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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-11-2017

Juegos de guerra: invasin humanitaria "tercerizada" de Venezuela?

lvaro Verzi Rangel
CLAE / Rebelin


En la ciudad amaznica brasilea de Tabatinga, en la triple frontera de Brasil con Colombia y Per, se simularon combates en el ejercicio Amazonlog 17, que cont con la participacin de tropas brasileas, peruanas, colombianas y estadounidenses, despertando las alarmas de la posibilidad de una jnvasin tercerizada a Venezuela, con la excusa de la ayuda humanitaria.

Tabatinga est unida por una avenida de la colombiana Leticia y prxima a la peruana de Santa Rosa, todas ciudades sobre el ro Solimoes que desemboca en el Amazonas. Una eventual intervencin directa de Estados Unidos en Venezuela estara disimulada por su intervencin o su amenaza tercerizada desde las fronteras. Son los pases circundantes los encargados del rescate humanitario de un pueblo que no tiene ninguna intencin de ser rescatado ni ayudado por estos salvadores.

No se trata de una guerra convencional, pero para ellas ta mbin hay manuales. Para desautorizar a un gobierno legtimo considerado enemigo, el manual del Pentgono sugiere acudir al apoyo de un socio de coalicin (la OEA, por ejemplo) o un tercer pas, con la finalidad de debilitarlo y restarle credibilidad, segmentar a la poblacin y generar descontento, influir o crear lderes y unificarlos ideolgicamente, utilizar a los emigrados, provocar actos catalizadores.

Todo ello con el fin de crear condiciones favorables para la intervencin, con el empleo de propaganda (que incremente la insatisfaccin de la poblacin y presente a la resistencia como una alternativa viable), manifestaciones y sabotajes, an en ausencia de hostilidades declaradas. Y Venezuela ha sido desde 2002 un globo de en sayo permanente de cada una de estas agresiones.

Hoy, la dominacin de espectro completo es la renovada doctrina estadounidense para la dominacin geopoltica global de Amrica Latina y el Caribe en el siglo XXI: no es slo militar, sino bsicamente poltica, econmica, ideolgica y cultural, y abarca todos los aspectos de la vida.

Desde el punto de vista militar, en los espacios de la periferia la nueva estrategia de dominacin estadounidense est basada en la guerra asimtrica, una forma de conflicto irregular contra no-Estados (o enemigos ubicados en pases catalogados como estados fallidos), sin restricciones de fronteras y donde desaparecen o se hacen difusas las reglas de juego y los cdigos internacionales que regulan los conflictos blicos y los derechos humanos.

Son naciones sumidas segn Washington- en el caos y la desestabilizacin, donde como en Colombia y en Mxico aparecen la tercerizacin y las redes de outsourcing, bajo la forma encubierta de cuerpos de seguridad privados subcontratados por el Pentgono para realizar tareas propias de la guerra sucia (mercenarios, paramilitares, escuadrones de la muerte y de limpieza social), todo ello en el marco de una dramatizacin propagandstica de nuevas amenazas, con la consiguiente cesin de autodeterminacin y soberana nacional.  

En 2017 Estados Unidos sigue siendo la superpotencia militar mundial, pero una transicin geopoltica global pacfica no parece hoy posible, cuando son varios los actores naciones, privados- que disponen de arsenales atmicos. Tras la purga del estratega Steve Bannon del entorno ultranacionalista de Donald Trump y la toma del poder por la trada de generales -James Mattis, secretario de Defensa; H. R. McMaster, consejero de Seguridad Nacional, y John Kelly, jefe de gabinete- una nueva fase de escalada blica parece inminente.

En los ltimos aos, EEUU ha combinado mtodos militares, polticos, econmicos, culturales y comunicacionales, muchos ms all de las normas internacionales, en dos frentes, a travs del llamado poder inteligente (smart power) y el blando (soft power).

Washington produjo una nueva generacin de acciones injerencistas y subversivas violentas y/o destructivas que incluyeron sanciones, bloqueos y sabotajes econmicos y financieros, intentos de magnicidios, promovi invasiones militares, golpes de Estado, movimientos secesionistas, guerras a travs del terrorismo meditico, espionaje ciberntico y operaciones psicolgicas encubiertas con apoyo de grupos paramilitares y compaas privadas de mercenarios, adems de centros acadmicos, fundaciones, agencias gubernamentales, empresas trasnacionales, ONGs, y think tanks de intelectuales orgnicos.

El control meditico en manos de pocas megaempresas, hace que las sucesivas y sostenidas campaas de intoxicacin meditica pasen inadvertidas, invibilizadas. No es que haya abjurado de intervenciones militares, invasiones ni de golpes de Estado, sino que en esta nueva estrategia, dirigida especialmente a la percepcin y desarrollada a travs de los cartelizados medios de comunicacin a partir de la consolidacin de relatos que impactan en el imaginario colectivo, intenta crear las condiciones para la dominacin territorial, la expoliacin de los recursos naturales, y la destruccin de la memoria y tradiciones de nuestros pueblos.

No es raro que altos directivos de trasnacionales como Chevron, Exxon Mobil, Carlyle, Halliburton, Blackwater estuvieron en puestos de mando en EEUU -en el Pentgono, la CIA, el Departamento de Estado y el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR)- o en instituciones independientes como la Rand Corporation, Ford Foundation, Human Rights Watch, Red Atlas, Transparencia Internacional, Freedom House, la Fundacin Nacional para la Democracia y el Instituto de una Sociedad Abierta. All se hacen las estrategias que protegen sus negocios.

Hoy, se suman los gobiernos neoliberales de Latinoamrica, que han copiado este modelo y las organizaciones (fundaciones, centros de estudio, think tanks, ongs) que los ahora altos funcionarios del Estado siguen comandando, drenan recursos de los erarios pblicos de nuestros pases para acompaar las polticas oficiales y de sus mandantes en Washington.

Las Fuerzas de Operaciones Especiales, integradas por militares y civiles (especialistas en ciencias sociales, antropologa, sociologa, ciencias polticas, estudios regionales y lingstica), expertos en operaciones de guerra no convencional y psicolgica, actividades clandestinas o encubiertas, acciones de desestabilizacin, sabotaje, espionaje, ataques cibernticos y asesinatos selectivos, cumplen misiones en estrecha cooperacin con la CIA, la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), el Bur Federal de Investigacin (FBI) y la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA).

La invasin tan mentada

La guerra contra Venezuela no es para derrocar a un dictador, cuestin que evoca las invasiones de Irak y Libia y las de cualquier pas petrolero que pretenda poner condiciones a la entrega de sus recursos. Es la guerra de trasnacionales como Exxon, que mantiene prendida la mecha del conflicto del Esequibo; como Chevron, es la guerra del coltan, el uranio, el thorium, el gas y el oro; es la guerra estadounidense por reforzar su posicin hegemnica.

Las bases brasileas de Tabatinga en la triple frontera con Colombia y Per- y Alcntara (en la costa atlntica) cierran el crculo militar estadounidense en esta riqusima regin de relevancia estratgica, pero tambin marcan el involucramiento de Brasil en una guerra prestada, emulando el triste papel que durante aos jug Colombia.

Este ejercicio prepara el desplazamiento de fuerzas militares estadounidenses, que pueden, en un paso, hacer efectivo el Decreto Ejecutivo que califica a Venezuela de amenaza inusual y extraordinaria contra su seguridad nacional" y porque el mismo presidente Donald Trump es quien ha sealado la opcin militar como un posible actuacin contra Venezuela .

La principal hiptesis con la que trabaj el comando multinacional establecido en Tabatinga es el envo de tropas hacia el este amaznico, especficamente a la ciudad de Pacarama, estado de Roraima, en la frontera con Venezuela, visitada con frecuencia en los ltimos meses por altos mandos militares brasileos y funcionarios del Ministerio de Defensa.

De ese mismo argumento, el dar a poyo a eventuales acciones de ayuda humanitaria entre otros objetivos, ech mano el general estadounidense Jim Jones cuando el asesor del presidente Lula da Silva, Marco Aurelio Garca, le pidi explicaciones en 2009 sobre el asentamiento de bases dotadas de armamentos de guerra y sistemas de comunicaciones en varias regiones colombianas.

Linbergh Farias, lder de la bancada del Partido de los Trabajadores (PT) en el Senado Federal de Brasil, dej en claro que aun cuando el propsito anunciado de Amazonlog 17 sea el de entrenar tropas para operar en medio de crisis humanitarias, el objetivo real parece ser otro: encajar a las Fuerzas Armadas brasileas en la rbita estratgica de Estados Unidos y preparar una arremetida contra Venezuela.

A diferencia de los pases del Medio Oriente, la puerta de entrada a los cuerpos de fuerzas especiales estadounidenses en Amrica Latina y el Caribe no fue el terrorismo sino la guerra contra las drogas. Uno de los casos ms emblemticos es el asesinato del narcotraficante colombiano Pablo Escobar, en el que participaban elementos del Comando Conjunto de Operaciones Especiales (JSOC) y personal de la CIA.

Ya con la puesta en marcha del Plan Colombia, la CIA implement un programa encubierto para eliminar ms de 70 entre 2007 y 2013- a lderes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejrcito de Liberacin Nacional.

La ayuda humanitaria

La aceptacin de operaciones a travs de las cules el Pentgono se ofrece para conceder ayuda transitoria, se ejecutan a partir de la instalacin de Centros de Emergencia Regionales, que se transforman en la mampara preferida para incoar el establecimiento de bases militares de tiempo completo. La ayuda humanitaria es uno de los tantos subterfugios usados para consolidar su posicionamiento militar en regiones donde necesita establecer una presencia de carcter estratgico

Estados Unidos intent este tipo de intervencionismo el 15 de diciembre de 1999 en Venezuela, cuando toneladas de piedras y rboles cayeron desde la montaa hacia la costa oriental caribea, causando alrededor de 25.000 muertos. Ese domingo tambin se realiz un referndum para aprobar la nueva Constitucin. El gobierno de Bill Clinton resolvi -sin consultar a los venezolanos-, enviar barcos cargados de marines, quienes no se caracterizan precisamente por su carcter humanitario. El presidente Hugo Chvez rechaz la intromisin estadounidense y no permiti que esos navos atracaran en los puertos del pas.

En enero de 2010 las fuerzas armadas estadounidenses lograron el propsito de instalarse en Hait, cuando los marines dispararon a mansalva para eliminar el problema. Clinton, expresidente, en nombre de la recuperacin haitiana, recaud cientos de millones de dlares que no llegaron jams a las vctimas.

Y en 2017, tras los violentos huracanes, EEUU militariza el Caribe, recomponiendo su aparato militar y aprovechando para entrenar a sus tropas para futuras acciones intervencionistas. Tres centenares de marines dislocados en Honduras, fueron movilizados para brindar apoyo al Caribe. La estancia de la armada no se justifica, cuando lo que realmente se necesitan son mdicos, rescatistas y personal de apoyo logstico especializado.

Una de las unidades movilizadas hacia Puerto Rico es la 101 Divisin Aerotransportada (DAT) la que junto a la 82 Divisin Aerotransportada configuran las fuerzas de intervencin militar de lite. Adems, el gobierno estadounidense ha decidido desplegar aviones, helicpteros y barcos de la Armada ante las mermadas capacidades presupuestarias de la USAID y los mecanismos civiles de ayuda humanitaria.

El Teniente General Jeffrey Buchanan qued a cargo de las operaciones para el manejo de la emergencia. Adems del control financiero directo sobre el pas, EEUU ha sumado tambin un gobernante militar de facto ejerciendo la supremaca sobre la sociedad boricua.

Peligrosos juegos de guerra

En la ciudad brasilea de Tabatinga unida por una avenida de la colombiana Leticia y prxima a la peruana de Santa Rosa, todas sobre el Rio Solimoes que desemboca en el Amazonas-, en la Triple Frontera de Brasil con Colombia y Per, se simularon combates con la participacin de tropas estadounidenses. Esa base militar provisoria podra ser un mal antecedente regional.

Vale recordar que el 4 de agosto de 2009, en la sede de la Presidencia el asesor Marco Aurelio Garca recibi al general estadounidense Jim Jones para manifestarle su descontento por la instalacin de bases militares en Colombia. A Garca le sobraban motivos para emplear un tono enrgico con el enviado de la Casa Blanca: lo que estaba en juego era mucho ms que la discrepancia entre dos gobiernos sobre un asunto de coyuntura.

Implantar siete unidades militares en Colombia, que comparte 1.644 kilmetros de fronteras con Brasil y 2.200 con Venezuela, era un movimiento de piezas geopoltico de Washington (un plan seguido por los presidentes Clinton, Bush y Obama) engarzado en la estrategia del cerco sobre la Amazonia, la cual se profundiz en la primera semana de noviembre de 2017 a travs del desembarco de efectivos del Comando Sur en la ciudad brasilea de Tabatinga, en la Triple Frontera con Colombia y Per.

La implantacin en 2009 de esos enclaves militares cuyo radio de accin potencial abarca tambin a los territorios de Brasil y Venezuela dio lugar a una reunin extraordinaria de Unasur, dominado por gobiernos progresistas, y reaviv el debate sobre la necesidad de que fortalecer el Consejo de Seguridad de ese organismo, iniciativa siempre boicoteada por Colombia y Per, subordinados a Washington- Hoy, el cuadro poltico es distinto al de ocho aos atrs.

Unasur ha sido vaciada y el Mercosur suspendi de su seno a Venezuela, evidenciando el alineamiento con Estados Unidos mientras se restaura el papel de la OEA como centro de la diplomacia continental. Ya no se invoca la necesidad de armonizar las polticas externas de la regin o ampliar la autonoma frente a Estados Unidos.

As, el AmazonLog 17 es un antecedente importante del que puede surgir un nuevo diseo estratgico. En este operativo se simularon combates, hubo despliegue rpido de tropas y acciones para reprimir supuestamente- el narcotrfico, inform el Ejrcito brasileo.

Estamos preocupados dijo el senador Lindbergh Farias, jefe del bloque del Partido de los Trabajadores.Esto es peligrossimo, es un atentado a la soberana nacional, la construccin de una base temporaria ms adelante puede evolucionar en una permanente. Ante la preocupacin de muchos sobre una supuesta injerencia extranjera, el general Guilherme Cals Gaspar de Oliveira, responsable de la logstica del Ejrcito, dijo que la base multinacional se desmont el 13 de noviembre, con el fin de las actividades.

Ms de 2.000 uniformados participaron del ejercicio militar, a unos 700 kilmetros de los lmites fronterizos de Venezuela: de ellos 1.600 eran militares brasileos (con 11 aviones, 13 helicpteros y navos), 150 de Colombia, 120 de Per y 30 estadounidenses, adems de observadores de ms de 20 pases. En Tabatinga funciona desde hace dos aos la moderna Base Area Herbert Boy, con una pista apta para recibir cargueros y hangares equipados para reparar cazabombarderos.

Nunca hubo maniobras de tal envergadura en territorio brasileo: adems de la presencia de militares, Estados Unidos envi un avin de transporte Hrcules C-130, lo que fue interpretado como un gesto de confianza de Brasil hacia Washington que no debe ser confundido con una forma de subordinacin, por el general de brigada Antonio Manoel de Barros, jefe del Estado Mayor del operativo AmazonLog 17.

La Operacin Amrica Unida tuvo una larga etapa de preparacin, con transporte de armamentos, alimentos y equipos mdicos en camiones desde Rio de Janeiro a Porto Velho y de all en barcazas hasta Manaos. En Brasilia, en mayo, se definieron las formas de participacin de los pases invitados.

El ejercicio se inspira en uno realizado por la OTAN - Capable Logistician- en Hungra en 2015 en el que Brasil particip como observador- cuyo objetivo era hacer ms efectiva la coordinacin y la interoperabilidad entre los puestos de comando logsticos para proveer equipo y servicios a las unidades combatientes, desde Hungra hacia una base en la checa Strakonice., Repblica Checa., con la vista puesta en la problemtica de los migrantes africanos que llegaban a Europa

La participacin de Estados Unidos se enmarca en la firma de un acuerdo de cooperacin en marzo de este ao, que incluye temas de cooperacin en reas de desarrollo de informacin y tecnologa blica y lleva por nombre Master Information Exchange Agreement (MIEA) (Ministerio de Defensa de Brasil, 2017), tras la visita del Comandante del Ejrcito del Sur de Estados Unidos, Mayor-General Clarence K. K. Chinn.

Chinn conoci el Sistema de Monitoreo de Fronteras (Sisfron) del Ejrcito brasileo, as como las tareas y formas de operacin de la 3 Companhia de Foras Especiais que acta en esa regin. Asisti al Centro de Instruccin de Guerra en la Selva y a la Base Pedro Teixeira, una de las sedes del Curso para entrenamiento en acciones blicas en zona selvtica. En marzo ltimo, el Ejrcito de EEUU tambin abri una oficina especializada en tecnologa en su Consulado en So Paulo.

Para esta guerra, la derecha usa varios frentes: el del terrorismo meditico, el frente diplomtico (OEA, Grupo de Lima, etc.), el del bloqueo financiero y econmico, y el de las amenazas militares como la reciente operacin amaznica. Lo que le ha faltado, y le falta, es una fuerza interna que justifique estos movimeintos. Y si hay alguien derrotado poltica, ideolgicamente- en este momento, es la oposicin venezolana.

lvaro Verzi Rangel: Codirector del Observatorio de Comunicacin y Democracia y del Cenro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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