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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-11-2017

La prxima crisis econmica?
Capitalismo digital y estado policiaco global

William I. Robinson
Rebelin


La clase capitalista transnacional esta invirtiendo miles de millones de dlares en la rpida digitalizacin del capitalismo global como salida para el excedente de su capital acumulado, a la vez que busca nuevas oportunidades de inversin en la construccin de un Estado policiaco global. Pero ser suficiente la rpida expansin de estos dos sectores de la economa global para evitar otra crisis catastrfica?

Los datos econmicos internacionales sealan, mas bien, que la economa global esta al borde de otro colapso. Las condiciones estructurales subyacentes que desataron la Gran Recesin de 2008 siguen vigentes mientras la nueva ronda de reestructuracin de la economa global ya en marcha tender a agravar las mismas. Estas condiciones incluyen niveles sin precedente de desigualdad, de endeudamiento pblico y privado, y de especulacin financiera. El detonante de una nueva crisis podra ser el estallido de la burbuja burstil, sobre todo en el sector tecnolgico, el impago de la deuda publica o de los hogares, o el estallido de una nueva conflagracin militar internacional.

El dbil crecimiento econmico se ha mantenido desde 2008 gracias a los instrumentos monetarios tales como la facilitacin cuantitativa y los rescates financieros, junto con una escalada de deuda de consumo, una oleada de inversin especulativa sobre todo en el sector tecnolgico y niveles cada vez mayores de especulacin financiera en el casino global. Sin embargo, ahora los bancos centrales estn llegando a los limites de los instrumentos monetarios.

En Estados Unidos, que desde hace tiempo ha servido de mercado de ultima instancia para la economa global, la deuda de los hogares esta en su nivel mas alto de su historia desde la postguerra. Los hogares estadounidenses en 2016 deban casi $13 billones de dlares en prestamos estudiantiles, deuda de tarjetas de crdito, prestamos automovilsticos, y hipotecas. En casi todos los pases de la OCDE la relacin de ingresos a la deuda de los hogares se mantiene en niveles histricos y ha seguido en franco deterioro desde 2008. El mercado global de bonos un indicador de la deuda total gubernamental a nivel mundial ha disparado desde 2008 y ahora rebasa los $100 billones.

Mientras tanto, la brecha en la economa real y el capital ficticio se ensancha cada vez ms mientras las especulacin financiera se convierte en un espiral fuera de control. El producto mundial bruto, es decir, el valor total de los bienes y servicios producidos a nivel mundial, era de $75 billones en 2015, mientras la especulacin en monedas ascendi ese ao a $5.3 billones al da y el mercado global de derivados se estim en un alucinante $1.2 trillones. Los ms previsores entre la lite transnacional han expresado una creciente preocupacin sobre la fragilidad de la economa global y el espectro del estancamiento crnico a largo plazo. El exfuncionario del Banco Mundial y de la Tesorera estadounidense, Lawrence Summers, advirti el ao pasado del estancamiento secular en la economa global, la que ha entrado en territorio desconocido y peligroso. Sin embargo, estas lites no estn dispuestos a reconocer el teln de fondo del malestar econmico, como es el problema insoluble del capitalismo, la sobre-acumulacin.

La sobreacumulacin: Taln de Aquiles del capitalismo

La economa global sigue adoleciendo del taln de Aquiles del capitalismo, la sobreacumulacin. La polarizacin de los ingresos y la riqueza es endmica al capitalismo ya que la clase capitalista posee los medios de producir la riqueza y por ende se apropia en forma de ganancia la mayor cuota de la riqueza que produce colectivamente la sociedad. Si los capitalistas no pueden vender (o descargar) los productos de sus plantaciones, fbricas, y oficinas, no puede sacar ganancia. Esta polarizacin, si no se controla, resulta en crisis en estancamiento, recesiones, depresiones y convulsiones sociales.

Al lanzarse a la globalizacin desde los 1970 y en adelante, la emergente clase capitalista transnacional, o CCT, logr eludir la intervencin estatal en el mercado capitalista y socavar los programas redistributivos que haban sido establecidos a raz de la Gran Depresin de los 1930. La CCT promovi una vasta reestructuracin neo-liberal, la liberalizacin comercial, y la integracin a la economa mundial. Las polticas pblicas han sido reconfiguradas mediante la austeridad, los rescates, los subsidios corporativos, el endeudamiento gubernamental y el mercado global de bonos, todo lo que permite al Estado efectuar el traslado directo o indirecto de la riqueza de las clases trabajadoras a la CCT.

El resultado ha sido niveles sin precedente de desigualdad global que, lejos de disminuirse, se han disparado a un ritmo asombroso desde 2008. De acuerdo con la agencia prodesarrollo Oxfam, el un por ciento de la humanidad controla ms de la mitad de la riqueza del mundo y el 20 por ciento mas rico posee el 94.5 por ciento de esa riqueza, mientras el restante 80 por ciento tiene que conformarse con tan solo el 5.5 por ciento. Dada esta extrema concentracin de la riqueza, el mercado global no pueden absorber la produccin de la economa global. La Gran Recesin de 2008 marc el inicio de una nueva crisis estructural de la sobre-acumulacin. Las corporaciones estn inundadas de efectivo pero no tienen oportunidades de invertir ese efectivo rentablemente. Las ganancias corporativas se dispararon a raz de la crisis del 2008 y han llegado a niveles casi record al mismo tiempo que los niveles de inversin corporativa se han disminuido.

En la medida que se va acumulando este capital no invertido, crecen enormes presiones para encontrar salidas para descargar el excedente. El Trumpismo en Estados Unidos refleja una respuesta ultraderechista a la crisis mundial que abarca un neo-liberalismo autoritario al lado de una movilizacin neofascista de los sectores descontentos, y a menudo nativistas, de la clase obrera. Sin embargo, este neo-liberalismo represivo termina con restringir an ms el mercado y por lo tanto agrava la crisis subyacente de la sobreacumulacin.

La CCT se ha dirigido a dos salidas para descargar el excedente. Una es la acumulacin militarizada. Las guerras contra las drogas y el terrorismo, la construccin de los muros fronterizos, la expansin de los complejos prisin-industrial, los regmenes de deportacin, los aparatos policiacos, militares y de seguridad, se convierten en mayores fuentes de generacin de ganancias promovidas por el Estado. El presupuesto del Pentgono se increment en un 91 por ciento en trminos reales entre 1998 y 2011, mientras las ganancias de la industria militar casi se cuadruplicaron durante este perodo.

He aqu una convergencia alrededor de la necesidad poltica que tiene el capitalismo global para el control social y la represin, y su necesidad econmica de perpetuar la acumulacin frente al estancamiento. Poniendo al lado la cada vez mayor retrica guerrerista de Trump, existe un impulso intrnseco hacia la guerra del rumbo actual de la globalizacin capitalista. Histricamente las guerras tienden a sacar al sistema capitalista de la crisis mientras tambin sirven para desviar la atencin de las tensiones polticas y de los problemas de la legitimidad.

La digitalizacin del capitalismo global

La otra salida ha sido una nueva oleada de especulacin financiera en los aos recientes, sobre todo en el sobrevalorado sector tecnolgico. El sector tecnolgico esta ahora en la vanguardia de la globalizacin capitalista e impulsa la digitalizacin de la economa global en su conjunto. Karl Marx declar famosamente en El Manifiesto Comunista que todo lo slido se esfuma al aire frente al ritmo vertiginoso de cambio causado por el capitalismo. La economa mundial ahora esta en el umbral de otro perodo de reestructuracin masiva. En el ncleo de esta reestructuracin esta la economa digital basado en una tecnologa informtica mas avanzada, en la recogida, el procesamiento y el anlisis de los datos, y en la aplicacin de la digitalizacin a todos los aspectos de la sociedad global, incluyendo la guerra y la represin.

La tecnologa de la computacin y la informtica introducida por primera vez en los aos 1980 proporcion la base tecnolgica original para la globalizacin. La primera generacin de la globalizacin desde esa dcada y en adelante consisti en la creacin de un sistema globalmente integrado de produccin y finanzas, mientras la digitalizacin mas reciente y el surgimiento de las plataformas han facilitado una muy rpida transnacionalizacin de los servicios. Ya para 2017, los servicios representaron el 70 por ciento del total producto bruto mundial. Las plataformas se refieren a las infraestructuras digitales que posibilitan la interaccin entre dos o mas grupos. En la medida que la actividad econmica depende cada vez mas de las plataformas, el sector tecnolgico se vuelve cada vez mas estratgico al capitalismo global. La digitalizacin y la transnacionalizacin de los servicios ahora pasan a ocupar el centro de la agenda capitalista global.

En aos recientes ha habido otra oleada del desarrollo tecnolgico que nos ha llevado al umbral de la 4ra revolucin industrial, basada en la robtica, la impresin en 3D, el Internet de los Objetos, la inteligencia artificial (IA), el aprendizaje automtico, la bio- y nanotecnologa, la computacin cuntica y en nube, nuevas formas de almacenamiento de energa, y los vehculos autnomos. Si bien el sector tecnolgico que impulsa esta nueva revolucin constituye solamente un pequeo porcentaje del producto bruto mundial, la digitalizacin abarca la economa global en su totalidad, desde la manufacturera y las finanzas a los servicios, y tanto en el sector formal como en el informal. Esta en el mero eje de todos los procesos relacionados con la economa global, desde el control y la subcontratacin de los trabajadores y la flexibilizacin de los procesos productivos, hasta los flujos financieros globales, la coordinacin de las cadenas de subministro, subcontratacin y outsourcing, mantenimiento de registros, comercializacin (marketing) y ventas.

En su estudio Platform Capitalism, el politlogo Nick Srnicek muestra como los inversionistas institucionales, sobre todo los muy especulativos fondos de cobertura y mutuos, colocaron miles de millones de dlares en el sector tecnolgico desde la Gran Recesin del 2008. El sector tecnolgico se convirti en una enorme salida para el capital no invertido frente al estancamiento. La inversin en este sector pas de $17 mil millones en 1970, a $65 mil millones en 1980, y luego a $175 mil millones en 1990, a $496 mil millones en 2000, y a $654 mil millones en 2016. Un puado de compaas norteamericanas de tecnologa absorbieron enormes cantidades de efectivo por parte de los financieros desesperados por encontrar nuevas oportunidades de inversin rentable. En 2017, Apple haba acumulado $262 mil millones de dlares de reserva, mientras Microsoft registr un total de $133 mil millones de reserva, Alphabet (la sociedad matriz de Google) tuvo $95 mil millones, Oracle tuvo $66 mil millones, etctera.

Los defensores del actual orden dominante aducen que la economa digital generar trabajos altamente adiestrados y bien pagados y que resolver los problemas de la polarizacin social y el estancamiento. Pero todo indica todo lo contrario: la economa digital acelerar la tendencia hacia un cada vez mayor des- y subempleo junto con una mayor ampliacin del empleo precario y casual. Estamos a punto de ver la aniquilacin digital de mayores sectores de la economa global. Cualquier cosa puede ser digitalizada y toda cosa ser sometida a la misma. La automacin se extiende actualmente de la industria y las finanzas a todas las ramas de los servicios, aun a la comida rpida y a la agricultura, en la medida que los miembros de la CCT buscan bajar los salarios y ganarle a la competencia. Se espera que la automacin hasta reemplazar a mucho trabajo profesional, tales como los abogados, los analistas financieros, los mdicos, periodistas, contadores, evaluadores de riesgos, y los bibliotecarios.

En Estados Unidos el incremento neto de puestos de trabajo desde 2008 ha sido casi exclusivamente en arreglos laborales inestables y mal remunerados. En Las Filipinas un ejercito de 100,000 trabajadores subcontratados ganan unos cientos de dlares mensuales para revisar el contenido de los medios sociales tales como Google y Facebook y en almacenamiento en la nube para borrar imgenes ofensivos. Pero aun ellos sern reemplazados por la tecnologa digital, al igual que millones de trabajadores que laboran alrededor del mundo en los centros de llamadas, en la entrada de datos, y en software.

La guerra digital y el estado policiaco global

La digitalizacin hace posible la creacin de un Estado policiaco global. En la medida que dicha digitalizacin resulta en una mayor concentracin de capital y agudiza la polarizacin, los grupos dominantes recurren a la aplicacin de las nuevas tecnologas de control social de masas frente a la resistencia entre los precariatizados y los marginados. La funcin dual de acumulacin y del control social se realiza en la militarizacin de la sociedad civil y la mezcla entre la aplicacin militar y civil del armamento avanzado, sistemas de rastreo, de vigilancia, y de seguridad. El resultado es una permanente guerra de baja intensidad contra las comunidades en rebelin mientras los teatros de conflicto se extienden de las zonas activas de guerra hacia las localidades urbanas y rurales en todo el mundo.

Los nuevos sistemas de guerra y de represin hechos posibles por una digitalizacin mas avanzada incluyen armamento automtico impulsado por la IA, tales como los vehculos no tripulados de ataque y transporte, los soldados robot, una nueva generacin de super-dronos (aviones no tripulados), fusiles microondas que inmovilizan, ataque ciberntica y guerra informtica, identificacin biomtrica, extraccin estatal de datos, y la vigilancia electrnica global que permite el rastreo y control de cada movimiento. La acumulacin militarizada y acumulacin por represin desde ya un eje mayor del capitalismo global podra llegar a ser cada vez mas importante en la medida que se fusiona con las nuevas tecnologas de la cuarta revolucin industrial, no solo como un medio para mantener el control sino tambin como salida ampliada para el excedente acumulado que permite aplazar el colapso econmico.

En este contexto, el surgimiento de la economa digital parece fusionar tres fracciones de capital alrededor de un proceso integral de especulacin financiera y acumulacin militarizada en el cual la CCT esta descargando miles de millones de dlares en excedente de capital acumulado mientras apuestan en las oportunidades de inversin que ofrece un Estado policiaco global.

El capital financiero proporciona el crdito para la inversin en el sector tecnolgico y en la tecnologas del Estado policiaco global. Las empresas de tecnologa desarrollan y proporcionan las nuevas tecnologas que ahora constituyen el eje de la economa global. Desde que el sopln de la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos Edward Snowden se present en 2013, ha salido a la luz un torrente de revelaciones acerca de la colusin entre las empresas gigantescas de tecnologa y el gobierno norteamericano y otros gobiernos en pos de la construccin de un Estado policiaco global. Y el complejo militar-industrial-seguridad aplica esta tecnologa mientras se vuelve salida para descargar el excedente y hacer ganancia mediante el control y la represin de las poblaciones rebeldes.

La crisis estructural del capitalismo en los 1970 lanz el mundo al camino de la globalizacin neoliberal. El reventn de la burbuja dot-com en 2000 arroj al mundo a una recesin. El estallido de la burbuja hipotecaria en 2008 desat la peor crisis econmica desde los 1930. Todo indica ahora que el actual boom en el sector tecnolgico esta generando una nueva burbuja que podra resultar en otra crisis que se reventar, quizs de manera conjunta con impagos de la deuda. La prxima Gran Recesin probablemente cementar esta fusin de la economa digital con el Estado policiaco global, sin es que no hay un cambio de rumbo impuesto sobre el sistema por la movilizacin de masa y la lucha popular desde abajo.

William I. Robinson. Profesor de Sociologa, Universidad de California-Santa Brbara.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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