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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-11-2017

Un paso ms all del mero asunto independentista cataln
Datos para una sospecha

Antonio Jos Gil Padilla
Rebelin


En un artculo anterior hemos manifestado que sospechamos que algo se esconde tras la apariencia del mero asunto independentista cataln, tachndolo, por nuestra parte, de ensayo, tapadera, farsa, teatrillo o montaje.

Decamos que "Podra ser que el poder econmico, la oligarqua, haya utilizado ese deseo independentista de los catalanes para comprobar hasta qu punto los ciudadanos son capaces de soportar cambios que degrade an ms la actual situacin y crear un nuevo modelo poltico aplicable al Estado en su conjunto que sustituya al vigente, totalmente agotado". Podra ser, sealbamos, que la tendencia fuera consolidar una democracia autoritaria, una degradacin lmite del actual modelo poltico de alternancia de las dos fuerzas polticas mayoritarias.

Tambin hemos dicho que si todo el fenmeno cataln ha sido un teatrillo para propiciar los deleznables fines sealados, lo podremos comprobar en los prximos meses al observar en qu se traducen las desmedidas acusaciones y las penas solicitadas por la Fiscala a los dirigentes catalanes.

Ya contamos con algunos datos relativos a este asunto. Los grupos independentistas se presentan a las elecciones promovidas al amparo del artculo 155 de la Constitucin. Las acciones reivindicativas populares van a la baja. Forcadell y el resto de la mesa del Parlamento han salido en libertad bajo fianzas poco cuantiosas, a pesar de los graves delitos de los que les acusan. Es muy probable que Oriol Junqueras y el resto de encarcelados sigan el mismo camino en breve. Merece captulo aparte el tratamiento de las leyes con sus incongruencias y sus contradicciones, como hemos comentado en ocasiones. Parte del Gobierno, con Puigdemont a la cabeza, viven tranquilamente en Bruselas sin que, al parecer, les preocupe demasiado a los miembros del Gobierno del PP.

La evolucin del modelo bipartidista

Pero por qu sospechamos que el conflicto cataln es una tapadera para ocultar esos objetivos que hemos resaltado anteriormente? Sospechamos, pero sin agotar todas las posibilidades, que la intencin es, como decimos, degradar an ms el modelo. Echemos la vista atrs. Volvamos a esos aos de los Gobiernos de Zapatero. Las dos legislaturas de los socialistas, que discurren desde 2004 hasta 2011, son muy diferentes, de manera que la primera puede ser calificada de luces frente a las sombras de la segunda.

Lo que se conoci como crisis, a raz del reventn de la burbuja inmobiliaria all por 2007, provoc, con un cierto retardo, un galopante aumento del desempleo, hasta alcanzar cotas inimaginables (26% en 2012, aunque gobernando ya el PP), cuando a mediados de la primera legislatura socialista el paro se aproximaba al 8% (2006), presumiendo de haber alcanzado el pleno empleo. La falta de capacidad para asumir la situacin y la frrea oposicin del PP (a pesar de encontrarse ya por entonces implicado en flagrantes casos de corrupcin, como veremos) obligaron a los socialistas a adelantar las elecciones en 2011, sin agotar la legislatura.

En esa convocatoria el PP obtuvo una mayora absoluta, sin necesidad de apoyo de otras fuerzas para gobernar. Durante los siguientes cuatro aos el PP gobern con desahogo, culpando a los socialistas de la mala situacin por la herencia recibida.

En 2015, el PP perdi la mayora absoluta, perdi 63 diputados, y Rajoy renunci a presentar su candidatura a la presidencia de Gobierno. Esa abultada prdida se debi, fundamentalmente, a dos factores: el castigo por los casos de corrupcin que comenzaron a aflorar a partir de 2007 (aunque en la convocatoria de 2011 tuvo mayor peso el descrdito de las polticas socialistas que la corrupcin en el PP) y la aparicin en el escenario poltico de nuevas formaciones: Podemos en enero de 2014 y la expansin nacional de Ciudadanos en 2014-2015. Ambas formaciones obtuvieron una importante representacin parlamentaria, de tal forma que rompieron con el histrico bipartidismo.

De esta manera, comenz una etapa de inestabilidad poltica extrema que trascurri desde el 20 de diciembre de 2015 al 31 de octubre de 2016, lo que evidencia un declive del modelo de la alternancia bipartidista. No olvidemos que, actualmente, el PP gobierna en minora, y que an no se han aprobado los presupuestos generales del presente ao, aunque lo intenta comprando votos de grupos nacionalistas. Lo que muestra que, aunque en menor grado, la inestabilidad contina.

Todo un recorrido de corrupcin y todo un contingente de corruptos

La corrupcin ms alarmante del PP, aunque otros le han precedido y otros tantos le suceden, es el conocido como caso Grtel que fue denunciado en 2007 ante la Fiscala Anticorrupcin. Ms tarde, en 2009 fue instruido por el Juez Garzn, lo que, por cierto, le cost su puesto en la Audiencia Nacional (AN). En enero de 2013 aparecen los llamados Papeles de Brcenas y sale a la luz la contabilidad B del partido. En noviembre de este ao (2017), la Fiscala de la AN ha anunciado en su alegato final que est suficientemente acreditada la contabilidad B y el pago de sobresueldos a cuadros del partido, entre ellos al actual Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

Despus de la Grtel, los casos Pnica y Lezo han llevado a la crcel a los mximos dirigentes del PP de Madrid.

La judicatura, intencionadamente lenta cuando se trata de enjuiciar estos casos, no tendr ms remedio que condenar a todos los implicados, y quin sabe si no tendrn que rendir cuentas otros que an permanecen camuflados, aunque es claro y manifiesto que estn inmersos en la charca corrupta de este grupo poltico.

De momento, el asunto cataln es una excelente tapadera para distraernos de los hechos que se estn produciendo respecto a la aparicin de nuevos casos de corrupcin, de las contundentes decisiones de jueces y fiscales y de las elocuentes declaraciones de los organismos que la persiguen.

La bsqueda de soluciones

La incmoda inestabilidad poltica que para el sistema tuvo lugar de diciembre de 2015 a octubre de 2016 podra convertirse en endmico si no se toman medidas. Por otro lado, la cadena de condenas que comenzar a finales de ao y continuar durante los aos prximos hace insostenible la permanencia de los del PP en el gobierno, si esto sigue as.

Por estas dos potentes razones, condenas por corrupcin e inestabilidad poltica, se hace necesaria la bsqueda de soluciones para que todo siga igual que antes de 2015, cuando alguno de los dos partidos, PP o PSOE, gobernaban en solitario con el apoyo o sin l de algn o algunos grupos nacionalistas.

El modelo democrtico de representacin, aunque con muchas limitaciones, ha permitido que ciertos sectores sociales hayan abandonado lo que se conoce como Rgimen del 78, votando a otros grupos o abstenindose, lo que ha dado lugar a esa inestabilidad que hemos sealado.

La tendencia es la de instalarnos en una democracia autoritaria en la que la participacin se cia a votar, limitando las opciones y laminando a las que se alejen de la norma (en este caso Unidos Podemos), ajenos a los partidos que se autodefinen como constitucionalistas.

Para dar este paso es imprescindible ensayar para ir preparando al pueblo, en un contexto mundial donde la libertad est cada vez ms limitada, y medir hasta qu punto es capaz de soportar las cada vez ms represivas actuaciones del poder. Primero fue la aceptacin de unos salarios de miseria de amplios sectores, despus la represin y la prdida de derechos a travs de normas como la conocida Ley mordaza.

Por eso nos atrevemos a sealar que el asunto cataln es un ensayo ms para doblegar a la sociedad y demostrarle que la lucha, en este caso por la independencia, es estril y no lleva a ningn resultado.

Vistas as las cosas, la nica opcin ganadora en futuras elecciones en esa democracia autoritaria pasa por la unin de PP y PSOE (el gran pacto) o, dicho con mayor precisin, por el apoyo de una de ellas a la que obtenga mejor resultado. Si observamos los ltimos movimientos del PSOE comprobaremos que todo apunta a la consolidacin de un solo bloque que defienda los mismos intereses, con el refuerzo de otro grupo (Cs) dispuesto a apoyar cualquier medida reaccionaria. Un grupo que, por sus propios mritos, se sita en lo que se conoce vulgarmente como extrema derecha.

Pedro Snchez el rebelde enga a la mayora de la militancia que pensaba que el partido girara a la izquierda, pero, una vez elegido, y despus de un tiempo de silencio, se ha puesto en las manos del PP, confirmndose, de esta manera, las conclusiones de este anlisis.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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