Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-11-2017

La verdad sobre el islam radical

Tony Cartalucci
Global Research

Traducido del ingls para Rebelin por J. M.


Hay aproximadamente 1.800 millones de musulmanes en la tierra. Eso es aproximadamente el 24 % de la poblacin mundial. Viven en regiones que abarcan el norte de frica, el Medio Oriente, Asia Central y llegan hasta el sudeste de Asia. Existen comunidades musulmanas en prcticamente todas las naciones, y en muchas, han desempeado un papel fundamental, constructivo y bienvenido en el desarrollo nacional.

Incluso si el 1 % de los musulmanes del mundo fueran terroristas violentos empeados en conquistar el mundo, eso constituira un ejrcito de 18 millones de personas, o en otras palabras, ms grande que los 20 ejrcitos ms grandes de la tierra juntos. La mayora de los crticos del islam infieren que el nmero es en realidad muy superior al 1 %, lo que sugiere que la mayora de los musulmanes estn comprometidos o apoyan el terrorismo. Es lgico concluir que si incluso el 1 % estuviera dedicado al terrorismo y a la "conquista de infieles", la guerra habra terminado a su favor hace mucho tiempo.

Est claro que ni siquiera hay un 1 % en todo el islam involucrado o apoyando el terrorismo. En todo el mundo rabe la gran mayora de los musulmanes, cristianos, otras sectas y laicos se mantienen unidos contra el terrorismo. Est claro que hay una montaa de mentiras entre la mayora de la poblacin y la verdad: una montaa construida tan alta que deja segmentos enteros de poblaciones blanco de ataques en la oscuridad perpetua de la ignorancia.

De dnde fluye el terror

La fuente del terrorismo no es el Corn -un libro que incluso pocos crticos del Islam han adquirido y mucho menos han ledo rigurosamente- sino ms bien un rastro de dinero fcilmente rastreable que lleva a Washington y Londres.

 De hecho es el mundo occidental el que ha creado, etiquetado y comercializado el "islam radical", que a todos los efectos es una herramienta estrictamente poltica diseada para provocar intervenciones militares occidentales directas donde sea posible y para intervenir en los conflictos en su nombre donde una intervencin militar directa es imposible.

En Siria e Irak, EE.UU. ha utilizado sus poderes terroristas para hacer ambas cosas, primero para combatir al Gobierno de Damasco y sus aliados en el poder. Y cuando eso fracas, para establecer un pretexto para la intervencin militar directa de los EE.UU.

Tambin se ha utilizado en el pas, como dijo una vez un antiguo analista, "para conseguir nuestra obediencia para la construccin del planeta prisin". De hecho, bajo el pretexto de "luchar contra el terrorismo", Estados Unidos y gran parte de Europa se han transformado en un Estado policial invasivo y a pesar de despojar de la libertad e independencia al mundo occidental con la promesa de seguridad, los pueblos de Occidente no tienenseguridad ni libertad.

Para aquellos que han sido convencidos por el "islam radical", parece muy real. As como Estados Unidos usa el patriotismo para convencer a hombres y mujeres jvenes de dedicar sus vidas a invasiones, guerras y ocupaciones extranjeras contra decenas de naciones soberanas de todo el mundo, basadas en "la libertad, la democracia y la autodeterminacin" -incluso cuando el militarismo estadounidense quita del planeta todo lo anterior- esa fraccin de una fraccin de 1 % involucrada en el "islam radical" realmente cree en su causa no importa cun inexistente y contradictoria sea en realidad.

Y el "islam radical" no existe en el vaco. Requiere de un medio para interactuar. Eso incluye una "ignorancia radical" igualmente extrema en el polo opuesto: el miedo sembrado en la poblacin occidental. Juntos, los dos elementos se alimentan mutuamente creando un pretexto perpetuo para la guerra en el extranjero, una perpetua sensacin de injusticia contra los musulmanes a quienes EE.UU. puede reunir para armar y financiar y el temor y el odio perpetuos extendidos por todo el mundo occidental.

Es la antigua herramienta poltica de los imperios: dividir y conquistar, perfeccionada y sobrealimentada a travs de la tecnologa de la informacin, particularmente las redes sociales.

Wahhabismo: la clave para la conquista rabe

Parte de la "ignorancia radical" incluye una ignorancia oscura y profunda de la historia. Comprender el inicio real del "islam radical", ms precisamente conocido como wahabismo, disipa muchas de las mentiras ms virulentas difundidas sobre el islam: que siempre ha sido una ideologa brbara y belicosa. El Islam militante es un fenmeno relativamente nuevo, inventado por la Casa de Saud, luego cultivado y explotado en todo su potencial por el imperio britnico y sus herederos estadounidenses.

El imperio britnico codici e impugn el imperio otomano y el dominio sobre el mundo rabe. La promesa de la independencia rabe qued colgada sobre las cabezas de los fundadores de muchas de las dinastas que ahora gobiernan Arabia, dinastas que fueron talladas por medio de cultos de personalidad y una violenta interpretacin errnea del islam, conocida como wahabismo. Los britnicos, despus de traicionar a los rabes, aprovecharan esta herramienta poltica para hacer lo que mejor hacen todos los imperios: dividir y conquistar. Y especficamente en lo que respecta al Medio Oriente y el norte de frica (MENA) (N del T.).

Cuando el imperio britnico se deshizo, los estadounidenses lo reanudaron donde lo haba dejado Londres. Los sauditas y sus reinos vecinos del Golfo Prsico fueron sealados por Occidente desde el final de la Primera Guerra Mundial. Desde la Segunda Guerra Mundial, muchas de las mismas dinastas se han sentado en el poder, fueron armadas, financiadas, protegidas e invitadas a algunos de los negocios y actividades econmicas ms lucrativos en la historia humana.

Fue con los miembros de la Hermandad Musulmana que Estados Unidos intent derrocar al padre del actual presidente sirio Bashar Al Assad, Hafez al-Assad. Fue Estados Unidos con los saudes y las facciones dentro del ejrcito y el Gobierno de Pakistn quienes supervisaron la creacin de grupos militantes como Al Qaeda para luchar contra los soviticos en Afganistn.

Y hasta el da de hoy sigue siendo en gran medida una empresa europea/estadounidense que perpeta el rgimen saudita en Riad, bonificndolo con una suma de cientos de miles de millones de dlares en armas y apoyo militar y utilizando a Riad como intermediario por el cual Washington, Londres y Bruselas arman y financian las peores y ms virulentas organizaciones terroristas de la tierra.

Incluso el actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, que cita regularmente el "islam radical" como una amenaza permanente para la seguridad nacional de los Estados Unidos, ha firmado enormes acuerdos de armas con las mismas naciones que Estados Unidos usa para cultivar y perpetuar el terrorismo global.

Estados Unidos y Europa impulsan el terrorismo, no el islamismo

Todos y cada uno de los ataques terroristas que se desarrollan en Estados Unidos o Europa son seguidos por una ola de propaganda destinada a reforzar an ms un "choque de civilizaciones". El pblico temeroso se encoge de miedo ante los musulmanes, encabezados por voces del oficialismo, incluido el recin bautizado Alt-right.

Se culp a los musulmanes y al islam y se lanz el mismo montaje de elementales puntos de discusin para avivar las llamas del odio y la histeria. Los puntos lgicos que incluyen el nmero de musulmanes en la tierra frente al nmero real de terroristas nunca se discuten.

Tampoco se discute nunca el hecho de que los terroristas -particularmente aquellos que son miembros del autodenominado Estado Islmico (ISIS) y Al Qaeda, o los inspirados por tales grupos- estn adoctrinados, radicalizados, armados, financiados y respaldados por Washington, Londres, Bruselas y una coleccin de los aliados ms cercanos de Occidente en el Medio Oriente: Arabia Saudita, Catar, Turqua, Jordania e Israel.

Un memorando filtrado en 2012 de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) revel la intencin de Estados Unidos y sus aliados de crear un llamado "principado salafista" en el este de Siria. La nota declarara explcitamente que:

"Si la situacin se desmorona, existe la posibilidad de establecer un principado salafista declarado o no declarado en el este de Siria (Hasaka y Der Zor) y eso es exactamente lo que quieren los poderes de apoyo de la oposicin para aislar al rgimen sirio, considerado como la continuidad estratgica de la expansin chiita (Irak e Irn)"

Al aclarar quines eran estos poderes de apoyo, el memorando de DIA establecera:

Occidente, los pases del Golfo y Turqua apoyan a la oposicin, mientras que Rusia, China e Irn apoyan al rgimen.

El principado (Estado) salafista (islmico) se creara precisamente en el este de Siria, tal como los responsables polticos de Estados Unidos y sus aliados se haban propuesto hacer. Sera catalogado como el "Estado Islmico" y sera utilizado primero para entablar una guerra de poder ms contundente contra Damasco, y cuando eso fallara, invitar a las fuerzas militares estadounidenses a intervenir directamente en el conflicto.

En 2014, en un correo electrnico entre el consejero estadounidense del presidente, John Podesta, y la exsecretaria de Estado de EE.UU. Hillary Clinton, se admitira que dos de los aliados regionales ms cercanos de Estados Unidos, Arabia Saudita y Catar, brindaban apoyo financiero y logstico al ISIS.

El correo electrnico, filtrado al pblico a travs de Wikileaks, deca:

"...necesitamos usar nuestros activos de inteligencia diplomticos y ms tradicionales para presionar a los gobiernos de Qatar y Arabia Saudita, que estn brindando apoyo financiero y logstico clandestino a [ISIS] y otros grupos radicales sunnes en la regin"

A pesar de las admisiones del ejrcito de los Estados Unidos y polticos de alto nivel de que el ISIS fue literalmente una creacin de su propia poltica exterior intencional y se perpetu a travs del patrocinio estatal de los aliados regionales ms cercanos de Estados Unidos, tanto las administraciones del presidente Barack Obama como la del presidente Trump seguiran manteniendo lazos diplomticos y fortalecimiento de la cooperacin militar y econmica con estos estados patrocinadores del terrorismo.

Simultneamente EE.UU. y Europa tambin continan alentando y protegiendo la red global de falsas madrasas de Arabia Saudita, centros de adoctrinamiento a menudo vigilados e incluso de gestin simultnea con las agencias de inteligencia occidentales asegurando un suministro nuevo y constante de potenciales chivos expiatorios para los ataques terroristas locales y reclutas para los ejrcitos de poder de Occidente que combaten en el extranjero.

En otras palabras, el problema del "islam radical" es fabricado y perpetuado por Occidente. Sin el dinero, las armas y el apoyo brindado por Estados Unidos y Europa a naciones como Arabia Saudita, sus txicas herramientas polticas se desactivaran rpidamente y seran barridas al basurero de la historia. Como se ve en la propia Siria, donde cientos de camiones de la OTAN ya no pueden llevar suministros a los puestos del ISIS dentro del pas, el ISIS no puede sostenerse, carece de un genuino apoyo popular en una regin donde la gran mayora de musulmanes, cristianos y laicos permanecen unidos contra l y no tiene medios para mantenersesin un patrocinio estatal inmenso y constante.

El "islam radical" o wahhabismo no es diferente. Ambos continan existiendo por la poltica externa intencional, intencional y maliciosa de los gobiernos occidentales y los intereses especiales que los influencian.

Concete a ti mismo y conoce a tu (real) enemigo

Para aquellos que creen que el "islam radical" es real y una amenaza duradera para la "civilizacin occidental" sera sabio prestar atencin a las palabras del antiguo caudillo Sun Tzu quien dijo:

"Concete a ti mismo, conoce a tu enemigo y nunca sers derrotado".

Esto significa identificar la verdadera fuente del poder del "islam radical" mediante el rastreo de la fuente de la provisin de armas, dinero y liderazgo. Para aquellos que creen que el islam es el problema fundamental, complacerse en los versos del Corn escogidoses monumentalmente irresponsable. Un verdadero enemigo debe ser estudiado con honestidad, lo que significa que debe ser puesto en contexto, el Corn debe leerse como un todo y se debe emprender un estudio profundo y objetivo para verdaderamente "conocer al enemigo".

Si uno realmente cree que el islam es una amenaza, tambin es fundamental para "conocer al enemigo" conocer y hablar con los musulmanes, observar sus comunidades y aprender sus caminos.

Sin embargo es probable que muchos de los que odian ciegamente al islam lo hagan como espectadores deportivos. No les interesa la verdad porque escoger y quedarse con un lado muestra el alcance de su profundidad intelectual, fsica y moral. Para otros es un medio de lucro. Encontrar un nicho en la maquinaria de propaganda masiva de Occidente y recoger migas para la cuenta bancaria y el ego de uno se ha convertido en un modelo comercial viable para muchos.

Pero para aquellos con la integridad moral para hacerlo, una mirada genuina al "islam radical" revelar un enemigo mucho ms perturbador y real. Uno que no nos amenaza con una cultura extranjera, religin o ideologa del exterior, sino que se encuentra en medio de nosotros, sobrecogido del patriotismo, el humanitarismo y todo lo que hoy pasa por la "civilizacin occidental".

Tony Cartalucci es un investigador y escritor de geopoltica radicado en Bangkok, especialmente para la revista en lnea "New Eastern Outlook" .

Este artculo fue publicado originalmente por New Eastern Outlook.

Fuente: https://www.globalresearch.ca/the-truth-about-radical-islam/5617187

Esta traduccin se pude reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.

 



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