Portada :: Mxico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-11-2017

19S: desastre social

FRAGUA


El pasado 19 de septiembre la tierra sacudi sus entraas. Son miles de personas damnificadas y cientos de muertos. Personas que perdieron sus casas o trabajos, nios que quedaron sin escuela, familias que acabaron separadas para siempre. No se puede desde luego culpar a nadie por el temblor, vivimos en una zona ssmica y deberamos estar preparados siempre para el siguiente desastre. Sin embargo, es responsabilidad del Estado mexicano estar listo para el siguiente desastre as como el que la poblacin tenga una mnima preparacin para afrontar estos eventos; es su responsabilidad que los equipos de rescate (no los de seguridad pblica) estn listos y preparados ante cualquier eventualidad y que las nuevas construcciones se hagan de acuerdo con las normas adecuadas al tipo de suelo en el que vivimos as como tambin erogar los recursos necesarios para las labores de atencin a los damnificados y de reconstruccin de las zonas afectadas.

Ante estas consideraciones, cabe preguntarse: est cumpliendo el Estado mexicano con su responsabilidad? Puede cumplirla? Quienes habitamos en los estados afectados fuimos testigos directos de la indolencia de las autoridades en todo momento. Primero, fue tarda la respuesta ante el desastre en todos los sentidos: no haba alarmas ssmicas en la zona del epicentro; no hubo cuerpos oficiales de rescate hasta bien entrada la noche; los hospitales no pudieron responder adecuadamente, sino hasta das despus, pues varios de ellos sufrieron afectaciones; y no se dio informacin clara a la poblacin hasta un da despus de lo ocurrido.

Das despus se empez a notar un hecho importante: muchas de las construcciones que cayeron eran nuevas, se haban hecho sin seguir las regulaciones adecuadas y quin dio los permisos para construir esas trampas mortales? En fin, en el desastre, el Estado mexicano no atendi sus obligaciones, fue omiso e incapaz.

Fue el mismo pueblo quien de inmediato acudi a las zonas de desastre. El mismo pueblo empez la remocin de los escombros con sus manos, con herramienta que la misma gente consigui y que muchas veces no era adecuada. Las grandes empresas no movieron un dedo. Ah estaban los rescatistas voluntarios pidiendo herramienta y equipo, mientras que grandes comercios como Home Depot tenan llenos sus grandes almacenes con todo el equipo necesario. Ah tenamos a los voluntarios pidiendo medicamentos, cuando las grandes cadenas farmacuticas podan haber puesto sus almacenes a disposicin. Ah estaban los centros de acopio voluntarios pidiendo que alguien donara un viaje hacia las zonas desatendidas, mientras los grandes consorcios de transporte se quedaban inmviles ante el desastre. Los militares no aparecieron, sino hasta la noche y con una nica misin: desactivar la solidaridad desplegada por el pueblo.

 

Fue un desastre natural, pero era previsible. La gran tragedia no fue provocada por la naturaleza, sino por la indolencia de quienes se supone son responsables del bienestar de las personas. Tres ejemplos bastan para ilustrar nuestro punto. Primero, el edificio de Bolvar y Chimalpopoca: con cuatro plantas, en la colonia Obrera, muy cerca del centro histrico de la Ciudad de Mxico; en l haba varias empresas, la mayora textileras, algunas eran propiedad de extranjeros, y entre los trabajadores de estas empresas haba quienes no tenan derechos laborales o prestaciones sociales de ningn tipo. En este sitio laboraban alrededor de 100 personas (no slo mujeres y no slo costureras, pero proletarios todos), de los cuales slo pudieron sobrevivir 20, el inmueble no era adecuado para ser el lugar de trabajo de tantas personas, mucho menos para un desalojo exitoso en un desastre. El segundo ejemplo es el infame colegio Rbsamen en la delegacin Tlalpan: era una escuela privada que atenda alrededor de 400 alumnos entre tres y 15 aos en una construccin irregular que no deba tener permisos para operar como escuela. La duea no se ha hecho responsable, peor an est exigiendo los pagos de colegiaturas incluso despus del desastre, pero quin declar que este edificio era apto para albergar la vida de 400 infantes? En este caso se cuenta con nombre y apellido del responsable, se trata del ingeniero civil Francisco Arturo Prez Rodrguez, quien despus de esto sigue dictaminando la seguridad de escuelas en la zona metropolitana. Un tercer caso es el de un edificio en la colonia Portales que tena apenas tres meses de haberse inaugurado, qu respondi la constructora al ser cuestionada al respecto? Se trata de un hecho fortuito. Sin embargo, los mismos rescatistas pudieron constatar que el edificio estaba hecho con material de calidad cuestionable, varillas delgadas, sin columnas de soporte, etctera.

 

No fueron los empresarios y no fue el ejrcito quienes ayudaron a nuestro pueblo. En cambio, las grandes empresas estn sacando provecho del sufrimiento de las personas. Eso s, inmediatamente empezaron las campaas llamando a la unidad nacional, pues es momento de estar unidos, nos dicen. Ya nos hemos cuestionado esto en FRAGUA: unidad con quin, para qu? Unidad con quienes nos explotan, con quienes prefieren sacar cadveres que rescatar personas, con quienes se han aprovechado de la muerte de cientos de personas? Unidad con los que tienen sus casas en pie y quieren cobrarnos una nueva hipoteca como si fueran responsabilidad nuestra los derrumbes? No, desde la Organizacin de Lucha por la Emancipacin Popular planteamos que la unidad es con el pueblo, para destruir y superar este sistema de explotacin, de hambre, miseria y muerte. Mxico est de pie y debe emprender la lucha por su liberacin. Limpimonos el polvo de los escombros y derrumbemos el capitalismo, construyamos juntos el edificio de un mundo nuevo sin explotacin, sin hambre y sin miseria, un mundo socialista donde la vida digna no sea un lujo, sino un derecho para todos.

 

NOTA: Este artculo fue publicado en el No. 30 de FRAGUA, rgano de prensa de la Organizacin de Lucha por la Emancipacin Popular (OLEP ), Octubre-Noviembre 2017.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter