Portada :: Otro mundo es posible
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-11-2017

El sistema actual, basado en el lujo privado y la miseria pblica nos har miserables a todos
Todos los das son Black Friday para destruir nuestro planeta

George Monbiot
eldiario.es


Todos quieren tener de todo. Cmo va a funcionar? La promesa del crecimiento econmico es que los pobres pueden vivir como los ricos y los ricos como los oligarcas. Pero estamos superando las barreras fsicas del planeta que nos sostiene. El colapso climtico, la prdida de suelo, la desintegracin de hbitats y especies, el mar de plstico, la desaparicin de insectos: todo impulsado por el consumo. La promesa del lujo para todos no puede alcanzarse. No existe suficiente espacio fsico ni ecolgico para eso.

Pero el crecimiento tiene que seguir: este es el imperativo poltico en todas partes. Y tenemos que modificar nuestros gustos de manera acorde. En el nombre de la autonoma y la eleccin, el marketing emplea los ltimos descubrimientos en neurociencia para derribar nuestras defensas. Los que intenten resistirse sern silenciados, como los partidarios de la Vida Sencilla en Un mundo feliz de Huxley, pero en este caso por los medios de comunicacin.

Con cada generacin cambia la referencia de qu constituye un consumo normal. Hace treinta aos era ridculo comprar agua embotellada en sitios en los que el agua del grifo es abundante y limpia. Hoy en da, a nivel mundial, usamos un milln de botellas de plstico cada minuto.

Cada viernes es viernes negro Black Friday, cada Navidad un festival mayor de destruccin adornado por guirnaldas de colores. Entre saunas con nieve, neveras porttiles para sandas y smartphones para perros con los que nos incitan a llenar nuestras vidas, mi premio Civilizacin extrema va para el PancakeBot: una impresora 3D de masa que te permite comer cada maana la Mona Lisa, el Taj Mahal o el culo de tu perro. En la prctica, te estorbar durante una semana hasta que te des cuenta de que no tienes espacio en la cocina. Para porqueras como esa estamos destrozando el planeta y nuestras propias perspectivas de futuro. Tenemos que quitarlo todo de en medio.

La promesa complementaria a esta es que a travs del consumismo ecolgico podemos reconciliar el crecimiento perpetuo y la supervivencia del planeta. Sin embargo, una serie de trabajos de investigacin demuestran que no hay una diferencia significativa entre la huella ecolgica de la gente que se preocupa y la que no. Un artculo reciente publicado en la revista Environment and Behaviour, seala que aquellos que se identifican como consumidores comprometidos usan ms energa y producen ms emisiones que quieres no se preocupan por el medio ambiente.

Por qu? Porque la sensibilizacin medioambiental suele ser mayor entre personas adineradas. No son nuestras posturas las que impactan el medio ambiente, sino nuestros ingresos. Cuanto ms ricos somos, ms grande es nuestra huella ecolgica, sin importar nuestras intenciones. Segn muestra el estudio, los que se perciben como consumidores ecolgicos se centran principalmente en comportamientos que tienen "beneficios relativamente pequeos".

Conozco a gente que recicla religiosamente, guarda las bolsas de plstico, mide con cuidado la cantidad de agua al hacer t, y despus se va de vacaciones al Caribe, anulando estrepitosamente sus ahorros medioambientales. He llegado a creer que su reciclaje le justifica los vuelos transatlnticos. Persuade a la gente de que son ecolgicos, permitindoles pasar por alto impactos mayores.

Nada de esto significa que no debemos intentar reducir nuestro impacto medioambiental, pero tenemos que ser conscientes de los lmites de nuestras acciones. Nuestro comportamiento dentro del sistema no puede cambiar las consecuencias del sistema. Lo que hay que cambiar es el sistema.

Una investigacin de Oxfam sugiere que el 1% ms rico del planeta si tu hogar tiene unos ingresos de 70.000 libras (unos 79.000 euros) al ao o ms, ste uno por ciento eres t) produce alrededor de 175 veces ms carbono que el 10% ms pobre. Cmo, en un mundo en el que se supone que todos tenemos que aspirar a mayores ingresos, podemos evitar que la Tierra, de la que depende todo bienestar, se convierta en una bolsa de polvo?

Mediante desacoplamiento ("decoupling"), los economistas nos lo dicen: separar nuestro crecimiento econmico de nuestro uso de materiales. Cmo est funcionando esto? Un estudio publicado en la revista Plos One ha descubierto que, mientras que en algunos pases ha tenido lugar un desacoplamiento relativo, "ningn pas ha conseguido un desacoplamiento total en los ltimos 50 aos". Esto significa que la cantidad de materiales y energa asociada a cada incremento del PIB puede caer pero, mientras que el crecimiento deja atrs a la eficiencia, el uso total de recursos sigue aumentando. Lo que es ms importante, el estudio revela que, a largo plazo, el desacoplamiento tanto relativo como absoluto derivado del uso de recursos esenciales es imposible, debido a los lmites fsicos de eficiencia.

Un crecimiento global del 3% significa que el tamao de la economa mundial se duplica cada 24 aos. Esta es la razn por la cual las crisis medioambientales se estn acelerando a este ritmo. Aun as el plan es asegurar que se duplique y se vuelva a duplicar, y siga duplicndose eternamente. En nuestra bsqueda por defender el mundo de la vorgine destructiva, podemos creer que estamos luchando contra corporaciones y gobiernos y la ignorancia general de la humanidad. Pero slo son sustitutos del verdadero problema: el crecimiento perpetuo en un planeta que no est creciendo.

Aquellos que justifican el sistema insisten en que el crecimiento econmico es central para la reduccin de la pobreza. Sin embargo, un estudio en la World Economic Review seala que el 60% ms pobre de las personas del mundo reciben slo un 5% de ingresos adicionales generados por el crecimiento del PIB. Como resultado, se requieren 111 dlares (unos 94 euros) adicionales por cada dlar destinado a la reduccin de la pobreza.

Por ello, segn las tendencias actuales, se necesitaran 200 aos para asegurar que todo el mundo reciba cinco dlares (unos cuatro euros) al ao. Llegado ese punto, el salario medio per cpita llegara al milln de dlares (unos 850.000 euros) al ao, y la economa sera 175 ms grande que actualmente. Esta no es una frmula para vencer la pobreza. Es una frmula para la destruccin de todo y de todos.

Cuando escuches que algo tiene sentido a nivel econmico, esto significa que es lo contrario al sentido comn. Esos hombres y mujeres sensatos que llevan los ministerios de Hacienda y los bancos centrales mundiales, que ven un ascenso infinito del consumo como algo normal y necesario, son los destructores: destrozan las maravillas del mundo y acaban con la prosperidad de las generaciones futuras para mantener unas cifras que tienen cada vez menos relacin con el bienestar general.

El consumismo responsable, el desacoplamiento material, el crecimiento sostenible: son todo ilusiones, diseadas para justificar un modelo econmico que nos est llevando a la catstrofe. El sistema actual, basado en el lujo privado y la miseria pblica, nos har miserables a todos: bajo este modelo, el lujo y la carencia son una bestia con dos cabezas.

Necesitamos un sistema diferente, que no est basado en abstracciones econmicas sino en realidades fsicas, que establezca los parmetros por los que juzguemos su salud. Necesitamos construir un mundo en el que el crecimiento sea innecesario, un grupo de suficiencia privada y lujo pblico. Y tenemos que hacerlo antes de que la catstrofe nos obligue a actuar.

Traducido por Marina Leiva

Fuente: http://www.eldiario.es/theguardian/Black-Friday-capitalismo_0_710779596.html



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