicin estable y duradera del sistema capitalista y la gobernabilidad burguesa, las victorias de Macri tienen corto aliento. A la inversa, y a condicin de que se hagan a tiempo las rectificaciones y depuraciones necesarias, a condicin de que se tomen todas las medidas que sin demora reclama la crisis econmica, el gobierno venezolano se fortalecer alcanzando niveles mayores a los ya conocidos de participacin popular y solidez poltica. Sin embargo, un factor clave de ese fortalecimiento depender de la reconfiguracin que logre o no- en el terreno internacional. La enrgica aproximacin al polo poltico-econmico mundial encabezado por China y Rusia es una salvaguarda imprescindible. Pero la gran amenaza inmediata est, paradojalmente, en Amrica Latina.

Dos grandes conquistas de la convergencia regional como fueron Unasur y Celac estarn como mnimo congeladas en el prximo perodo. En vista de la irreversible incapacidad de la OEA para imponer la voluntad de Washington se cre una herramienta transitoria: el Grupo de Lima (Argentina, Brasil, Canad, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Mxico, Panam, Paraguay y Per), que tom su nombre de la capital donde tuvo lugar su primera reunin, aunque para no dejar lugar a dudas realiz la segunda en Nueva York y la tercera en Toronto. Su funcin es sortear a Unasur y Celac, aislar a Venezuela y derrocar a Maduro. Vencedora la oposicin fascista venezolana en los estados fronterizos con Colombia, es esperable una poltica secesionista con abierta participacin de Juan Santos y el explcito apoyo del Grupo de Lima. Es la va imperialista para provocar un choque armado con la Revolucin Bolivariana. Estados Unidos y la burguesa venezolana tienen slo dos opciones: tomar el camino de la guerra o rendirse incondicionalmente. Cabe poca duda sobre la decisin ya tomada.

Programa de accin continental

Neutralizar esta operacin requiere un ajuste estratgico, en funcin de la nueva situacin regional y del agravado cuadro internacional. En el prximo perodo Brasil, Mxico y Argentina no tendrn gobiernos con voluntad de cambiar el posicionamiento actual. En consecuencia, no ser con ellos que se podr avanzar en la unin regional. Al contrario, como est a la vista, su permanencia tiene como condicin quebrar definitivamente esa dinmica, para lo cual es imprescindible aplastar a los gobiernos que hoy componen el Alba.

La defensa de la Revolucin Bolivariana, de Cuba, Bolivia y Nicaragua no puede ser exitosa sin la continuidad efectiva de la unin latinoamericana, que ahora tiene como enemigos declarados al Grupo de Lima, con Michel Temer, Enrique Pea Nieto y Macri como punta de lanza. El nico camino es sumar a los trabajadores, campesinos, estudiantes y toda la poblacin oprimida al programa y la estrategia de una revolucin genuina. Contribuir a que esas masas sin rumbo propio encuentren un cauce organizativo es cuestin de vida o muerte para los gobiernos del Alba y en particular para Venezuela.

Con o sin direccin revolucionaria, trabajadores y juventudes expoliadas por gobiernos al servicio del capital imperialista chocarn con ellos en lucha franca. El futuro de esa resistencia reside en Venezuela y el Alba tanto como el de estos depende del resultado de la escalada capitalista personificada hoy en Macri, Santos, Temer y Pea Nieto entre otros que gustan describirse a s mismos como perritos que mueven la cola en seal de satisfaccin ante las rdenes del amo, como admiti sin rubor el presidente peruano Pedro Kuczinsky.

Entre estos, el nico con fortaleza suficiente para encabezar el bloque pro imperialista es el gobierno de Argentina. A la militancia comprometida de este pas le corresponde por tanto la mayor responsabilidad. Macri puede demorar el choque frontal con los trabajadores por dos razones principales: la colaboracin de las cpulas sindicales y la ausencia de toda organizacin y direccin alternativas. Pero tiene debajo un volcn econmico legado por sucesivos gobiernos anteriores que intentaron vanamente vencer la crisis capitalista con las herramientas del capitalismo. La erupcin de ese volcn no tiene fecha predeterminada, pero es inexorable.

Macri aplica hacia el interior una poltica pseudo desarrollista. El gobierno y su alianza Cambiemos, con base primordialmente socialdemcrata a travs de la participacin de la Unin Cvica Radical, gana elecciones de manera arrolladora (ver pg. xx) por dos razones: mantiene una poltica de tipo populista frente a las masas marginalizadas e incluso frente al movimiento obrero, con lo cual consigue el apoyo creciente de franjas del movimiento obrero, a la vez que incorpora ms y ms polticos peronistas de diferente signo, todo en un terreno abonado por el rechazo de una amplia, muy amplia franja transversal de la sociedad que rechaza la corrupcin y los mtodos de los gobiernos anteriores. As, la heterogeneidad de Cambiemos aumenta y gesta un Bonaparte esculido pero hasta el momento eficiente. Su estrategia es visible hoy en el accionar internacional, centrado en la obsesin por derrocar al gobierno de Venezuela.

All, en la defensa de la Revolucin Bolivariana, del Alba, del proceso de unin latinoamericana y transformacin social como parte inseparable de un programa de accin en cada pas, est el eje de recomposicin de fuerzas no slo en Argentina, sino tambin en Brasil y Mxico, Per y otros pases de la regin.

Como puede verse en las pginas de esta edicin, las elecciones de Venezuela y Argentina plasman dinmicas contrapuestas. sta traduce el recurso de una burguesa que intenta recomponer el sistema poltico y econmico aniquilados por la crisis internacional y el estallido de 2001. Aqulla es un paso ms en la bsqueda de una institucionalidad diferente y superior a la democracia burguesa.

Fuente: http://americaxxi.com.ve/index.php/news-item/argentina-y-venezuela-dos-elecciones-por-luis-bilbao/ 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter