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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-11-2017

La transformacin ms extraordinaria de la historia
El impacto de la revolucin bolchevique en Amrica Latina

Eduardo Paz Rada
Rebelin


Pocos acontecimientos en la historia de la humanidad marcan a profundidad los cambios en las mentalidades, los valores, las instituciones y, sobretodo, en los horizontes de existencia de diversas generaciones y de hombres y mujeres de todas las regiones del planeta, ms all de su aprobacin o reprobacin personal o de clase. La Revolucin Socialista Rusa de Octubre de 1917 no pas y no pasa desapercibida a cien aos de su realizacin porque transform los modos de mirar, analizar y explicar la realidad social y sus problemas, tanto desde la perspectiva de la vida cotidiana y del sentido comn como de la de los estudiosos, historiadores, polticos, socilogos e intelectuales.

Como en todas las regiones de mundo, en Amrica Latina y el Caribe las noticias y el impacto de la Revolucin se expandieron inmediatamente creando la esperanza y la ilusin en millones de pobres, marginados, activistas, trabajadores y campesinos, principalmente, y rechazo y miedo en los sectores privilegiados de las oligarquas y la incipientes burguesas. La utopa de la sociedad de iguales, de la sociedad sin clases, de la vida plena de hombres y mujeres haba sido conseguida con la lucha de millones de obreros, campesinos y soldados organizados en los Soviets, los que derrumbaron no solamente el poder absolutista del zarismo, sino tambin el proyecto de la burguesa que logr controlar el poder durante nueve meses.

Tres prrafos escritos por el periodista estadounidense John Reed (Diez das que estremecieron al mundo 2016. Ministerio de Trabajo, Bolivia) describen tanto el poder dual en la lucha revolucionaria rusa, como la potencia popular para definir el enfrentamiento: hay que imaginarse en todos los locales de los sindicatos, en las fbricas, en los pueblos, en todos los navos dispersos de la flota, a cientos de miles de rusos por todo el pas, las miradas fijas en los oradores, obreros y campesinos, marinos, trabajando intensamente por comprender y decidir (p. 297).

Desde Vologda a Tchita, en el otro extremo de Siberia, desde Pskov a Sebastopol, en el Mar Negro, en las grandes ciudades al igual que en las aldeas, ascendan las llamas de la guerra civil. De mil fabricas, de mil poblados campesinos, de regimientos y ejrcitos, de los barcos que se encontraban navegando, afluan a Petrogrado (el centro de la Revolucin) los saludos de bienvenida al gobiernos del pueblo (p. 382)

Lenin declaraba: La revolucin triunfa, La revolucin ha triunfado todo el poder ha pasado a nuestros Soviets. Las primeras semanas son las ms duras. Hay que aplastar definitivamente a la reaccin ya derrotada, hay que asegurar el triunfo de nuestras aspiraciones. La clase obrera debe dar, tiene que dar, en estas jornadas, pruebas de la mayor firmeza, tenacidad y perseverancia para facilitar al nuevo gobierno popular de los Soviets la ejecucin de las tareas revolucionarias (p. 472).

Y no solamente se trato de un impacto interno ruso, sino que las fibras ms profundas del orden imperialista y capitalista se conmocionaron, Europa y Asia se transformaron, se desvanecieron los viejos imperios absolutistas y se consolidaron las nuevas potencias imperialistas en el marco de la culminacin de la Primera Guerra Mundial, entretanto en Amrica Latina se haba consolidado la Revolucin Mexicana, de contenido nacionalista y agrarista, incluso frente a las agresiones norteamericanas.

En este contexto, representantes de la Generacin del 900, formada por intelectuales, periodistas, cronistas, novelistas y poetas que asumieron una posicin antiimperialista e impulsaron la Unidad de Amrica Latina se convirtieron en importantes receptores, divulgadores y polemistas que reflexionaron los alcances de la Revolucin Bolchevique en la regin. Como no poda ser de otra manera, el debate se concentr en la revolucin junto a los alcances del socialismo, el anarquismo, el marxismo y ahora el leninismo, tomando en cuenta al gran conductor y terico de la Revolucin Rusa: Vladimir Ilich Ulianov Lenin.

A pocos meses de la Revolucin Rusa comenz, en junio de 1918, la Reforma Universitaria que tuvo su inicio en Crdoba y se difundi, en los siguientes aos, prcticamente a todas las universidades de los pases de la regin, sin duda los hechos como la primera guerra mundial, la revolucin mexicana y la revolucin rusa van a estar presentes en el debate intelectual en el movimiento de los universitarios por conseguir construir una universidad comprometida con los sectores populares y el destino latinoamericano.

Una personalidad latinoamericana clave en este proceso fue Manuel Ugarte, socialista argentino que particip ya en 1904 en el Congreso de la Segunda Internacional realizado en Amsterdam, ocasin en la que se debati las perspectivas de la revolucin y el socialismo en pases en situacin colonial, existiendo posturas unas favorables a la colonizacin para que los pueblos sean incorporados al occidente y otras que plantearon la cuestin nacional y colonial como una lucha por la liberacin de los pueblos frente a la dominacin imperial.

Coincidi con Lenin, Rosa Luxemburgo, la revolucionaria polaca-alemana, Jean Jaures, socialista francs, el ruso Gueorgiu Plejanov y el terico alemn Karl Kautsky en el Congreso de Stuttgart en 1907. Estas experiencias y su conocimiento de la regin dieron a Ugarte una lucidez importante para desarrollar en Amrica Latina, antes y despus de la Revolucin Rusa, la tesis de la unidad de Amrica Latina para enfrentar al Imperialismo y la reivindicacin del nacionalismo de las naciones oprimidas frente al nacionalismo de las naciones opresoras.

Logr articular con polticos e intelectuales de la regin formar la Unin Latinoamericana Antiimperialista tanto en nuestros pases como en Europa y desarrollo una campaa de divulgacin de las ideas socialistas por todos los pases desde Mxico hasta Uruguay sobre la base de la unidad de la Patria Grande y la resistencia a las agresiones de Estados Unidos a los pases de la regin.

En el dcimo Aniversario de la Revolucin Rusa (noviembre de 1927), acompaado de delegados de Argentina, Mxico, Colombia, Chile, Brasil, Venezuela, Cuba, Ecuador y Uruguay, pronunci en Mosc el discurso Amrica y la Revolucin Rusa sealando Los diez aos de experiencia sovitica han tenido entre nosotros una influencia decisiva, an sobre aquellos que no militan en el partido comunista, porque nos ha ayudado a descifrar nuestros propios fenmenos en dos rdenes diferentes: Primero, en el orden internacional revelndonos como puede vivir un pueblo sin presiones extraas, sin emprstitos, sin entregar sus riquezas a las compaas extranjeras que despus especulan con el hambre y con la desgracia de una colectividad. Las repblicas de Amrica Latina, hipotecadas hoy por las deudas pblicas, y por la entrega de todas sus riquezas a los organismos imperialistas, slo pueden esperar hoy una salvacin inspirndose en el ejemplo y en los mtodos que nos ofrece Rusia

Tambin nos ha dado un ejemplo Rusia en el orden interior, mostrndonos que las colectividades slo pueden desarrollarse plenamente despus de desembarazarse de los parsitos que interrumpen si vitalidad. Nuestros pueblos de la Amrica Latina estn explotados doblemente: por los polticos del terruo y por los especuladores extranjeros. Y la experiencia de Rusia nos ensea que hay que llevar las dos acciones a la vez: la que ha de liberarnos del imperialismo invasor devolvindonos el libre goce de nuestros territorios y la que ha de liberarnos de los polticos incapaces, ambisiosos o venales que comprometen nuestras autonomas. Slo un profundo movimiento de las masas de nuestra Amrica puede restablecer la salud de la Amrica Latina

Paralelamente, desde inicios del siglo y a mayor profundidad desde la revolucin de Octubre, las organizaciones sindicales, obreras, campesinas, universitarias y populares desarrollaron las tareas de formacin en las Universidad Populares, en varias ciudades de los pases de la regin. La experiencia peruana es importante puesto que se fueron desarrollando experiencias de estudio con trabajadores, campesinos y estudiantes desde principios de siglo. Jos Carlos Maritegui y Victor Raul Haya de la Torre representan la expresin ms importante de la renovacin de ideas y la profundizacin en el conocimiento de la realidad.

Haya de la Torre se convirti en un referente latinoamericano por su liderazgo en el movimiento estudiantil, su exilio le permiti visitar la URSS en 1924 donde pudo apreciar la importancia del proceso revolucionario, aunque tratando de entender las particularidades de las condiciones histricas de los pases de Amrica Latina. Por su parte, Maritegui, haba retornado de Europa en 1923 donde pudo conocer el movimiento intelectual, literario y periodstico fuertemente marcado por las repercusiones de la revolucin de octubre, en esas condiciones el amauta Maritegui hizo un seguimiento cercano de lo que fue la experiencia sovitica y describi:

Los maximalistas (los bolcheviques) actuaban en contacto vivo, intenso, constante, con los trabajadores de las fbricas y de las usinas. Eran del partido del proletariado industrial de Petrogrado y Mosc. Los anarquistas eran tambin influyentes en el proletariado industrial; pero sus focos centrales eran focos intelectuales. Rusia era, tradicionalmente, el pas de la intelectualidad anarquista, nihilista, los bolcheviques contaban con los elementos ms combativos, ms organizados, ms eficaces, con el proletariado industrial, con los obreros de la ciudad.

Los bolcheviques orientaron su propaganda en un sentido sagazmente popular. Demandaron la paz inmediata y demandaron el reparto de las tierras. Y le dijeron al proletariado: Ni una ni otra cosa podr ser hecha por un gobierno de coalicin con la burguesa. Hay que reemplazar este gobierno con un gobierno proletario, con un gobierno obrero, con un gobierno de los partidos de la clase trabajadora. Este gobierno debe ser el gobierno de los Soviets. Y el grito de combate de los bolcheviques fue: Todo el poder poltico a los Soviets!.

Los Soviets existieron desde la cada del zarismo. La palabra soviet quiere decir, en ruso, consejo. Victoriosa la Revolucin, derrocado el zarismo, el proletariado ruso procedi a la organizacin de consejos de obreros, campesinos y soldados. Los soviets, los consejos de trabajadores de la tierra y de las fbricas, se agruparon en Soviets locales. Y los Soviets locales crearon un organismo nacional: el Congreso Pan-Ruso de los soviets. Los soviets representaban, pues, ntegramente al proletariado. En los soviets haba mencheviques, socialistas-revolucionarios, bolcheviques, anarquistas y obreros sin partido. Para Maritegui la Revolucin Rusa es el gran acontecimiento, hacia el cual convergen las miradas del proletariado universal () el primer paso de la humanidad hacia un rgimen de fraternidad, de paz y de justicia.

Adems, los aportes de Maritegui y Haya de la Torre al debate en torno al marxismo y la revolucin en Amrica fue fundamental, ellos desarrollaron las tesis de que es imprescindible conocer la propia realidad e historia peruana y latinoamericana para emprender una estrategia de transformaciones revolucionarias, coincidieron en plantear que los temas indgena y cultural son centrales en cualquier anlisis de cuo marxista.

Asimismo, al ser considerados los forjadores del marxismo latinoamericano, impulsaron la formacin de la Alianza Popular por la Revolucin Americana (APRA) y, en el caso del Amauta Maritegui, l plante que las comunidades indgenas constituyen un germen en la construccin de una sociedad socialista y comunista que, sin conocerlas, coincida con las ideas que haba desarrollado Marx en torno al mir o comunidad campesina rusa.

Al final de su vida, Maritegui fue criticado, al igual que el revolucionario cubano Julio Antonio Mella, por los representantes de la Tercera Internacional por sus posiciones fuera de la ortodoxia y l mismo manifest sus discrepancias con sus crticos al analizar la heterogeneidad de la realidad latinoamericana y las vas propias de la revolucin, a la que consideraba que no era ni calco, ni copia, sino creacin heroica. Al respecto de las filiales de la tercera Internacional, stas fueron otra va de divulgacin y respaldo a la Revolucin Bolchevique.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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