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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-11-2017

La crisis climtica es culpa del capitalismo

Benjamin Y. Fong
New York Times


Nick Cote para The New York Times

Incluso los lectores ocasionales de noticias saben que la Tierra probablemente se ver muy distinta en 2100 y no ser de mejor manera.

Una columna de opinin reciente de The New York Times incluy esta cita del paleoclimatlogo Lee Kump: El ritmo en el que estamos inyectando dixido de carbono en la atmsfera estos das, segn nuestros mejores clculos, es diez veces ms rpido que durante el final del periodo Prmico.

El final del Prmico es una era previa a los dinosaurios de extincin masiva que asesin al 90 por ciento de la vida en el ocano y 75 por ciento en tierra firme. Tambin se llama la Gran Mortandad. Aunque a quienes escriben acerca del cambio ambiental les gusta aadir notas de personalizacin falsa en este punto Mis hijos tendrn x aos cuando la catstrofe suceda en realidad no es posible para nuestra mente comprender hechos de tal magnitud.

Sin embargo, debe haber una causa ms clara para el desastre que todo indica ya estamos viviendo. No es que los individuos no hayan adoptado las restricciones moralizantes derivadas de tener conciencia ecolgica, y el hecho de que algunos an crean que cambios como optar por las bolsas de compras reutilizables y el compostaje (que son acciones muy positivas) bastan para evitar este desastre demuestra cunto nos falta por hacer.

La culpa tampoco la tiene el engao de empresas inmorales en particular: nos gusta sealar el escndalo de disel de Volkswagen, pero solo es uno de los muchos fabricantes de autos que deliberadamente se aprovechan de las laxas pruebas de emisiones. La responsabilidad tampoco es del fracaso de las reformas socialdemcratas y la cooperacin internacional: incluso antes de que Estados Unidos saliera del Acuerdo de Pars, ya estbamos muy encaminados a un aumento en la temperatura de cuatro grados Celsius para el ao 2100, una temperatura que en pocas pasadas ha implicado que no hay hielo en ninguno de los polos.

El verdadero culpable de la crisis climtica no es ninguna forma particular de consumo, produccin o regulacin, sino ms bien la manera en que producimos globalmente, que es por ganancias en vez de sustentabilidad. Mientras esa norma est vigente, la crisis seguir y, dada su naturaleza progresiva, empeorar. Ese es un hecho difcil de confrontar. Sin embargo, desviar la mirada de un problema aparentemente irresoluble no hace que deje de ser un problema. Debemos decirlo claramente: la culpa es del capitalismo.

Como lo enfatiza un creciente nmero de grupos ambientales, debemos tener un cambio sistmico o morir. Desde un punto de vista poltico, algo interesante ha ocurrido aqu: el cambio climtico ha hecho que la lucha anticapitalista, por primera vez en la historia, no sea un problema basado en las clases.

Hay muchas razones por las que generalmente no hablamos del cambio climtico de esta manera. Los ricos estn aferrndose a las suyas. Los polticos comprados y la violencia de los Estados estn de su lado. El apartheid ecolgico todava no se ve como un apartheid total. Las personas comunes deben seguirle el paso a muchas cosas, y no quieren dedicarle su precioso tiempo fuera del trabajo a reuniones polticas a menudo tediosas. La inercia, es triste decirlo, tiene mucho sentido.

Quiz la creencia ms comn acerca de este problema es que lo caus la ignorancia generalizada incluso la autntica estupidez y que su solucin est en lo opuesto: la inteligencia. Esta creencia se expresa perfectamente en la oposicin progresiva a Donald Trump y su gobierno. Los electores de Trump a menudo son criticados por ser poco inteligentes, por votar en contra de sus intereses objetivos. Trump mismo se representa con regularidad como alguien tonto.

La idea bsica es que, si los electores fueran inteligentes, votaran por una persona inteligente que escuchara a personas inteligentes y todo estara bien. Es un punto bsico del imaginario liberal. Lo que se refleja aqu es la creencia obtusa de que la ola populista simplemente est errada, que hay algo mal en ella, lo cual tiene el efecto de ocultar la insatisfaccin real y justificada con los ltimos cuarenta aos de neoliberalismo. Tambin se refleja la idea comn, que no se limita a un extremo del espectro poltico, de que nuestros problemas ms grandes bsicamente son tcnicos y que la solucin yace en el empoderamiento de las personas inteligentes. El aura alrededor de Elon Musk es un ejemplo extremo de este tipo de pensamiento.

El problema con la idea general de que la inteligencia nos salvar es que involucra adjudicarle los fracasos de la sociedad capitalista a la gente supuestamente tonta (ellos), quienes, segn esta lgica, deben remplazarse con los supuestamente inteligentes (nosotros). Ese es un delirio espectacular.

Cuando una empresa toma una decisin que es daina para el ambiente, por ejemplo, no es porque estn a cargo personas malas o tontas: los directores generalmente tienen una responsabilidad fiduciaria que provoca que el balance final sea su nica prioridad. Trabajan para una funcin y, si no lo hacen, otros pueden tomar su lugar. Si algo sale mal es decir, si algo pone en peligro la generacin de ganancias pueden servir como chivos expiatorios convenientes, pero cualquier decisin estpida o peligrosa que hagan es el resultado de ser personificaciones del capital.

La afirmacin aqu no es que las personas tontas no hagan cosas tontas, sino que la falta de inteligencia abrumadora que est involucrada a la hora de mantener en funcionamiento los motores de la produccin cuando estn haciendo que el planeta sea cada vez ms inhabitable no puede adjudicarse a personas en especfico. Es el sistema como un todo lo que es el problema, y cada vez que elegimos a idiotas balbuceantes que lamentar o genios de rostros frescos que alabar se pierde una oportunidad de ver claramente la necesidad de un cambio estructural.

Dicho de otra manera, la esperanza de que podamos empoderar a las personas inteligentes en puestos donde puedan disear el conjunto perfecto de regulaciones o que podamos depender de los cientficos para eliminar el carbono de la atmsfera y organizar las fuentes de energa renovable, sirve para cubrir el hecho de que el trabajo de salvar el planeta es poltico, no tcnico. Tenemos mejores probabilidades de sobrevivir ms all del siglo XXII si las regulaciones ambientales son diseadas por un equipo de personas sin educacin formal en una sociedad socialista democrtica que si las hace un equipo de cientficos clebres y prestigiosos en una sociedad capitalista. La inteligencia de las personas ms listas no se compara con la estupidez desenfrenada del capitalismo.

A la defensiva durante siglos, los socialistas se han hecho muy adeptos a responder a las objeciones por parte de personas para quienes las funciones bsicas de la vida parecen difciles de reproducirse sin la fuerza motriz del capital. Hay problemas verdaderos aqu, problemas que sealan la opacidad de la sociabilidad, como lo explora de manera juguetona el reciente libro de Bini Adamczak, Communism for Kids. Sin embargo, la carga de la justificacin no debe caer sobre quienes proponen una alternativa. Para cualquiera que de verdad haya pensado sobre la crisis climtica, es el capitalismo y no su transcendencia lo que necesita una justificacin. Y no hay que sorprendernos ni dejarnos engaar cuando sus defensores sealen el trabajo incansable de la gente inteligente.

Benjamin Y. Fong es miembro investigador en Barret, el Colegio de Honores en la Universidad Estatal de Arizona, el autor de Death and Mastery: Psychoanalytic Drive Theory and the Subject of Late Capitalism y editor en Damage Magazine.

Fuente: https://www.nytimes.com/es/2017/11/24/la-crisis-climatica-es-culpa-del-capitalismo/



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