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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-11-2017

Ecuador en las tres conjuras de "La mala hora"

Francisco Herrera Aruz
Ecuador Inmediato


Si se mira con profundidad lo que este momento vive Amrica Latina, estamos pasando por una especie de conjura premeditada seguida de una dcada a otra, que nos somete a un proceso continuo de desgaste de nuestras sociedades, de las endebles democracias, y de la propia capacidad de gobernarnos. Lo extrao de todo es que no es nuevo, y cada crisis que se desata con estas conspiraciones nos ponen en peores circunstancias que nos impiden avanzar al tan ansiado futuro. Si es la "mala hora" que hoy nos aqueja, y tenemos que sacar conciencia de ello. Como si fuese premonitorio con lo que nos pasa el premio Nobel escribi La mala hora. Esta es una novela de Gabriel Garca Mrquez, que describe como a las sociedades como las nuestras, imponindoles los males se las destruye fcilmente, esto a la usanza latinoamericana, contada en tres historias paralelas que hablan del conflicto y la violencia que nos afrentan: La 1 El diluvio, que nos muestra la dureza de la naturaleza que afecta a los ms desprotegidos; La 2. Va contra la corrupcin poltica, y la intransigencia del conservadurismo representado por el orden eclesistico. 3. Los pasquines, escritos annimos que aparecen misteriosamente al amanecer en las puertas de las casas de algunos vecinos proclamando a los cuatro vientos, secretos de sus moradores. Secretos que por otro lado son conocidos por todos. (*) Comentarios de La mala hora de Mari Cruz Alba El comentario de hoy quiere dejar por un momento la coyuntura peleona y complicada en la que andamos envueltos, para revisar al Ecuador y, en una similitud de mala coincidencia de los 3 procesos crticos en los que le han involucrado, afectndole seriamente en su desarrollo histrico.

LA PRIMERA MALA HORA fue la injerencia de la CIA en Ecuador en los aos 60s, denunciada por Phillip Agee, y que nos marc por dcadas con sus efectos perversos. Fue un ataque directo al pensamiento y conciencia de la sociedad poltica en el continente, que us al pas como su laboratorio experimental, para luego aplicar de manera sangrienta en las dems naciones. En efecto, haba que enfrentar al comunismo y los procesos de subversin en Amrica, que se haban disparado contra los Estados Unidos por parte de la revolucin cubana, Fidel Castro y el Che Guevara, a inicios de esa dcada. Armados con un plan minuciosamente aplicado, con el financiamiento y recursos tcnicos y polticos de los norteamericanos, con el apoyo slido de la prensa lderes de opinin, de la clase dirigente y, militares como gobernantes, se manipul a la masa de nuestras naciones, se violentaron sus derechos humanos, se dividieron a partidos, sindicatos, grupos sociales, se corrompi a legisladores, a presidentes y vicepresidentes, jueces y cpula eclesistica, promoviendo los golpes de estado y la destruccin de la democracia.

El costo de esa intervencin en el continente durante dos dcadas (60s 80s), con la ejecucin del Plan Cndor solo en Amrica del Sur se dieron 10 golpes militares, se provoc una prdida de cercana a las 100 mil vidas, con asesinatos, torturas y ejecuciones tantas como desaparecidos. Destruyeron toda generacin activa y la sociedad sufre hasta la fecha las heridas abiertas de esta intervencin. Sin embargo, en el caso ecuatoriano, el peor de los crmenes que se cometi con esta injerencia fue el asesinato del pensamiento con la anulacin de la educacin. Si, porque se consider que en las universidades y las aulas se produca la reflexin poltica que alimentaba a la subversin, por lo que se procedi a infiltrar al magisterio, a la dirigencia estudiantil y a la ctedra, al punto de exterminar con todo vestigio de produccin intelectual apropiada. En las dos dcadas se acab con la universidad y su aporte a la sociedad. As, el facilismo, el masivo ingreso, la mediocridad clientelar de profesores afiliados al partido -que naci desde el seno mismo de la CIA- y que control la educacin con un poderoso sindicato, tanto como la prdica de negarse a aceptar todo el desarrollo, la integracin con el sistema productivo, la aceptacin de las nuevas tecnologas o la ampliacin del horizonte investigativo en el mundo, pusieron a la educacin en nuestras sociedades en un retraso de miseria. S, con eso anularon al menos 3 generaciones dejando en la postracin intelectual al Ecuador, esa que es tal y que dura hasta la fecha con todos sus efectos perniciosos.

LA SEGUNDA MALA HORA Nos sobrevino en los 90s con la ola de neoliberalismo que invadi a nuestras naciones, con el Consenso de Washington. Impuesta por el gran capital, sus sistemas de banca y control como el Banco Mundial y el FMI. Se cre una tendencia a destruir los estados y apropiarse de las sociedades y sus bienes, con el fin de explotarlas econmicamente a costa de su propia aceptacin inconsciente que recibi con los brazos abiertos a la propuesta del dinero fcil a cambio de los grandes negocios y negociados. Recuperadas las democracias, enterrados los muertos y enfrentados a una tendencia impuesta que no tuvo en un principio quien le haga frente al pensamiento arrebatador de los neoliberales, que contaron todo un aparato de propaganda y control ideolgico generado por todas las formas de comunicacin de masas, el concepto del dinero como quiera, aunque sea honradamente les sumergi a nuestras sociedades en una vorgine de destruccin de lo pblico. Al grito de que todo lo estatal es malo, todo lo privado es bueno actuaron como una horda de asaltantes que buscaron y en algunos casos lo lograron- hacerse de los bienes de los estados, tomndose como propios los servicios de agua, alcantarillado, salud, educacin, vivienda, seguridad, control de puertos, aeropuertos, carreteras, lneas areas, electricidad, telefona y desde las crceles hasta la construccin de la cultura era apropiados para hacer negocio. En esos tiempos se vi como al empue de lo poco o mucho que haban construido nuestras naciones fue arrebatado con el accionar cmplice del poder poltico.

Resultado: nos empobrecimos en forma impresionante, la riqueza fue a pocas manos, la miseria se reparti en forma masiva y quedamos en verdaderas soletas en nuestras economas increblemente empobrecidas, endeudadas y sin bienes. El escndalo y la lucha en las calles logr recuperar en algo de esa la dcada perdida y sacar de esas manos siniestras a los pueblos que le doli tanto el haber sido arrebatados de sus servicios y sus dineros, pronto busc en la alternativa poltica el cambiar este orden establecido que tanto dao nos hizo, ya que se comprob en forma fehaciente que todo privatizador es corrupto. Insurgieron entonces, al inicio del siglo la tendencia poltica de los gobiernos progresistas de corte centroizquierdista que logra llegar al poder con el respaldo del voto popular. La batalla para recuperar a nuestras sociedades de la debacle del neoliberalismo es hasta ahora llevada adelante con un alto grado de muertos y heridos que en nuestras sociedades van a contarse por miles en las siguientes dcadas.

LA TERCERA MALA HORA Es la estamos viviendo a la fecha, y se remonta desde los inicios de los 2000, que se expresa en la corrupcin siniestra que ha infectado a todas nuestras sociedades, a nuestras democracias, a nuestra clase gobernante y a las naciones en su tica y conciencia pblica. Una vez que los gobiernos progresistas, que llegaron en forma unsona en los primeros aos del siglo XXI, dieron marcha de recuperacin de las repblicas, enfrentaron un serio problema econmico y que fue: el control del dinero. El mercado tiene a su haber mltiples formas de poner a trabajar ese dinero y, por cierto, nuestras economas han tenido ese como su lado dbil. Sin capitales ni recursos mayormente a su disposicin, no pudieron enfrentar las secuelas del neoliberalismo que dejaron en el control del mercado y de los dineros.

Sin embargo, por un accionar positivo que busc privilegiar lo social, en algo se logr desplazar del manejo controlado de nuestras economas desde el gran capital y, en pocos aos, como fruto de una gestin aceptada por las mayoras se alcanz, en forma mnima al menos, la opcin de regular y adaptar de mejor manera a esas economas con algn grado de independencia. La prosperidad momentnea lograda con el alza de los precios de los productos primarios como el petrleo por sobre todo y, sumado al valor que alcanzaron el oro, as como otros minerales o productos agrcolas, ms la oportunidad de ir abriendo mercados en los tecnolgico, en servicios o la provisin de grandes recursos naturales al mundo, dio la impresin de que nuestras sociedades comenzaban a escaparse del control del gran capital y buscar su autonoma. Que nuestras naciones comiencen a fortalecer su desarrollo con gran infraestructura, con educacin con salud y salubridad, con promocin de exportaciones y creacin de fuentes de empleo con condiciones de vida mejores sin contar con el gran capital y sus condicionantes, no era aceptable. Que ese crecimiento sea sin ellos, sin el manejo del dinero ese era lujo que no se lo poda permitir, sobre todo porque no se puede perder este mercado tan apetecido desde siempre, en economas que daban para ser boyantes por la inmensa cantidad de recursos que tienen para su explotacin.

Dicen que la corrupcin est en el dinero, y donde hay ms dinero ms corrupcin. Pues s, ese fue el caso de nuestras naciones, en las ltimas dcadas hemos visto fluir mucho dinero, mucho del cual fue incontrolado y se prest para corromper a la sociedad toda en su conjunto. Otra vez, con un plan premeditado, utilizando las dos malas horas, es decir: abusando de la ignorancia colectiva y, destruyendo lo pblico, se avanz hacia corromper el poder poltico y generar una especie de destruccin de la autoestima, que siempre ha manipulado el lado ingobernable. Esta vez, para aplicar este plan de corrupcin se opt por explotar la codicia por el poder que est implcita en el ser humano, tan innata en l, propiciando la imagen del dinero fcil que se logra de los grandes negocios. Pues s, en este tiempo en nuestras naciones se hicieron grandes negocios a la bsqueda de su desarrollo, y claro contando con un sector privado que es muy fcil de corromper y corromperse, el ataque a los gobiernos fue planificado para que conserven el poder poltico ganado, y que garanticen con ello que las grandes empresas sigan haciendo negocios y negociados. Es una forma de controlar la economa que tiene a su haber grandes capitales, el que las poderosas transnacionales tengan el control de los contratos y por ende poner a trabajar su dinero en nuestras sociedades a cualquier costo.

No soy afn a las teoras conspirativas, pero, en verdad uno comprueba que esta corrupcin fue planificada para destruirnos como sociedades. Sin mirar el corte ideolgico que los gobiernos tengan, el cncer corrupto ha invadido y contaminado a regmenes de derecha como Macri, Santos o Pea Nieto, de centro como Humala, Toledo, Varela o Martinelli, y peor en los casos de izquierda en sus distintas administraciones, siendo notorio el caso de Brasil, o Ecuador y Venezuela. Aqu hay una dolosa conjura que busca arrancar de sus manos el manejo de sus economas, de su accionar social y beneficio colectivo. Tan cierto es esto que la propia empresa constructora privada ODEBRECHT, que es el smbolo de la corrupcin, cre un departamento propio de corrupcin que hoy aflora con cada escndalo y, no hay solo esa empresa sino mltiples del campo privado que estn corrompiendo en nuestras naciones. Son por cientos y quizs llegue al millar.

Y ms profundo es el anlisis de esta conjura corrupta al revisar las cifras de la fuga de capitales a los parasos fiscales, donde se han descubierto dineros cercanos al billn de dlares salido desde nuestras arcas. Es impresionante mirar cunto dinero hay en esos depsitos sacados de nuestras naciones, por gentes que usaron el poder para el enriquecimiento ilcito, todos ellos representantes de empresas off shore, de grandes trasnacionales, de poderosas cadenas comerciales o, impresionantes contratos. Era el control de la economa el que estuvo en juego y para ello haba que corromper a todo y a todos, poner a trabajar el dinero y aprovecharse del modelo corrupto que ellos mismo haban sembrado.

Al final, bien dicen que No es el poder lo que corrompe sino lo que hacemos para no dejarlo y por ello este tipo de conjuras contra nuestras naciones, en todo este tiempo de malas horas nos sorprende siempre por el efecto en cadena que han tenido. En su momento nos fomentaron ignorancia, luego infectaron la desidia por lo pblico, para luego explotar la codicia de quienes, en los gobiernos de nuestras naciones, o para arribar a los mismo, hicieron todo al grado extremo de caer en este pozo ciego de la corrupcin.

 Como en los dos casos anteriores, este proceso tambin nos somete a la prueba de superarlo, pero con un sinfn de vctimas mortales y ticas que nos van a costar muy caro que nos siguen costando caro desde que nos provocan esta La mala hora.

Fuente: http://ecuadorinmediato.com/index.php?module=Noticias&func=news_user_category&category=10007



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