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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-11-2017

Bienvenidos a un nuevo Chile

Alvaro Ramis
Punto Final


Las elecciones del 19 de noviembre han inaugurado un nuevo momento poltico en el pas. Chile ha entrado en una fase posbinominal, bajo un sistema proporcional que distribuye el poder electoral de una manera muy diferente al que rigi entre 1990 y la actualidad. La principal novedad radica en la emergencia del Frente Amplio como un tercer actor parlamentario, que posee una fuerza y capacidad propia, autnoma de las dos coaliciones tradicionales que han organizado el campo poltico hasta ahora. Esto no representa una izquierdizacin del electorado. En trminos globales la sumatoria de los resultados, sumando a todos los candidatos, arroja las mismas cifras que se han dado desde 1988 hasta ahora, eleccin tras eleccin: del centro a la izquierda se concentra el 55% de los votos y del centro a la derecha el 44%.

Lo que el nuevo sistema electoral revel es que durante todas estas dcadas la Izquierda ha estado subrepresentada, mientras otros actores, como la Democracia Cristiana, se han beneficiado de una sobrerrepresentacin. El fin al binominal ha permitido al Frente Amplio obtener 21 diputados, mientras todas las coaliciones que se situaron a la Izquierda de la Concertacin nunca lograron representacin parlamentaria, sin llegar a pactos de omisin u otra frmula parecida.

A la vez, las elecciones han dejado en evidencia a la cpsula comunicacional que envuelve este pas. Se trata de un complejo sistema de espejos, donde un mensaje se replica y valida por otro sistema de comunicaciones, hasta modelar una posverdad omnipresente, una mentira cuidadosamente creble que adquiere ms legitimidad que la verdad misma. El sistema funciona a partir de las dos o tres encuestas que se generan regularmente desde el CEP, Cadem, o Adimark, financiadas por los conglomerados empresariales. Estos estudios, cuidadosamente diseados desde una metodologa y una base de datos conveniente al financista de la encuesta, son difundidos y convertidos en un orculo infalible por los canales de televisin, la radio y la prensa escrita. Luego, los lderes de opinin comienzan a interpretar esos resultados, pero sin poder ir muy lejos de las cifras que las encuestas revelan. Finalmente, los actores polticos se ven inducidos a actuar sobre la base de estas interpretaciones, convencidos de que lo hacen sobre una base emprica que le dara cientificidad a su actuar. Pero hoy sabemos que estos datos no tienen nada de fiables. De all la ira de Beatriz Snchez la noche de las elecciones: A todas las encuestas que dijeron que bamos a estar abajo, dnde est ese orculo que es la CEP borrndonos del mapa? (...) si las encuestas hubiesen dicho a la verdad, a lo mejor s estaramos en segunda vuelta.

La candidata del FA tiene razn: Se acab la magia titulaba La Segunda al tenor de la ltima entrega de la CEP el 25 de octubre pasado, agregando una lapidaria afirmacin: Fuerte retroceso de Beatriz Snchez. Y al da siguiente La Segunda titulaba: El 0,9% que la falta a Piera para ganar en primera vuelta. En esa encuesta, supuestamente reputada, Piera alcanzaba un 44,4% (obtuvo un 36,6%), Guillier un 19,7% (sac un 22,7%) y Snchez un 8,5% (alcanz el 20,3%).

Durante los ltimos cuatro aos la opinin pblica ha sido modelada por este tipo de mensajes. Se empez a construir la tesis del rechazo ciudadano a las reformas. Pero a la hora de votar los ms castigados han sido los conservadores de la Nueva Mayora que boicotearon desde el interior del gobierno el programa de 2013: Ignacio Walker, Andrs Zaldvar, Camilo Escalona, Osvaldo Andrade, Jorge Tarud, Fulvio Rossi. Ya haban resignado sus posibilidades electorales Jorge Burgos, Mariana Aylwin, Soledad Alvear y Gutenberg Martnez. Nada era como se deca. El electorado de centroizquierda e Izquierda no rechazaba las reformas por avanzadas, sino por tmidas o insuficientes. Anhelaba avanzar ms intensa y rpidamente. Por eso castig a los ms conservadores de la Nueva Mayora, premi a los ms consistentes (por ejemplo, a Yasna Provoste, Ximena Rincn y Francisco Huenchumilla, del ala progresista de la DC) o derechamente opt por el Frente Amplio.

Un balance de fuerzas, sector por sector, revela esta situacin:

 

CHILE VAMOS, PANICO PRESIDENCIAL, VICTORIA PARLAMENTARIA

Contra el pronstico de las encuestas manipuladas, la eleccin presidencial est abierta. Si Piera hubiera sobrepasado el 40% de los votos y hubiera superado por ms de 15 puntos a Guillier, la eleccin estara cerrada y sera difcil revertir el resultado. Tampoco juega a favor de Piera el esculido 5,9% de Carolina Goic, ya que esa era la nica cantera de votos que poda levantar desde el centro poltico. La debacle DC, que queda escorada a la izquierda y ya defini su apoyo a Guillier, no le ayuda al triunfo. Por otro lado, deber ganarse los votos de la ultraderecha religiosa y militarista que lleg al 7,9% con Jos Antonio Kast. Es difcil sumar al centro poltico y a la vez a la extrema derecha. Pero la derecha puede respirar tranquila a nivel parlamentario. Chile Vamos subi hasta el 46% de los diputados, frente al 35,8% que tiene en la actualidad. Y en el Senado pas de 13 parlamentarios, de un total de 38, a 19, un 44,1% del total.

 

LA DEBACLE DC

El 5,9% de Carolina Goic se debe analizar junto al enorme retroceso parlamentario de su partido. Aunque mantendr 6 senadores, el mismo nmero que tiene hoy, la derrota de Patricio e Ignacio Walker y de Andrs Zaldvar, junto al triunfo de Francisco Huenchumilla y Ximena Rincn, cambia el carcter de esa bancada. En diputados la DC baja de 19 a 14 diputados, pero en una cmara que pasa de 120 a 155 miembros. La renuncia de Carolina Goic y el apoyo incondicional a Guillier anuncia un tiempo de redefiniciones y luchas internas en este partido, que deber zanjar cuentas con el grupo que promovi la catastrfica tesis del camino propio.

 

LA CRISIS PPD-PS-PRSD

Si bien Alejandro Guillier logr pasar a segunda vuelta, el nmero de votos de su candidatura es el ms bajo para este sector desde 1990. El Frente Amplio estuvo slo a 159 mil votos de desplazarle de la segunda vuelta. Luego de una campaa reconocidamente dbil en lo orgnico y en lo programtico, se enfrenta a la necesidad de sumar la adhesin del FA a su candidatura. Necesita su apoyo para ganar, pero sobre todo necesita un acuerdo bsico parlamentario, en vistas a poder gobernar. Una cosa es triunfar en la eleccin, pero otra muy distinta es poder tener mayora parlamentaria para viabilizar un gobierno.

En lo parlamentario los resultados del sector son dispares. El PC aument a ocho diputados, y el PS salv el honor al lograr la eleccin de tres senadores, incluyendo a su presidente Alvaro Elizalde. El PR se mantiene, sin capitalizar el apoyo inicial a Guillier, mientras el PPD entra en una crisis mayor, al retroceder a ocho diputados, sin un liderazgo claro de cara al futuro. En la suma final la actual Nueva Mayora retrocedi, perdiendo cuatro escaos, con lo que su representacin qued en el 37%, un 14% menos.

 

FRENTE AMPLIO, DE LA EUFORIA

A LOS DILEMAS DEL PODER

El 20,3% de Beatriz Snchez, los 21 nuevos diputados y el senador por Valparaso representan el escenario ms promisorio que los estrategas del FA se haban imaginado. Incluso, sin la manipulacin meditica, podran haber llegado al sorpasso a Guillier e instalarse en segunda vuelta. Por eso es ms que justa la alegra de este nuevo sector poltico, y un motivo de esperanza para la Izquierda chilena. Sin embargo, pasada la primera celebracin se ha dejado caer el peso de la nueva responsabilidad. Ser el tercer bloque parlamentario del pas, con un volumen electoral en pleno desarrollo obligar al FA a administrar el germen del poder que inevitablemente se instalar en su seno, y que les puede llevar a la arrogancia o a la vanidad.

En lo inmediato el FA ha definido un itinerario de consultas a su militancia sobre la posicin en segunda vuelta. Eso debera desembocar en un plebiscito los das 27 y 28 de noviembre. Cualquiera sea el resultado de esa consulta, el FA ya es una bisagra inevitable en el actual escenario poltico, y sin su aval poltico es muy poco lo que los grandes bloques tradicionales pueden definir.

En cuanto a la correlacin de fuerzas internas, Revolucin Democrtica obtuvo la mayora de la bancada, con 8 diputados: Catalina Prez, Jorge Brito, Pablo Vidal, Maite Orsini, Giorgio Jackson, Natalia Castillo, Miguel Crispi y Renato Garn. En segundo lugar el Movimiento Autonomista logr tres diputados: Diego Ibez, Gonzalo Winter ms Gabriel Boric, quien alcanz una altsima votacin en Magallanes. El Partido Humanista vuelve al Congreso con Toms Hirsch, Pamela Jiles y Ral Alarcn (Florcita Motuda). El Partido Liberal logr dos diputados, Vlado Mirosevic, en Arica, y Alejandro Bernales, del Distrito 26. Izquierda Libertaria eligi a Gael Yeoman. Izquierda Autnoma a Camila Rojas, los ecologistas a Flix Gonzlez y Poder, a Claudia Mix. La joya de la corona es la eleccin del senador Juan Ignacio Latorre (RD), un factor determinante del nuevo carcter del FA como una fuerza que atraviesa todos los niveles de representacin popular.

 

EN PERSPECTIVA PAIS

Aunque la emergencia del FA es una noticia fabulosa, no hay que perder de vista un par de datos preocupantes: el prximo Parlamento, en trminos globales, tendr una derecha ms fuerte que en la actual configuracin. Eso de por s limita las posibilidades programticas de un eventual gobierno de Guillier. Y en segundo lugar, la abstencin sigui avanzando, pasando del 49% en la primera vuelta de 2013 a un 54%. Ver en eso un germen de rebelda es una ilusin. El nico sector que se beneficia objetivamente del abstencionismo es la derecha.

Ese nuevo escenario obliga a pensar con nuevas palabras y acciones. Por un lado, hay que asumir con Jorge Sharp que el Frente Amplio tiene que contribuir a impedir que la derecha gobierne. Por otro lado, debe hacerlo de tal forma que eso suponga un avance significativo para las personas, no slo para los partidos de la NM y del FA. Consensuar una agenda parlamentaria mnima y concreta entre la NM y el FA, centrada en cinco o seis puntos claves (AFP, Constitucin, salud, pueblo mapuche, facultad presidencial de llamar a plebiscito) y que no hipoteque la autonoma del FA, debera ser la expresin de ese objetivo. Sera una oportunidad clara de hacer sentir que toda la energa puesta en la disputa electoral ha valido la pena.

 

 

Publicado en Punto Final, edicin N 889, 24 de noviembre 2017.

[email protected]

www.puntofinal.cl



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