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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-11-2017

Una mujer rohinya en Bangladesh ayuda a otros a huir de Myanmar

Agencias


Zahida Begum no recuerda el pueblo donde naci, un pequeo punto en las montaas y bosques de Myanmar. Solo tena 18 meses cuando su madre la contrabande a travs del ro Naf en un bote de pesca, llevndola a Bangladesh entre cientos de miles de musulmanes de la etnia rohinya que huan de la persecucin en su pas.

Desde entonces Begum ha sido una refugiada. Creci en los campamentos de rohinya en Bangladesh, y ahora se gana la vida trabajando para una serie de grupos internacionales de ayuda humanitaria. En das tranquilos, es el tipo de persona que deambula por all en busca de alguien a quin ayudar.

As, cuando parientes frenticos le llamaron por telfono a fines de septiembre para decirle que soldados de Myanmar estaban quemando poblados rohinya y decenas de miles de integrantes de esa etnia estaban huyendo, la mujer de 28 aos puso manos a la obra.

Hizo llamadas a media docena de pases. Recaud miles de dlares. Solicit favores y organiz a botes y contrabandistas.

Y al da siguiente, unas 400 personas _incluidos algunos de los parientes de Begum y otras personas de poblados cercanos_ estaban a salvo.

Si Zahida no hubiera enviado esos botes, hubiramos muerto en Myanmar, dijo Abdul Matlab, de 35 aos, una de las personas rescatadas esa noche.

Ahora Matlab vive en Bangladesh con sus parientes en un pequeo refugio de bamb y lonas de plstico donde duermen acurrucados en el piso.

Dijo que, tan solo de su poblado, Begum salv a 70 personas. Pero aproximadamente otras 400 que vivan all fueron asesinadas por fuerzas del gobierno de Myanmar, seal.

Begum, una mujer sonriente con confianza en s misma que porta un largo manto negro y un chador, creci escuchando historias acerca de la persecucin de los rohinya en el estado Rakhine de Myanmar, justo al otro lado del ro Naf.

Los rohinya de Myanmar han sido considerados una de las minoras ms perseguidas del mundo, una comunidad de musulmanes en un pas mayoritariamente budista cuyo gobierno se niega a reconocerlos como una minora tnica legal. Aunque algunas familias rohinya han vivido en Myanmar durante siglos, se les menosprecia ampliamente como inmigrantes ilegales provenientes de Bangladesh.

No mucho antes de que tuvo noticias de sus parientes desesperados en Myanmar, Begum haba escuchado acerca del inicio de operaciones de desalojo a manos de las fuerzas de seguridad del pas que a la larga derivaron en que 618.000 rohinya abandonaran sus hogares y cruzaran la frontera hacia Bangladesh. Las Naciones Unidas han dicho que las acciones de Myanmar parecan ser una limpieza tnica.

Begum saba que tena que actuar rpido. Haba madres y nios que intentaban huir. Recordaba las historias que narraba su madre sobre su propio recorrido para salir de Myanmar en 1990, cuando ms de 250.000 rohinya huyeron para escapar de trabajos forzados, violaciones y persecucin religiosa.

Begum le dijo al grupo con el que estaba en contacto que deban avanzar hacia el ro Naf y aguardar all a nuevas instrucciones.

Le llam a mi cuado, que vive en el extranjero, y le dije que nuestros hermanos y hermanas han llegado cerca del ro, y le pregunt cmo podemos pasarlos a Bangladesh, afirm Begum, que trabaja como traductora y educadora de salud que hace visitas de puerta en peurta para organizaciones de ayuda humanitaria y defensa de los derechos humanos, incluida Human Rights Watch.

Con ayuda de parientes en Australia y Malasia, Begum dijo que recaud ms de 4.000 dlares en cuestin de horas. El dinero le fue transferido a travs de un oscuro intermediario que cobr una cuota elevada.

Luego se puso en contacto con un pescador en el poblado costero banglades de Shamlapur, cercano a su hogar en el congestionado campamento de refugiados Kutupalong, y le pidi que contratara dos botes y los enviara a la frontera con Myanmar.

A la larga, 70 familias fueron trasladadas fuera de ese pas a bordo de los dos botes, que haban recorrido ms de 60 kilmetros (100 millas) desde Bangladesh hasta el lugar donde las recogieron en Myanmar, desplazndose a travs de la Baha de Bengala y a lo largo del ro Naf bajo el cielo nocturno. Los contrabandistas cobraron ms de 4.200 dlares.

Begum aguard a los botes en Shamlapur, y primero asent a los nuevos refugiados alrededor de su propia casa de bamb y lonas de plstico. Posteriormente us lo que quedaba del dinero, en combinacin con ms donativos que haba recibido, para darle 35 dlares a cada familia, y luego las envi a otro campamento de refugiados cercano para que construyeran sus propios refugios.

Si estn a salvo y saludables, yo me siento contenta, dijo Begum cuando se le pregunt por qu decidi ayudarlos. Nada me hace ms feliz que eso.



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