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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-11-2017

Constituciones para un mundo social y sostenible

Fernando Cembranos y Comisin de Educacin Ecolgica
Revista Ecologista

Los autores del texto analizan las constituciones de varios pases y comparan qu lugar ocupa el medio ambiente en cada una de ellas. Mantienen que las constituciones deben defender los principios de sostenibilidad social y ecolgica como eje vertebrador.


La Constitucin habla de lo que una sociedad considera importante. Es la ley fundamental de cada Estado, con rango superior al resto de las leyes. Las constituciones son producto de la correlacin de fuerzas entre las clases sociales y los poderes polticos econmicos y sociales. A veces son impuestas, otras pactadas y otras son conquistadas. Tambin son hijas del tiempo en que fueron concebidas, de las preocupaciones, la cultura hegemnica y los valores de su poca.

Algunas constituciones reflejan sucesivas modificaciones y, en ocasiones, hablan tambin de las necesidades, los deseos y los sueos de los pueblos. Son resultado de la realidad.

Sin embargo, la mayora de las constituciones han sido escritas desde la cosmovisin de un sistema en crecimiento, bajo el axioma, no revisado, del desarrollo econmico y desde la concepcin de que las personas no dependen de la naturaleza y son autnomas.

Pero la economa ecolgica nos muestra que los bienes que han permitido el desarrollo de las especies y las sociedades estn siendo esquilmados y destrozados por un sistema econmico que necesita crecer a toda costa. Esto se manifiesta en una prdida de biodiversidad, una menor cantidad de agua dulce, el calentamiento global, prdida de suelo frtil, contaminacin y en el declive energtico, entre otras consecuencias.

La mayor parte de las constituciones no estn preparadas para cambiar el rumbo y orientarlo hacia una sostenibilidad ecolgica y social, imprescindible para seguir habitando con dignidad la biosfera.

Por ello, cualquier proceso constituyente o de revisin constitucional debe incluir y poner en valor la proteccin de los ecosistemas. Tambin debe contemplar el mantenimiento y la recuperacin de los bienes comunes, la produccin, extraccin y consumo sostenible y la justicia social. En definitiva, la Carta Magna de cada Estado debe defender los principios de la sostenibilidad.

Pero la mayora de las constituciones reducen el bienestar a una perspectiva monetaria, ignorando que para que el bienestar exista tiene que haber agua limpia, una atmsfera respirable, temperatura equilibrada, biodiversidad y tierra no contaminada.

Tambin es curioso que las referencias a la seguridad son a la seguridad nacional (con alusiones a ejrcitos y fronteras) y no incluyen las amenazas procedentes del deterioro ecolgico. No se ha encontrado tampoco, en el anlisis realizado de las constituciones de varios pases, alusiones a los lmites de la biosfera a pesar de ser una evidencia cada da ms dramtica.

Por ello, no basta con declarar la importancia del medio ambiente. Es necesario que la Constitucin de cada Estado explicite cmo se desarrollan los derechos relacionados con la naturaleza cuando entran en competicin con otros derechos.

Referencias al medio ambiente

En algunas constituciones ms modernas s se incorporan referencias al medio ambiente, pero lo hacen con una consideracin jerrquica inferior.

Solo unas pocas constituciones, de las 37 consultadas [1], ponen la sostenibilidad como tema central y la desarrollan con detalle. Ese es el caso de la Constitucin de Bolivia que nombra con detalle aspectos como la soberana alimentaria, la biodiversidad, el equilibrio ecolgico, recursos naturales, conservacin de los suelos, prohibicin de las armas qumicas o las energas alternativas, entre otros. Adems contempla el delito ambiental, la prohibicin de privatizar los hidrocarburos, la propiedad estatal de los recursos e incluso la prohibicin de incluir los recursos naturales dentro del mercado de valores.

La mencin a la tierra ya apareca en la Constitucin Iroquesa (de la Confederacin Iroquesa, 1570-1779, formada por seis tribus estadounidenses) en la que se hablaba del agradecimiento a la tierra. Sin embargo, en algunas constituciones, como la de los Emiratos rabes, la tierra es invisible, no es nombrada, ni regulada, ni protegida.

Por otra parte, en la Constitucin finlandesa s se habla de los derechos de la naturaleza, mientras que la Carta Magna de Butn va ms all, dice: El Gobierno debe asegurar que, con el objetivo de conservar los recursos naturales del pas y de prevenir la degradacin del ecosistema, un mnimo del 60 % de la tierra de Butn se mantenga virgen siempre.

Adems, algunas constituciones, como las de Argentina, Cuba, Bolivia, Egipto, Noruega, Portugal, Sudfrica o la antigua Constitucin Iroquesa, introducen, aunque tmidamente, los derechos o referencias a las generaciones venideras. En esta lnea, la Constitucin de Butn defiende la equidad intergeneracional.

Los derechos de las prximas generaciones tienen numerosas implicaciones, pues significan incluir la sostenibilidad como eje vertebrador, es decir, la capacidad de sobrevivir como comunidad en el futuro. De todas formas, en ninguna de ellas hace mencin a los residuos radiactivos, cuyos riesgos se mantienen durante generaciones y generaciones.

Otro aspecto, la pertenencia al pueblo de los bienes naturales, figura como un tema clave en las constituciones de Egipto, Butn, Cuba, Corea y Bolivia. En la Constitucin Iroquesa tambin se contemplaba la propiedad del suelo y se entenda que perteneca a quienes viven de l. Mientras que en la ley fundamental de Butn se reafirma, en varias ocasiones, la posicin superior del Estado en la posesin y control de los recursos naturales, frente a posibles injerencias de multinacionales.

Por el contrario, la Constitucin lituana dice literalmente: Las entidades extranjeras pueden adquirir la propiedad de la tierra, de las aguas interiores y de los bosques en la Repblica de Lituania de acuerdo con una ley constitucional.

La Constitucin espaola

Tras un anlisis de la Constitucin espaola se aprecia un enfoque marcadamente productivista. Se exalta el mercado y, en buena medida, se pone al servicio de este el resto de cuestiones. El artculo 38 dice: Se reconoce la libertad de empresa en el marco de la economa de mercado. Los poderes pblicos garantizan y protegen su ejercicio y la defensa de la productividad, de acuerdo con las exigencias de la economa general y, en su caso, de la planificacin.

En nuestra Constitucin, la tierra es prcticamente invisible y las nicas alusiones que aparecen en el artculo 45 tienen un valor jerrquicamente inferior, parece una declaracin de intenciones.

Adems, se concibe la naturaleza como un recurso: Los poderes pblicos velarn por la utilizacin racional de todos los recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de la vida y defender y restaurar el medio ambiente, apoyndose en la indispensable solidaridad colectiva.

Esa idea de la naturaleza no responde al contexto actual y menos a las dificultades ecolgicas y sociales de tiempos venideros.

S aparece en la Carta Magna del Estado espaol el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado, pero no hay obligacin de que esto sea as. Es un principio rector que, an siendo importante, no es un derecho fundamental reivindicable. Aunque el artculo 45 abre una pequea puerta: Todos tienen el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, as como el deber de conservarlo. Y deja en manos de un desarrollo posterior para quienes violen lo dispuesto en el apartado anterior, en los trminos que la ley fije se establecern sanciones penales o, en su caso, administrativas, as como la obligacin de reparar el dao causado.

Pero el artculo 53 prioriza los derechos del captulo segundo, dejando a un nivel inferior los del captulo tercero donde se encuentra el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado. No tiene las garantas que corresponden a otros derechos subjetivos de obligado cumplimiento. Y slo es exigible ante los tribunales de acuerdo con las leyes que lo desarrollen. Esto supone una dificultad injustificada para asegurar una salvaguarda activa y eficaz de nuestro entorno [2].

Agua, energa y ecosistemas

Tampoco la actual Constitucin del Estado espaol nombra apenas a la naturaleza, ni los elementos claves de la vida como el agua, la energa, la atmsfera o los ecosistemas. Las escasas veces que lo hace es en relacin a su explotacin, tal y como aparece en el artculo 148: Explotacin de los aprovechamientos hidrulicos, canales y regados de inters de la Comunidad Autnoma; las aguas minerales y termales. La palabra tierra aparece slo dos veces y una para referirse al Ejrcito de tierra... El bosque no es nombrado tampoco aunque s los aprovechamientos forestales.

Es significativo el hecho de que aparezca 38 veces la palabra economa (o derivados) y ninguna la palabra ecologa; esto indica una visin simplista y economicista de la realidad y la ignorancia de la dependencia ecolgica de la sociedad. Tras su reforma en 2011 (cuando ya la sensibilidad ecolgica mundial era mucho mayor) la nica vez que aparece la palabra sostenibilidad en el artculo 135 de la Constitucin es para hablar de sostenibilidad econmica.

As el peso de la sostenibilidad ecolgica y social de nuestra Constitucin queda en evidencia. Tras la polmica reforma del artculo 135 (que da prioridad al pago de la deuda) es paradjico que no se ha visto necesario incorporar otras cuestiones como la lucha contra el cambio climtico, la conservacin y restauracin de la biodiversidad, la supresin y prohibicin de residuos peligrosos o la proteccin de los factores de equilibrio de los ecosistemas.

Est claro que una Constitucin no cambia en s misma la realidad, pero permite la transicin a una sostenibilidad cada vez ms urgente. No tenemos muchas ms oportunidades.

Propuestas para una Constitucin en paz con el planeta

Cualquier sociedad que vislumbre su dependencia de la naturaleza y quiera mantener la base de la vida, debe tener en cuenta las siguientes propuestas:

Notas:

[1]Las reflexiones de este artculo, y en su versin ms amplia, se han realizado tras la revisin de 37 constituciones.

[2]Fundacin Ecologa y Desarrollo. ECODES

Fuente: https://www.ecologistasenaccion.org/article35192.html


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