Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-11-2017

Arabia Saudita e Israel, una peligrosa alianza terrorista

Sergio Rodrguez Gelfenstein
Barmetro Internacional


En marzo de 2012, hace cinco aos y medio, escrib un artculo en el que intentaba desmontar una engaosa idea que pona y pone el centro del conflicto del Medio Oriente en un lugar en el que no est. Se haba cumplido un ao del inicio de la llamada primavera rabe, y haban transcurrido solo unos meses desde el atroz asesinato de Muamar El Gadafi, la guerra en Siria apenas comenzaba.

Ah deca: En relaciones internacionales es comn hablar de `conflicto rabe-israel, sin embargo cuando alguien se introduce con cierta profundidad en el tema ver que ello en realidad hace alusin a la poltica expansionista del estado israel en contra del pueblo palestino violando la justa y legtima respuesta de ste.

Lo que ocurre en realidad es la confrontacin entre los aliados de Estados Unidos y Europa que pueden ser rabes y/o israelitas y los pueblos rabes doblemente oprimidos por la intervencin imperial en sus territorios en connivencia con sus gobiernos y el carcter represivo, autoritario y antidemocrtico de la mayora de los gobiernos de la regin. Es as, que Israel tiene excelentes relaciones con una buena cantidad de gobiernos de los pases rabes con los que supuestamente est en conflicto.

Israel, las monarquas autocrticas y los gobiernos reaccionarios del Medio Oriente y el norte de frica han establecido una virtual alianza bajo la gida de Gran Bretaa primero y Estados Unidos despus La falacia de un supuesto conflicto alimentado desde Occidente no hace ms que sostener un mercado vital para el mantenimiento de un modelo de sociedad decadente.

Todava en ese momento, era posible disfrazar la realidad, pero las evidencias de hechos recientes, se han encargado de quitar las mscaras y dar la certidumbre de que lo expuesto en aquel entonces, se ha transformado en un escenario triste y lamentable que prefigura los acontecimientos polticos ms relevantes del Medio Oriente y del norte de frica. La alianza comandada por Estados Unidos e integrada por Arabia Saudita, Israel y casi todas las monarquas del Golfo Prsico han destapado sus verdaderas intenciones para justificar los ms terribles desmanes, el apoyo y proteccin al terrorismo en Irak y Siria, una despiadada guerra contra el pueblo yemen y las violaciones ms flagrantes al derecho internacional y al respeto de los derechos humanos. Slo en Irak se habla de entre 1.2 y 1.4 millones de muertos, en Siria de alrededor de 450 mil fallecidos y en Yemen de 40 mil, adems de la peor crisis humanitaria de la historia reciente en la que se cuentan 850 mil ciudadanos que contrajeron el clera por las insuficientes condiciones de salubridad, as como 14.8 millones de personas que carecen de servicios bsicos de salud y 14.5 millones, de agua potable segn cifras de la Organizacin Mundial de la Salud (OMS).

Mientras ello ocurre, los proyectos de la alianza saudita-israel no han podido ser cumplidos: Bashar El Assad contina en el poder en Siria y sus fuerzas armadas han derrotado virtualmente a ISIS y a las otras organizaciones terroristas, el ejrcito iraqu ha recuperado la casi totalidad del territorio nacional, los huthies de Yemen mejoran da a da su capacidad y disposicin combativa y comienzan a dar certeros golpes a las fuerzas sauditas invasoras en su propio territorio.

La desesperacin ha comenzado a cundir al interior de la monarqua wahabita y el reino comienza a mostrar sus grietas. El brutal dispendio econmico que significa mantener el nivel de vida de la familia monrquica, los gigantescos gastos de financiamiento del terrorismo y el mantenimiento de la guerra en Yemen, ha hecho mermar los fondos de las arcas reales. La respuesta ha sido comprar armas a Estados Unidos por valor de 110 mil millones de dlares durante la reciente visita del presidente Trump a Riad, a fin de intentar dar un vuelco a la situacin blica en el sur de la pennsula arbiga, lo cual parece poco probable. A cambio, el presidente estadounidense se ha comprometido a dar carta blanca a todas las acciones de la alianza saudita-israel en la regin.

De la misma manera, se han tomado una serie de medidas de carcter interno a fin de intentar mantener la cohesin social y la gobernabilidad del pas, ante las cada vez mayores manifestaciones de descontento popular que han llevado a incrementos de la represin, sin temor a crticas por el apoyo occidental a tales prcticas. Buscando dar salida a la tensa situacin, el rey Salmn destituy a quien haba nombrado como sucesor, para designar en su lugar a su hijo Mohamed Bin Salmn, a quien adems le concedi la titularidad del Ministerio de Defensa, por lo cual le ha correspondido dirigir la desastrosa campaa de Yemen.

Con el objetivo de dar un carcter institucional al relevo en la mxima jerarqua del gobierno, el 4 de noviembre pasado, el rey cre un Comit anti corrupcin poniendo al frente al mismo Prncipe Mohamed, quien como una manera de abrirse paso a su futuro reinado y en lo que en los hechos ha sido un auto golpe de Estado, mand a detener a 201 altos cargos del gobierno, las fuerzas armadas, gobernadores provinciales, y empresarios a quienes se le confiscaron o congelaron alrededor de 800 mil millones de dlares que pasarn a las arcas del Estado, a fin de permitirle al prncipe pagar deudas, dar continuidad a la guerra en Yemen y financiar el terrorismo, despus que el gobierno monrquico se vio obligado a recurrir a los mercados crediticios y a los fondos de su reserva nacional, para contener la acelerada crisis de su economa. Los empresarios detenidos, algunos de ellos considerados entre los mayores millonarios del reino y del mundo, estn siendo sometidos a apremios y torturas para que declaren dnde se encuentran sus capitales, que necesitan ser repatriados a Riad. Entre estos magnates arrestados se encuentran los propietarios de algunas de las principales cadenas de medios de comunicacin del mundo rabe: MBC, ART y Orient. Con estas acciones, el prncipe heredero se garantiz el control de las finanzas, los medios de comunicacin, las fuerzas armadas y los gobiernos locales, completando de esa manera un exitoso e incruento autogolpe de Estado.

Con el objetivo de lavar la cara de la monarqua y mostrar una faz ms agradable al mundo, Mohamed ha perseguido y reducido a lderes wahabitas radicales, intentando revelar una posicin modernizante en los marcos de una lgica occidentalizada, lo que permite entender las razones del diseo de su programa estratgico denominado Visin 2030 encaminado a remozar la economa saudita, elevando sus niveles de produccin industrial y tecnolgico, con el fin de reducir la dependencia de la produccin petrolera.

En el trasfondo, lo que subyace, es el impacto en la monarqua del incremento e intensificacin del prestigio de Irn en desmedro de su propia capacidad de influir en los acontecimientos polticos de la regin. Para ello, con la congratulacin y el visto bueno de Estados Unidos ha dado un paso audaz, al establecer una alianza estratgica con quien supuestamente era su adversario histrico: Israel. As, ha configurado un esquema a partir de la comn enemistad de ambos regmenes con Irn, acusndolo de estar tras los ltimos y exitosos ataques de las fuerzas militares yemenes conducidos por el movimiento Ansar Allah que le han permitido consolidar las acciones blicas en la profundidad del territorio saudita.

As mismo, buscando crear un nuevo escenario de conflicto que le proporcione la segura intervencin de Israel y el afianzamiento de una alianza con el rgimen sionista, Arabia Saudita forz la inexplicable renuncia del primer ministro libans Saad Al Hariri, mientras visitaba Riad, para mantener consultas con el gobierno, actuando como si fuera el embajador saudita en Lbano y no el jefe de gobierno de un pas independiente. Aunque Hariri es un antiguo aliado de la casa Sad, que suministr importante ayuda financiera para el imperio empresarial de su familia, informes provenientes de la regin afirman que el primer ministro libans est secuestrado en Riad, sin poder regresar a su pas. La extraa justificacin para su renuncia fue que el movimiento Hezbollah libans intentaba asesinarlo, sin presentar ninguna prueba de tal acusacin, la cual fue inmediatamente desmentido por el propio lder de la organizacin Hasan Nasrallah. La monarqua saudita en un acto de extrema y absurda impotencia declar que el Lbano le haba declarado la guerra, sin que mediara argumento alguno que sostuviera tan grave imputacin. El objetivo final es la creacin de condiciones para una nueva invasin sionista a El Lbano, de manera de involucrar a Hezbollah en tal conflicto desvindolo de su misin de apoyo al gobierno sirio en la lucha contra el terrorismo.

Cuando pareciera que el terrorismo est siendo definitivamente derrotado en Irak y Siria, la alianza saudita-israel, podra estar creando en el Lbano un nuevo frente de guerra en el Medio Oriente, y con ello, otro incendio incontrolable para Occidente, que tendr que valorar que tal conflagracin se producir en una zona an ms cercana a Europa, en la misma frontera del rgimen sionista y contra la nica fuerza que lo derrot en el pasado.

Fuente original: https://barometrolatinoamericano.blogspot.com.es/2017/11/arabia-saudita-e-israel-una-peligrosa.html


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