Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-11-2017

Guerra mundial entre vecinos

Edgar Borges
Rebelin


Tengo la impresin de que desde siempre las guerras las libraron los vecinos. Que los creadores de conflictos se las ingeniaron para resolver sus apetencias de poder mandando a pelear a sujetos de barrios semejantes. Sin embargo, las batallas clsicas parecen estarle dando paso a un enfrentamiento demencial del todos contra todos.

La opinin, como piedra, se ha convertido en un arma de destruccin masiva. La opinin dominante con sus rplicas en las mayoras. La opinin ha adquirido el rango de verdad absoluta. Se opina, se opina y despus tambin se opina sobre los vidrios rotos. No hay tiempo ni espacio para no opinar. La guerra entre vecinos opera a partir de un suceso que informativamente colapsa la realidad colectiva, hasta el punto de que no se habla de otra cosa. Enseguida las redes sociales se convierten en el escenario donde se escenifica la gran batalla. El procedimiento, aunque sofisticado, pareciera ser el mismo. Los polticos protagonistas de una determinada realidad elevan sus amenazas a niveles muy altos de crispacin pblica. Buena parte de la poblacin teme el peor de los desenlaces. El tono es tan amenazante que a veces hasta soamos con que estos polticos se caen a trompicones. Pero que nadie se llame a engao, en cada batalla los nicos que terminan cayndose a pedradas son los vecinos a travs de las redes sociales. Unos y otros se enfilan en el bando ms prximo a su ideologa y se lanzan misiles de improperios.

En su libro La gran cada Peter Handke describe una feroz guerra entre vecinos. Ms all de su novela, Handke considera que estas batallas podran darse en escenarios presenciales: Hoy se libran grandes guerras en terceros pases que no vemos. Pero pens que, superada la era de las guerras civiles, las prximas podran ser ms reducidas todava: guerras entre vecinos, igualmente mortales. Mucha gente alberga un odio inmenso y este tiene necesidad de expresarse contra el individuo inmediato: un hombre sale a su jardn y el vecino lo embiste con el sable de su abuelo; otro lee el peridico en la terraza y recibe un estacazo en la nuca; otro orina sobre los zapallitos enemigos... Se habla mucho de la buena vecindad, pero en realidad nos comportamos como simios.

Mucho se dice que las redes sociales son los mismos vecindarios de siempre, solo que ahora su voz se ha hecho pblica. Es posible, los rumores en el barrio clsico estaban basados en noticias negativas, eso es cierto. Quiz no podamos esperar que en el barrio virtual predominen las buenas noticias. La diferencia radica en los intereses y en las formas. Mientras el barrio fsico se caracterizaba por rumores inherentes a su territorio, el barrio virtual asume temas generales para atacar a cualquier vecino (extra local) que piense distinto. Dice Paul Auster en su novela Invisible que la vida es muy corta para andar perdiendo el tiempo. Y me pregunto: Y acaso apreciamos el tiempo sumergidos en esta diatriba de batallas cotidianas?

Ms se habla del odio que del amor, eso est en el ambiente. Pero, en qu nivel del odio estamos? En qu fase de la rabia pblica nos encontramos? En qu ejrcito nos alistaron sin nuestro consentimiento? Quin controla el ruido demencial que nos convoca?


Edgar Borges, Escritor.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter