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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-11-2017

UE-Mercosur: No es cierto que no haya alternativas

Rubn Armendriz
Alainet


Foto: diariofedecamaraspy.com

Portavoces calificados del Mercosur y la Unin Europea ratificaron el ltimo fin de semana la firme voluntad poltica de alcanzar (aunque sea la firma de) un acuerdo antes de fin de ao, mientras crecen las dudas y las demandas para trasparentar lo que se negocia en las reuniones, que hasta ahora se han mantenido en el ms estricto secretismo.

Para hacer posible este acuerdo que se negocia sin xito desde 2004 fue necesario el triunfo electoral del neoliberal Mauricio Macri en Argentina, el advenimiento del golpista Michel Temer en Brasil y el desplazamiento de Venezuela del Mercosur, que permitieron reactivar las negociaciones como pretendan los europeos.

Los presidentes de Argentina y Brasil, con el aval silencioso de sus pares de Paraguay y Uruguay, estn decididos a mostrar su voluntad de abrirse al mundo aceptando las exigencias europeas de no hacer mayores concesiones a la demandas de apertura de sus mercados agrcolas (sus oferta para las carnes y biocombustibles es an menor que en propuestas anteriores).

Los cancilleres de Mercosur entregaron el viernes ltimo a la UE sus propuestas para intentar cerrar antes de fin de ao el acuerdo. A partir de la reaccin de la UE sobre este paquete con nmeros, reglas, gradualismo y cantidades, podemos acelerar y concluir la negociaciones este ao, dijo Aloysio Nunes, canciller de Brasil.

El corolario final sera la conversin de la unin aduanera del Mercosur en una zona de libre comercio, en una mutacin que acelerara el desvanecimiento de la industria local y la regresin de la primarizacin a especialidades ms elementales. El correlato de esa subordinacin econmica es la prdida de autonoma geopoltica.

Una apertura precipitada del mercado por parte del Mercosur a una economa como la europea puede tener consecuencias dramticas para el empleo, en particular sobre el industrial, para la seguridad alimentaria, enfocando el uso de la tierra hacia los productos de exportacin como el etanol, y para la estabilidad financiera de la regin.

El eurodiputado Helmut Scholz, coordinador de la bancada de Izquierda Unitaria (GUE/NGL) para los asuntos de comercio internacional, seal que pensaba que los pases de Mercosur estaban vacunados contra las frmulas neoliberales despus de lo que padecieron durante los aos 90, y no hay dudas de que la Comisin Europea impone un modelo de acuerdo que va muy all de la OMC y del ALCA. Segn Scholz, reproduce las mismas recetas neoliberales obsoletas.

Los negociadores de Unin Europea presionaron por una liberalizacin vertiginosa para sus exportaciones, estimando, no equivocadamente, que contaban con gobiernos en el Mercosur dispuestos a abrir sus mercados en forma indita.

Adems de la reprimarizacin de la economa, habr una triangulacin del comercio: lo que antes le comprbamos a Brasil se lo compraremos a la UE y, simultneamente lo que antes Brasil nos compraba, ahora lo har a la UE, con el consiguiente debilitamiento del Mercosur como economa de integracin, seala Marita Gonzlez, de la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur.

Un acuerdo estratgico, no solo comercial

Estamos muy cerca de lograrlo, ambos bloques promovemos la apertura econmica, sostuvo el 9 de noviembre en Buenos Aires el vicepresidente de la Comisin Europea, Jyrki Katainen, quien agradeci el impulso dado por el gobierno de Mauricio Macri para reactivar las negociaciones que eliminarn los aranceles y tarifas en el intercambio de bienes entre ambos bloques.

El fins hizo un viaje relmpago a Argentina y Brasil para dar una fuerte seal poltica a los negociadores conosureos del acuerdo, a sabiendas que quedan pendientes por resolver las reas ms sensibles, como la agropecuaria. La firma del acuerdo, prometi, fortalecer la posicin geopoltica del Mercosur en el mundo, adems de disparar la confianza de los inversores europeos. Aadi que con Macri confirmamos que esto se trata de un acuerdo estratgico y no slo de libre comercio.

El canciller argentino Jorge Faurie, en pblica y vergonzosa muestra de su disposicin de brindar concesiones insospechadas con tal de arribar a la firma del acuerdo, filosof: la solucin para llegar al acuerdo marco no va a ser mgica pero todos los grandes hechos de la humanidad se hicieron con esfuerzo y negociacin () Un comercio con reglas de disciplina y que tiene valores sobre el Atlntico entre dos regiones que son muy similares, con lo cual debemos reconocer que somos una parte que sali del continente europeo, aadi. Difcil de comprender lo que quiso decir.

Los europeos, sin duda, se manejan con mucha ms cautela que los mercosureos, lo que da la pauta que la negociacin an no est cerrada, que restan temas en negociacin, seal el experto Claudio della Croce.

La realizacin del convenio que comenz a negociarse en 2004, despierta preocupacin entre distintos sectores del Mercosur, entre ellos los de produccin agropecuaria y el de las pequeas y medianas empresas que generan la mayor parte del empleo industrial, ms all de las implicancias de mediano plazo sobre el desarrollo industrial que representa el acuerdo.

El economista Claudio Katz alerta que Macri tiene inters personal en la implementacin de tratados de libre comercio, que facilitan la evasin y reducen la capacidad de los estados para litigar con los parasos fiscales. Esos convenios le cubren las espaldas a todas las irregularidades de sus Panam Papers y Paradise Papers.

El demoledor combo de capitulacin ante la UE y sometimiento a Estados Unidos es complementado con tratativas de mayor apertura a las exportaciones de China. Esa invasin de manufacturas abaratadas acompaa el saqueo de los recursos naturales que soporta la regin, seala Katz.

Lo poco que ha trascendido del acuerdo que se negocia en el mayor secretismo y oscuridad, es que la UE excluy de la negociacin nuevas concesiones a las carnes bovinas, el biodiesel y el etanol. Se trata de los productos que concentran las mayores oportunidades para los sectores agroindustriales del Mercosur.

En la narrativa del gobierno argentino, es un escaln en lo que llama la ingeniera de reinsercin internacional del pas, en la que tambin figura el intento de ingreso a la Organizacin para la Cooperacin y el Desarrollo Econmico (OCDE). La liberalizacin, desregulacin y apertura son pautas comunes en ambos procesos que, contra la evidencia histrica, se presentan como ineludibles para conseguir la confianza de los inversores.

"Tuvimos una muy buena discusin con el Presidente, en la que confirmamos que esto se trata de un acuerdo estratgico y no slo de libre comercio", agreg Katainen, quien destac que si se firma el acuerdo se fortalecer la "posicin geopoltica del Mercosur" en el mundo, adems de "disparar la confianza de los inversores".

Los diputados argentinos trataron de romper el secretismo con el Secretario de Relaciones Econmicas Internacionales Horacio Reyser, preocupados por el hecho de que se mantienen en completa reserva los criterios y posiciones que se presentaron y presentarn por parte del Mercosur ante los negociadores europeos.

Algunos legisladores argentinos suponen que no se llegara a un entendimiento por el hecho que los europeos no ampliaran su oferta en relacin a los temas crticos de la carne y los bicombustibles, pero hoy no descartan que los gobiernos del Mercosur sin consulta- terminarn aceptando las restricciones europeas a cambio de promesas de cooperacin y/o futuras apertura.

En el marco del clima poltico anti-TLCs existente en los pases europeos cooptado por el avance de una derecha regresiva el presidente de la Comisin Europea, Jean Claude Juncker, desea demostrar a su opinin pblica que gracias a la actitud aperturista de los gobiernos neoliberales del Mercosur, Europa solo obtendr beneficios del acuerdo no solo por ganar mayores mercados para los productos europeos ante el ahorro de ms de 4,400 millones de euros (5.200 millones de dlares) que representara tres veces ms que las reducciones logradas en recientes negociaciones con Canad y Japn.

Asimismo, garantizara a los europeos, entre otros beneficios, mayores ingresos para sus empresas por la mayor apertura en reas de servicios, incluyendo en particular el sector financiero, compras pblicas, y la mayor extensin para la proteccin monoplicas de sus patentes medicinales.

Carlos Bianco, ex Secretario de Relaciones Econmicas Internacionales y actual asesor de la central sinsidcal CTA de los Trabajadores, consider que estamos ante la consumacin en tiempo real de una tragedia histrica para las posibilidades de industrializacin y desarrollo futuro de nuestros pases, con consecuencias que sern irreversibles sobre el tejido industrial y la posibilidad de generar empleo de calidad y bien remunerado.

Los anlisis de impacto existentes muestran que la concrecin del acuerdo generar resultados comerciales positivos slo en el caso de UE, mientras que Mercosur se ver perjudicado por un mayor dficit comercial bilateral y por la reprimarizacin de su produccin y su oferta exportable.

Hay alternativas

Resulta lamentable, y sobre toda falsa, la argumentacin habitual que cobijan muchos analistas, incluyendo algunos crticos al acuerdo, justificando que no hay otra posibilidad que la de aceptar. Una negociacin elemental y viable del Mercosur con la UE debera partir de la consideracin de la existencia de condiciones y ventajas asimtricas entra ambos bloques. Para los analistas de la Fundacin para la Integracin Latinoamericana (Fila), una estrategia bsica de negociacin debera en forma transparente contemplar al menos:

 

a) La extensin de la liberalizacin comercial: Debera realizarse un anlisis serio y transparente - no solo entre negociadores que poco conocen y/o no consultan las realidades y actores sectoriales o regionales- para evaluar los eventuales impactos de una mayor apertura de importaciones europeas.

Podra plantearse como alternativa una negociacin en etapas y, en tanto se presenta como acuerdo de cooperacin econmica, vincular cada una de ellas al logro de ciertas metas prefijadas de desarrollo econmico (aumento PBI per cpita, desarrollo industrial regional o social, aspectos del ndice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas), con clusulas de suspensin de ventajas de no cumplirse las mismas.

Aun si los negociadores europeos plantearan que no les sera posible aceptar el condicionamiento a indicadores que no pudieran ser controlados por Europa, se podran vincular las concesiones mutuas a metas relacionadas con la participacin de mercado de las exportaciones del Mercosur (productos con valor agregado, diversificacin productiva).

Una metodologa con metas acordadas para el desarrollo, que fueran ms all de salvaguardas temporales, permitira: i) de producirse crisis de balanza de pagos u otras dificultades econmicas que llevara a la cada de la actividad econmica, pudieran revertirse legalmente y renegociar las concesiones, ii) ahondar el compromiso de bregar en forma permanente por el desarrollo mutuo y armnico de vnculos de cooperacin y complementacin.

b) Exigir un anlisis consistente y responsable especfico por productos y sector de la aplicacin del Sistema Generalizado de Preferencias (SGP) por parte de la UE, interpretando que el cambio de criterios y la eliminacin de su aplicacin en las importaciones de casi todos los pases del Mercosur desde 2014, es un factor distorsivo y/o condicionante indirecto al clima de armona no extorsivo que requieren negociaciones internacionales con un horizonte de largo plazo.

c) Acotar las metas para alcanzar resultados viables, consistentes y mutuamente beneficiosos Teniendo en cuenta que, tal como ocurre en general con los mal llamados tratados de libre comercio (TLC), la mayor parte de los captulos de la negociacin Mercosur-UE no son de carcter comercial sino se vinculan a un amplio espectro de temas estratgicos (compras pblicas, propiedad intelectual , servicios financieros, telecomunicaciones, transporte martimo, competencia, entre otros), deben plantearse prioridades claras y alcanzables de negociacin.

Por ejemplo, comenzar por los aspectos comerciales, pero sin temer la inclusin en una agenda efectiva otros temas que no deben ser marginados por su incidencia tambin hoy central en las relaciones comerciales y econmicas intrarregionales como ser el movimiento de personas, la complementacin educativa e industrial y los programas de cooperacin en investigacin y desarrollo.

Tal como sealara el ex secretario general de la Cancillera de Brasil, Samuel Pinheiro Guimares, al realizar un anlisis de las condiciones y efectos que podran derivar en particular para Brasil un mal acuerdo con la Unin Europea , podra ser el inicio del fin del Mercosur, y el fin de la posibilidad de desarrollo autnomo y soberano brasileo y del objetivo estratgico de Brasil de construir un bloque econmico y poltico de Amrica del Sur , prspero, democrtico y soberano. Una preocupacin que debiera ser comn a todos los pases del Mercosur.

Los europeos han sido muy inteligentes en presentar este acuerdo como distinto a ALCA que quera imponer Estados Unidos y que fue derrotado en 2005, aunque sus condiciones y exigencias seran aun mucho ms severas.

Asimismo, contribuye al desconcierto por esta negociacin histricamente regresiva, el hecho que la mayor parte de las organizaciones y movimientos anti-globalizadores (muchos de ellos con apoyo de fondos pblicos europeos o de partidos polticos que apoyan el acuerdo) invisibilizan este acuerdo y concentran en la actualidad su atencin solo en la prxima Conferencia Ministerial de la OMC en Buenos Aires a principios de diciembre.

 

Rubn Armendriz es periodista y socilogo uruguayo, asociado al Centro Latinomericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.lan)

Fuente: https://www.alainet.org/es/articulo/189184

 



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