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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-11-2017

La corrupcin del Gobierno de EE.UU. en Puerto Rico
Puerto Rico: colonialismo reloaded

Claudio Lomnitz
La Jornada


La isla se qued sin luz, en un apagn que lleva ya dos meses, y es ya por mucho el mayor de toda la historia de Estados Unidos. La red elctrica de la isla est destruida. Cul fue la solucin ante semejante desastre? Darle el contrato de obras para componer la red elctrica a una empresa, la Whitefish Energy, que el da en que el huracn azot a la isla tena en su nmina tan slo a dos empleados. Como pudieron pensar las autoridades isleas que podan encargarle la reconstruccin de su red elctrica a una compaa con dos empleados? Cmo supo siquiera de la existencia de esta microempresa el seor Ricardo Ramos, director de la Puerto Rico Electric Authority?

Dicen que la corrupcin gubernamental en Puerto Rico es considerable, pero la Whitefish Energy no es el equivalente local del Grupo Higa es decir, no se trata de una compaa de algn compadre isleo de Ramos porque la compaa tiene su sede y origen en el lejano estado de Montana. Qu le vieron entonces a esa microempresa como para otorgarle la responsabilidad de un macrocontrato as de vital? Hay slo una posible respuesta que salta a la vista: la Whitefish Energy es de un pueblito insignificante, de 6 mil habitantes, pero que es de donde proviene el secretario del Interior de Estados Unidos, el seor Ryan Zinke, y al menos una porcin de la clase poltica puertorriquea ya ha entendido bien el verdadero significado el America first, que es que los beneficios de cualquier contrato deben distribuirse primero en casa, en la Casa Blanca, se entiende.

Se reconoce en este ejemplo que en Puerto Rico estn reanimando una frmula de abuso colonial digna de la vieja East India Company britnica, en el Bengal del siglo XIX. Por ejemplo, segn The New York Times, el pueblo puertorriqueo le estaba pagando a Whitefish 319 dlares por hora de trabajo de sus electricistas, comparados con los 19 dlares por hora que gana un electricista puertorriqueo. El escndalo de Whitefish al final fue suficientemente estruendoso como para que se le rescindiera el contrato a la compaa, y tambin para que Ramos tuviera que renunciar como director del Puerto Rico Electric Power Authority, pero la lgica de dominio qued a las claras, aun en medio de tanta oscuridad (hoy, a casi dos meses del desastre, Puerto Rico sigue sin electricidad).

Y la sensacin de ser ciudadanos de segunda tampoco se acaba en ese ejemplo. As, el apoyo de emergencia del gobierno federal a los puertorriqueos tampoco ha sido conmesurable con el que reciben los verdaderos estadunidenses en momentos difciles: los isleos han recibido apenas una fraccin del subsidio en comida (food stamps) de lo que hubo para los residentes de los estados de Texas y Florida luego de sus huracanes. An as, los puertorriqueos deben quedarse calladitos y no deben quejarse, como aclar Donald Trump en varios tuits, y tambin en su paseadita por la isla, porque, segn l, el nmero de muertos que sufrieron fue minsculo, comparado con un verdadero desastre como el huracn de Houston. Los puertorriqueos deban dejar de estar lloriquieando y empezar a valerse por s mismos. Trump rega de ese modo a Carmen Yuln Cruz, la alcaldesa de San Juan, le avent alguna ayuda mnima a la isla, advirti que el gobierno federal no la apoyara indefinidamente, y recalc que el nmero de muertos causados por el huracn haba sido bajo.

Quiz el nmero de muertos en realidad haya sido menor que los que dej Harvey Houston, pero el socilogo Eric Klinenberg, que se especializa en el conteo de muertos en desastres naturales que quedan estadsticamente encubiertos y que son usualmente pobres, y frecuentemente miembros de minoras raciales public hace unos das que en Puerto Rico hubo 472 ms muertos en septiembre de 2017 que en septiembre del ao anterior, lo que sugiere que puede que haya habido bastante ms muertos en la poca cosa de desastre que sufri Puerto Rico que en la verdadera catstrofede Houston, donde murieron 82 personas.

La falta de electricidad ha agudizado la quiebra econmica de la isla, que tena dificultades ms bien estructurales, aunque agravadas tambin por ineficiencia y corrupcin. El huracn ha propiciado, entonces, una fuerte emigracin de la isla hacia Estados Unidos. El gobernador de Florida ha pedido subsidios federales para alojar y atender a los ms de 100 mil refugiados que han llegado a sus costas. Esto sucede en Puerto Rico, isla cuyos 3.4 millones de habitantes son ciudadanos de los Estados Unidos.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/11/22/opinion/021a2pol


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