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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-11-2017

Entrevista a Francisco Bez Baquet sobre la industria criminal del amianto
Cabe preguntarse si la inscripcin de un menor de 18 aos por una empresa de desamiantado se topara con un bloqueo previo de la Administracin"

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Francisco Bez, extrabajador de Uralita en Sevilla, autor de Amianto: un genocidio impune, inici en los aos 70 del pasado siglo la lucha contra esta industria de la muerte desde las filas del sindicato de CCOO. Ha dedicado ms de 40 aos a la investigacin sobre el amianto. Paco Puche, otro luchador imprescindible, ha reseado y destacado su obra.

***

Seguimos esta conversacin con esto si le parece, ha finalizado su estudio estadstico de las sentencias por mesotelioma, de las que han resultado denegatorias para la parte demandante, la vctima y/o sus familiares? A qu conclusiones ha llegado?

El estudio ya se public, y por consiguiente las conclusiones quedan manifiestas en l: Mesotelioma: Criterios denegatorios en sentencias espaolas (e-book) Rebelin, 10/10/2017 http://www.rebelion.org/docs/232570.pdf

Un comentario suyo: "En varios litigios, la empresa URALITA ha invocado como autoridad cientfica al Instituto del Crisotilo, sin que por parte de los jueces se haya recogido en su sentencia reparo alguno a ese recurso argumentativo". Y por qu deberan tener reparos en aceptar ese recurso argumentativo?

Pues, obviamente, porque lejos de tratarse de un ente acadmico con respetabilidad cientfica, se trataba de un instrumento de lobby de la minera canadiense del amianto. Si hubieran citado como fuente bibliogrfica, al Almanaque Zaragozano, no lo habran hecho peor.

 

Muy bueno! Una pequea nota que me lleg de usted: "Podra Rebelin publicar tambin esto que ya ha salido en Diario16?: http://diario16.com/el-fontanero-y-el-amianto/ Es impresionante, y muy esclarecedor de todo lo que est ocurriendo con los afectados por el mesotelioma, a causa de su exposicin al amianto". Por qu es tan impresionante este artculo querido amigo?

Por su descarnado realismo sin concesiones de idealizacin.

De acuerdo, lo le y lo publicamos. Una reflexin suya, bastante extensa, que creo que merece incluirse en este cuestionario: 

 

Cuando el flujo de dividendos ingresaba en las cuentas de "Caja Duero" o de "Caja de Ahorros de Salamanca y Soria", en su condicin de partcipes en el capital de Uralita, en el presente o en un pasado ms o menos reciente, los gestores de esas entidades financieras, representantes sindicales incluidos, han tenido en cuenta la contrapartida sangrienta que est en el origen de una parte de esos beneficios? 

Una hucha, con forma de atad, parece el smbolo ms adecuado para esa situacin. 

Uno de los directores de fbrica de "Tubasec", destinado en su da por "Uralita" al desempeo de dicha funcin, falleci de mesotelioma, quedando obligada la empresa espaola al pago de la correspondiente indemnizacin a su viuda (Sentencia N 4082/06, del Tribunal Superior de Justicia de Andaluca, Sala de lo Social). "Uralita" pag sus pasados desvelos por los intereses de la firma, obligando a su viuda a recurrir a la va judicial, y oponindose a todos los intentos de conciliacin. 

Por razones obvias, hay toda una etapa, desde los orgenes, en manos de la familia Roviralta, hasta el final de la guerra civil espaola, especialmente opaca respecto a la cuestin que ahora nos ocupa, y en relacin con el afloramiento temprano de las afectaciones. 

Tngase presente, que el nivel de importacin anual alcanzado en Espaa en el ao 1936 (6.000 toneladas), no volvera a ser recuperado, despus de la guerra civil, ms que a partir del ao 1.950. (Fuente: Alfredo Menndez Navarro, La literatura mdica espaola sobre los riesgos del amianto durante el franquismo (2012). Siempre, la mayor parte del tonelaje importado se destin al consumo demandado por los fabricados elaborados por la empresa Uralita. Por consiguiente de todo ello, y desde una perspectiva histrica, todo el consumo anterior a la guerra civil espaola, comparativamente, resulta ser de un volumen nada desdeable, importante. 

Quizs sea fundamental ese conocimiento, posiblemente hurtado para siempre de la memoria colectiva, por la incidencia de la guerra civil y sus ulteriores consecuencias inmediatas y posteriores, para poder formar criterio definitivo sobre todo este asunto. 

La tuberculosis, el exilio, el presidio, la inanicin, el combate y el pelotn de fusilamiento de la represin, incluyendo tambin a la ampliamente post-blica, posiblemente clarearon las potenciales estadsticas, y, sobre todo, impidieron que las mismas se llegasen realmente a plasmar en documentos fiables y accesibles, dando por bueno el que los correspondientes certificados de defuncin, en esa imaginaria situacin de inexistencia de la guerra civil espaola, hubieran llegado a reflejar la verdadera causa de muerte de los expuestos al amianto y afectados por alguna de sus letales patologas asociadas. Adems tendramos, a la "solucin biolgica", la misma que la mencionada por Alejandro Teitelbaum en La armadura del capitalismo, (pag. 80), esto es, la muerte de los sobrevivientes, aguardada por las empresas para eludir el pago de las indemnizaciones, como fue el caso, por ejemplo, de David Young, demandante de la empresa "Turner & Newall", fallecido de cncer en diciembre de 1993, sin contar con familia que le sobreviviera, para poder proseguir su accin contra la compaa, harto conocida por sus maniobras dilatorias. En el caso espaol, corresponda a una situacin de dictadura post-blica, prolongada durante dcadas, suministrando as el resto de la explicacin a la laguna en los datos de morbimortalidad. El apoyo econmico al alzamiento militar, habra as rendido un servicio colateral, en el lavado de responsabilidades empresariales, derivadas del uso pre-blico del amianto, en la fabricacin de materiales constructivos. 

La empresa "Uralita", a lo largo de su historial de actividad en relacin con el amianto, en reiteradas ocasiones ha sido objeto, por escrito, de expresivos elogios hacia su comportamiento en materia de prevencin de los riesgos derivados del empleo industrial de dicha materia prima, y, en general, por toda su trayectoria de prevencin de riesgos laborales, cualquiera que sea su naturaleza. Esos elogios, impartidos por diversas instancias oficiales, responsables de la tutela en el cumplimiento de las leyes laborales, han sido oportunamente exhibidos por la compaa, en el curso de los litigios, como prueba evidente de su buen hacer en esta materia. Si hemos de juzgar por comparacin con lo actuado por otras empresas espaolas, posiblemente hemos de concluir, que, efectivamente, la empresa, al menos en ese sentido, parece merecedora de esos reconocimientos. 

Sin embargo, y sin salirnos del mbito de lo que supone lo debatido en los procesos judiciales, si hemos de atenernos a lo constatado como hechos probados en el contenido de alguna de esas sentencias, los susodichos elogios vendran a evidenciar algo, pero no sobre "Uralita", sino sobre los que en su momento los emitieron".

Quiere matizar alguna cosa? Aadir algo ms?

Durante muchos aos, dcadas, anteriores al inicio, por parte de Uralita, de sus cuantiosas inversiones en medidas preventivas, fueron constantes y reiterados los graves incumplimientos de la legislacin, ciertamente que inespecfica, pero no de menor exigencia de su inexcusable naturaleza obligatoria. Esa persistente negligencia supuso una enorme carga de letalidad ya instalada en los cuerpos de sus trabajadores, que ninguna inversin posterior, por cuantiosa y aparatosa que fuere, poda ya remediar. El mal ya estaba hecho, con incumplimiento legal de por medio. Es notorio de ver, cmo algunas sentencias se fijaron exclusivamente en lo primeramente mencionado -las inversiones en prevencin-, con clamoroso olvido de lo segundo -las dcadas anteriores, de continuado incumplimiento de una legislacin inespecfica, pero no menos obligatoria. Son sentencias que exoneraron a la empresa de su exigible responsabilidad. Otras resoluciones judiciales, en cambio, s lo tuvieron presente, y son las que han ido determinando las sucesivas condenas a la empresa.

Ha fallecido recientemente un profesor mo, de lgica y epistemologa, Jess Mostern. En las necrolgicas, salvo excepciones como la de Paco Puche, no siempre ha quedado claro la razn ltima de su fallecimiento. Quiere comentar alguna cosa sobre esto que le sealo?

Ha sido una reaccin de los medios de comunicacin pblica espaoles, que me vienen a recordar a lo idnticamente sucedido respecto de otra ilustre vctima del mesotelioma causado por exposicin laboral al amianto: el fallecimiento del poltico y sindicalista sevillano Fernando Soto (proceso 1001). Vase nuestro trabajo:

En la muerte de Fernando Soto. El amianto se cobra una vctima ms Rebelin. 11-07-2014 http://www.rebelion.org/noticia.php?id=187155

Conspiracin de silencio?...

De acuerdo, no son slo palabras. Una nota de usted, soy yo el receptor en este caso, que creo puede interesar a los lectores. Es de finales de mes de octubre: 

Mi estimado amigo: Gracias por la sabatina con pincelada "amiatfera". Una observacin sobre el contenido del artculo de Jos Daniel Lacalle: la precarizacin del empleo, por lo que respecta a las empresas del R.E.R.A. (Registro de Empresas con Riesgo de Amianto), que, en la actualidad, prcticamente queda reducido a las empresas y micro-empresas dedicadas al desamiantado, en ese mbito se produce un doble efecto: por una parte, una disminucin de la carga de asbesto acumulada, soportada individualmente por cada trabajador, pero, al propio tiempo, con un incremento nada desdeable del nmero de los sometidos a ese riesgo, y como quiera que para desencadenar un mesotelioma, bastan, por desgracia, dosis comparativamente mucho ms dbiles que las requeridas para que lleguen a aflorar otros tipos de patologas asbesto-relacionadas (cncer de pulmn, asbestosis, cncer de laringe, cncer de ovarios, placas pleurales masivas y enclaustrantes del pulmn, etc., etc.), de todo ello se infiere que el efecto global, en su conjunto, resulta ser profundamente negativo. 

Se anul la norma, del ao 1958, que prohiba la contratacin de varones menores de 18 aos, y de mujeres menores de 21, para trabajar con amianto, y no tengo nada claro si en sustitucin qued, o no, alguna otra disposicin con efectos prohibitivos iguales o similares. Habra que consultrselo a quienes lo tengan ms claro. Si, como me temo, nada vino a substituir a lo anulado, tendramos, como agravante aadido, que a esa difusin -antes aludida- del riesgo por lo que respecta al mesotelioma, podra abarcar, sin impedimento legal alguno, tambin a quienes, en razn de su respectiva esperanza de vida, brindan ms intervalo temporal, para que el dilatado tiempo de latencia de ese tipo de cncer se pudiera cumplir. 

Sabe algo ms de este asunto?

S. Esas reticencias mas, que no tenan real fundamento, han quedado disipadas, gracias a la ayuda informativa de la abogada Marta Barrera, del famoso bufete Colectivo Ronda, de Barcelona:

"El Decreto de 26 de julio de 1957. por el que se regulan los trabajos prohibidos a la mujer y a los menores, queda derogado solamente en los aspectos de su normativa, relativos al trabajo de las mujeres, de conformidad con lo establecido en la letra b) de la Disposicin Derogatoria nica de la Ley 31/1995. 8 de noviembre, de Prevencin de Riesgos Laborales.

Por tanto, un menor de 18 aos no puede trabajar en actividades, e industrias que indica el Anexo del Decreto citado:

Anexo. RELACIN SEGUNDA, QUE COMPRENDE LAS ACTIVIDADES E INDUSTRIAS PROHIBIDAS A LOS VARONES MENORES DE 18 AOS

(digamos por nuestra parte, que es notorio que la prohibicin quede referida, mediante esa redaccin dada al texto legal, a los propios trabajadores, y no a las empresas contratantes de sus servicios)

Grupo IV. Trabajo de piedra y tierras. Actividad prohibida: Asbesto, amianto (extraccin, trabajo y molienda)

Grupo XI. Actividad prohibida: Amianto (hilado y tejido)

Es sumamente notorio que las actividades de desamiantado no queden especficamente mencionadas, y que, por lo tanto, la extensin de la prohibicin tenga que ser inferida indirectamente, a partir de una interpretacin extensiva del escueto texto legal.

En cualquier caso, cabe preguntarse si la inscripcin de un menor de 18 aos, por parte de una empresa de desamiantado, se topara, o no, con un bloqueo previo, por parte de la propia Administracin pblica, de suerte que nunca pudiramos estar ante la tpica situacin caracterizada por el dicho popular, de que "despus del conejo odo, palos a la madriguera", o dicho de otra forma, interrogarnos a nosotros mismos sobre si en Espaa actualmente existe alguna posibilidad, o no, de que, de hecho, alguna de las empresas del desamiantado, haya podido contratar a un menor de 18 aos, a despecho de lo que acerca del particular pueda tener establecida la legislacin vigente.

Me he olvidado de alguna cuestin, de algn tema que usted quiera resaltar de lo ocurrido en este ltimo mes? Seguro que mi memoria ha fallado en numerosos temas esenciales. Yo destacara, la publicacin del magnfico reportaje de Francisco Veiga, titulado: "As me destroz la vida el amianto" (El Correo de Andaluca, 20/10/2017 - link de acceso: http://elcorreoweb.es/portada/asi-me-destrozo-la-vida-el-amianto-CE3464334 tambin reproducido en Rebelin y en Kaos en la Red, a instancia ma en ambas oportunidades.

Deseara tambin llamar la atencin de nuestros lectores, sobre otra cuestin. Se public en Rebelin el artculo de Santiago Martn Barajas (30-10-2017), titulado: "El resurgir de la minera en Espaa, una nueva amenaza ambiental":http://www.rebelion.org/noticia.php?id=233408&titular=el-resurgir-de-la-miner%EDa-en-espa%F1a-una-nueva-amenaza-ambiental-

En relacin con dicho asunto, cabe recordar que entre los riesgos de la minera (tanto ms probables, cuanto ms extensiva sea), consiste en que el amianto puede figurar entre los componentes de la ganga removida durante la extraccin. A nivel mundial, esa circunstancia ha sido ya registrada para explotaciones de minerales, tales como el hierro (taconita) -contaminado por anfboles, las variedades ms cancergenas-, el oro, el diamante, el talco, la vermiculita, etc.

Con poca o con mucha minera, ese es siempre un riesgo a tomar en consideracin, pero es evidente, que cuanto ms minera haya, tanto ms probable ser que ese potencial riesgo se llegue a trocar en efectivo.

Muchsimas gracias. Hasta el prximo mes.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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