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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-11-2017

Entrevista a Yayo Herrero
El clasismo ambiental afecta a los ms pobres

Noem Prez Trujillo
La Marea


Llueve en Madrid y Yayo Herrero lleva un paraguas en la mano. Prefiere no abrirlo y mojarse un poco. Parece una planta amaznica a la que han trasplantado a un entorno urbano. A su alrededor, los coches y autobuses circulan con el frenes de las grandes ciudades; ella, clavada en el paso de cebra y con su pelo color tierra a la intemperie, espera a que el semforo se ponga en verde. Herrero (Madrid, 1965) es antroploga e ingeniera tcnica agrcola. Estuvo al frente de Ecologistas en Accin y ahora dirige Fuhem. Para ella, el cambio climtico es el reto fundamental del presente. No por su implicacin personal, que tambin, sino porque considera que las desigualdades territoriales y de clase estn ntimamente ligadas a la naturaleza. No hace concesiones al lenguaje y emplea trminos como fascismo territorial para definir la explotacin de recursos en pases pobres por parte de pases ricos. La Marea habla con ella sobre cmo mitigar el dao hecho al planeta. Toca cuestionar, y no solo asumir.

Arde Galicia, queman Galicia. Qu lectura hara de los incendios, tanto desde el punto de vista ambiental como del poltico?

El Gobierno est encantado con la idea de decir que hay unos cuantos pirmanos, que los hay, es cierto, pero se concatenan muchsimas otras cosas. Por ejemplo, la climatologa del Estado espaol durante el verano, con sus sequas, hace proclive que haya incendios. Y de siempre los hemos tenido. Pero no cabe duda de que la dinmica del calentamiento global agrava y crea un caldo de cultivo ideal para que proliferen los incendios.

Cul es ese caldo de cultivo?

La incidencia del calentamiento global dentro de la Pennsula Ibrica provoca sequas ms intensas. Por otro lado, favorece la aparicin de eventos climticos extremos en momentos no adecuados. Ese tema [el cambio climtico] est ah y ha venido para quedarse. Porque cuando estbamos a tiempo de poderlo evitar no se ha evitado. Ahora mismo ya tenemos que hablar de mitigacin para intentar evitar los peores efectos, y tambin de adaptacin. Y hablar de adaptacin supone, precisamente, redoblar todos los esfuerzos para prevenir y controlar incendios si se producen. Aqu es donde entra una dejadez absoluta de un gobierno que vive de espaldas a la dinmica del calentamiento global y de espaldas a la profundsima crisis ecolgica que vivimos. La tormenta perfecta la forman un cambio climtico y una dejadez poltica que es criminal. Es criminal porque no afrontarlo y no poder remedio a lo que est ocurriendo afecta a la vida de otras especies, pero tambin a la nuestra, la humana.

Cundo se hizo irreversible el cambio climtico?

Desde mediados de los 80 puede decirse que vivimos por encima de lo que el planeta nos puede proporcionar, y adems de una forma desigual. Yo siempre digo que la lucha de clases, en el momento actual, tiene que ser resignificada porque no solo se plasma en la posicin capital-trabajo, sino tambin en la tensin capital-todos los trabajos (incluidos los que no se pagan) y capital-naturaleza. El crecimiento econmico tal cual ha sido concebido como una especie de gran tumor que crece devorando tierra, devorando minerales, devorando ros y estableciendo unas profundas desigualdades a nivel econmico, de gnero, de procedencia

Hasta hace unos aos, la conciencia ecolgica era una cuestin posmaterialista. Ha cambiado eso?

La preocupacin ha crecido, pero creo que an es insuficiente, que no est extendida al nivel que hace falta para generar formas de presin real sobre los gobiernos. Creo que no estamos solo ante una crisis global, sino ante una crisis civilizatoria. Y es crisis civilizatoria porque a pesar de su manifiesta gravedad, a pesar de los momentos tremendos que vivimos a nivel material, permanece poltica y socialmente desapercibida. Nuestra civilizacin no es capaz de actuar ante las seales que nos llegan de la naturaleza.

El cambio climtico es un tema de urgencia en tanto que pone en cuestin nuestra supervivencia en el futuro. Pero hay otras urgencias del da a da, cuestiones como tener un salario que te permita dar de comer a tus hijos. Cmo se cultiva una conciencia ecolgica en clases bajas en las que la preocupacin inminente es, por ejemplo, encontrar un empleo?

Creo que el movimiento ecologista, y yo soy crtica en ese sentido, no ha sabido (hemos sabido) expresar bien hasta qu punto existe una correlacin estrechsima entre el deterioro de las condiciones laborales, el empobrecimiento de mayoras sociales y el deterioro de la naturaleza. Es decir, no son cosas desligadas. Ha habido un cierto ecologismo que ha sido elitista porque propona actitudes hacia lo verde que eran inasumibles e inalcanzables para las mayoras sociales, e incluso imposibles de extender. Desde mi punto de vista, cualquier propuesta que no sea universalizable no es vlida porque es injusta. Cualquier cosa que no es universalizable no es un derecho, sino un privilegio. Es imposible mantener la vida humana al margen de la naturaleza. El capitalismo ha sido incapaz de cumplir sus promesas: alimentar a todo el mundo, proporcionar un sistema de bienestar determinado Y ha sido incapaz, en cierto modo, porque ese modelo de constante produccin dependa de materiales y energas que eran finitos. En el momento en que topas con los lmites del planeta, ese modelo de crecimiento se ve dificultado.

Las clases populares sufrirn ms el impacto ambiental?

Claro, la gente ms empobrecida es la que acaba viviendo en lugares donde se colocan estructuras ms contaminantes. Hay una especie de clasismo ambiental que afecta a la vida de la gente ms pobre. A m me da mucha rabia cuando escucho afirmaciones como que el ecologismo no es ni de derechas ni de izquierdas porque los efectos medioambientales afectan a todos por igual. No es as, no afectan por igual. Los sitios en los que la gente vive, el tipo de atenciones sanitarias a las que puede acceder si desarrollan una determinada enfermedad, los propios ritmos de vida, el puesto de trabajo Son factores que condicionan tu salud. La salud tiene que ver mucho con las condiciones socioeconmicas de las personas. Hay una injusticia ambiental que, a veces, es estructural. S que los gobernantes no dicen: A ver, dnde ponemos el vertedero; pues aqu, donde hay ms pobres. No, muy probablemente lo que sucede es que los suelos donde vive la gente con menos recursos son mucho ms baratos y te permiten instalar determinadas fbricas. Si eso lo llevamos al terreno de las relaciones norte-sur es tremendo, porque todos los pases que llamamos ricos son pases que tienen huellas ecolgicas que superan con mucho lo que pueden proporcionar sus propios territorios. Es decir, si le pusiramos una valla a la periferia de cualquier pas como Noruega, Alemania o Espaa y no entrase energa, minerales o alimentos, los pases ricos no duraban nada. Hace mucho tiempo que agotamos la base natural de nuestros recursos. Por eso ya no es solo cuestin de clases, es que es fascismo. Si para poder tener un determinado estilo de vida necesitas otros territorios, y encima esa gente se ve desposeda de sus propios recursos, es una muestra evidente de fascismo.

Antes comentaba que habra que hablar de la tensin capital-naturaleza. Una de las estrategias de la nueva extrema derecha es confrontar, en trminos culturales, a las clases populares nativas con los migrantes. Esa confrontacin no es una lucha de clases, sino una lucha del ltimo contra el penltimo (en la misma clase social). Cmo se relaciona esto con el medioambiente?

Creo que una de las razones por las que hay muchas personas que acaban adoptando las propuestas de movimientos ultraderechistas es que no tienen una mirada clara sobre la realidad medioambiental. Si cuando un fascista le dice a gente empobrecida que la culpa la tiene el extranjero que viene a quitarle los recursos, esa persona no es consciente de que de la tierra de ese extranjero proceden recursos que mantienen al pas. Llevado al extremo, el fascista, para evitar que esas personas vengan y no le quiten a su poblacin sus recursos, querra que hubiese una redistribucin: as los migrantes se quedaran en sus pases. Eso, como sabemos, no ocurre.

Clasismo ambiental, fascismo territorial Son conceptos muy contundentes. Se corre el riesgo de dejar fuera a mucha gente a la que quiz no se la convence con ese lenguaje?

Fjate que he ido a espacios muy hostiles a dar charlas y formacin, y yo s que si entro y digo Muerte al capitalismo y al patriarcado! los he perdido en el minuto cero. La economa ecolgica tiene instrumentos incontestables como que el planeta tiene recursos finitos o que quedan determinados aos para alcanzar el pico del cobre y del litio. He estado delante de personas que me dicen: No me gusta nada lo que has explicado, intento rebelarme contra ello pero no encuentro con qu argumento y me has dejado enormemente inquieto. Creo que no hay que empearse en una defensa a ultranza de ciertas palabras, sino que donde las puedas usar las usas y donde no, no. Luego hay gente que dice: Lo que me cuentas ya lo s, pero yo no quiero renunciar a mi estilo de vida.

Y qu pueden hacer quienes s estn dispuestos a modificar su estilo de vida?

Cualquier cambio de actitud tiene su incidencia. La forma de cambiar y de aprender es haciendo, as que las pequeas cosas que cada persona puede hacer no son en absoluto estriles, sino fundamentales. Desde el uso del transporte pblico hasta la alimentacin, que es un elemento muy potente para que haya un cambio real. Ya no hablamos solo de alimentos ecolgicos, sino de consumir alimentos de temporada, que son mucho menos contaminantes. Y creo que hay que reducir de forma drstica el consumo de protena animal. Por qu? Por la explotacin de los terrenos, por ejemplo. scar Carpintero contaba que haba hecho un estudio que determinaba que un bocado de carne requera el uso de 103 metros cuadrados de suelo. Un bocado de diez gramos de carne! Es insignificante y mira qu impacto tiene. La clave es consumir mucho menos de todo, sobre todo de productos superfluos.

Yayo Herrero es activista ecofeminista y militante de Ecologistas en Accin. Dirige la fundacin Fuhem.

Fuente: https://www.lamarea.com/2017/11/11/yayo-herrero-el-clasismo-ambiental-afecta-a-los-mas-pobres/



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