Portada :: Conocimiento Libre
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-11-2017

No se fen de Google

Juan Torres Lpez
Ganas de Escribir



Aunque, segn las encuestas, la mayora de la gente cree que los buscadores que casi constantemente utilizamos en la red son imparciales, lo cierto es que generan un sesgo muy importante en nuestra percepcin del mundo y una influencia unilateral decisiva en nuestras decisiones y actuaciones.

Las webs empresariales utilizan cookies y otros procedimientos sofisticados que se instalan en nuestros ordenadores apenas lo consintamos, bien sea deliberadamente o por descuido. As detectan nuestras bsquedas y a partir de ellas puedan ofrecernos productos comerciales que se adecuen a nuestras aficiones o demandas. En su interesante libro El filtro burbuja: cmo la web decide lo que leemos y lo que pensamos, Eli Parisier explica que, al escribir la palabra depresin en un diccionario on line, la web instalar 223 cookies y dispositivos de rastreo para que otras web puedan ofrecer a quien la haya escrito productos antidepresivos: comparte un artculo de cocina de ABC News -dice en otro lugar del libro- y puede que te acaben persiguiendo por internet anuncios de ollas antiadherentes. Abre -aunque sea por un instante- una pgina en la que se enumeren signos de que tu mujer puede estar engandote y preprate para que te persigan anuncios de pruebas de paternidad.
Se trata de un procedimiento legal pero que puede dejar de serlo cuando se aplica manipulando los algoritmos que proporcionan las respuestas del buscador, como ha ocurrido con Google. La Comisin Europea mult en junio pasado a este gigante de la red con 2.420 millones de euros por manipular los resultados de bsqueda con el fin de dirigir a los usuarios, de forma inapropiada y en perjuicio de sus competidores, a su propio servicio de compras, Google Shopping.

Pero los buscadores no solo se conciben o incluso se manipulan con fines meramente comerciales sino que tambin estn diseados para incidir estratgicamente en nuestra percepcin del mundo y, por tanto, en los criterios de los que dependen nuestras decisiones personales y polticas. La informacin que nos proporcionan no es ni mucho menos neutra u objetiva, como generalmente se cree, sino que nos llega previamente filtrada en funcin del perfil especfico que de cada uno de nosotros haya compuesto el algoritmo correspondiente. La consulta clulas madre -sigue diciendo Parisier en su libro- puede producir resultados diametralmente opuestos en el caso de que los usuarios sean cientficos que apoyan la investigacin o activistas que se opongan. Pruebas del cambio climtico puede deparar resultados diferentes a un activista medioambiental y a un directivo de una compaa petrolfera. As es como los buscadores introducen un sesgo constante que, sin que seamos conscientes, nos impide disponer de una visin plural de los fenmenos sobre los que, a travs de ellos, indagamos en la red. Sin que podamos ser conscientes de ello, van conformando nuestra percepcin del mundo.

Y ni siquiera eso es lo peor. Los buscadores no solamente filtran la informacin disponible para hacernos llegar preferentemente la que previamente parece ms adecuada a nuestro perfil predefinido. Adems de ello, seleccionan las fuentes de la informacin y eliminan las que pueden considerarse ms indeseables o molestas, por decirlo de alguna manera, para el saber establecido. Y, paradjicamente, la excusa que se utiliza para homogeneizar la informacin y para silenciar la informacin alternativa es que hay que evitar que se difunda la falsedad y garantizar que en la red se divulgue la verdad. Paradjica, porque el resultado de esa aparentemente noble pretensin es que se fortalecen visiones del mundo que no son precisamente las que mejor reflejan la realidad.

Hace un ao, la agencia Reuters public un artculo informando del nacimiento de una organizacin sin fines de lucro que iba a trabajar para fomentar y garantizar la confianza y la verdad en la era digital combatiendo la difusin de noticias falsas. Se llamaba First Draft Coalition y en ella estaran incluidas grandes corporaciones de la informacin como Google, Facebook, Twitter, The New York Times, The Washington Post, BuzzFeed News, Agence France-Presse o CNN. Meses ms tarde, en mayo pasado, Google segua esa lnea y anunci una actualizacin de sus directrices para evaluar la calidad de bsqueda con el fin de proporcionar ejemplos ms detallados de pginas web de baja calidad para que los evaluadores marquen adecuadamente. Unos evaluadores que son los que supuestamente tienen como funcin rechazar las noticias falsas, los fakes, las experiencias molestas para el usuario y las teoras de conspiracin hoy da tan abundantes como perniciosas.

Cualquier persona sensata considerara que el objetivo de Google es bienintencionado, sobre todo, cuando eso se haca con las miras puestas en evitar el cmulo de manipulaciones y mentiras de todo tipo que circularon en la red durante las ltimas elecciones estadounidenses (aunque habra que decir que no solo entonces, porque la red tambin fue una fuente de influencia estratgica no explicitada en la eleccin de Obama).

Sin embargo, lo cierto es que ese cambio de criterios de Google se ha traducido en un nuevo algoritmo de bsqueda con resultados muy significativos: las webs progresistas han resultado silenciadas en los resultados que el buscador proporciona en materias econmicas, polticas y sociales de especial trascendencia, produciendo as una disminucin sorprendente en el nmero de personas que las visitan.
El portal World Socialist Web Site ha analizado los datos estadsticos que proporciona SEMrush sobre el trfico en la red desde junio (cuando comenzaron a aplicarse las nuevas directrices de Google) a septiembre de 2017, y los resultados son bien evidentes: wsws.org cay el 67%, alternet.org el 63%, globalresearch.ca el 62%, consortiumnews.com el 47%, socialistworker.org el 47%, mediamatters.org el 42%, commondreams.org el 37%, internationalviewpoint.org el 36%, democracynow.org el 36%, wikileaks.org el 30%, truth-out.org el 25%, counterpunch.org el 21% y theintercept.com el 19%. La grfica siguiente que proporciona alternet.org con la evolucin de visitas a su web habla por s sola (su editorial sobre el tema aqu).

Hasta un medio tan convencional y vinculado al establishment como The New York Times se hizo eco de los efectos del cambio de directrices de Google sobre las webs alternativas (As Google Fights Fake News, Voices on the Margins Raise Alarm) y muchos analistas estn tratando de discernir el cambio efectivo que han supuesto las nuevas directrices sobre el uso estratgico de la informacin en la red.
La pregunta que se hace cualquiera que sepa que las pginas alternativas y de izquierdas son las que resultan silenciadas por estos nuevos criterios es si realmente estas son las webs que principalmente difunden falsedades.

Y lo bueno es que sabemos a ciencia cierta que eso no es as.

El profesor de la Universidad de Elon en Carolina del Norte (Estados Unidos) Jonathan Albright analiz los sitios en donde 306 web de derechas difundieron falsedades y encontr que haban ido a 23.000 pginas a travs de 1,3 millones de hipervnculos (The #Election2016 Micro-Propaganda Machine). Mape los resultados y le sali la imagen de ms abajo en la que se distingue claramente que los mayores difusores de mentiras de derechas a nivel mundial son, precisamente, las grandes corporaciones mediticas que dicen combatir la difusin de falsedades silenciando para ello a las pginas web progresistas y de izquierdas.

Pero Albright descubri algo ms. Las grandes corporaciones mediticas no solo difunden una mentira para que circule lo ms ampliamente posible por la red sino que eso se hace de modo que se pueda adoctrinar con la mayor eficacia: Vi los trackers en esas pginas y me qued asombrado. Cada vez que alguien da un like a una entrada de Facebook o visita una de esas pginas, los scripts te siguen por toda la web. Y esto permite a empresas de recoleccin de datos y de influencia, como Cambridge Analytica, identificar con precisin a individuos, a seguirlos por la web y enviarles mensajes polticos muy personalizados. Es una mquina propagandstica. Identifica individuos para convencerles de una idea. Es un nivel de ingeniera social que nunca haba visto antes. Ests atrapando a la gente y luego les mantienen atados a una correa emocional y nunca les sueltan (Google, la democracia y la verdad sobre las bsquedas en internet).

El asunto es serio y conviene ponerse a resguardo. Quien desee disponer de informacin mnimamente plural y exenta de manipulacin no se puede fiar de los grandes buscadores y ms concretamente de Google, una especie de Gran Hermano Buscador que ejerce un monopolio de facto sobre el que nadie termina de pronunciarse. Pero, ojo, tampoco de las web de los grandes portales, como Facebook, que aparentemente solo nos ofrecen conectividad y entretenimiento; ni de los grandes medios que son los que en la prctica propagan las mentiras que dicen combatir.

Hay buscadores y fuentes alternativas. No son tan potentes como Google pero permiten sortear las limitaciones de ste ltimo y, sobre todo, sus estrategias profundas y no bien confesadas. Y existen tambin medios digitales e impresos que ofrecen otra informacin menos sesgada y ms libre que los ms conocidos y poderosos, propiedad de las grandes corporaciones. Ya saben que no se puede ser libre sin estar bien informado, as que no se fen y elijan bien.


Fuente: http://www.juantorreslopez.com/no-se-fien-de-google/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter