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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-11-2017

No son los tanques, son los bancos

Yago lvarez
El Salto

El sector econmico ha votado en el proceso de independencia iniciado en Catalunya. La experiencia de otros Estados europeos muestra cmo la democracia se suspende cuando los mercados llaman al orden


El 5 de octubre, tan solo cinco das despus del referndum independentista cataln, el Banco Sabadell arrojaba una bomba sobre las intenciones del procs. La cuarta entidad financiera por volumen de activos mudaba su sede social a la ciudad de Alicante. Un da ms tarde, CaixaBank, la entidad estandarte de la banca catalana, segua sus pasos y mova la direccin de su sede a Valencia.

En esta batalla, el Gobierno quera que los golpes fueran lo ms rpidos y dainos posible. El ministro de Economa, Luis de Guindos, anunciaba un decreto exprs que facilitaba el cambio de domicilio social sin tener que convocar para votarlo en una junta de accionistas. CaixaBank lo necesitaba y la contienda no estaba para esperas.

Lo que antidisturbios, leyes y amenazas no haban sido capaces de hacer lo estaba consiguiendo el cambio de domicilio de dos bancos: fracturar la opinin independentista. En cuestin de una semana, ms de 500 empresas llevaron su domicilio social fuera de Catalunya, segn el registro oficial. Buena parte de la ciudadana que apoya el proceso independentista entonaban frases que sonaban a rendicin y los sectores del establishement de la antigua Convrgencia no ocultaban su nerviosismo ante la nueva situacin. El disparo de las fuerzas econmicas haba abierto una herida que poda desangrar la economa catalana y los sueos de independencia.

Movimiento poltico

Para el economista cataln Sergi Cutillas, la huida de empresas es un movimiento claramente poltico: Han intentado generar una sensacin de fuga de capitales, cuando no existe tal. No se han llevado su produccin, lo nico que vara un poco es la balanza fiscal entre comunidades. El experto califica estos movimientos como una campaa meditica del miedo para poder dividir al bloque independentista.

Esta no es la primera vez que Cutillas se enfrenta a una batalla similar. En 2015, cuando el Gobierno de Syriza gan las elecciones, le pidieron formar parte del Comit por la Verdad de la Deuda Griega. Al preguntarle por las similitudes entre los dos casos, explica que en Grecia haba dos bandos muy claros: una izquierda contra la austeridad y las instituciones europeas. Pero en el caso de Catalunya, segn Cutillas, gran parte del movimiento independentista tambin es proeuropeo y el sistema bancario espaol y cataln es el mismo, por lo que si Draghi comenzara a lanzar alarmas sobre Catalunya, el sistema bancario de todo el Estado se vera afectado, lo que obligara a las instituciones europeas a intervenir como mediadoras. Para l, esto legitimara al Govern cataln y dejara en mala posicin a Rajoy.

En vez de intervenir, la Comisin Europea lanz un mensaje al Gobierno espaol justo el da que los peridicos de todo el planeta abran con fotos de personas agredidas por la represin policial del da del referndum: La violencia no puede ser un instrumento en poltica. Lo que parece un mensaje en busca de paz y dilogo, para Cutillas no es ms que una declaracin de guerra, pero con otras armas: La Comisin quiso decir que en Europa se hacen las cosas de otra forma: hacen presin de maneras ms sofisticadas, no necesitan la violencia fsica. Solo unos das ms tarde se aprueba el decreto que facilita la huida de empresas.

El exministro de finanzas griego Yannis Varoufakis, relata en su libro Y los dbiles sufren lo que deben? (Deusto, 2016) las negociaciones con unas instituciones europeas que no iban a permitir que Grecia ganara la contienda al capital. Durante la reunin con el Eurogrupo, compuesto por los ministros de Economa y Finanzas de la eurozona y los representantes de la troika BCE, Comisin Europea y Fondo Monetario Internacional, el ministro alemn, Wolfgang Schuble, dej bien claro al griego, con un tono elevado y amenazante, que la economa estaba por encima de la democracia: No se puede permitir que las elecciones cambien el programa econmico de un Estado miembro!.

Para Cutillas, que vivi de cerca aquellos das como parte de la auditora de la deuda griega, esa afirmacin del ministro alemn corresponde al diseo de una Europa que encorseta el poder de actuacin de cualquier democracia. Los nazis pensaban en una Europa muy similar a lo que es ahora la Unin Europea, con instituciones tecnocrticas que, por diseo, alejen el poder y la soberana de la poblacin, explica el economista.

En el mismo libro, Varoufakis explica su reunin en su despacho ministerial con el ministro de Finanzas holands y presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem. En aquel encuentro, mientras el griego le deca que no aceptara trabajar con los hombres de negro, como se bautiz a los directivos de la Troika encargados de orquestar las reformas estructurales y privatizaciones, Varoufakis observaba por la ventana la plaza Syntagma y el Parlamento.

Segn narra en el libro, viendo aquel paisaje lleno de manifestantes y donde los coroneles griegos dieron el golpe de estado hace 50 aos, con Dijsselbloem sentado enfrente pens: En 1967 fueron los tanques. Ahora pretenden hacer lo mismo con los bancos.

Tratados escritos por el capital

Antes de la utilizacin del polmico artculo 155, el PP ya us otro artculo de la Constitucin para intervenir Catalunya, un artculo de ndole econmica y que haba sido modificado a peticin del gran poder financiero: el 135.

En el libro El dilema: 600 das de vrtigo (Planeta, 2013), el expresidente de Espaa Jos Luis Rodrguez Zapatero public una carta que el expresidente del BCE, el francs Jean-Claude Trichet, le haba enviado el 5 de agosto de 2011. En la carta, adems de pedirle una dura reforma laboral y recortes, le exiga que las comunidades autnomas comenzaran a publicar sus cuentas trimestralmente y que la regla de gasto se aplique en un futuro a todos los subsectores gubernamentales.

Tan solo 16 das ms tarde, el PSOE y el PP presentaron de manera conjunta una Proposicin de Reforma del artculo 135 de la Constitucin Espaola. Se tramit y aprob por el procedimiento de urgencia. La imposicin del BCE para que se priorizara la deuda por encima de todo haba mancillado el documento que hasta aquel entonces pareca sagrado y que, an hoy en da, se ha usado para intervenir la autonoma de Catalunya.

El 15 de septiembre de este ao, Montoro anunciaba la intervencin de las cuentas catalanas para que no se gastara ni un euro para hacer actividades ilegales, con claras alusiones al referndum. Pero lo cierto es que el anuncio en el BOE no hablaba de urnas ni delitos de secesin. El ministro haba usado otra arma: la estabilidad presupuestaria.

En 2012, seis meses despus del cambio en la Constitucin, y tres desde que el PP alcanzara el Gobierno, el Ministerio de Hacienda publicaba la Ley Orgnica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera, conocida como la Ley Montoro. En julio del mismo ao se present el Fondo de Liquidez Autonmica (FLA). Estas legislaciones y mecanismos han calcado las exigencias de la carta de Trichet: poner la deuda por encima de todo, favorecer a la banca y centralizar un poder que permite al Gobierno central intervenir a quien se salga de la senda marcada.

Unin de mercados Europea

Europa tambin intent colar de tapadillo la supremaca del poder financiero en un proceso democrtico. La jugada, por esa va, no le sali bien y, una vez ms, la banca gan la batalla fuera de las urnas. En mayo de 2005, un referndum en Francia dijo no al intento de establecer una Constitucin Europea. Un mes ms tarde, los holandeses tambin se negaron. El proyecto propuesto por las lites europeas era frenado por la democracia y la decisin soberana de la ciudadana de dos pases.

Dos aos ms tarde, el Parlamento holands y el francs aprobaban el Tratado de Lisboa, un texto prcticamente calcado a la Constitucin rechazada que deba sustituir el Tratado de Maastricht. La aprobacin del Tratado de Lisboa es la violacin ms flagrante de la democracia que conozco, una traicin a la opinin de los ms de 20 millones de franceses y holandeses que haban rechazado la Constitucin en referndum que, en esencia, era el mismo texto, opina Jrme Duval, coautor del libro La construccin europea al servicio de los mercados financieros (Icaria, 2016).

El artculo 104 del Tratado de Maastricht es calcado al artculo 123 del Tratado de Lisboa: prohbe la financiacin de las administraciones pblicas a travs de sus bancos centrales. El poder de toda poltica econmica recae en el BCE. El de distribuir, mover y prestar ese dinero quedaba en manos del sistema financiero privado.

Las lites financieras obtuvieron el control absoluto sobre el flujo del euro. Las instituciones de Bruselas cobraron vida propia y se atribuyeron el poder de sancionar a los Estados miembros que se salieran del cors econmico diseado.

Para Duval, la razn fundamental por la que se pas por encima de la voluntad popular era para no retrasar la agenda neoliberal que marcaba la lite eurcrata y, entre otras cosas, aprobar el 123 era necesario. La guerra empezaba a ser totalmente desigual. La avanzadilla liberal tena las herramientas para derrocar a cualquier gobierno y poner a un dictador econmico.

Tecncratas: presidentes a los que nadie ha votado

No me voy a presentar a las elecciones, pero no descarto volver a gobernar. Estas fueron las palabra de Mario Monti, presidente tecncrata de Italia por encargo tras la dimisin de Berlusconi en noviembre de 2011, cuando le preguntaron si se iba a presentar a las elecciones al finalizar su Gobierno de transicin. El excomisario de Competencia europeo fue elegido por ser apartidista.

La cosa no iba sobre partidos polticos. Nadie vot a Monti, pero lo nombraron senador vitalicio, cargo que le da la posibilidad de ser presidente sin concurrir a elecciones.

Lo primero que hizo al llegar a su nuevo despacho fue autonombrase ministro de Economa y arrancar la agenda de reformas estructurales siempre recortes y privatizacionesque le dictaban desde Frncfurt y Bruselas.

En 2011, al primer ministro griego, el socialista Yorgos Papandru, se le ocurri la idea de convocar un referndum para que el pueblo griego decidiera si se aceptaba el plan de rescate y las reformas estructurales ligadas a l. Las presiones de la Troika lo obligaron a dar marcha atrs y a dimitir. La proclamacin de Lucas Papademos, exdirector del Banco de Grecia y vicepresidente del BCE, roz el surrealismo. Lo dijo claramente al salir del palacio de la Presidencia poco antes de ser proclamado presidente en una ceremonia celebrada por la Iglesia Ortodoxa griega: No soy un poltico.

Desde Bruselas se justificaron estas imposiciones antidemocrticas como una solucin transitoria para la aplicacin de los ajustes que permita a ambos pases recuperar la confianza de los mercados. Las manifestaciones en los dos pases no fueron nunca escuchadas, fueron reprimidas con dureza. Ah s se us la fuerza.

Las reformas estructurales, recortes y privatizaciones no podan esperar a que la ciudadana eligiera a las personas encargadas de dirigir el pas en las urnas. Recuperar esa confianza de los mercados estaba por encima de la democracia, otra vez.

Fuente: http://www.elsaltodiario.com/neoliberalismo/banca-democracia-tanques-golpe-talon



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