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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-11-2017

Muros de sangre denuncia el compromiso esttico en homenaje a las vctimas del conflicto armado en Colombia

Carlos de Urab
Rebelin


Con motivo del Ao de Colombia en Francia la artista colombiana Delcy Morelos presenta su obra titulada: Muros de Sangre-la Sombra Terrestre que hace parte de la exhibicin: Medelln, una historia colombiana Este es el mejor ejemplo para comprender el por qu muchos artistas plsticos de nuestro pas han sido abducidos por el flagelo de la violencia. Es una obsesin constante por el tnatos olvidndose de cualquier aspecto onrico o potico. El virus de la violencia marca a fuego candente nuestro inconsciente colectivo, parece que es algo gentico que fluye en nuestro ADN y se trasmite de generacin en generacin. Y no es para menos pues la historia colombiana desde la conquista y colonizacin espaola ha sido un continuo volcn en erupcin. La ltima fase de la escalada blica que va desde 1948 hasta nuestros das se ha caracterizado por ser la ms cruenta y destructiva.

La pintora de Tierralta (Crdoba) Delcy Morelos nos explica que el propsito de su obra es el de rendirle un sentido homenaje a las vctimas del conflicto armado. (Entre las que ella misma se cuenta como una ms). Desde luego que es un compromiso personal por reivindicar a su propia familia, parientes, amigos o su comunidad. Por eso la artista ha elegido esta brutal metfora de un laberinto de sangre, muros de sangre, sangre derramada, un paredn de fusilamiento? Todo esto es muy paradjico pues la sangre tambin es la savia que mueve el corazn o el plpito vital. Pero lo que aqu predomina es la muerte, los asesinatos, las torturas, las masacres. En Tierralta siguen actuando los paramilitares -hoy denominados el clan Usuga, guilas Negras y las Bacrim- Acordmonos que uno de sus corregimientos es Santa Fe de Ralito es donde se desarroll el proceso de desmovilizacin de los paramilitares en el 2005. (Por all campaban a sus anchas asesinos como Mancuso, Jorge 40, Don Mario, Don Berna o los hermanos Castao) Los principales damnificados son las comunidades indgenas Ember Katios y Zenues que han pagado un alto precio en su lucha de resistencia por la tierra y su cultura ancestral. Uno de los casos ms sonados fue el secuestro, tortura y asesinato del lder indgena Kimy Perna a manos de la AUC en el ao 2001.

A raz de los documentos desclasificados recientemente por el gobierno norteamericano (con relacin al asesinato de Kennedy) aparece una carta secreta de una agente de la CIA que afirma que Hitler consigui salir vivo del Fhrerbunker de Berln. Y no solo eso sino que se habra escapado a Colombia. A Colombia! Esto es algo descabellado. Adems, el agente aporta una foto en la que se le ve junto a un amigo en la ciudad de Tunja. Y yo doy todo el crdito a dicha informacin porque lo ms seguro es que el Fhrer engendr una numerosa prole cuyos descendientes ocupan los puestos ms relevantes en la cpula del gobierno y las FF.AA.

Colombia se desangra, se ha venido desangrando desde hace siglos y todo porque las clases bajas al servicio de los oligarcas y terratenientes decidieron levantarse, quitarse el bozal y reclamar sus derechos Y cul es la respuesta? Plomo, bombas y metralla. Esto es algo que narra magistralmente el escritor colombiano Eduardo Caballero Caldern en su libro Siervo sin Tierra. El pueblo se ha rebelado no porque quisiera utilizar la fuerza para cometer un delito sino para asegurar su propia supervivencia.

En esta sala de exposiciones no hay orqudeas, ni paisajes idlicos, ni amaneceres de ensueo o puestas de sol evocadoras; al contrario, los muros de sangre reflejan una dantesca alegora que nos deja estupefactos. Aqu no existe el realismo mgico sino el hiperrealismo macabro. Algo que el embajador de Colombia en Francia Federico Renjifo intenta obviar declarando que esta exposicin es el mejor homenaje a la paz! Nos parece algo inaudito que la paz se celebre con un escenario ms propio de una morgue o camposanto. Las contradicciones del gobierno colombiano no pueden ser ms estpidas y absurdas. En esta exposicin palpita el corazn herido de Colombia, ese es nuestro karma o la ley de causa y efecto de la que no nos podemos librarnos.

Esta generacin de artistas ha sido marcada por unos acontecimientos que les ha desgarrado el alma. Y eso es algo que se reflejan sus obras de arte, en sus esculturas o pinturas. No es por explotar el morbo o el amarillismo sino por denunciar al mundo tantas injusticias y arbitrariedades. De la forma ms cruda el espectador va tomando conciencia de la verdadera dimensin de este devastador holocausto. Las secuelas de la guerra en Colombia no solo han sido las heridas fsicas, las muertes violentas, las masacres, el exterminio, las torturas, las violaciones o las desapariciones forzadas sino que es necesario tambin contar el dao moral, psicolgico y espiritual - Factores que muchas veces no se miden o se mantienen al margen- La peor parte se la llevan los supervivientes, lo heridos, los encarcelados, los desplazados, los exiliados. Al fin y al cabo los muertos muertos estn pero los vivos son los que realmente van a sufrir las consecuencias; sus seres queridos, sus esposas, sus esposos, sus hijos, sus parientes directos, los hurfanos y viudas, deudos, amistades o su propio pueblo. Esto es algo que se agrav en las zonas donde el conflicto armado se ha recrudecido con fiereza- Cmo sanar el dao moral, esa herida que corroe el alma? Los creyentes pueden consolarse con la misericordia de Dios que al menos les devuelve la esperanza. Tras los acuerdos de paz el gobierno ha prometido que se castigarn a los culpables (paramilitares y FF.AA) de las masacres y matanzas (que no prescriben) y que se har cargo de pagar las debidas indemnizaciones a los deudos. Pero nos tememos que se traten nada ms que de actos meramente simblicos en el que se repartan algunas ddivas a cambio del silencio y el olvido. Porque es difcil confiar en que la justicia colombiana corrupta y parcializada se incline de lado de los ms dbiles y desfavorecidos.

Los psiclogos y psiquiatras han venido estudiado los efectos malignos de esta guerra interminable y que afecta a varias generaciones de colombianos. Hay infinidad de enfermos mentales que carecen de tratamiento y cuya situacin es prcticamente irreversible. Si hiciramos una sesin de psicoanlisis nos daramos cuenta del deplorable estado mental de muchos ciudadanos que residen o residan en las zonas de conflicto. Abundan los cuadros de estrs postraumtico, insomnio, delirios de persecucin, ataques de pnico, baja autoestima, depresin, tendencias suicidas, angustia existencial, psicosis, alcoholismo, drogadiccin, marginalidad. La mayora de las vctimas en silencio mascullan su desconsuelo, otros siguen tratamientos a base de pastillas y barbitricos para atenuar ese dolor que les taladra el cerebro. Unos cuadros clnicos que afecta desde nios hasta personas mayores. Y una vez ms nos preguntamos cmo curar las heridas del alma? Son los daos colaterales de una guerra infame que ahora muta en infinitas variables. Se ha firmado la paz pero el ejrcito colombiano sigue armndose sin abandonar un minuto su poltica represora.

El gobierno nacional dice que ha llegado la hora de la justicia y la reparacin, ha llegado la hora de la reconciliacin entre todos los colombianos, que Dios todopoderoso nos va a iluminar.

Dnde estn los ms de 200.000 desparecidos que ha habido a lo largo de estos ltimos 50 aos de guerra fratricida? Algunos insinan perversamente que lo ms seguro es que eran cmplices y auxiliadores de la guerrilla. Dnde estn los testigos y el cuerpo del delito o las pruebas incriminatorias? Es la palabra de las vctimas contra la palabra de los victimarios y por eso es que sus familiares recurre a organismos internacionales como la Corte Interamericana de Justicia para que fructifiquen las demandas contra el estado colombiano.

Menos mal que en Colombia existen artistas comprometidos y sensibles que no son ajenos a la tragedia que ha sufrido la poblacin civil. Estas obras son una forma de desahogar su rabia, exorcizar esos fantasmas que les rondan por sus cabezas. Los muros de sangre, cataratas de sangre, cinagas de sangre. Entonces, como es natural el espectador al meter el dedo en la llaga se interroga qu habr acontecido en ese pas?, por qu ese pueblo ha merecido un castigo tan brbaro y despiadado? Crmenes contra la humanidad que no tienen ninguna explicacin racional.

En todo caso nuestra obligacin es dignificar a las vctimas: a los ms humildes, los jornaleros, los campesinos, indgenas o afrocolombianos que fueron despojados de sus tierras, a los que fueron esclavizados, embrutecidos por los amos y terratenientes, los nios explotados, las nias abusadas y prostituidas, un pueblo condenado al destierro a las grandes ciudades. El genocidio del mundo rural es una de las tragedias ms abominables y de la que es imposible resucitar. Definitivamente hay unos agredidos y unos agresores y esos agredidos empuaron las armas en defensa propia. Cmo enfrentar al ejrcito colombiano, a los paramilitares, a las mafias y sicarios que pretendan exterminarlos? Se utilizaron tcticas y mtodos nazis para acallar a los opositores a los que se les acusaba de guerrilleros, de terroristas, de subversivos y por ende haba que fusilarlos en el paredn. Ah estn esos Muros de Sangre, la sombra terrestre que como una mortaja convierte el da en una noche perpetua, una noche enrojecida y tenebrosa.

https://youtu.be/sEHJdJbfAHo

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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