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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-11-2017

El mal momento de los ataques acsticos

Ricardo Torres
Progreso Semanal


En el ltimo mes diversos medios han dado una amplia cobertura a los acontecimientos relacionados con los supuestos ataques acsticos que ha sufrido un nmero indeterminado (23, oficialmente hablando) de diplomticos de Estados Unidos destacados en su embajada en La Habana.

Al parecer, los problemas de salud comenzaron en noviembre de 2016 y tambin involucran a un diplomtico canadiense. El gobierno cubano neg su participacin en alguna accin de este tipo, mientras que varias agencias de Estados Unidos visitaron La Habana como parte de la investigacin, y las autoridades cubanas han iniciado tambin sus propias pesquisas. Ninguna de las partes ha llegado a pruebas concluyentes sobre los autores y los medios usados en estos ataques. Pero esto ha sido suficiente para desatar otra crisis.

Las consecuencias inmediatas de este nuevo percance en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos ya estn a la vista. El gobierno de Estados Unidos decidi retirar al personal no esencial de su embajada en La Habana. De acuerdo a sus propias normas, emiti una advertencia a los ciudadanos norteamericanos para no viajar a Cuba, aduciendo razones de seguridad; y cancel indefinidamente la emisin de visas a ciudadanos cubanos en esa embajada. A esto sigui la exigencia de que Cuba retire una proporcin similar de su personal en Washington, lo que ha dejado al consulado cubano con un solo funcionario.

Todo esto ha ocurrido sin que ni siquiera el gobierno estadounidense haya podido vincular a Cuba con los ataques, a la vez que se han esgrimido razones de seguridad y proteccin de la investigacin en curso para impedir que los expertos cubanos realicen sus propias pesquisas a los afectados. Si en efecto, funcionarios de ese pas y sus familiares han sufrido una afectacin a su salud que se puede vincular a una accin deliberada de cualquier parte, sera un hecho profundamente preocupante y lamentable. Pero esto est todava por demostrar.

Ahora bien, quin se beneficia de esta situacin? Un grupo muy pequeo y ultraconservador dentro de la comunidad cubanoamericana, especialmente aquellos que han hecho carrera y dinero para mantener una poltica que no solo ha fracasado, sino que ha impuesto sufrimiento y privaciones difciles de ignorar al pueblo cubano, incluyendo a una parte de los que viven en Estados Unidos. Son ellos los que pretenden vender el malabarismo de que se puede ser rudo y castigar al gobierno cubano, mientras que el pueblo y uno de sus grupos predilectos, los dueos de negocios privados, seguirn prosperando. Falso.

Qu ha hecho posible que se retroceda tanto y tan fcilmente? Era conocido que la nueva administracin norteamericana no seguira la misma lnea de la anterior en relacin a Cuba. Ni siquiera hay elementos que sugieren que sigue un enfoque pragmtico. Ni en las formas, ni en los hechos. No es cierto que los que se oponen al acercamiento estn tomando ventaja de un hecho desafortunado. Esta administracin nunca ha mostrado inters por mejorar los vnculos bilaterales, todo lo contrario. Si no hubiese sido esto, algo ms hubiese servido como pretexto para dar marcha atrs. No se debe ser tan iluso en asuntos de este tipo.

En su momento se mencionaron diversos factores estructurales que daran cuenta del giro inexorable en las relaciones entre ambos pases, como la emergencia de nuevos actores ms moderados dentro de la comunidad cubanoamericana, la lejana de la confrontacin de la Guerra Fra, el creciente costo diplomtico para Estados Unidos (sobre todo en Amrica Latina), o las propias reformas en Cuba.

Ahora parece claro que lo verdaderamente decisivo fue un inquilino de la Casa Blanca llamado Barack Obama, dispuesto a navegar contracorriente y asumir el costo poltico de sus decisiones. Su osada revel que una mayora visible en el pblico y el sector de negocios estadounidense est lista para acercarse a Cuba. Esto no podr ser ignorado en lo adelante y es una ganancia neta de ese proceso.

Lamentablemente, ha sido muy fcil retroceder porque ese accidente que se llama 17 de diciembre se construy sobre un castillo de naipes. El precario marco que se cre para que los vnculos prosperaran introdujo tantos elementos de incertidumbre para unos y de sospecha para otros, que lo realmente logrado en el mbito de los negocios y otras esferas ha sido insuficiente para impedir el retroceso. Esta es una gran leccin. Las fuerzas que se oponen son tan poderosas, que no se puede ir por poco. Las movidas tcticas, incrementales, no van a permitir acabar con el embargo de Estados Unidos. Hoy parece ms evidente que solo la comunidad de negocios en Estados Unidos tiene la fuerza necesaria para remover estas restricciones. Por otro lado, Cuba tiene que ser mucho ms osada y sofisticada si aspira a remover uno de los obstculos ms formidables a su desarrollo.

Este nuevo escenario debera servir para que los decisores cubanos repiensen las bases sobre las que van a concebir la insercin de Cuba en el mundo actual. El intento de abrir el mercado norteamericano fue una buena jugada y contina siendo una apuesta imprescindible para el progreso saludable de la nacin cubana. Pero la impresin que queda es que no se saba exactamente lo que se estaba buscando. Y mucho menos que haba voluntad poltica para llevarlo hasta un punto de no retorno. No es cierto que Cuba deba esperar apaciblemente a que los del Norte hagan todas las jugadas. Los que se aferran a esto caen o son ignorantes o profesan un cinismo admirable.

Cules son los efectos previsibles en Cuba? Indiscutiblemente, la economa va a resentirse en este nuevo escenario. La combinacin de los efectos de las medidas anunciadas el 16 de junio (todava por implementar) y las recientes decisiones va a afectar al turismo internacional, el sector ms dinmico en el panorama cubano desde 2014. El impacto en el mercado norteamericano es visible, aunque en la medida en que se disipe el efecto Irma, se podr hacer una evaluacin ms a fondo del nuevo contexto.

A diferencia de otras actividades, esta vez s hay una relacin directa entre las grandes cifras y la prosperidad de no pocas familias cubanas. Y esto por dos razones. En primer lugar, el turismo siempre ha sido una actividad relativamente intensiva en fuerza de trabajo, con ramificaciones notables hacia las familias y las comunidades. Los nuevos tiempos tambin permitieron una creciente participacin del sector privado, que complement eficientemente la oferta de las empresas pblicas. Adems, el nuevo turismo es ms urbano, muchas ciudades y pueblos han sido redescubiertos y potenciados, lo que ha permitido un contacto ms estrecho entre el visitante y los nuevos negocios, y los flujos que se derivan de ello.

La disminucin de los viajes de cubanos a Estados Unidos representa una amenaza al floreciente mercado entre fronteras, que ha permitido el aumento de la variedad y el volumen en el surtido de una amplia lista de productos de consumo individual, al igual que suministros al sector privado. Queda por ver el efecto indirecto en terceros, tanto visitantes como hombres de negocio. Pero la incertidumbre no es un buen ingrediente para las grandes iniciativas.

Todo esto llega en un momento delicado para la sociedad cubana. La economa est atravesando graves problemas en los frentes externo y domstico. El estrs financiero no ha hecho sino aumentar en 2017. No sera raro que el PIB encadenara dos perodos consecutivos de cadas. Si bien nominalmente los ingresos por ventas de servicios mdicos son todava superiores, lo cierto es que el turismo ha sido la actividad exportadora ms dinmica en los ltimos tiempos.

Los escasos resultados de la reforma y el traspi con Estados Unidos necesitaran una aceleracin de los cambios, y sobre todo un planteamiento ms estratgico de los mismos. Pero el momento poltico lo hace desaconsejable, el riesgo es muy alto. Mucho de lo hecho desde 2010 se fundamentaba en una lgica racional: un contexto de progreso permitira crear mejores condiciones para la entrada de una nueva generacin de lderes cubanos. Lamentablemente, este no es el caso y las expectativas son mximas, especialmente para el pueblo cubano.

Otra vez la influencia de Estados Unidos se vuelve perversa para los acontecimientos en Cuba. El mayor perdedor es el pueblo cubano, incluyendo prominentemente a sus grupos ms humildes, cuyas esperanzas de prosperidad se alejan todava ms. Los que tienen odos, oigan.

Fuente: http://progresosemanal.us/20171026/mal-momento-los-ataques-acusticos/



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