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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-11-2017

El gobierno es el principal responsable por la muerte de Santiago Maldonado
Sin punto final

Luis Bruschtein
Pgina/12


El gobierno ya lo saba y la trama de medios oficialistas tambin. Y desde hace varios das se usaron estos trascendidos sobre la autopsia para sostener una campaa agresiva de difamacin contra los organismos de derechos humanos, contra la familia Maldonado y contra los pocos medios que fueron sensibles a sus reclamos desde el mismo momento en que Santiago desapareci en una violenta represin ordenada por el gobierno contra una protesta social.

El resultado de la autopsia dice que Santiago muri ahogado en el ro y que su cuerpo permaneci en el agua por al menos 60 das. Desde el oficialismo se festeja como un triunfo respecto de los organismos de derechos humanos, la familia Maldonado y medios como PginaI12, como si la sensibilidad por la suerte de Santiago hubiera sido un simulacro perverso para una campaa poltica contra el gobierno. Circul profusamente estos das en las redes una imagen muy producida con todas las tapas que PginaI12 le dedic a la desaparicin de Santiago Maldonado. Demasiada produccin para ser espontnea. Y cada quien le agregaba una frase, la mayora con una carga de triunfalismo para demostrar as el mensaje engaoso de este diario. Varios exigan un pedido de disculpas. En el caso de PginaI12, estos ataques coincidan con la ofensiva del gobierno contra el diario entre presiones y retiro de pauta publicitaria.

No importa el resultado. No hay nada para festejar en una autopsia. Y aun con ese resultado, ser imposible evitar las profundas sospechas que produce el hecho admitido de que el cuerpo permaneci sin que nadie lo advirtiera a 400 metros de donde se haba producido la brutal represin a los mapuches entre los cuales se encontraba Maldonado. Un lugar donde el ro tiene poco ms de un metro de profundidad, que no tiene pozos, y que fue rastrillado en numerosas oportunidades. Y no lo pudieron encontrar los mismos gendarmes, que seran supuestamente los ms interesados en hacerlo justamente para desalentar las sospechas que recaan sobre ellos. Es un lugar transitado adems por los mapuches, que lo usan para recoger agua. Y nadie vio nada en 90 das. No se trata de forzar ni una coma, no se trata de una puja entre partidos polticos y mucho menos de ver quin tiene razn, pero en todo el proceso que se inicia con la represin a los mapuches del Pu lof en Resistencia Cushamen, donde desapareci Santiago Maldonado y el hallazgo de su cuerpo sin vida 90 das despus, se produjeron infinidad de situaciones, desde presiones al juez, trabas a las medidas de prueba en Gendarmera, mentiras infinitas en los medios, muchas de ellas como trascendidos semioficiales que ocuparon la tapa de los diarios Clarn y La Nacin y la defensa corporativa del gobierno, en este caso de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, opuesta a cualquier posible investigacin a las fuerzas de seguridad.

No hay ningn motivo para pedir disculpas. La campaita en las redes, en las que apareca firmando mensajitos algn director de cine famoso que no vale la pena mencionar porque las redes tambin suelen ser muy engaosas, no se diferencia en nada de la mecnica de las campaas del oficialismo que convierten a las vctimas, en este caso la familia de Santiago Maldonado, en victimarios, y a uno de los pocos que decan la verdad, en este caso PginaI12, en los mentirosos. El diario nunca dijo que Santiago Maldonado estuviera vivo y paseando por el pas, nunca dijo que se lo haba visto en Entre Ros o que era correo de una guerrilla mapuche entrenada por kurdos, iranes y etarras, financiada por un banco de Londres. Nunca dijo que los servicios de inteligencia lo haban detectado en Chile o que lo haban visto haciendo dedo en el sur o que haba muerto varias semanas antes en un ataque a un puestero de la estancia de Benetton que se haba defendido a cuchilladas.

Resulta que PginaI12 es el que tiene que pedir disculpas, cuando fue uno de los pocos medios que no respald ninguna de esas mentiras que hacan circular los servicios de inteligencia. Tampoco es cuestin de pedir disculpas a nadie, porque cada uno es responsable de lo que publica. Pero siempre quedar la pregunta de cul era el propsito de que los servicios de inteligencia hicieran difundir entre sus periodistas una sarta de mentiras tan burdas y que esos periodistas las reprodujeran sin la ms mnima vergenza. Uno se pregunta por qu dijeron tantas mentiras si tenan la conciencia limpia.

Cuando Maximiliano Kosteki y Daro Santilln fueron asesinados por efectivos policiales en 2002, en el marco de una represin violenta ordenada por el gobierno de ese momento contra una protesta social, las reacciones fueron similares y trataron de hacer pasar el asesinato como un enfrentamiento entre piqueteros. Hasta se habl de clulas de Sendero Luminoso. Y hubiera quedado as si un fotgrafo no recoga las imgenes del crimen y si PginaI12 no las publicaba en su tapa. Hay comportamientos que son modlicos, los gobiernos represivos tienden a reaccionar de esa forma, de la misma forma en que reaccion el gobierno de Mauricio Macri en el caso de Santiago Maldonado.

Las vctimas fueron Santiago Maldonado y su familia. Pero por obra y gracia de esa campaa, pas de ser el pibe solidario con la lucha de sus amigos mapuches, a ser un terrorista de la rama argentina de la RAM? que haba atacado a un pen puestero.

La familia fue maltratada desde el principio, incluso cuando se tenan algunas expectativas por la actuacin del juez Guido Otranto, a pesar de que haba sido el mismo que haba autorizado la represin en Cushamen. Las presiones del gobierno al juez fueron tan fuertes y hasta pblicas, que obligaron a su reemplazo por otro magistrado. Nadie que tenga la conciencia limpia necesita presionar al juez y menos con un despliegue tan evidente que arriesgaba un costo poltico. Funcionarios de alto nivel del ministerio de Seguridad llegaron a la zona para controlar las investigaciones, a los movimientos de los organismos de derechos humanos, los mapuches, la familia, el nuevo juez y la fiscal.

Otro mecanismo tpico de los gobiernos represivos es la defensa corporativa de las fuerzas encargadas de la represin como ocurri con las Fuerzas Armadas durante la dictadura. Es un comportamiento opuesto al de los gobiernos democrticos que entienden que las instituciones pblicas no pueden tener una reaccin corporativa ante la justicia, porque estn al servicio de la sociedad. Se les cede el monopolio del uso de la fuerza, pero en contrapartida deben estar sometidas en forma permanente al control de la sociedad. La actitud de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, fue cerrada, corporativa y obstaculiz cualquier procedimiento de la investigacin que afectara a la Gendarmera. Y no habra podido hacerlo si no hubiera contado con todo el respaldo de Mauricio Macri. Esa reaccin, tambin modlica, es ms explicable, porque busca proyectar un mensaje claramente disciplinador hacia la sociedad.

El resultado de la autopsia que se hizo pblico oficialmente ayer no aclara ninguna de estas situaciones que motivaron gran parte de las tapas de PginaI/12. Por el contrario, podra decirse que las oscurece, porque pareciera que el gobierno hubiera enloquecido sin razn. Situaciones y actitudes que la autopsia no aclara y que reaniman la ronda de sospechas. Hay una responsabilidad que est en la esencia de un gobierno represivo: si hubiera optado por la negociacin, por la resolucin poltica y pacfica de las reivindicaciones de los mapuches, no se habran generado las condiciones que produjeron la muerte de Santiago Maldonado. Cada vez que se ordena un acto represivo y que al mismo tiempo se le inculca a las fuerzas represivas un sentimiento de impunidad, se est ante la posibilidad de vctimas fatales. Eso lo sabe cualquier poltico. El gobierno tom una decisin en ese sentido; tiene una responsabilidad por esa decisin. Sin embargo oculta esa responsabilidad en la acusacin a los organismos de derechos humanos, a los medios crticos y a la familia Maldonado. Hasta ahora, en la poltica le ha dado resultado dar vuelta las cosas, y hacer recaer la responsabilidad en la pesada herencia. En vez de asumir esa responsabilidad, obliga a que la familia repita hasta el infinito que no tiene filiacin poltica. El gobierno crea un escenario en el que todos tienen que dar explicaciones y excusarse, menos el gobierno que es el principal responsable por la muerte de Santiago Maldonado.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/78294-sin-punto-final



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