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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-11-2017

Entrevista a Gustavo Hernndez Snchez sobre La tradicin marxista y la encrucijada postmoderna: Notas para una historia social y cultural en el siglo XXI
Una contrahistoria o una historia contrahegemnica debera de ser la memoria de las clases subalternas

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Doctor en Historia Moderna por la Universidad de Salamanca, donde el pasado mes de abril present su tesis sobre el fuero universitario en el periodo Barroco, Gustavo Hernndez Snchez ha sido miembro del Departamento de Historia Medieval, Moderna y Contempornea de esta Universidad como contratado FPU y ha mantenido siempre una preocupacin fundamental por la teora y la divulgacin del conocimiento histrico, elementos que considera necesarios para acercar su trabajo a la sociedad. Es miembro cofundador del Grupo de Estudios Culturales A. Gramsci.

Nuestra conversacin se centra en el libro indicado que ha sido editado por Visin Libros, Madrid, 2017.

 

Seguimos en el captulo IV de su libro: La tradicin marxista en la encrucijada del siglo XXI. Estbamos en la pgina 160. Pero perdona, antes de ello, me he olvidado antes. En lenguaje muy a la Wittgenstein, sealas que: los lmites del lenguaje son los propios lmites del conocimiento, del anlisis, del mtodo, en ltima instancia, de la propia realidad que construimos y articular nuestra(s) lucha (s). Los limites del lenguaje son, en definitiva, las fronteras que imponemos tanto a nuestra realidad como a nuestra accin. No s si las fronteras que imponemos, o las fronteras que tenemos pero, sea como fuere, cules son los problemas de esta limitacin? No somos omniscientes, somos animales con logos y con sus lmites anexos que, por lo dems, no tienen que estar fijados para siempre.

Si no me equivoco ese es un extracto de un artculo que publique en La Haine con Jorge Tapia, el compaero del que hablbamos antes. En l plantebamos una crtica a quienes dicen que no debemos de nombrar algunas palabras si queremos ganar el poder poltico. Palabras como, por ejemplo, revolucin o socialismo. Nosotros en esas notas plantebamos precisamente lo contrario que, para imaginarlo, primero debemos de nombrarlo, puesto que el pensamiento tambin influye en nuestras acciones. Hasta el punto de que si las dejsemos de nombrar podramos olvidarlas, y olvidarlas tambin en nuestras prcticas polticas. Pero creo que esta idea tambin est presente en Marx cuando habla del concepto de trabajo, y de la centralidad del mismo, no en la relacin capital-trabajo, que es la que tradicionalmente se conoce, sino en la propia dimensin antropocntrica de ste. El ser humano primero piensa una idea en su cabeza y despus la realiza. Y esto lo hace, dice Marx, a travs del trabajo. No se si he respondido a tu pregunta.

 

Lanzas una pregunta al final de la pgina 160 del libro: cul ha de ser el papel de la historia y de los historiadores en el presente? Cul es tu posicin, cul ha de ser ese papel? Te pido un resumen.

Creo que contribuir a todo esto de lo que hablbamos en las preguntas anteriores. Ver cmo en la historia los procesos de resistencia o de contestacin a la dominacin han sido siempre colectivos, democrticos, planteados desde abajo y a la izquierda. El historiador, en este sentido, debera saber acercarse a estudiar y comprender estos procesos. Ver cmo funciona el poder y cmo este ha tratado y an trata de hacernos olvidar todo esto. Ya dijimos que la Historia es la Memoria del poder. Y, en este sentido, una contrahistoria o una historia contrahegemnica debera de ser la memoria de las clases subalternas. No se trata tanto de reapropiarnos de experiencias pasadas o de resignificarlas, sino de identificarnos en ellas, porque de algn modo, sus problemas fueron (son) los mismos que los nuestros. El feminismo, por ejemplo, ha sabido interpretar muy bien todo esto. Por otro lado, el historiador debe de participar en las luchas sociales como ciudadano y aportar su conocimiento del mismo modo que tambin es importante que lo hagan los albailes, las limpiadoras y todas aquellas personas que podamos identificarnos con esta lucha. No somos ninguna especie de sacerdotes. Creo que es muy importante subrayar esto, porque no creo que por ser titulado superior sepa ms que otras personas. Podr saber ms de historia pero para otras cosas soy un desastre, por ejemplo, cuando tengo que arreglar el coche le pregunto a mi padre que es gruista.

Digo esto para introducir una pequea crtica, puesto que considero que muy a menudo se sobredimensiona el papel del intelectual. Seguimos esperando al mesas ese del que te hablaba anteriormente, y pensamos que este, en las sociedades postmodernas, ser un titulado superior que sepa hablar varios idiomas. No creo que tenga por qu ser as. No s si me he explicado.

 

Respecto al marxismo de otros clsicos anteriores, o incluso de otros clsicos posteriores, dnde ves t la singularidad de la propuesta de Gramsci?

Sobre el tema tenemos preparada una lectura colectiva por parte del Grupo de Estudios Culturales A. Gramsci en el libro que se prepara del encuentro que organizamos en Salamanca junto con la FIM y la Fundacin Europa de los Ciudadanos el pasado curso. En ella planteamos que no es necesario un conocimiento erudito de su obra o de la tradicin marxista. Quiz destacamos por encima de todo la dimensin cultural de su pensamiento, lo que hizo salir al marxismo de cierto economicismo mecanicista que nos hace seguir poder considerndonos marxistas, despus de todo, y a pesar de todas las transformaciones de los ltimos aos. Esa es la verdadera dimensin de Gramsci como clsico del marxismo y, si me apuras, del marxismo como parte innegable de la tradicin cultural de las sociedades occidentales. Pero esta idea no es ma, la tomo de Hobsbawm. Tambin incluimos una disputa del concepto de hegemona, tan en boga en la actualidad. Creemos exagerado emplear a Gramsci para hablar de postmarxismo ya que pensamos que su anlisis no se despeg de la lucha de clases como una cuestin central, y que sta contina siendo central para interpretar el presente. Si bien el concepto de clase tampoco es una cosa esttica y el surgimiento de nuevos sujetos nos obliga a concretar estas nuevas realidades, como puede ser, su carcter interseccional respecto de las mujeres, por ejemplo. Esas son tambin un poco las preocupaciones del Grupo y as lo reflejamos en este captulo, que espero que salga pronto ya que va a ser muy muy interesante. No s, de Gramsci se podran decir muchas ms cosas, como t bien sabes.

 

Citas en repetidas ocasiones, antes te preguntaba por el segundo, a Negri y Hardt, hablando, por ejemplo, de la paradoja de la incomunicabilidad. Qu te interesa ms de las propuestas de estos autores? Tienes algunas crticas?

Creo que hacen un anlisis brillante sobre las sociedades del presente, pero su propuesta para transformar la realidad es muy vaga. Estn un poco como estamos los dems, es decir, comprendemos que no nos gusta lo que vemos e identificamos el capitalismo con los males que acucian al planeta, pero, por otro lado, se trata de un enemigo tan fuerte que estamos de alguna manera desarmados frente a l.

La idea de la paradoja de la incomunicabilidad creo que es interesante para reflexionar por qu no llegamos a la mayora de la gente. Si tenemos a la razn y a la verdad de nuestro lado, entindase la irona: por qu no somos capaces de hacer que todo el mundo lo vea? Por ah van las conclusiones del libro en el sentido de interpelar a la construccin de dilogos que nos unan y que no nos dividan para empezar a dar respuesta colectiva a estos interrogantes. Es decir, remar un poco todos y todas en la misma direccin.

 

En el apartado 2 habas de revoluciones postmodernas. Cundo una revolucin es una revolucin postmoderna? Qu te interesa ms de la experiencia del Kurdistn?

Simplificndolo mucho, yo dira que cuando se produce una verdadera transformacin cultural, entendiendo cultura como estructura del sentir en la lnea que lo entenda Raymond Williams, y no slo en lo econmico, lo que tradicionalmente entenderamos como estructura, y que es lo que generalmente han considerado la mayor parte de las revoluciones socialistas. Ya hemos visto que las reflexiones de Gramsci, Althusser y otros que vinieron despus que ellos van en esta lnea: en no entender el marxismo como una cuestin mecanicista.

Pues bien, creo que en el Kurdistn han sabido comprender esta dimensin simblica de la revolucin, por ejemplo, en lo que atiende a la cuestin de la mujer. Le dan una preeminencia como vanguardia que nunca antes se le haba dado, y me parece genial. Anticipan en el presente la sociedad que queremos, en el sentido de invertir la dominacin simblica del patriarcado, y adems aplicarlo en la prctica. Creo que esto nunca antes se haba hecho. Y as se presentan ante el mundo...es decir, que no esperan como muchas veces se nos dice: primero haremos una cosa para despus poder hacer las dems, no me seas izquierdista, vamos poco a poco (risas). Para qu esperar?

 

Titulas el apartado 3: Es posible una conciliacin entre marxismo y posmodernidad?, entre el marxismo como tradicin de pensamiento, mtodo historiogrfico, y posmodernidad como nuevo contexto cultural. La respuesta, lo dices, es afirmativa por qu. Qu puede aprender el marxismo de las tesis postmodernas?

Muchas de las cuestiones sobre las que hemos reflexionado a lo largo de esta serie de entrevistas.

 

De acuerdo, tienes razn. Pasamos entonces al siguiente captulo si te parece. Falta poco.

Cuando quieras seguimos.

 

Nota edicin

Las anteriores entrevistas pueden verse en:

 

Entrevista a Gustavo Hernndez Snchez sobre La tradicin marxista y la encrucijada postmoderna: Notas para una historia social y cultural en el siglo XXI. Entiendo la postmodernidad como la lgica cultural del capitalismo avanzado (como lo entienden autores como Fredric Jameson) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=23207

 

Entrevista a Gustavo Hernndez Snchez sobre La tradicin marxista y la encrucijada postmoderna: Notas para una historia social y cultural en el siglo XXI (y II). Reivindicar el pensamiento utpico me parece muy necesario en un mundo el que muchas personas se empean en decirnos que no existen alternativas http://www.rebelion.org/noticia.php?id=232355

 

Creo que Zizek forma parte -sigo a Judith Butler- del resurgir de la ortodoxia dentro de la izquierda" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=232664

 

Edward Palmer Thompson es un autor que s supo dar un giro copernicano a los estudios marxistas http://www.rebelion.org/noticia.php?id=233019

 

Csar Rendueles, entre otros autores jvenes, supone un soplo de aire fresco en todo el panorama acadmico http://www.rebelion.org/noticia.php?id=233250

 

El marxismo no puede ser una certeza en el sentido metafsico. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=233462

 

Bourdieu debera de ser un autor obligatorio en las escuelas de formacin de todas las organizaciones polticas de izquierda http://www.rebelion.org/noticia.php?id=233832

 

Hay pocos historiadores 'contemporanestas' que hagan una verdadera historia desde abajo. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=234014

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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