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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-11-2017

Entrevista sobre Siria con el historiador y arabista francs Jean-Pierre Filiu
"Sin libertad no puede haber estabilidad"

Karam Nachar y Alex Rowell
Al-Jumhuriya English

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.


En la ltima entrega de nuestra serie de entrevistas, Al-Jumhuriya dialoga con Jean-Pierre Filiu, historiador francs, arabista y profesor de estudios de Oriente Medio en lcole des Affaires Internationales de Sciences Po Pars.

Filiu, que habla rabe con fluidez y es un veterano observador de la regin, trabaj como diplomtico en diversos pases, entre ellos Siria, Jordania y Tnez, antes de asumir la profesin acadmica a tiempo completo en 2006. Sus libros sobre el Islam y el mundo rabe se han publicado en quince idiomas, por lo que figura entre los escritores ms prolficos y distinguidos con obra sobre Oriente Medio. Entre sus numerosos libros se incluyen L'Apocalypse dans l'Islam, 2008 (premio Augustin-Thierry des Rendez-vous de l'Histoire de Blois); Les Neuf Vies d'Al-Qaida, 2009, reeditado como La vritable histoire d'Al-Qada, 2011; Camaron, la rvolution du flamenco, 2010;  La Rvolution arabe: Dix leons sur le soulvement dmocratique, 2011; Le Nouveau Moyen-Orient, 2013; Je vous cris d'Alep, 2013; Les meilleurs ennemis - Une histoire des relations entre les tats-Unis et le Moyen-Orient 1. 1783/1953 con David B. ('Los mejores enemigos. Una historia de las relaciones entre Estados Unidos y Oriente Medio. Primera parte: 1783/1953'. Norma Editorial, 2012); Les Meilleurs ennemis, tome 2, con David B., 2014 ('Los mejores enemigos. Una historia de las relaciones entre Estados Unidos y Oriente Medio. Segunda parte: 1953/1984'. Norma Editorial, 2015).

Al-Jumhuriya (AJ): Desde que se produjo la cada de Alepo el pasado ao, varios diplomticos, escritores y otros observadores incluyendo a muchos seguidores de la oposicin siria- han declarado la muerte de la revolucin siria, o alguna formulacin equivalente. Est de acuerdo en que la revolucin est acabada y que Asad ha ganado? Y, en ese caso, qu deberan o podran hacer los demcratas sirios, dentro o fuera del pas, para mantener su lucha en esta etapa?

Jean-Pierre Filiu (JPF): Siria ha experimentado un proceso revolucionario desde 2011, a la vez que el rgimen de Asad desataba una implacable contrarrevolucin pretendiendo que se trataba de una guerra civil. Nunca pens que esa guerra podra perderla o ganarla ninguna de las partes, pero creo que introducir dinmicas blicas fue un trampa mortal colocada por el rgimen de Asad para desviar la mayor parte de las energas revolucionarias hacia una lucha desesperada por la supervivencia. Pas parte del verano de 2013 en la zona liberada de Alepo, que estaba bajo control, desde haca un ao en aquel entonces, de las fuerzas revolucionarias. La dimensin militar de la confrontacin entre el este de Alepo liberado y el oeste leal me pareci entonces algo secundario si se comparaba con el crucial desarrollo de un gobierno autnomo alternativo en las zonas liberadas. Esto era lo que la dictadura de Asad y sus patrocinadores incondicionales en Rusia e Irn queran suprimir a toda costa: la posibilidad misma de una alternativa. Me qued horrorizado cuando el este liberado pens que poda conquistar el oeste de Alepo durante el verano de 2016. Esta ilusin militar condujo al colapso del otoo siguiente. Por tanto, resulta ya obvio que el rgimen de Asad no puede ser derrotado militarmente. Nunca cre que podra serlo. Por otra parte, nunca pens que la dictadura poda ganar, porque slo puede conquistar ruinas, que no ciudades.

AJ: De forma similar, como la guerra siria est acercndose ostensiblemente segn la misma gente- a su captulo final, entre los crculos occidentales que toman las decisiones polticas se ha extendido la idea de que financiar la reconstruccin del pas puede utilizarse como palanca para forzar una transicin democrtica en Damasco. Piensa que esta idea es realista? Si no lo cree as, cul podra ser el medio ms eficaz en el momento actual para conseguir una transicin democrtica?

JPF: Hay que dejar claro como el cristal que, para el rgimen de Asad, la llamada reconstruccin es la continuacin de su despiadada guerra contra su propio pueblo, pero utilizando ahora otros medios. No hay absolutamente ninguna posibilidad de que haya una reconstruccin creble, sostenible e inclusiva si se produce bajo el patrocinio de esa dictadura. Primero, porque el rgimen tratar de forma hostil a las poblaciones hayan estado en las zonas anteriormente bajo control de la oposicin, impidiendo el retorno de los desplazados a sus hogares y coaccionando a los habitantes que all permanezcan. Segundo, porque la llamada reconstruccin es la nica va para que el rgimen de Asad pague parte de la colosal deuda que ha acumulado con sus patronos rusos e iranes. Las redes criminales conectadas con los centros de poder en Mosc (o Grozni, para los chechenos) y Tehern (o Beirut, para Hizbollah) se han activado ya para este negocio tan lucrativo. Los donantes tienen que entender de una vez por todas que el rgimen de Asad no es un Estado interesado en el bienestar de sus ciudadanos sino un rgimen obsesionado por su propia lgica de depredacin y represin. Ese rgimen nunca dudara en rechazar cualquier ayuda internacional que llegara incluso sin condiciones. No debera haber esperanzas de poder utilizar la zanahoria del dinero de la reconstruccin para extraer alguna concesin del rgimen de Asad. Contribuir a la supuesta reconstruccin de Siria en esas circunstancias significa colaborar con una dictadura acusada de los peores crmenes contra su propio pueblo.

AJ: La premisa de su reciente libro From Deep State to Islamic State es que la causa principal de la proliferacin contempornea de grupos yihadistas, como el Desh, radica en la tirana y en el juego a dos barajas de los mismos regmenes rabes, especialmente el de Bashar al-Asad. Sin embargo, la percepcin popular en gran parte de Occidente en estos momentos tras la cada de Mosul, y hace poco de Raqqa, es que el Dash est al borde de la derrota total, mientras que el rgimen de Asad todava sigue en pie, y en otras partes de la regin como Egipto, muchas de las dictaduras militares tradicionales son ms represivas que nunca. Estaba su premisa equivocada entonces, o cree ms bien que el declive aparente del Desh es hoy slo ilusorio o temporal?

JPF: Mi principal tesis en este libro es que las dictaduras desencadenaron voluntariamente en Siria, involuntariamente en Egipto- una violencia yihadista desenfrenada a fin de que las fuerzas revolucionarias se quedaran atrapadas en un fuego cruzado, forzndolas a combatir en ambos lados. Obviamente, el golpe de Sisi en Egipto, en julio de 2013, a pesar de la represin sin precedentes que ha continuado desde entonces, no ha conseguido contrarrestar la veloz escalada de la violencia yihadista, primero en la pennsula del Sina y ahora en la parte continental de Egipto. Como tal, la mera represin militar no puede derrotar la amenaza yihadista que contribuye a alimentar, aunque el equilibrio de poderes entre el ejrcito egipcio y la insurgencia yihadista sea de al menos cien a uno a favor de las fuerzas de seguridad.

La situacin era muy diferente en Siria, cuando se produjo la primera derrota importante del Desh mediante la segunda revolucin lanzada por las fuerzas anti-Asad en enero de 2014, en las zonas norte y este del pas. Pero el rgimen de Asad, y desde luego Rusia e Irn, estaban ms interesados en aplastar a esas mismas fuerzas que haban derrotado al Desh que en combatir a los yihadistas. Recuerden que el Desh pudo recuperar el control de Palmira, que ya estuvo bajo su dominio de mayo de 2015 a marzo de 2016, cuando las fuerzas pro-Asad estaban demasiado ocupadas combatiendo a la oposicin en Alepo en diciembre de 2016. No fue sino hasta marzo pasado cuando el Desh fue finalmente expulsado de Palmira. Si comparan el actual Desh con el primer Estado Islmico en Iraq, proclamado en 2006 y derrotado en gran medida en 2007, el Desh es ahora mucho ms fuerte, con una amplia red de sucursales por todo Oriente Medio y ms all. Y los mismos factores que permitieron que el Desh contraatacara despus de 2007, siguen an ah, aunque agravados, porque han puesto por delante de todo excluir a las poblaciones locales de los procesos de toma de decisiones.

AJ: Europa ha vivido un marcado cambio en los ltimos aos, alejndose de actitudes que podran describirse como globalistas, internacionalistas y multiculturalistas, en favor de nociones ms tradicionales algunos diran que anticuadas- de nacionalismo y aislacionismo, unido a una hostilidad hacia los de afuera e inmigrantes. Piensa que este nuevo zeitgeist se reflejar (si no lo ha hecho ya) en la futura poltica europea hacia Siria y hacia Oriente Medio en general?

JPF: Les voy a responder con una comparacin histrica. La cada en 2011 del muro del miedo en el mundo rabe, fue tan importante para el destino de Europa como la cada del muro de Berln en 1989. Pero slo una minora de europeos sinti que su futuro colectivo estaba vinculado a lo que estaba aconteciendo en la costa sur del Mediterrneo. En vez de organizar un movimiento de solidaridad eficaz con las fuerzas progresistas de los levantamientos democrticos, la mayor parte de los polticos europeos se mantuvieron distantes. Su opcin tcita por la estabilidad frente a la libertad facilit el desastroso resultado de las oleadas de refugiados y los ataques terroristas.

AJ: Finalmente, en una charla reciente aludi a la urgente necesidad de un orden internacional tico basado en normas, sealando cmo el colapso de ese orden ha sido la causa de tanta miseria y caos en Siria. Cmo puede conseguirse ese objetivo, hablando en trminos prcticos? Cmo puede el ciudadano de a pie, sirio o de cualquier otra nacionalidad, colaborar para lograrlo?

JPF: En lnea con mi anterior respuesta, repetir que no hay una verdadera estabilidad sin la garanta de las libertades individuales y colectivas bsicas. Contrariamente a los clichs habituales, las dictaduras son bsicamente inestables; primero, porque funcionan internamente a partir de una lgica de guerra civil; segundo, porque esas nefastas dinmicas nutren la exportacin del terrorismo fuera de sus fronteras. Fu diplomtico durante casi dos dcadas antes de incorporarme al mundo acadmico en 2006, por eso s por experiencia que las opciones con defectos morales slo pueden provocar ms crisis y problemas. Mire el resultado de casi siete aos de polticas supuestamente realistas en Oriente Medio: millones de refugiados, ciudades histricas convertidas en ruinas, comunidades enteras desplazadas y exiliadas, niveles sin precedentes de odio sectario, economas caticas, los sistemas educativo y sanitario devastados, y todo esto a un coste de cientos de miles de millones de dlares que podran haberse dedicado a proyectos de desarrollo y creacin de instituciones. Esa ceguera y realismo despiadado ha perdido completamente el contacto con la realidad de las vidas y aspiraciones de las mujeres y los hombres que viven en la regin. Un enfoque tico es el nico camino para volver a conectar con esta realidad humana que moldear, para bien o para mal, el futuro del Oriente Medio que tan importante es para el resto del mundo.


Fuente: https://www.aljumhuriya.net/en/content/jean-pierre-filiu-al-jumhuriya-no-stability-without-liberty

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar a los autores, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.



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