Portada :: Chile
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-12-2017

Los triunfos y las derrotas del Frente Amplio tras el 19 de noviembre

Diego Ramrez y Felipe Ramrez
El Desconcierto


Para nadie dentro del FA, y sobre todo de las fuerzas que se reclamaban como su ala izquierda, es un secreto el que su representacin parlamentaria es prcticamente nula. Si omitimos el ingreso de Camila Rojas de Izquierda Autnoma, la prctica totalidad de los diputados electos forman parte del sector ms moderado del Frente Amplio, particularmente representado por Revolucin Democrtica, demostrando el importante trabajo que han realizado esos sectores, y el contraste con los logros obtenidos por las apuestas del sector ms a la izquierda.

No cabe duda que los resultados de la primera vuelta presidencial y en las elecciones parlamentarias y de consejeros regionales, representaron una gran sorpresa para el pas, y para el conjunto de quienes participamos de una u otra forma en el Frente Amplio.

El 20% de la votacin recibida por Beatriz Snchez y los 21 parlamentarios obtenidos superaron los mejores pronsticos que se tenan de cara a esta eleccin, desbancando los augurios de las encuestas, de los polticos tradicionales, y de muchos medios de comunicacin que apostaban por una izquierda que mantuviera los niveles histricos de las candidaturas extra Concertacin.

Pero pasada ya la celebracin por este indudable triunfo, y ms all de la discusin sobre la segunda vuelta, que ha acaparado las redes sociales estas ltimas horas, es importante analizar el escenario que deberemos enfrentar los prximos aos.

Un importante hito que podemos remarcar es que la tesis de aquellos que vieron en las movilizaciones sociales de los ltimos aos estudiantiles, regionales, medioambientalistas etc- una expresin de las nuevas capas medias que pugnaban por participar del modelo y sus beneficios, y que tanto invocara Carlos Pea en sus columnas, se cay: El milln trescientos mil votos del Frente Amplio reuni efectivamente el respaldo de un sector de las capas medias, pero sobre todo de cientos de miles de votos de trabajadoras y trabajadores del pas, quienes respaldaron un programa y una candidatura que apunta a superar el neoliberalismo y la Constitucin legada por la dictadura.

Es as como el FA pudo ganarle al candidato de la Nueva Mayora en comunas como Maip, Pudahuel y Quilicura, contando con una potente votacin tambin en Puente Alto, cayndose el mito de que este conglomerado se limitaba a las comunas del sector oriente de Santiago, reuniendo slo el apoyo de gente de clase media alta, de profesionales jvenes y estudiantes universitarios.

Sin embargo, esta circunstancia nos pone una gran presin para hacernos cargo de ese respaldo, en la medida en que es consenso y se ha gastado mucha tinta en remarcarlo- que los cambios que buscamos no se logran slo a travs de las instituciones, sino por sobre todo con el protagonismo de los trabajadores y trabajadoras, desde las organizaciones de masas y sus luchas.

Otro hito sin duda tiene relacin con la prctica desaparicin del centro poltico. No slo la alianza conformada por Ciudadanos, Amplitud y Todos no logr ningn diputado, sino que la Democracia Cristiana, entendida tradicionalmente como la representante de esa tan mencionada clase media centrista, obtuvo el peor resultado de su historia, saliendo del Congreso varias de las principales figuras del sector ms opuesto a las reformas.

Nuevamente la idea de la clase media que define elecciones, que aspira a los beneficios del modelo en los que no puede participar, y que es inherentemente moderada, se cae bajo el peso de los nmeros.

Finalmente, un dato que ha sido pasado por alto en la mayora de los anlisis, es que a pesar del entusiasmo generado por la candidatura de Beatriz Snchez y del Frente Amplio, y el aumento de la participacin en comparacin con la eleccin anterior, la abstencin alcanz un 53,3% de la poblacin habilitada para votar.

Por lo mismo, buena parte de la votacin conseguida tiene que ver con un traspaso de apoyos de antiguos partidarios de la Concertacin, junto con la incorporacin de nuevos votantes, dando cuenta de todo lo que falta todava por conseguir para que sobre todo los trabajadores se sientan partcipes de una alternativa poltica como la que estamos planteando.

Cuatro duros aos para el ala izquierda

Para nadie dentro del FA, y sobre todo de las fuerzas que se reclamaban como su ala izquierda, es un secreto el que su representacin parlamentaria es prcticamente nula. Si omitimos el ingreso de Camila Rojas de Izquierda Autnoma, la prctica totalidad de los diputados electos forman parte del sector ms moderado del Frente Amplio, particularmente representado por Revolucin Democrtica, demostrando el importante trabajo que han realizado esos sectores, y el contraste con los logros obtenidos por las apuestas del sector ms a la izquierda. Esto no puede leerse de otra forma que como una derrota, evidenciada ms claramente en el bajsimo rendimiento de la lista liderada por Francisco Figueroa en el distrito 10, las candidaturas de Cristian Cuevas y Carla Amtmann, as como a la prdida de la legalidad por parte del Partido Igualdad por sus resultados.

Los bajos rendimientos de estas apuestas no pueden deberse a que su discurso ms claramente socialista no pega con la gente: lo dejan en claro los 7.549 votos obtenidos por el candidato trotskista Dauno Ttoro en el Distrito 10, siendo superado en el Frente Amplio slo por la votacin de Giorgio Jackson y Alberto Mayol. El problema entonces, no radica en ese aspecto. Pero es indudable que la primera responsabilidad de este resultado recae en las direcciones nacionales y/o regionales que decidieron las apuestas, los candidatos, y dirigieron su puesta en marcha, ya que no slo administraron esta debacle electoral, sino que han sido incapaces de darle sustancia poltica, programtica y de insercin a las organizaciones.

Claramente hay mucho que analizar todava respecto a los resultados del 19 de noviembre y el ciclo poltico que se viene, pero la dispersin de este sector en diferentes organizaciones y culturas polticas (marxista ms tradicional, autonomista, libertaria) sin duda debilita no slo su capacidad electoral, sino sobre todo su posibilidad de constituirse como una alternativa socialista, con una estrategia, una lectura del pas y un despliegue militante que redunde en un fortalecimiento de nuestro pueblo. Es decir, que vaya ms all de las generalidades y consignas que tenemos actualmente, las que no han impedido que contine la dispersin e incluso el sectarismo y la competencia organizacional.

La posibilidad de una convencin de convergencia, que siente las bases para la unidad de estas culturas polticas en torno a una nica estructura militante, que permita debatir y definir una estrategia poltica en funcin de una lectura del pas, con un programa que nutra y enriquezca los debates del Frente Amplio desde este sector tambin, y nutrir el espacio con las luchas y experiencias de base cotidianas no puede descartarse.

Este proceso no puede significar, sin embargo, que una estructura absorba a las otras organizaciones de izquierda. Debemos avanzar hacia un nuevo momento, que a travs del debate nos permita generar una nueva organizacin, que combine nuestras fortalezas y nos permita superar nuestras debilidades. Porque lo que est ms que claro a estas alturas es que solos no podemos, y que ninguna de las organizaciones que actualmente se declara de la izquierda del Frente Amplio ha dado el ancho para lograr nuestros objetivos.

El no hacernos cargo de esta realidad con arrojo pero tambin con generosidad, es darle alas a un pragmatismo vaco que permita el decante del FA en una alternativa poltica netamente progresista, o peor an, que termine representando nada ms que una renovacin de las lites gobernantes, con un discurso refrescante y renovador en la poltica chilena, pero donde la composicin y representacin de clase no se modifique a la reinante durante los ltimos 30 aos.

http://www.eldesconcierto.cl/


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter