Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-11-2017

Propuesta para el debate sobre el papel de la RPDC en la batalla hegemnica actual
Ladrones de fuego

Rubn Gonzlez y Mikel Vivanko
Rebelin


Ante los ltimos acontecimientos sucedidos en la pennsula coreana, y teniendo en cuenta la repercusin meditica tanto en medios hegemnicos como contra-hegemnicos; como sujetos asociados a la Asociacin de Amistad con Corea (KFA), nos gustara proponer una serie de conversatorios participativos que nos permitan trasladar un anlisis de la informacin ms cuidado y menos empobrecido sobre el conflicto situado en este escenario regional.

El alcance de los sucesos no parece ser lo suficientemente atendido por ciertos agoreros de lo que podemos denominar la nueva proto-izquierda contempornea que se entreteje en todo el grueso de siglas. An asistiendo a un suceso paradigmtico ya habitual en las posiciones mantenidas por la plana de agentes intelectuales en torno a los conflictos y resistencias contra las potencias imperialistas en toda la geografa, en el caso de Corea parece que se da un paso ms hacia el abismo.

Dada la oportunidad de entender, en el plano estadista, la relevancia que se deriva de un conflicto de estas caractersticas, y realizar un rodamiento categorial en ciertos escenarios sobre los que no tenemos demasiada cercana como para considerarlos extensores orgnicos solidarios propios, pero que nos confieren, no slo un conocimiento slido y bien armado, sino una oportunidad para determinar estrategias de resistencia propias e internas dentro de nuestros movimientos, proponemos un ejercicio de debates que consideramos fundamental para el inters de los espacios que habitamos en las resistencias militantes.

Establecer un guin que nos permita realizar una lectura sobre el conflicto y las posibilidades emergentes que pueden surgir de su comprensin es de vital importancia en el caso de Corea, dada la singularidad limitada a estas fronteras. Qu sucede realmente y qu determina esta singularidad? Fue Corea la seal paradigmtica de la nueva intervencin imperialista, no centrada ya, exclusivamente, en la extraccin y expoliacin de los recursos materiales? Qu papel juega Corea en todo este escenario de escala global? Y el eje de los BRICS, qu soluciones aporta al conflicto y cmo permite detener el tiempo, alargando la espera, que posibilita establecer el escenario para el asalto definitivo a la economa del dlar?

Para empezar a dimensionar la resistencia que ejerce Corea como sistema orgnico frente al conflicto global que se est librando entre los ejes de hegemona y el por qu sealamos a esta regin como el principal exponente estratgico para la derrota del bloque ONU-USA, nada como empezar recordando las palabras del general Curtis Lemay : Fuimos hasta all a librar la guerra, y al final prendimos fuego a toda ciudad de Corea del Norte, de una forma u otra. Para ver lo que suponen estas declaraciones, en un reciente artculo de Felicity Arbuthnot para Global Research se puede extraer: Actualmente se considera que la poblacin al norte del Paralelo 38 perdi casi un tercio de sus 8 o 9 millones de habitantes durante la guerra caliente de 37 meses, de 1950 a 1953, posiblemente un porcentaje de mortandad sin precedentes sufrido por una nacin a causa de la beligerancia de otra. Corea del Norte perdi cerca del 30% de su poblacin. Durante la Segunda Guerra Mundial, Reino Unido perdi el 0,94% de su poblacin, Francia perdi el 1,35%, China el 1,89% y Estados Unidos el 0,32%.

El general Douglas MacArthur declar en una comparecencia ante el Congreso en 1951 que nunca haba presenciado una devastacin as: No puedo expresar con palabras el horror que me estremece [] por esta carnicera constante en Corea, afirm MacArthur. Supongo que he visto tanta sangre y destruccin como el que ms; la ltima vez que estuve all se me revolvieron las tripas.

Cmo se compone y constituye una memoria colectiva despus de la destruccin de setenta y ocho ciudades y miles de aldeas en Corea del Norte y de la muerte de una cantidad innumerable de civiles, como se puede rescatar en palabras del general Curtis Lemay? En Pyongyang, la capital de la RPDC, para que sirva como ejemplo ilustrado, slo quedaron en pie dos edificios. Repito, dos edificios.

El oficial qumico Townsend escribi en enero de 1951 que prcticamente todos los aviones de combate estadounidenses que volaban sobre Corea transportaban al menos dos bombas de napalm. En 1950, cayeron sobre Corea alrededor de 80.000 litros de napalm. Cuando los combates se intensificaron tras la intervencin de China, esta cifra se triplic con creces [] Un total de 32.257 toneladas de napalm fueron arrojadas sobre Corea, aproximadamente el doble de las que cayeron sobre Japn en 1945. Los aliados no slo arrojaron ms bombas sobre Corea que sobre el teatro del Pacfico durante la Segunda Guerra Mundial (635.000 toneladas frente a 503.000 toneladas), sino que la mayor parte de ellas fueron de napalm.

Cmo podemos incorporar a nuestras capacidades cognoscitivas, las que nos permiten adquirir un conocimiento, estas afirmaciones de Robert M. Neer escritas en Napalm, an American Biography, como material histrico que nos instruya a analizar y establecer todas las dimensiones significadas de un genocidio, ayudndonos a fijar la moral de nuestra posicin en un conflicto? Este conflicto, no es una sntesis necesaria? Por qu no forma parte un imaginario colectivo internacionalizado? Por qu no se constituye como una forma de potica para la resistencia?

Es posible que esta especie de endosimbiosis seriada de la resistencia coreana se encuentre en este escenario no resuelto entre la forma y la funcin. Es posible que la lgica Aristotlica se escape a la morfognesis de este conflicto y que estos estadios de subjetividad no se incorporen a la estructura del anlisis. La funcin es posible que preceda y dote de forma a los sistemas-rganos; ste es un detalle en el que pocas veces nos detenemos.

Partiendo de que los medios son la parte necesaria para la articulacin de las doctrinas del imperialismo hegemnico, es curioso que de repente se produzcan planteamientos unificados, coherentes, sin necesidad de alineamientos [me gustara que nos detuviramos en este detalle nada menor]. Es como si nos sirviramos de la informacin como un espacio de alineacin [ h acer de la informacin un lugar especifico dotado de forma, de una frontera paradigmtica ] para las posiciones de los pases no alienados con relacin al conflicto en la regin Asia-Pacfico. Si nos detenemos en esto, observamos un trabajo realmente fino en la estrategia poltica; una tarea detentada y amparada por la Organizacin de Naciones Unidas, como elemento basal imprescindible para el imaginario que se quiere construir de cara a las posiciones internacionales sobre la Repblica Popular Democrtica de Corea.

Esto podra parecer argumento de peso suficiente para entender el papel determinante de la regin dentro del comportamiento de los ciclos largos de la historia, dado que es una sntesis homognea de entre todas las posibles respuestas asociadas a cada uno de los estados nacin actuales, en principio, heterogneos. Pluralitas non est ponenda sine neccesitate [ la pluralidad no se debe postular sin necesidad ], que formulara el fraile franciscano Guillermo de Ockham sobre el principio de parsimonia.

El detalle que debemos sealar como punto emergente para fijar la tesis defendida en este llamamiento , viene dado por algunos desenlaces que intentaremos matizar. El entente Rusia-China, alineado en el bloque transnacional financiero BRICS, se distribuye la frontera con la RPDC. En e l ltimo movimiento de bloqueo por parte de la asamble a de la ONU, parece que ha n virado las posiciones de Rusia y China debilitando el papel de la RPDC, cuando en realidad, lo que ha sucedido es un movimiento que fortalece las posiciones de los BRICS, y en consecuencia del n cleo Rusia-China. Desde aqu afirmamos que todo ello   se debe a las resistencias subjetivas detentadas por la regin situada al norte del paralelo 38, una poblacin de apenas veinticinco millones de habitantes .

El v iraje que han realizado Rusia y China presenta una lectura ciertamente significativa para el movimiento diplomtico internacional, como un golpe definitivo a la amenaza de guerra propuesta por el bloque representado por USA-Jap n-Corea del Sur. E sto ha levantado las diferencias de fondo entre el Pentgono y la Casa Blanca con relacin al conflicto, aunque por el momento deberemos esperar para analizar los pasos subsecuentes que se derivan de esta tensin . S   podemos sealar la derrota que ha procurado Corea en el conflicto regional, y el papel que st a ha forzado y definido para r usos y c hinos .

S que s uena raro; que un pas de estas caractersticas sea el sujeto protagnico en la transformacin y/o tra n smutacin de la hegemona en el mundo, y piedra angular estratgica para el conflicto de clases, aut ntico motor de la metamorfosis productiva que viviremos a partir de 2030 . Una tensin que mantiene a los ladrones del fuego [Prometeos contemporneos] ms cerca de la liberacin y la victoria que del sufrimiento y la derrota , alejados de la condena eterna a la persistencia de un tiempo ajeno a su porvenir comunitario . A qui n le importa el sufrimiento humano visto a lo que se han enfrentado estos seres titnicos? Es Percy Bysshe Shelley el que desarrolla una drama lrico sin reconciliacin entre Prometeo y Zeus, a diferencia de la obra de Esquilo. Prometeo, desafa a los dioses para devolver el fuego a los hombres. Qu distancia existe entre la conciliacin y la victoria? Una esfera individual vale ms que los sujetos histricos de generaciones y generaciones futuras? El que estemos dispuestas a entregar la vida por las nuevas constituyentes humanas, tambin dignifica la vida de las que se oponen a este desafo y estrechan su s rganos . No se puede desafiar a la mutacin y pretender seguir vivas. Es posible que estos Prometeos contemporneos haga n de Zeus mortal.

E l supuesto y denominado "doble congelamiento" propuesto por Rusia y China: por un lado, la paralizacin de los ejercicios militares de EE.UU-Japn-Corea del Sur, y el supuesto y s lo supuesto veto al programa nuclear de la RPDC; lo que fuerza es a que la diplomacia tome el control de l conflicto, haciendo que cada uno de los actores tenga un representante, y que los nuevos bloques hegemnicos ganen el tiempo suficiente para iniciar un nuevo per odo histrico que se oponga a la barbarie perpetrada hasta la fecha por el imperialismo hegem nico .

Desde una asociacin de amistad, como ocurre en otras, prestamos atencin y cuidado a estos momentos histricos que aumentan el inters general, con preocupacin por esta especie de subsuncin de los no alienados, y la falta de consistencia informativa en los movimientos ms politizados de nuestro eje. Nos parece un momento adecuado para divulgar y profundizar sobre estos contenidos dentro de aquellos colectivos que mantienen las frmulas de participacin ms propositivas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter