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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-11-2017

El mercader de armas

L. Ali Khan
Counterpunch

Traducido del ingls para Rebelin por J. M.


Foto de manhhai | CC BY 2.0

El presidente Trump se ha convertido en un comerciante de armas que persuade a las naciones para que compren armas y sistemas de guerra estadounidenses. Inevitablemente los presidentes modernos de EE UU. estn obligados a apoyar a los empresarios fabricantes de guerra. Los presidentes republicanos lo hacen abiertamente mientras que los demcratas lo hacen con una actitud engaosa. Trump ha sido muy asertivo en sus enrgicos modos de impulsar la venta de armas letales. (Recordemos que Trump, el agente de bienes races, se jactaba de engaar a Gadafi de Libia cobrando de ms por haber montado una tienda de campaa en su propiedad en la ciudad de Nueva York). El oficialismo blico estadounidense ve la guerra como un mal necesario que siempre debe seguir siendo el factor principal de la poltica exterior.

Oficialismo blico

El complejo blico de los Estados Unidos compuesto por el Pentgono, la CIA, la Casa Blanca, la industria blica y sus grupos de presin, los grupos de pensamiento imperiales (Heritage Foundation), tericos belicistas y congresistas "halcones" en la Cmara y el Senado, estimulan una cultura domstica y de miedo global para promover la fabricacin y venta de armas letales. Desde hace aos se utiliza la guerra contra el terrorismo como una gran estratagema para luchar contra los militantes musulmanes mal armados y para exagerar la necesidad de la "autodefensa" de las naciones, que se traduce en la compra de aviones militares, misiles y bombas, tanques y equipos de guerra ciberntica.

La industria de "defensa" de EE.UU. es una congregacin de cientos de grandes y pequeas empresas, un monstruo formidable que forma parte del oficialismo de guerra. Se beneficia cuando el establishment germina, exacerba y mantiene guerras potenciales y reales en todo el mundo.

Las primeras vctimas del oficialismo blico son los contribuyentes estadounidenses, obligados a desembolsar su dinero duramente ganado al Pentgono, un complejo militar hegemnico que se lleva ms de 600.000 millones de dlares cada ao. Estados Unidos gasta al menos el 20 % de los ingresos federales en el ejrcito (mientras en el presupuesto educativo gasta menos del 2 %). Con grandes ganancias y acciones en alza, las cinco principales compaas en la industria blica han multiplicado su capitalizacin burstil en ms del 200 %.

El oficialismo blico de Estados Unidos adora a Trump como a un abuelo que vende armas a una legin de pases, incluyendo Arabia Saudita, Irak, Japn, Corea del Sur e India. En su primera visita al extranjero, el presidente Trump sac de Arabia Saudita contratos para equipo militar por valor de 100.000 millones de dlares. En su reciente viaje por Asia a Japn y Corea del Sur, Trump ofreci "equipamiento militar sofisticado" para que estas naciones puedan defenderse de Corea del Norte, un pas que ha sido cuidadosamente cultivado como una amenaza en la regin. En consecuencia, lanzamisiles de defensa Thaad, misiles con cargas de hasta 2.200 pounds, bombas antiareas, JAASM (misiles de largo alcance), sistemas de radar Spy-6 y mucho ms estn a la venta por valor de miles de millones de dlares.

El Congreso primero critica los tratos de armas que hace el presidente y luego, despus de mucho ruido y furia que no significan nada, los aprueba, dejando la impresin entre el pblico simplista y global de que la venta de equipos militares es un favor que EE.UU. hace sus aliados. Nada ms lejos de la verdad.

El oficialismo blico est desesperado por vender armas y, lo que es peor, no tiene escrpulos morales para fomentar guerras internacionales e insurrecciones civiles en muchas partes del planeta. Las guerras venden armas al igual que las adicciones venden drogas. Una industria de guerra en auge crea empleos, riqueza para los accionistas y respalda las polticas hegemnicas de EE.UU. Tambin demuestra cmo la maquinaria de la guerra engaa a las naciones del mundo.

El gran plan global

El gran plan para vender abiertamente sistemas de guerra a los aliados y en secreto a los adversarios consiste en una estrategia astuta. Durante aos el oficialismo blico estudia posibles conflictos que involucran a naciones que pueden permitirse comprar armas. Por ejemplo Arabia Saudita ha sido identificada como un candidato perfecto para participar en la guerra con sus vecinos. Arabia Saudita tiene una monarqua vulnerable. Es rico. Adems de las vulnerabilidades domsticas, la guerra en Yemen, la discordia chi-sunita, los desacuerdos con Catar y el Lbano y muchos otros puntos desencadenantes obligan a Arabia Saudita a comprar armas caras.

Crear el temor a Irn como la nacin ms peligrosa y patrocinadora del terrorismo en el mundo encaja en la narrativa del oficialismo de que Arabia Saudita y otros Estados del Golfo necesitan armarse contra las revoluciones domsticas y la agresin externa, todo ello supuestamente patrocinado por Irn. Irnicamente el temor a Irn tambin obliga a Israel a comprar los sistemas de guerra de los EE.UU. El temor a Irn tambin es beneficioso para los estados europeos, dispuestos a vender armas a Irn despus de un supuesto "guio" opositor de la mquina de guerra estadounidense. Si Irn es militarmente fuerte, Estados Unidos puede vender ms armas a sus aliados. Esta lgica es tan simple que a los ingenuos les resulta increble.

Del mismo modo Corea del Norte como un Estado amenazante en la regin es propicio para la venta de armas a Japn y Corea del Sur. El oficialismo blico tiene todas las razones para mostrar a Corea del Norte como un pas loco que puede atacar a los estados vecinos sin razn o advertencia. Una Corea del Norte arrinconada y satanizada exhibe la locura de su propia creacin (qu pas no sufrira presiones ante la inanicin) pero el oficialismo blico lo sobredimensiona porque cuanto mayor es el temor mayor es la necesidad de armas de "defensa" que la industria de la guerra de Estados Unidos puede vender por miles de millones de dlares. Para reforzar el temor a Corea del Norte se exagera el falso conflicto sobre el Mar Meridional de China para vender armas a estados vulnerables, incluido Taiwn.

A medida que la India sale de la pobreza impuesta por los colonos britnicos y se une a las principales economas, el oficialismo blico de los Estados Unidos atrae a la India a costosos conflictos con China y Pakistn. Las disputas territoriales latentes con los vecinos se han empleado para persuadir a la India para que se enfrente a China y libre una guerra fra con Pakistn por Cachemira y Afganistn. India se ha convertido en el segundo comprador de armas estadounidenses.

Conclusin

El presidente Trump, un tipo avezado en travesuras, es un comerciante astuto que representa al oficialismo blico para vender armas a las naciones del mundo. El propio Trump no tiene inters en minimizar los conflictos internacionales. Y adems el mismo organismo gubernamental blico no le permitir siquiera pensar en un mundo pacfico en el que compaas como Lockheed Martin, Northrop Grumman, Raytheon, General Dynamics y L3 Technologies se queden sin compradores.

Un imperativo categrico e impo de perro que come perro construye un mundo idlico para que el oficialismo blico de los Estados Unidos persiga la hegemona, las conciliaciones falsas y las duplicidades de las superpotencias. Algunos funcionarios de los Estados Unidos desempearn el papel de constructores de paz citando la Biblia del amor mientras el poder blico cocina e inflama los conflictos mortales. "Si nos pinchas, no sangramos? Si nos hacis cosquillas, no nos remos? Si nos envenenas, no morimos? ", se queja Shylock en El Mercader de Venecia.

 L. Ali Khan es el fundador de Legal Scholar Academy y profesor de derecho en la Universidad de Washburn, Kansas.

Fuente: https://www.counterpunch.org/2017/11/21/the-merchant-of-weapons/

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.



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