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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-11-2017

Una dictadura perfecta?

Felipe Portales
Brecha


Hace muchos aos Mario Vargas Llosa defini al Mxico del entonces omnipotente PRI como una dictadura perfecta; aludiendo a que un rgimen aparentemente democrtico, con elecciones y divisin de poderes formales, esconda un sistema poltico virtualmente dictatorial. El caso de Chile posdictadura supera el precedente del PRI.

Nuestro pas parece mucho ms democrtico que el Mxico revolucionario institucional. Hay una competencia electoral efectiva entre dos grandes coaliciones. La represin se conduce fundamentalmente por los cauces legales. Hay varios partidos polticos gubernamentales, que no tienen peso hegemnico sobre las organizaciones sociales. No existen restricciones formales a los medios de comunicacin, que se desenvuelven sin presiones gubernativas. Tampoco hay restricciones formales para la libertad de religin, de conciencia, de reunin y de asociacin. Ningn derecho es formalmente conculcado.

Pero en la prctica el pas est completamente hegemonizado por unas decenas de grandes grupos econmicos. Esta estructura de poder es heredada de la dictadura de Pinochet, que impuso en 1980 una Constitucin y en la dcada del 80 estableci el modelo neoliberal ms extremo conocido en el mundo. Como lo defini Luis Ricarte Soto, Chile es la Corea del Norte del capitalismo. A partir de la dictadura esos grupos econmicos controlan la economa chilena con un mercado fuertemente concentrado en todos los sectores; existe el sistema previsional de las tristemente clebres administradoras de fondos de pensiones (Afp); hay un sistema de seguros de salud de calidad para una minora que puede pagarlos (la mayora recurre a un sistema estatal de baja calidad); hay un sistema educacional pagado para una minora, mientras la mayora se debe conformar con una educacin municipal de baja calidad; un sistema universitario en el que predominan las universidades privadas con fines de lucro (y aunque hay importantes alternativas estatales, son tambin muy caras para la poblacin), y la generalidad de los medios de comunicacin son privados.

Notablemente, este sistema de poder ha perdurado pese a que cinco de los seis gobiernos electos desde 1990 han sido de coaliciones nominalmente de centroizquierda. Primero, la Concertacin de Partidos por la Democracia (formada bsicamente por el Partido Demcrata Cristiano, el Partido Socialista, el Partido Radical y el Partido por la Democracia). Y luego por la Nueva Mayora, que incorpor incluso al Partido Comunista! Sin embargo, dichos gobiernos (particularmente los cuatro primeros) legitimaron, consolidaron y perfeccionaron el modelo poltico, econmico, social y cultural impuesto por Pinochet.

Con la derrota del dictador en el plebiscito de 1988, ya no pudo ser l quien encabezara el modelo, pero la Constitucin de 1980, que tuvo su vigencia plena a partir de los noventa rige hasta el da de hoy!, con algunos cambios de importancia pero que no alteran su esencia autoritaria y neoliberal. En ningn otro pas latinoamericano que sufri una larga dictadura militar se preserva una Constitucin impuesta bajo este perodo.

Por otro lado, el modelo econmico-social neoliberal impuesto fue hecho suyo solapadamente por el liderazgo concertacionista. Como lo reconoci en un libro en 1997 el principal arquitecto de la transicin a la democracia, el ministro democratacristiano Edgardo Boeninger: el liderazgo de la Concertacin lleg a fines de la dcada del 80 a una convergencia con el pensamiento econmico de la derecha, convergencia que polticamente no estaba en condiciones de reconocer (Democracia en Chile. Lecciones para la gobernabilidad). A tanto lleg en el engao a sus bases que, a travs de un acuerdo de reforma constitucional del cual la poblacin nunca conoci los detalles, le regal a la futura oposicin de derecha la mayora parlamentaria que le aseguraba virtualmente los trminos originales de la Constitucin del 80!, que estaban concebidos para ser funcionales al establecimiento de un gobierno de Pinochet. As, cuando sus bases sociales le demandaban transformar el modelo econmico, los lderes de la Concertacin quedaron habilitados para esgrimir que no tenan la mayora parlamentaria para ello.

Los jerarcas de la Concertacin efectuaron adems otra medida tambin probablemente indita a nivel mundial: destruir todos los medios de comunicacin escrita afines a ella! Diversos periodistas haban desarrollado durante la dcada del 80 varios diarios y revistas que fueron muy exitosos pese a la represin que sufrieron en la lucha contra la dictadura. Pero no compartieron la convergencia con la derecha; por lo que se convertiran en los verdaderos medios opositores. Por tanto, responda a la nueva racionalidad de estos dirigentes concertacionistas buscar su destruccin, tambin de forma solapada. De este modo, mediante el bloqueo de las ayudas financieras externas (holandesas), impidiendo la publicidad estatal en sus pginas, y por la compra de algunos de estos medios por personeros concertacionistas, para luego cerrarlos, dejaron de existir en la dcada del 90 los diarios La poca y Fortn Mapocho, y las revistas Anlisis, Apsi y Hoy.

Todo lo anterior ha llevado a la poblacin chilena a percibir las posiciones de la derecha y la centroizquierda como cada vez ms semejantes. Incluso un diputado socialista (Sergio Aguil) dijo ya hace aos (2002) que la poltica chilena se dilucidaba entre dos derechas. Ya a fines de los noventa comenz un progresivo distanciamiento de la ciudadana con los procesos electorales, que ha quedado dramticamente a la vista con el sistema de voto voluntario introducido en 2012.

Aunque durante la primera dcada del nuevo milenio continu una bsica conformidad de la poblacin con la continuidad del sistema, la consolidacin de este modelo ha comenzado a agrietarse desde 2011. El detonante fue la movilizacin estudiantil universitaria que breg multitudinariamente por cambiar el sistema de educacin superior estimado proporcionalmente el ms caro del mundo para las familias, que tena (y tiene) extremadamente endeudados a una gran cantidad de nuevos profesionales. Adems, el inorgnico crecimiento de las universidades privadas ha generado un excedente de profesionales que no tiene ubicacin en el mercado laboral.

A ello se suma la creciente insatisfaccin con las esculidas jubilaciones del sistema previsional de las Afp (N de R: comparables a las Afap uruguayas), creado en 1981 y por el cual desde 2011 comenz a jubilarse masivamente la poblacin. Pero el factor estudiantil ha sido tan ineludible que gener un primer proceso serio de reformas del modelo pinochetista, aunque acotado a la educacin. Este fue abordado por el actual gobierno de Bachelet. Sin embargo sus resultados han sido muy cuestionados, particularmente por los propios estudiantes. Adems, la generacin que lider dicho movimiento en 2011 se ha constituido en el eje articulador de un movimiento de envergadura que por primera vez est desafiando la estabilidad del sistema impuesto por la derecha y consolidado por la centroizquierda: el Frente Amplio.

La creciente corrupcin en la poltica chilena tambin ha deteriorado al sistema. As como hay una dictadura perfecta, en Chile ha habido desde la dictadura una corrupcin perfecta, ya que no est centrada en la escandalosa institucin de la coima. En Chile la coima es comparativamente muy escasa. La gigantesca corrupcin que se introdujo durante la dictadura, y que se consolid en democracia, est basada sofisticadamente en normas legales, interpretaciones administrativas, atribuciones discrecionales y situaciones fcticas que permiten una colusin enorme entre los grandes poderes econmicos y el sistema poltico. Sin embargo, en el ltimo tiempo creci considerablemente la financiacin irregular de los partidos y campaas polticas; y al ser mucho ms visible, ha afectado enormemente el crdito ciudadano, particularmente el de la centroizquierda.

Es en este contexto que se desarrollaron las recientes elecciones presidenciales y parlamentarias. Adems han sido las primeras celebradas luego de la modificacin del antidemocrtico sistema binominal dejado por la dictadura, segn el cual cada circunscripcin elega slo dos representantes, generando una sobrerrepresentacin de la segunda mayora, subrepresentacin de la primera, y eliminacin de la representacin de las terceras mayoras.

Por eso no han sido tan sorprendentes sus resultados. La centroizquierda, dividida entre el Pdc, por un lado, y el PS, PR, Ppd y PC por el otro, y con dos candidatos muy poco carismticos: Carolina Goic y Alejandro Guillier, respectivamente, registr su peor resultado desde 1990. Goic obtuvo un bajsimo 5,8 por ciento y Guillier el 22,7 por ciento, tambin bajo para enfrentar la segunda vuelta. La derecha qued primera a bastante distancia con el 36,6 por ciento de Sebastin Piera. Si bien obtuvo menos de lo previsto, con la presumible adhesin de los votantes del candidato de extrema derecha, Jos Antonio Kast, quedara en un expectante 44 por ciento.

La sorpresa la puso la candidata del Frente Amplio, Beatriz Snchez, que obtuvo un 20,2 por ciento. Y el desempeo del mismo Frente, que consigui 20 diputados, cuando actualmente slo tiene tres. El Frente Amplio (compuesto por ms de diez pequeos grupos polticos, con una participacin juvenil, urbana, ecologista y feminista muy grande) se configura como un actor significativo que amenaza a la alicada Concertacin-Nueva Mayora. Su desafo mayor es lograr consolidarse y atraer a significativos sectores del electorado que no vota (ms del 55 por ciento). En definitiva, el muy buen resultado del Frente se debi a una conquista de votos concertacionistas y no a una representacin de los que todava no participan en el sistema: nada menos que la mayora de los ciudadanos.

* Socilogo y acadmico en la Universidad de Chile. Autor de varios libros, entre ellos Los mitos de la democracia chilena. Tomo I (2004) y tomo II (2010), Catalonia.

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