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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-11-2017

En defensa del tren pblico y social, derecho a la movilidad y transporte de mayoras

Sergio Pascual Pea
Cuarto Poder


Entre el 13 y el 19 de noviembre decenas de plataformas ciudadanas en defensa de un ferrocarril pblico y social arrancan una semana de acciones en defensa del derecho a la movilidad, un derecho soporte de otros derechos que en Espaa no est garantizado.

La red convencional, la que utilizan 420 millones de usuarios al ao en sus desplazamientos, es una red deteriorada por el abandono y la falta de recursos, una red en la que los servicios y frecuencias son, en muchos casos, hoy peores que hace una dcada.

Efectivamente, a estas alturas de 2017, en casi el 60% de los trayectos de media distancia en Espaa las esperas entre frecuencias demoran ms de dos horas; en mltiples trayectos el tiempo de viaje es hoy un 25% mayor que hace 15 aos [1]; en servicios como el de la antigua FEVE se han perdido ms de 2 millones de usuarios por pura negligencia de sus gestores; y en los ltimos das hemos tenido que ver cmo los viajeros del cercanas de Madrid tenan que saltar a las vas en medio del colapso del servicio, en una imagen ms propia de Mogadiscio o del s. XIX que de la Europa del s.XXI.

Esta situacin tiene causas concretas y tangibles. La red ferroviaria convencional espaola, la que usan las mayoras cotidianamente para acudir a su puesto de trabajo, educativo o de salud, cuenta con la mitad de trabajadores que la media europea por tren-km en sus servicios, subsiste con una subvencin media por viajero-km tres veces menor que la media europea y se ha deteriorado al ritmo al que se desvanecan las inversiones. Los gobiernos del todo AVE han venido invirtiendo pertinazmente entre 5 y 10 veces ms en alta velocidad que en la red convencional, una red que mueve 10 veces ms viajeros que la primera. En 2016 por cada euro invertido en cada usuario de cercanas y media distancia se invertan cien euros por cada usuario de la red de Alta Velocidad.

Esta situacin podra verse agravada si se confirma que el Gobierno del Partido Popular, por indicacin expresa del Ministerio de Hacienda al Ministerio de Fomento, estara evaluando la posibilidad de recortar a final de ao el contrato programa de obligaciones de servicios pblicos de RENFE. La Secretaria de Estado de Transportes en su pasada comparecencia en la Comisin de Fomento, rehus descartar esta posibilidad, lo que ha puesto en alerta a las plataformas que ya ven en el punto de mira las lneas que el informe de INECO de 2012 -un dechado de falta de rigor- identificaba como ineficientes. Entre ellas se encuentran Vigo-Len, Vigo-Ourense, vila-Salamanca, Len-Gijn, Pamplona-Zaragoza, Sevilla-Mrida entre otras. Nos encontraramos ante una reedicin de los recortes de 2013, cuando se desmantelaron 779 trenes semanales en Espaa, se dejaron 172 estaciones sin servicio ferroviario y en torno a un milln de usuarios sin tren a su destino.

De llevarse a cabo este plan de desmantelamiento nos alejaramos no slo del efectivo disfrute democrtico del derecho a la movilidad, sino tambin del cumplimiento con los objetivos adoptados por la Comisin Europea en el Libro Blanco del transporte para la reduccin de emisiones de carbono, unos compromisos que implican la transferencia modal del 50% del trfico por carretera al ferrocarril antes de 2050.

Necesitamos con urgencia, por contra, comenzar a gestionar y planificar nuestra red con criterios de intermodalidad y con horarios cadenciados integrados, aumentando y sincronizando servicios, tal y como funcionan las redes ferroviarias convencionales en Alemania, Holanda o Suiza.

Y para ello es imprescindible asegurar, en primer lugar, que en los prximos Presupuestos Generales del Estado se asignen recursos suficientes para acometer la electrificacin de la red convencional que sigue sin electrificar, para dotar a la red de personal suficiente para la operacin y mantenimiento en una nueva frmula de gestin cadenciada, para sostener recursos de mantenimiento y mejora de la misma y para reducir radicalmente las Limitaciones Temporales de Velocidad en estas lneas.

Nuestra red convencional debe acometer adems medidas para suprimir riesgos de accidente en las 443 estaciones en las que necesitando de paso entre andenes ste no se produce a diferente nivel, con grave riesgo para los viajeros y el resultado de demasiados arrollamientos con resultados fatales en nuestro pas. Un buen primer paso para comenzar a hacer justicia en esta materia sera la modificacin del artculo 3 del Real Decreto 623/2014 por el que se regula la investigacin de los accidentes e incidentes ferroviarios y la Comisin de Investigacin de Accidentes Ferroviarios, incorporando los arrollamientos en la definicin de accidente grave.

Es preciso en definitiva construir una red que frente a un modelo censitario, clasista e ineficaz, garantice el derecho a la movilidad y al transporte como un derecho democrtico fundamental de la ciudadana.

En estos momentos en los que se discute en Espaa sobre plurinacionalidad, cohesin territorial y proyectos nacionales, estos derechos se tornan fundamentales para poder volver a empezar a vertebrar nuestro pas. Hoy ms que nunca es imprescindible recordar que Espaa no es otra cosa que los millones de ciudadanos que se reconocen en sus servicios pblicos y que reconocen su pas cuando ejercen su derecho a moverse en su territorio. Ha llegado la hora de garantizarlo.

Nota:

[1] El trayecto Almera-Madrid, por slo poner un ejemplo, se demora 6h y 30 minutos, 1h y 38 minutos ms que en 2003.

Fuente: http://www.cuartopoder.es/ideas/opinion/2017/11/14/en-defensa-del-tren-publico-y-social-derecho-a-la-movilidad-y-transporte-de-mayorias/



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