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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-11-2017

Carta a la militancia de Alianza PAS
Es hora de iniciar la gran segunda etapa de la Revolucin Ciudadana

Rafael Correa
Alianza Pas


 Estimados compaeros de AP:

Ya son ms de once aos desde que empezamos este sueo colectivo llamado Alianza PAS: Patria Altiva i Soberana, soporte de nuestra Revolucin Ciudadana, la cual recuper la Patria y asombr al mundo.

Por darle la voz a los humildes, oportunidades a los pobres, derechos a los trabajadores, dignidad a nuestros campesinos, por arrancarles el poder a los que siempre haban usufructuado de l la banca, los medios de comunicacin, la partidocracia-, nos granjeamos poderosos enemigos, y nos acusaron de polarizar el pas. Olvidan que, por la mitad de lo logrado, hace pocas dcadas hubiramos tenido una guerra civil. Nosotros lo hicimos cansndonos de ganar elecciones.

No recuerdan el pas que nos dej el neoliberalismo y la partidocracia, convaleciendo an de una terrible crisis econmica por la cual perdimos la moneda nacional y la quinta parte de la poblacin tuvo que emigrar; con una corrupcin tolerada e institucionalizada en Educacin, Salud, Aduanas, Registro Civil, Petroecuador, telefnicas, Justicia, Poltica, etc.; y con una desastrosa inestabilidad institucional, en la que en diez aos tuvimos siete presidentes, sin que ninguno de los gobiernos electos terminara su mandato.

El triunfo electoral del 2 de abril pasado slo fue posible por la voluntad de un pueblo que sigui apostando por la Revolucin y los cambios logrados en una dcada de gobierno, y permiti abrazar la esperanza de continuar con el proyecto transformador.

Esas elecciones las ganamos confrontando la ms grande ofensiva de la derecha, la oligarqua y los poderes fcticos nacionales e internacionales- que conoce nuestra historia moderna. No fue en medio de abrazos ni claudicaciones.

Como nunca antes, dos modelos y visiones del pas estuvieron en disputa, y el pueblo nos volvi a refrendar y reiterar su confianza, e indudablemente nos marc la ruta que espera de la Revolucin Ciudadana en este nuevo perodo, y esa es la ruta de los 10 aos que preceden a la actual Gobierno. Si fuera lo contrario, no estuviramos contando ni este triunfo ni esta historia.

Es evidente que se ha traicionado esa voluntad popular, esa victoria histrica, esa Revolucin Ciudadana. Se aplica el programa poltico de la derecha, sumando todos sus apoyos. Esto bastara para saber de qu lado estar.

Con la impdica complicidad del Gobierno, los poderes fcticos han logrado filtrar nuestro propio imaginario. Ahora resulta que todo lo hicimos mal; que la partidocracia y los medios de comunicacin corruptos tenan razn; resulta ser que fuimos los sembradores de odio y los perpetradores de la divisin entre ecuatorianos. Todo es tan paradjico que ahora los saqueadores de la riqueza nacional, los causantes de la debacle econmica y de la migracin de millones de ecuatorianos, pretenden dar ctedra de tica y honradez. En un gran engao se sentaron a dialogar con ellos, cuando los acuerdos eran ocultos y previos, y mostraron un sentimiento de culpa otorgndoles una razn que jams tuvieron, deslegitimando nuestra lucha por transformar la Patria.

Nos volvimos diez aos atrs, a las mayoras mviles, al toma y daca. Eso tambin es corrupcin. El viejo pas est de vuelta, y a esto se prestan oportunistas y desleales con los ms inverosmiles argumentos, tratando de robar nuestros smbolos y referencias, como que si con aquello pudieran acallar sus conciencias.

Hemos ganado 14 elecciones en diez aos, algo sin parangn en la historia. Siempre nuestros enemigos fueron derrotados, pero jams esperamos que estuvieran en nuestras propias filas. Su arma ms canallesca: ponernos como un gobierno corrupto, cuando pertenecieron a l, y saben que jams toleramos la corrupcin.

Se olvidan que el prfugo Ramiro Gonzlez fue alto directivo de izquierda Democrtica, prefecto de Pichincha, y binomio de Len Rolds para las elecciones del 2006? Esto hace a Len Rolds corrupto?

Se olvidan que Carlos Pareja Yanuzelli fue editorialista de Diario Expreso durante dos dcadas, y supuesto referente de honradez en el sector petrolero? Esto hace a todos los editorialistas de aquel diario, corruptos? Olvidaron ya que el jefe de la mafia en el caso Refinera es Carlos Pareja Cordero, altsimo dirigente socialcristiano?

Acaso la corrupcin de Odebrecht no ocurri en doce pases, como ocurri en Europa el caso Siemens?

Pero nos quieren hacer creer que fue aqu que se permiti la corrupcin, y un inocente se encuentra preso, el compaero Vicepresidente Jorge Glas. Hasta la oposicin dijo que su prisin es un abuso, pero ciertos compaeros, en lugar de exigir el debido proceso, pidieron su renuncia. El objetivo: apoderarse de la Vicepresidencia.

Si tenemos que perderlo todo por defender a un hombre honesto, habr valido la pena. Nosotros no somos Judas ni Pilatos. Si, como se pretende, la opinin mayoritaria es la verdad, entonces Cristo fue correctamente crucificado.

La historia se repite dos veces, deca Marx, la una como tragedia, y la otra como comedia. Acordmonos que nuestra fundacin como repblica es fruto de un magnicidio, el que se comete en contra del Mariscal de Ayacucho, Antonio Jos de Sucre. Casi un siglo despus, sern los herederos de esas mismas oligarquas los que asesinen a los Alfaro, junto a Paz, Coral Serrano, Montero, bajo el pretexto de que haba que terminar, a cualquier costo, al alfarismo y lo que ste representaba, que no era otra cosa que seguir transformando la sociedad.

Actualmente estas oligarquas vienen detrs de la Revolucin Ciudadana, y de lo que denominan corresmo, al que buscan exterminarlo como proceso revolucionario, no por otro motivo que haber cuestionado y desafiado a los sacrosantos poderes erigidos por la oligarqua y sus testaferros, recuperando el Estado de sus garras, e iniciando la construccin de alternativas, gobernando con y para los pobres, los marginados, los excluidos por el capital y los poderes fcticos.

Toda revolucin trae aparejada la contrarrevolucin. Podramos ver hasta como natural la reaccin de las clases dominantes ante una nueva hegemona popular en la sociedad, y tambin la de supuestos luchadores sociales que, con banderas de izquierda, nunca batallaron por el bien comn, sino por sus mezquinos intereses de grupo, victimizndose en sus desafueros, en complicidad con la oligarqua.

Para las clases dominantes no hay peor delito que desafiar su poder. Se trata de matar el mal ejemplo. Vienen con odio. Estn dispuestos a repetir viejas historias de persecuciones y crmenes.

Por ahora la contrarrevolucin est en nuestras entraas, y es mucho ms mortfera. Los escenarios son muy parecidos a los que se crearon a comienzos del siglo pasado, cuando Plaza Gutirrez, desde lo interno de la Revolucin Alfarista, empieza su destruccin, episodio que culmina con la Hoguera Brbara, y el retroceso de las transformaciones sociales y polticas que se haba forjado.

La ruptura no es formal ni de estilo, es una traicin profunda, el placismo del siglo XXI, y, si no lo entendemos, terminaremos echando por la borda todo lo construido estos diez aos.

No lo buscamos, ni siquiera lo imaginamos, pero se present, y es necesario enfrentarlo: hay que expulsar a los traidores. Estaremos menos, pero seremos ms. Tal vez lo necesitbamos, para volver a nuestros orgenes, que no es el poder, sino la ciudadana.

La tarea ser dursima y peligrosa, cuentan con la complicidad de la prensa y de los grupos de poder, que callan ante la evidente persecucin poltica y los ms claros atentados al Estado de Derecho, pero menos dura y peligrosa que, cuando hace doce aos, ante un pas destruido por los mismos de siempre, un puado de soadores dijimos: la Patria vuelve.

No podemos dejar ganarnos la guerra moral. A tenernos fe. Hemos hecho lo correcto, con los errores inevitables de toda obra humana. Intentan destruirnos moralmente, y no lo podemos permitir. La nica batalla que un revolucionario jams puede perder, es la batalla moral.

Saludo a todos los compaeros y compaeras que han resistido valientemente a la persecucin, el chantaje y el amedrentamiento de la peor especie. A aquellos que han sido expulsados de la gestin pblica, compaeros que lucharon con bienes y persona para el triunfo que, paradjicamente, hoy se vuelve en contra de todos nosotros, debido a esta infame traicin.

La hora ms oscura es la ms cercana a la aurora, deca el Viejo Luchador. Nuestro pueblo desprecia a los traidores, que, para destruir la Revolucin Ciudadana y a sus lderes histricos, estn haciendo tabla rasa del Estado de derecho, atacando principios constitucionales, legales e institucionales. Por ello debemos organizarnos, unirnos, y romper el silencio.

Es hora de iniciar la gran segunda etapa de la Revolucin Ciudadana, que comienza nuevamente desde las bases, desde la calle, el barrio, la esquina, y que defender y continuar lo logrado, superando este momento duro que vivimos, derrotando a los traidores.

Compartimos un proyecto por el que hemos dado y seguiremos dando lo mejor de nosotros, un proyecto poltico que es tambin un compromiso vida. Oportunistas y acomodaticios, lamentablemente, existen en todos los procesos revolucionarios, pero a esa militancia autntica de la Revolucin Ciudadana, le pido que trabajemos para fortalecer el Movimiento Alianza PAS en coherencia con su historia y con su identidad.

Podemos tener dudas de lo que ocurrir, pero la absoluta certeza de dnde estarn nuestras lealtades: con la Patria, con el pueblo, con la Revolucin, con las espadas de Bolvar y Alfaro.

 

Hasta la victoria siempre!

 

Rafael Correa



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