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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-11-2017

Entrevista a Sivan Zerdesti, delegado del Congreso Nacional de Kurdistn
Los kurdos insistimos en la poltica de la convivencia como va para solucionar los problemas de Oriente medio

Alvaro Hilario Prez de San Romn
Rebelin


Sivan Zerdesti, miembro del Comit de relaciones exteriores del Congreso Nacional de Kurdistn (KNK), se encuentra inmerso en la gira de presentacin del libro La civilizacin capitalista, segundo tomo de Manifiesto por una civilizacin democrtica, obra del lder kurdo Abdulah Apo Oallan. Hemos aprovechado su presencia en Bilbao, invitado por la asociacin vasco-kurda Newroz y Komite Internazionalistak, para conversar tanto sobre el texto recin editado en espaol como de la coyuntura de Oriente medio.

Vienes a presentar el segundo de los cinco tomos, en cuya traduccin al espaol has empleado cinco aos, de la obra de Apo. Cules son sus contenidos?

Abdulah Oallan -preso desde hace 19 aos en la prisin turca de la isla Imrali, en el mar de Mrmara- escribi Manifiesto por una civilizacin democrtica, obra dividida en cinco tomos. El segundo, que estamos presentando ahora, lleva por ttulo La civilizacin capitalista, donde habla de la crisis de esta a nivel mundial y en Oriente medio. Tambin propone soluciones para las crisis y problemas tanto nacionales como sociales, tnicos y religiosos, tanto a nivel nacional, Kurdistn, como a nivel regional, Oriente medio, y mundial. Nosotros tenemos la esperanza de que estos textos abran espacios de debate. De hecho, la gira que vengo realizando por Amrica latina (Ecuador, Colombia, Venezuela, Mxico, Chiapas y Cuba) y el Estado espaol est resultando muy positiva en este sentido: hay inters, el pueblo kurdo, en general, da mucha importancia a las presentaciones de las obras de Apo.

En la conversacin que mantuvimos hace casi ao y medio sealabas que el estado-nacin es una frmula agotada y que un estado nacional propio kurdo no hara otra cosa que aadir problemas a los ya existentes, de ah la opcin por la construccin del confederalismo democrtico. Qu aciertos, errores, obstculos se han dado en estos ltimos 16 meses?

Son ya cinco aos, desde el 19 de julio de 2012, que se est implementando el confederalismo democrtico en los cantones de Rojava. En este ltimo ao se ha demostrado que es una opcin real; un sistema viable no solo en Kurdistn, sino en todo Oriente medio. As, en estos meses, la viabilidad y xito del sistema tanto en la lucha contra los regmenes colonialistas y el fascismo del Estado Islmico, como contra el patriarcalismo y el feudalismo, ha hecho que otros grupos tnicos amenazados se hayan incorporado a la experiencia, al confederalismo democrtico. Uno de los resultados visibles ha sido la creacin de las Fuerzas Democrticas Sirias (FDS), una alianza en la que junto a las YPG e YPJ kurdas - fuerzas de proteccin del pueblo y la mujer, respectivamente- participan tambin milicias rabes, armenias, turcmanas y circasianas. Otro, ha sido su participacin a las asambleas populares, que son la base del funcionamiento del confederalismo democrtico, asambleas que parten de comunas y aldeas para, pasando por comarcas, llegar hasta las ciudades.

En este ltimo ao las FDS han liberado diferentes territorios, cientos de aldeas. Esto es una buena noticia para toda la humanidad progresista. Hace pocos das, por ejemplo, fue liberada Raqqa, bastin del EI. Todo esto a pesar de las provocaciones del fascismo turco, de esas maniobras, de ese despliegue militar que les ha llevado a cruzar sus fronteras y a bombardear, especialmente durante 2016 y 2017, posiciones kurdas y de las FDS. Adems de las amenazas turcas, los aviones de EEUU y Rusia, en sus acciones contra el EI, han bombardeado, por error, tambin a las FDS. Esto deja a las claras que el confederalismo democrtico se est convirtiendo en un foco de atencin, en una esperanza no solo para los kurdos, sino tambin para otros pueblos de la regin. Estamos convencidos de que este modelo democrtico y este modelo de autodefensa son la nica solucin para los problemas de Oriente medio. En este ltimo ao hemos tenido muchos progresos tanto en Rojava como en otros lugares del Kurdistn. Es un hecho subrayado por la presencia, la incorporacin a las YPJ de mujeres de otras etnias y otras procedencias, como Amrica, Europa, Asia o Australia: mujeres de los estados dominantes y de las minoras silenciadas y reprimidas (asirias, siracas, caldeas o yazides por ejemplo) son fuerzas determinantes en el combate contra el EI.

En la anterior entrevista resaltabas cmo el confederalismo democrtico cuestionaba la autoridad de los regmenes autoritarios de la regin. Tal como prueban sus ataques militares, Turqua es uno de los estados que mayor animosidad est mostrando contra este. Una vez terminado el conflicto blico con el EI, cul puede ser la postura de la misma Turqua o de los, como EEUU, aliados hasta ahora? Puede preverse un escenario de guerra contra la resistencia kurda, contra Rojava?

Turqua es un peligro constante para todo Oriente medio. Es un estado nacido de los escombros del Imperio otomano, despus de la Segunda guerra mundial, el 23 de octubre de 1929. En aquel entonces, todos los grupos tnicos, todas las minoras religiosas que all vivan perdieron sus seas de identidad; estn en peligro de extincin: asirios, caldeos, siracos, circasianos Pueblos con culturas milenarias. El estado turco no aguanta la existencia de minoras, no respeta sus derechos, como en el caso del pueblo kurdo.

Hoy en da, tanto Turqua como Siria se encuentran emboscadas para atacar Rojava, para atacar los logros conseguidos hasta la fecha. Turqua, Siria, Iraq, Irn, los estados del golfo Prsico son pases patriarcales, provenientes del estado-nacin y todos de corte autoritario. Todos estos estados fueron creados de modo artificial siguiendo un modelo ajeno a la realidad cultural e histrica de los pueblos de Oriente medio. Es un modelo que ha dividido y fragmentado a los grupos tnicos y pueblos que all vivan desde hace miles de aos. Es por esto que el lder kurdo, Oallan, dice que el confederalismo democrtico se basa en la convivencia mantenida por ellos durante miles de aos. Es por eso que estos sistemas patriarcales se encuentran en estado de pnico: por temor a que el modelo se extienda ms all de Rojava, a todos los rincones de Kurdistn y Oriente medio; por temor a perder su hegemona y poder sobre sus propios habitantes. Por ello, creo que son capaces de cualquier locura para alcanzar sus objetivos. Turqua, por ejemplo, lleva ms de un ao entregada a la sistemtica destruccin, con ataques militares y bombardeos, de aldeas, pueblos y barrios de ciudades tan importantes como Diyarbakir. Se estn cometiendo crmenes contra la humanidad, a pesar de lo cual Turqua sigue gozando del beneplcito internacional, de la UE, de EEUU (teniendo en cuenta que es miembro de la OTAN), de Rusia, China o India. Turqua negocia a varias bandas, sin ningn principio.

El rgimen iraqu, por su parte, es un rgimen criminal que incluso ha utilizado armas qumicas contra los kurdos: el 16 de marzo de 1988, cuando finalizaba la larga guerra de 8 aos con Irn, masacr a la poblacin de Halabija, el Gernika kurdo.

Estos regmenes fueron fundados sobre el crimen y la violencia, siendo estos an sus rasgos de identidad. Ante ellos, el confederalismo democrtico ofrece una alternativa a todos los problemas de la regin, generando una gran esperanza entre los pueblos. El movimiento de la mujer kurda, por ejemplo, se ha convertido en la esperanza para todas las mujeres oprimidas, esclavizadas, humilladas y masacradas.

Sabemos que, desaparecido el EI, estos regmenes harn todo lo posible para impedir el desarrollo y los logros del confederalismo democrtico. Saben que el modelo no quedar limitado a Rojava, al norte de Siria, sino que, teniendo en cuenta su carcter de alternativa, se extender a otras partes. Es la primera vez en la historia de la humanidad, en los ltimos 5.000 aos, en que los pueblos van a tener una esperanza de salvacin, de liberarse de la tirana, del absolutismo, del feudalismo, del dogmatismo. Es la primera vez que tienen la solucin de un modelo democrtico para superar la violencia y la guerra que destruyen los tejidos sociales y culturales de los pueblos de Oriente medio.

En este contexto, cmo observis la situacin del Kurdistn confederal, del Kurdistn iraqu, del reciente referndum y de la entrada del Ejrcito de Iraq en la ciudad de Kirkuk?

En realidad, en el Kurdistn sur (Iraq) no funciona un rgimen confederal sino un gobierno regional en el marco del federalismo de Iraq, nacido tras la desaparicin del rgimen dictatorial de Saddam Hussein en 2003 y plasmado en una constitucin que establece este funcionamiento federal del Estado. De hecho, los fundamentos de este gobierno hay que buscarlos en los aos 90, a partir de 1992, al finalizar la Guerra del Golfo, cuando se funda la Asamblea Nacional de Kurdistn que dio paso, como decamos al actual gobierno y al actual sistema federal.

Aunque el movimiento kurdo no ha intentado impedir el referndum del pasado 25 de septiembre, por no caer, entre otros motivos, en el juego turco, que amenaz con invadir la zona en caso de que este se celebrase, ha tenido, eso s, una postura crtica por el hecho de que la dinasta Barzanii llev este a cabo unilateralmente. Antes de la celebracin del referndum, el movimiento democrtico kurdo, el movimiento Gorran (Cambio), segunda fuerza poltica del territorio, y la Unin Patritica Kurda (UPK)ii asistieron a la reunin de la unidad nacional, a la que no acudi el PDK de Barzani. La postura de estos ltimos es nacionalista, hecho que ha generado malestar y ha provocado la intervencin del Ejrcito iraqu en Kirkuk.

En realidad, tanto Mosul como Kirkuk (situadas en la ms rica zona petrolfera de Iraq), igual que otras localidades, fueron sometidas a un proceso de arabizacin por todos los regmenes autoritarios iraques desde la fundacin del Estado hace 80 aos, expulsando a sus pobladores kurdos y reemplazndolos por colonos rabes, todo ello acompaado de masacres y genocidio, destacando la utilizacin de armas qumicas, de cianuro. As consiguieron deskurdizar estas regiones. Pero, una vez derrocado Hussein, las expulsadas familias kurdas y los descendientes de las vctimas emprendieron el regreso a sus hogares. As las cosas, la intervencin militar en Kirkuk confirma que en Bagdad han cambiado los rostros de los gobernantes, pero no su mentalidad, esa mentalidad antidemocrtica, intolerante y genocida. Estamos preocupados por la situacin ya que est provocando una escalada de la tensin: los kurdos, acostumbrados a resistir, combaten contra el fascismo del EI y Turqua y, ahora, tambin contra el Gobierno chiita de Bagdad si este persiste en atacarnos. Creo que tanto el PKK como el Gobierno cantonal de Rojava, el movimiento de las mujeres kurdas y el pueblo kurdo en general iniciarn la resistencia, incluso armada, contra la presencia del Ejrcito iraqu, algo que desestabilizar ms an la regin. El EI, podra, por ejemplo, aprovechar un conflicto kurdo-chiita, algo muy peligroso.

Esperamos que el Gobierno y Ejrcito iraques respeten los derechos y las decisiones libremente adoptadas por el pueblo kurdo. Todo pueblo sometido tiene derecho a celebrar su referndum, a decidir su futuro. La invasin iraqu de Kurdistn es un hecho gravsimo: la poltica de arabizacin ha fracasado; seguiremos resistiendo contra todo tipo de colonialismo y contra toda invasin militar, sea persa, turca o iraqu. No vamos a dar marcha atrs. Nos encontramos en una va irreversible, la de extender el confederalismo democrtico a todo Kurdistn, algo que no podrn impedir las maniobras militares. Los kurdos, al igual que vascos o catalanes, no quieren ser vctimas del nacionalismo. El nacionalismo provoca ms nacionalismo: los nacionalismos que nos rodean cometieron crmenes contra la humanidad, masacrando a millones de kurdos, generando a su vez un nacionalismo kurdo. Pensamos que a travs del nacionalismo no se pueden resolver los problemas: eso debe hacerse mediante polticas de amistad y fraternidad con los vecinos; la convivencia es la va ms adecuada para solucionar los problemas y esta es la poltica en la que insistimos, una poltica atractiva que genera la participacin de todos los grupos tnicos conforme a su realidad histrica.


Notas

i Masoud Barzani, es el lder del Partido Democrtico del Kurdistn (PDK) y presidente del Gobierno regional kurdo desde 2005.

ii Dirigido histricamente por Yalal Talabani quien lleg a ser presidente de Iraq y falleci el 3 de octubre.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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