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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-11-2017

Sobre la poesa

Juan Rosales
Rebelin


Al recibir hace un par de semanas el premio Princesa de Asturias de las Letras, al poeta polaco Adam Zagajevski le preguntaron Qu es la poesa? Y contest: "No sabemos qu es la poesa, a pesar de que se han escrito sobre ella miles de libros, bibliotecas enteras... Slo sabemos que no est de moda, que tiene cada vez menos influencia en el mundo actual..."

La sociedad de consumo, del espectculo, de la expansin del individualismo y la competencia, del poder del dinero oprimiendo a los pueblos y masacrando a la naturaleza, viene provocando no slo la crisis de la poesa, de la palabra artstica, sino de la propia condicin humana, puesto que los seres humanos no slo usamos el lenguaje para expresarnos, para comunicarnos con los otros, para crear, sino que somos lenguaje.

El complejo financiero, militar y cultural dominante no quiere ni necesita a la palabra creadora, ningn banquero, ni especulador, ni militarista, ni explotador social lee poesa ni escribe versos, porque los versos no cotizan en la Bolsa, y slo recurren a las palabras que les sirven para someter las conciencias, controlar a los pueblos, menospreciar y eliminar las narrativas que motivan el espritu humano y obstruyen sus objetivos inhumanos.

Es que las palabras no son inocentes, neutras, vlidas por igual para todos y para todo. Ya Lewis Carroll, en su cuento sobre "Alicia en el pas de las maravillas", dice que las palabras tienen dueo. No significa lo mismo la palabra "pan" para un hambriento que para un saciado. Ni la palabra cuerpo. Desde hace mucho tiempo que los dueos del saber y del poder han escindido y enfrentado como si fueran antagnicos el cuerpo y el alma de los hombres y las mujeres. Platn deca que el cuerpo es la crcel del alma. Para las jerarquas de la Iglesia el cuerpo es el receptculo de todos los vicios y corrupciones y han utilizado durante siglos la Inquisicin para quemar los cuerpos a fin de salvar las almas. Para las clases explotadoras el cuerpo de los trabajadores y los humildes solo sirve como fuerza de trabajo mientras es utilizable y se convierte en algo desechable y excluble cuando deja de serlo, y peor todava, en una pieza,como decan de los indgenas y negros de nuestra Amrica, una no persona, un homnculo segn el telogo Gins de Seplveda, cuando por su rebelda, su color de piel o su origen social debe ser criminalizado y exterminado.

Recuerdo cuando visit Auschwitz y pude consultar algunos documentos oficiales de los nazis que llevaban la contabilidad siniestra de la utilizacin como mano de obra esclava de millones de prisioneros que trabajaban para las grandes empresas de armas y qumicas instaladas en el campo de concentracin, las que haban convertido el cuerpo del preso en una simple mercanca. All se llevaba un cientfico "Clculo de Rentabilidad" de lo que poda extraerse de cada uno de los asesinados: cunto de piel para fabricar pantallas, veladores, y otros objetos suntuarios; cunto de grasa para fabricar jabones, cunto oro extrado de las dentaduras, cuntos huesos y cenizas utilizables para los sembrados...

Cmo empezaron su trgica epopeya de muerte y destruccin humana? Empezaron persiguiendo las voces y las obras crticas, humansticas, quemando libros, como los nazis en Nuremberg o la dictadura del Proceso en nuestro pas, y terminan quemando seres humanos y asesinando poetas y artistas, como el franquismo con Garca Lorca y con Miguel Hernndez, o como Pinochet con Neruda....

Frente al poder inhumano y ecocida, qu puede la poesa, la palabra a veces solitaria y menospreciada del poeta, del artista?

Yo creo que la poesa es, y siempre ha sido, subversiva, en su sentido ms profundo, porque subvierte el orden discursivo que tratan de imponernos, porque su lenguaje es no slo comunicacin con el otro sino otra cosa, algo nuevo, algo nunca odo, algo nunca dicho, algo que llega al otro, al que necesita leer, escuchar, mirar y compartir la aventura de la imaginacin, de la pasin, del amor, de la belleza que le niega la realidad impuesta, al que en la noche en su barriada, a menudo con poca luz, en el aula, en la crcel, en el caf, abre un librito de poemas, una obra literaria, y logra algo mgico, subversivo, logra penetrar en un mundo en el que el enemigo no tiene acceso, un mundo diferente y liberado o al menos liberador.

Y no hablo slo de la poesa militante, de combate, de barricada. Por ejemplo, la poesa de Paul Eluard sobre la Libertad, escrita por el poeta partisano en la Francia ocupada por los nazis. Esa que Gian Franco Pagliaro convirti en cancin: "Yo te nombro Libertad": "Escribo tu nombre, en las paredes de mi ciudad..."

Tambin la poesa ntima, pasional, amorosa, la que recorre otros mbitos y hermana al ser humano con otro ser humano y con la naturaleza de la que forma parte. Y que tambin nos ayuda a luchar.

Como enseaba Julio Cortzar, las palabras del poeta, del escritor, del artista, son como pequeas carabelas que salen a la aventura de descubrir y crear otra realidad. La belleza indispensable para la vida. Dostoievski dijo profticamente que "La belleza salvar al mundo" . A qu belleza se refera? A la de los concursos de Miss Universo o de los programas mercantilizados de la televisin? Estoy seguro que se refera a la belleza humana.

La poesa puede descubrir y cantar la belleza en lo que los estereotipos dominantes rechazan como fealdad o inferioridad. En "El jorobado de Notre Dame", deVctor Hugo, la hermosa gitana Esmeralda descubre la belleza humana del jorobado y deforme Quasimodo, que la salva de la persecucin policial.

La belleza es as no algo implcito y pasajero sino una conquista del amor y la solidaridad humanas, y por lo tanto, necesita, como poesa, como arte, de una tenaz lucha educativa y cultural que la lleve all donde se la necesita para acompaar los sueos y las luchas de los pueblos: llevarla a la escuela, a los trabajadores, a los humildes, junto a los creadores prestigiosos y a los annimos que estn por doquier, en cada barrio, en cada rincn donde vive, trabaja, sufre y canta nuestra gente.

Recuerdo al respecto una bella experiencia de educacin popular y militante de uno de los ms admirados poetas de nuestra poca, del autor de Romancero Gitano y tantas obras que siguen nos siguen conmoviendo, Federico Garca Lorca. En tiempos de la Repblica espaola, antes del artero golpe fascista, Garca Lorca y sus compaeros universitarios, artistas, actores, poetas, haba creado La Barraca, un espectculo itinerante de recitales pblicos que recorra los campos, escuelas y pueblos espaoles en un autobs desvencijado, "La bella Aurora", llevando obras poticas y teatrales de Caldern, Lope de Vega, de poetas clsicos y contemporneos, que entregaban a pblicos que jams haban disfrutado del arte y la poesa y la reciban con una alegra que conmova a los actores.

Poco tiempo despus, se acabara La Barraca, vendra el golpe franquista, el asesinato del mismo Garca Lorca, el silencio reinando en Espaa, el fascismo intentando esclavizar y enmudecer al mundo...

Pero dnde est su victoria, poeticidas? Quin los recuerda, si no para execrarlos? No han podido acallar los versos, la palabra y los cantos que nos llegan desde el ayer y que siguen y seguirn brotando, apasionando y embelleciendo la vida humana.

Como dice el poema "Instrucciones para capear el temporal", de Alejandro Robino: "La poesa les duele a estos hijos de puta..!"


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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