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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-11-2017

Emigracin y crisis econmica
Todo vale

Laidi Fernndez de Juan
La Jiribilla


Desde hace muchos aos, la principal causa de la emigracin cubana es econmica. Debemos afrontarlo: muchos de nuestros jvenes migran buscando bienestar financiero y recompensa por su trabajo. Hay que reconocerles la franqueza. Acabo de leer un artculo llamado Los que se van, que aborda este asunto, y no quiero escarbar en lo mismo, sino solo sealar un aspecto que me resulta interesante: La juvenilia no intenta refugiarse tras argumentos que s emplean muchos adultos, lo cual se debe a distintas causas, que cada persona asume de la mejor manera posible.

Lo cierto es que escuchamos razones (que no pedimos: cada quien tiene el derecho de aposentarse donde mejor crea o pueda) de la ms variada ndole. Las llamadas personas mayores que deciden irse de Cuba actualmente, aducen a sus amistades toda clase de motivos, el ms comn es, lgicamente, la necesidad espiritual de vivir junto a sus familias, cuyos miembros ms jvenes ni siquiera conocen. Quiero disfrutar de mis nietos y morir junto a mis hijos, me han dicho unas cuantas amigas, ya en edad de abuelez. Otros colegas, en la fiesta de despedida, balbucean frases nacidas de esa rara solicitud de perdn que es tan nuestra: Trata de entender, extrao mucho a mi hermano, o sino es ms barato que yo me vaya, a seguir en el desgaste de visitarnos ao tras ao.

En los momentos en que redacto estas lneas se han interrumpido los visados por parte de la embajada norteamericana en Cuba, con lo cual, esta estampa quedar obsoleta apenas nacida, algo as como un neonato aejo pero, a pesar del estupor, del malestar y de la irritacin que tales medidas despiertan en la familia cubana, el anhelo por vernos tiene la fuerza de un empeo que, al parecer, las autoridades migratorias ignoran. O no, y se persigue un dao cuyas dimensiones han sido calculadas con macabra eficacia.

A lo que vamos: es preferible la franqueza al disfraz, la honestidad a la pueril explicacin que, adems, no se pide ni se espera. Nosotros, los que permanecemos de este lado del mundo, no sentimos urgencia en explicar las razones que nos compulsan a quedarnos. Est ms que demostrado que nadie convence al prjimo: las emociones, los compromisos, las esperanzas, y, sobre todo, las elecciones personales, son tan inexplicables como intransferibles. Deca que mientras los jvenes son abiertos, los migrantes de mi generacin dicen frases que seguramente a ellos mismos les causara gracia escuchar, si no fuera por el hondo dramatismo del momento, porque es innegable la pesadumbre que causa alejarse del sitio de la infancia. Algunos ejemplos de esas expresiones que he escuchado, son: Echo de menos el aceite de oliva; me cans de buscar pur de tomate por todas las tiendas; la pasta dental de aqu me provoca nuseas y no encuentro zapatos de la talla de mis pies.

El ms hilarante comentario, sin embargo, se lo escuch a una amiga, quien me pidi acompaarla durante las pocas horas que le quedaban en Cuba, antes de irse definitivamente. Ambas tratbamos de disimular la intensidad del momento. Conversamos del clima, de los estragos del huracn Irma, de nuestros dulces tradicionales, de lo mucho que han crecido los hijos, y de la conveniencia de usar ropa interior de algodn. Pasebamos por La Habana con el placer que provoca caminar por aceras que si bien estn muy estropeadas, resguardan secretos de nieces compartidas, como testigos mudos de un tiempo que no volver, haya sido feliz o no. En esas estbamos, cuando un conocido de ambas se nos acerc, para comentar que no encuentra papel sanitario por ningn lado. Ya aparecer, no cojas lucha, le dije, y mi amiga y yo seguimos en la suerte de despedida tras bambalinas que ambas ejecutbamos.

Te das cuenta? me dijo ella de pronto, cuando cruzbamos Calzada.

Darme cuenta de qu? pregunt.

De que me tengo que ir. Si alguna duda me quedaba, acabo de encontrar la respuesta dijo ella.

No te entiendo, de verdad, qu tratas de decirme?

Chica, no oste a Mengano? NO HAY PAPEL SANITARIO!

S, lo o, claro que s, pero y eso qu?

No te hagas la boba, aadi. T sabes que no se puede vivir en un pas que no tiene papel higinico. Yo, me voy.

Ante tal reflexin, opt por callar. No supe si llorar, si rerme, o si aadir al listado de carencias encabezado por el papel sanitario, otros muchos artculos como los petit pois, la mostaza, el ctsup, las dipironas, el mentoln, la locin de calamina, el queso crema, las lociones hidratantes y las colchas de trapear.

Definitivamente cualquier motivo vale, para decirlo en plata, a la hora de argumentar lo que ya se ha decidido con antelacin. No obstante, lo que s de veras resulta inadmisible es la negativa a la posibilidad de que la familia cubana, escindida, y aorante, tenga que soportar la zozobra de no saber cundo, cmo, ni dnde podr volver a abrazarse. Cuando de voluntades, rabietas y caprichos ajenos se trata, no es justo tan separados vivir.

Fuente: http://www.lajiribilla.cu/articulo/todo-vale-2



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