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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-11-2017

El artculo 39 constitucional y el Concejo Indgena de Gobierno

Gilberto Lpez y Rivas
La Jornada


El artculo 39  es uno de los pocos artculos constitucionales que las legislaturas al servicio del capital no han osado cambiar: La soberana nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder pblico dimana del pueblo y se instituye para beneficio de ste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno. Este breve prrafo define al sujeto socio-poltico fundamental y nico titular de la soberana nacional, y asienta dos supuestos trastocados a profundidad por las llamadas reformas estructurales y el visible deterioro de la democracia representativa. Los reiterados fraudes electorales y las elecciones de un Estado delincuencial y de traicin nacional, la crisis institucional en todos los mbitos de gobierno, son la expresin de que la soberana ha sido usurpada por una clase antinacional y antipopular; actualmente ni el poder poltico dimana del pueblo ni mucho menos se instituye para su beneficio.

Precisamente, y ante la eventualidad de que el poder pblico perdiera su carcter primigenio, tanto en su raz como en sus objetivos sociales, los constituyentes de 1857 y, en particular, de 1917, previeron que el pueblo tuviera el derecho inalienable de alterar o modificar la forma de su gobierno (derecho a la rebelin?) contra un poder espurio. Es muy significativo que, en esta lgica, el Ejrcito Zapatista de Liberacin Nacional emita su declaracin de guerra al Ejrcito federal mexicano, en los ltimos das de 1993, con base en el artculo 39 de la Constitucin.

Sin embargo, en la misma carta constitucional, en el primer prrafo del artculo 41, y a contrasentido del concepto de soberana, que por definicin es autoridad suprema, se establece que la soberana del pueblo se ejercer por medio de los poderes de la Unin, y que la renovacin de los poderes Legislativo y Ejecutivo se realizar mediante elecciones libres, autnticas y peridicas (sic). Con este acto de delegacin de la soberana popular, entramos al pantano institucional y de la partidocracia que ha provocado una situacin de emergencia nacional que amenaza la existencia misma de Mxico como nacin independiente.

En esta direccin, Jos Ramn Hernndez, en su libro Necroderecho (Libitum, 2017), surgido de un fructfero trabajo conjunto con sus alumnos del posgrado de derecho de la UNAM, reflexiona sobre un Estado de muerte en el que la vida diaria consiste en ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, desplazamientos de poblacin, crmenes de Estado y lesa humanidad, propios de un conflicto armado interno no reconocido, apenas disfrazado de una supuesta guerra contra el crimen organizado. Que Mxico est considerado como el segundo pas ms letal, despus de Siria, ha motivado que, en disciplinas como el derecho, tan afines a visiones estatistas, jvenes abogados, como Hernndez y sus alumnos, se cuestionen en torno al papel del derecho en un pas donde el crimen se torna en poltica de Estado, y sobre lo que califican como barbaridades del estado constitucional de derecho, situadas en el otro polo equidistante de las exigencias que para los poderes pblicos establecen los artculos 39 y 41 constitucionales.

Hay que sealar que el llamado estado de derecho en el capitalismo neoliberal se encuentra fuertemente determinado por los intereses generales del poder poltico-econmico, en el contexto de la especificidad histrica del agravamiento de la lucha de clases y la exacerbacin de las contradicciones entre el carcter mundial de la acumulacin y la forma nacional de la dominacin burguesa, que siempre han sido inmanentes al capitalismo. A mayor conciencia y conflictos sociales, correlacionados con un mayor grado de expoliacin de la fuerza de trabajo, mayor violacin de los derechos humanos y deterioro del llamado estado de derecho.

La desestructuracin permanente del derecho pblico, privado, civil y penal y, sobre todo, del derecho constitucional, proviene primordialmente de los poderosos que pueden operar las leyes, tienen el control real del aparato judicial, orientan la actuacin del constituyente permanente (los parlamentos) y detentan el monopolio de la violencia considerada legal. En la actual globalizacin neoliberal, destaca el quebranto por parte de las propias autoridades en el cumplimiento de los marcos jurdicos vigentes. La carta constitucional, expresin formal de una determinada correlacin de fuerzas sociales en un momento histrico determinado, producto de cruentos procesos revolucionarios, de graves eclosiones socio-polticas, ha sido sistemticamente modificada en los ltimos 30 aos en funcin de los intereses corporativos trasnacionales y los de sus socios que en el interior de nuestro pas trabajan diligentemente para reformar o violentar las leyes, si es necesario, para hacer prevalecer la ganancia privada y mantener un entorno estable para el capital trasnacional. Son paradigmticas las contrarreformas al artculo 27 constitucional que pone en venta las tierras ejidales y comunales, las contrarreformas laboral, energtica y educativa, as como las modificaciones a las leyes de minas y aguas, entre otras, para favorecer el inters corporativo y privado.

Veintitrs aos despus de la rebelin de los mayas zapatistas, esta organizacin poltico militar propone al Congreso Nacional Indgena, y es aceptado, la integracin de un Concejo Indgena de Gobierno (CIG) y la participacin de su vocera, Mara de Jess Patricio Martnez, Marichuy, como candidata independiente a la Presidencia de la Repblica. De nueva cuenta, el artculo 39 de la Constitucin debe ser convocado para integrar nuevas formas de gobierno, ahora desde abajo, para hacer realidad la soberana del pueblo pluritnico y pluricultural del Mxico de hoy. Como se pregunta Juan Villoro a lo largo de su hermosa crnica La hora de los pueblos: Puede el pas ser cambiado desde abajo, por los que menos tienen y no figuran en la historia patria? Es posible medir con cifras el tamao de la esperanza? Es posible que el futuro venga de abajo? (Proceso, nmero 2141, 12/11/17).

Lo cierto es que lleg el tiempo de este pueblo pluritnico y pluricultural de recobrar su soberana secuestrada por el mal gobierno. La hora de su florecimiento.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/11/17/opinion/026a2pol

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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