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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-11-2017

La fuga de Ledezma, una leccin de cinismo

Manuel Humberto Restrepo Domnguez
Rebelin


Antonio Ledezma, es uno de los dirigentes de la vieja clase poltica, que junto a Carlos Andrs Prez fueron derrotados por Hugo Chvez. Destituido de su posicin de alcalde de Caracas Venezuela, estaba bajo prisin y su reciente evasin constituye tcnicamente un delito de fuga de preso, quedando en condicin de prfugo de la justicia. Con independencia del territorio que pise, deber estar bajo la mira de las autoridades locales y podr ser detenido y extraditado o deportado a su pas de origen, conforme a los tratados bilaterales o multilaterales que existan.

El exalcalde lleg al puesto de Migracin Colombia, donde segn la cancillera realiz sus trmites legales despus de haber sobrepasado 29 controles policiales y militares, segn dijo. Usualmente el derecho nacional coincide en sealar que auxilie o contribuya a consumar la fuga se convierte en cmplice o encubridor, incurriendo tambin en un delito, atendiendo que un prfugo es quien esta privado legalmente de su libertad, permanece en prisin preventiva o purga una condena. Es cooperante quien ayuda a escapar al detenido suprimiendo obstculos y dificultades para facilitar su libertad de transito, creando una conducta cmplice que se agrava cuando quien lo hace es una autoridad, que eventualmente puede generar un conflicto internacional.

Mas all de las condiciones del presidio, de la inocencia o culpabilidad de Ledezma, la fuga corresponde a un asunto de derecho, que debe ser resuelto en derecho, sin injerencia poltica, como lo plantean cotidianamente gobiernos como el de Colombia. Sin embargo despierta curiosidad que Ledezma haya entrado a Colombia haciendo alarde de su hazaa de escape. Primero en Ccuta y luego en Bogot lo esperaban los mismos medios de comunicacin que han mantenido una matriz meditica de condena y repudio expreso al gobierno de Venezuela, que se reinici enfatizando la heroicidad del prfugo , del hombre libre, al que trataron como a un estandarte de la astucia, sin insinuar siquiera que es un prisionero en fuga acusado de conspiracin y asociacin para delinquir.

Los medios se preocuparon por absolverlo, victimizarlo y convertirlo en el hroe que encarna la siguiente fase de agresin internacional. Funcionarios de estado saludaron la fuga como un triunfo de la democracia, y anunciaron con jubilo que su prximo destino es Espaa. All fue recibido por Andrs Pastrana, expresidente de Colombia y opositor a la implementacin del acuerdos de paz. Luego casi con honores de estado entr al palacio de gobierno donde convers con el presidente Rajoy, a quien otra vez le record que Venezuela es el pas con mas reservas de petrleo del mundo, y recibi la recomendacin de trabajar en la unidad para derrocar al gobierno socialista. El secretario de la OEA, Luis Almagro tampoco guardo silencio y calific a Ledezma como un referente moral, mientras los ex presidentes iberoamericanos nucleados en el grupo IDEA celebraron que "haya escapado hacia la libertad" y el presidente Santos lo haya saludado amablemente por telfono.

Almagro y los presidentes que saludaron la fuga, polticamente estn en lo correcto porque opinan desde su orilla distintiva orientada a derrocar al gobierno legtimamente constituido en Venezuela, pero ticamente cometen una falta tica gravsima y jurdicamente podran ser llamados a un tribunal como responsables de un encubrimiento, o de actos cmplices posteriores al hecho ilcito de la fuga. Ledezma estaba en prisin con cargos como delincuente poltico y es correcto aducir si se quiere que ha cometido infracciones contra la organizacin del estado (conforme a la interpretacin del comit jurdico interamericano) y que en razn a principios filosficos, polticos y sociales, ha actuado conforme a fines reales o presuntos de reivindicacin socio poltica, lo que no obsta para invalidar que estaba preso. Todo opositor que se declare perseguido puede acudir al derecho de asilo por ser esta una herramienta de carcter humanitario, que sirve para escapar de la jurisdiccin del estado y librarse de la persecucin efectiva, pero mientras no haya recibido asilo formalmente es un prfugo y quienes han apoyado su fuga estaran comprometidos judicialmente por y a la vez incurrido en la violacin a un principio bsico del derecho internacional que es la no intervencin en los asuntos de la jurisdiccin interna de los estados.

Hace apenas menos de un mes Rajoy, como presidente del gobierno de Espaa, exigi respeto a decisiones judiciales -calificadas por sus opositores de fascistas y autoritarias- y recibi el vehemente apoyo a defender la no intervencin por parte de gobiernos como los de la Unin Europea, Colombia, Estados Unidos entre otros, en evidente apoyo a la avanzada poltica contra el gobierno autnomo de Catalua a cuyos miembros tiene en prisin en calidad de verdaderos presos polticos, por su pretensin independentista y ante la salida de territorio Espaol del presidente de la generalitat de manera inmediata convoc a activar su bsqueda y captura internacional, que que tuvo como resultado que el presidente Puidegmont haya tenido que comparecer ante tribunales de Blgica. Rabo de paja dicen unos, doble rasero otros, cinismo......

P.D. Adivinanza: Si el presidente Santos recibi del gobierno de los Emiratos una donacin humanitaria de 45 millones de dlares para la paz y 7 mas para Mocoa y enseguida firm un contrato de 1000 millones para que los donantes vengan por el oro de Santurban, cmo se llama esta figura?

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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